Hola, soy la escritora fantasma porque a veces la ves, otras no. *Dum, dum, dass* ok, mal chiste. Sorry not actually sorry porque no he actualizado: career happens pero después de una laaaaaaarga espera aquí estoy :D yeeeih! y finalmente de vacaciones aunque trabajando harto y como esclava aunque tengo mucho más tiempo disponible para poder escribir sin incluir alguna locura xD. Estuve leyendo mis tres capítulos pasados y descubrí que estaba muy high cuando redacté algunos párrafos. Sin más agradezco su presencia en este pequeñito fic y que lo sigan a pesar de la gran espera, me encantaría que este capítulo smut o hard les agrade y sea una pequeña recompensa por su paciencia. YYYYYY feliz aniversario a estas dos chamaconas :3

- Eso fue... increíble - respondía la morena sin aliento en la oscuridad de su habitación dónde solo se podía admirar el cuerpo desnudo que yacía a su lado derecho por las luces que la gran manzana les ofrecía en uno de los últimos pisos del edificio en el que vive esa morena perspicaz y juguetona, un lugar tan alto como el cielo.

- Si... lo fue. ¿cuántas veces van ya? ¿6, 7? - respondió la joven cantante.

- No lo sé, no llevo la cuenta pero definitivamente más de 10 - Rió Korra por lo bajo. Giró su cabeza a la izquierda para ver en el pequeño buró el reloj digital de Darth Vader versión Lego. Se podía leer 3:43 am. - ¿Vas a trabajar al rato, Asami?

- Si, ¿por? - preguntó confundida por la pregunta tan extraña en un momento tan inapropiado. Se levantó con los codos para mirar lo mismo que veía su acompañante sólo para encontrar el pequeño reloj despertador de Darth Vader. 3:43am - ¡Bonito reloj, es taaan tú, nerd! - dijo burlona para después reírse de su nov... aventura. Lo que Asami no esperaba era que Korra girara y se colocara sobre ella de forma tan veloz que no le permitió idear un plan de emergencia. Sabía lo que venía, no era la primera noche que dormía con la morena; un ataque de cosquillas. Empezó a reír incontrolablemente pues las cosquillas eran una de sus debilidades que cierta Korra había descubierto hacía a penas un par de noches atrás. Desde el jueves de película empezaron a frecuentarse más haciendo del sexo casual algo cotidiano, que se estaba volviendo parte de su rutina por lo meno veces por semana, las noches que no se veían eran de horas extra en la oficina. Había pasado tan solo un mes.

-Pero si mira quién habla... ¡hola, reina de los nerd!- la morena empezó a reír por contagio de la risa de Asami mientras le hacia cosquillas en los costados y cerca de la fosa axilar de ambos lados - ¿Te rindes, Nerd?

- ¡Nunca baby nerd!

- ¡Entonces sufre mi ira, mujer! ¡waaaaahhfffppfff! - la morena empezó a soplar en la panza de la mayor lo que provocaba mas risas incontrolables de la otra hasta que las palabras mágicas de Asami salieron de su boca.

- ¡Esta bien, esta bien! ¡Me rindo, tú ganas! - Dijo entre risas y el poco aire que tenía en los pulmones y vías aéreas. Korra la soltó y el juego empezó. Se levantó de la cama para ponerse algo de ropa en manera de distracción.

- ¿Qué haces? ¿A dónde vas? ¡Vueeeeelveeee! - gritó la morena de forma melodramática.

- No, iré al baño, ya vuelvo- Una vez que su víctima mordió el anzuelo se lanzó al ataque... De manera literal, se lanzó encima de la morena una vez que ésta se puso boca abajo sin esperar el contrataque. Entre risas y conversaciones de lo mucho que les agradaba la compañía mútua, ambas mujeres pasaron las horas sin dormir hasta el momento de la despedida.


Horas después en la sala de juntas de GCC...

- Muy bien chicos vamos a... - decía Korra antes de ser interrumpida por Bolin.

- ¡Korra, tuviste sexo anoche!

- ¿QUÉ? ¡NO! ¡Eso no es de tu incumbencia!

- ¡oh, si que lo hiciste! ¿Quién es? ¿La conocemos? ¿O quizás es un él? ¡Cuéntanos, cuéntanos! No es algo que suceda todos los días - decía el menor de los hermanos mientras que el mayor solo sonreía debido al derroche de entusiasmo de su hemano.

- Como te mencioné, no es de tu incumbencia así que volvamos al trabajo. - Respondió Korra con su voz de trabajo, Bolin no se rindió.

- ¡Vaaaamos! Danos algo, normalmente esto no es un taboo para ti, ¿qué hace a esta persona tan especial?

Korra soltó un suspiro y respondió:

- Bien. Solo te diré que si la conocen pero no de quién se trata ni de dónde la conocen, eso ya es darles demasiada información.

- ¿La conocemos? ¡Mako, hermano, la conocemos! - Mako se levantó de su asiento y se acercó a Korra mirándola directamente a los ojos.

- ¿Es bonita? - Mako soltó sosteniéndole la mirada a Korra a unos centímetros de distancia.

- Si, mucho.

- ¿Es alta?

- Si.

- ¿Tiene cabello largo?

- ¿A dónde quieres llegar con esto Mako?- La morena empezaba a dudar el camino que tomaban las preguntas del joven de ojos ámbar. El siempre ha sido muy intuitivo.

- "La verdad os hará libres", ahora responde esto: ¿Cuántas veces has visto a esa chica del bar que canta los viernes?

La cara de Korra se tornó roja, roja de tono escarlata y al sentir el calor subir por su cuerpo a su cara giró dandole la espalda a los hermanos.

- Ahí tienes tu respuesta, hermano. Felicidades, Korra.

- ¡OOOOH!

- Esta bien, lo admito, la he visto algunas veces ¿y? ¿podemos volver al trabajo de una vez? - sin más caminó a su asiento y apretó el botón que comunicaba a la secretaria del encargado de relaciones públicas - Habla la licenciada Water-Tribe, comuniquele al licenciado que necesito que convoque a una conferencia de presa para mañana con relación al proyecto de remodelación de vialidades de la autopista a Manhattan.

- ¿Cuál es el problema, Korra? - preguntó Bolin. - No es que sea algo serio, ¿o si?

- Deben aprender a respetar mi vida personal. Si he dormido con ella es mi problema.

- ¡Yis, Korra! ¿estas en tus días? Estás muy a la defensiva.

- Bolin, es mejor que no le sigas diciendo. Esto es señal de que la chica es algo especial... además ya atraparon a la cazadora.

La morena soltó otro suspiro.

- Chicos, está bien. Tienen razón, no es nada serio pero aun así es algo especial, lo siento.

- Korra, es solo una cantante de un baaaar, ese tipo de chicas lo unico que quiere es tu dinero. No será nada serio.

- Basta hermano, amor es amor, no sabes con quien te llegará. Hay que alegrarnos que Korra está saliendo con alguien.

- Les diré que hemos hablado de eso y todo empezó por una invitación.

- ¿Nos contarás cómo empezó todo?

- Sin detalles.

- ¿Sin detalles?

- Está bien. Te escuchamos.

- Era un jueves, hace com semanas, la invité a ver una películas al apartamento...

- Espera un segundo, ¿invitaste a una extraña a tu apartamento?

- No es una extraña, o bueno, no para mí.

- ¿No lo es? ¿la has visto sin máscara? - preguntó Mako y Korra notó su falta de prudencia y decidió componer sus palabras.

- No, pero... Empezaré desde el inicio. Todo comenzó el día que Bolin me llevó a ese bar por sugerencia tuya, Mako. - Miró al mayor de los hermanos y en el rostro se le dibujó una sonrisa al mayor. - Como sea, volví la semana siguiente y nadie me daba razón de ella hice lo mismo hasta que el dueño del lugar sugirió que la esperara fuera del lugar y asi lo hice, me presenté y la acompañé a su auto, así durante unas semanas hasta que le invité a salir por un café, luego por un batido, nos mensajeábamos todas las noches por el teléfono lo que me dió la confianza de invitarla a ver una película... - medio mintió la morena para bajar las sospechas


*Ding dong*

Korra escuchó el timbre de la puerta de su apartamento, ella sabía que era Asami así que dejó lo que estaba haciendo en la cocina, no estaba segura si su ropa era adecuada. Llevaba unos pans, un tank top blanco y sus pantuflas. ¿Qué pensaría Asami cuando la viera en pijamas? Ya no había tiempo de cambiarse, se apuró y abrió la puerta y se encontró con la persona que esperaba vestida de traje con cena para dos de su restaurante de comida china favorito.

- Acabo de salir de la oficina y no tuve tiempo de ir a casa a cambiarme, espero que no te moleste prestarme ropa más cómoda. Traje fideos picantes y un poco de sushi, recordé que para tu cumpleaños Bolin mencionó este lugar como tu favorito. - Sostuvo las bolsas a la altura de su cara y sonreía.

- Gracias, pero pasa por favor. Que mala anfitriona, siéntete cómoda, iré a preparar la mesa para la cena, a decir verdad, yo también hice una rica pizza de aquí a la vuelta, dicen que es la mejor de la ciudad. - bromeó y la ingeniero la entendió.

- Si es asi, entonces tendremos un excelente festín. - Asami sonrió - Entonces, ¿Dónde veremos la película?

- En la sala después de cenar, ¿qué te parece? - se detuvo en la abertura que había en el muro que dividía la cocina de la sala-comedor.

- A mi no me molesta en lo más mínimo cenar mientras vemos la película. ¿Qué te parece?

- Si, mejor. Ven, llevemos todo. - ambas chicas llevaron todo y lo colocaron sobre la mesa de centro de dicha habitación. - Bien, iré por algo más cómodo para que te cambies, la habitación de huéspedes esta por este lado - Korra señaló a la tercera puerta antes del final del pasillo que daba a su habitación.

- Gracias, ire a dejar mi bolsa a la habitación. - Asami respondió mientras caminaba la ruta señalada y Korra se dirigía a su habitación.

Asami entró a la habitación y encontró una habitación amplía con dos puertas que daban al armario y al cuarto de baño, ambos de tamaño justo para una persona que solo está de visita. Observó todo el lugar, muros de color azul cielo y detalles grises, una cama de un tamaño no tan grande pero no tan pequeño y un buró con una lámpara pequeña, un escritorio pequeño con un espejo bastante grande. "Parece que no es la primera vez que esta habitación es visitada por alguien..."

- Es la habitación que usan mis padres cuando vienen de visita, tengo prometido que les podré un televisor. - Asami tuvo un pequeño sobresalto al escuchar la voz de Korra en la puerta. "¿A caso leerá mentes? - Mi padre ama ver televisión en la comodidad de la cama, le heredé el placer. No quise asustarte pero la puerta estaba abierta y traje tu ropa, es decir, mi ropa... bueno, la ropa.

Korra caminó hacía ella para entregarle en sus manos la ropa bien doblada, en sus mejillas se veía un ligero tono rojizo. "Qué linda es" pensó la ojiverde.

- Gracias, no te preocupes. - "Es momento de actuar" - Korra, estuve pensando y tú me gustas mucho... pero no estoy lista para tener una relación con nadie. En este momento de mi vida quisiera divertirme, salir, disfrutar de Lady Flames, se su anonimato. Te digo todo esto debido a que no quiero que te hagas ideas o te enamores de mí. Necesito saber si estas dispuesta a hacer eso para mí, una aventura.

Asami dejó la ropa sobre la cama tal como Korra se la había dado. Cuando volvió su atención a la morena ella solo estaba de pie en silencia, contemplándola, asimilando lo que Asami acababa de proponerle: una aventura. La miraba e intentaba entender, era lógico, una mujer de tanto renombre no se puede dar el lujo de salir por las noches a cantar a un bar. Asami es joven, es guapa pero sus responsabilidades son mas grandes por lo que nunca había tenido la oportunidad de una vida de ese tipo. Korra, sin embargo si tuvo la oportunidad pero el trabajo pudo más, necesitaba ayudar a sus padres a pagar la universidad, sus deudas y procurarle una mejor calidad de vida sin carencias económicas. Korra no es el tipo de mujer que acepta aventuras de una noche, o tal vez si lo era. Cuando inició el negocio con los hermanos dejó de ser esa afamada casanova y se enfocó, ahora tenia la oportunidad de una aventura con la mujer más codiciada del medio en el que ellas se mueven. "Solo personas hermosas" su lema. ¿Qué había que pensar? Nada.

- Asami, yo dejé ese estilo de vida desde que salimos de la universidad. Si me gustas y me gusta el misterio de Lady Flames y tampoco es que hubiese pensado que el proponerle matrimonia a una mujer que conocí en un bar. Lo que quiero decir es que si me acerqué a ti esa noche es porque me gustas y tampoco quiero algo serio contigo, solo una aventura.

Asami sonrió.

- Eso quiere decir que... - caminó lentamente hacia la morena orillándola a la cama hasta que sus rodillas chocaron y Asami se detuvo.

- Quiere decir que acepto.

Al terminar esa frase ambas bocas colisionaron con deseo y ansias. Sensaciones recorrían todo sus cuerpos, tantas que los vellos se volvían erectos al sentir el contacto del paso de las manos. Korra con dos aplausos apagó las luces de la habitación y siguió en su tarea: sentir más. Se besaron mas y mas hasta que sus labios pedían sentir mas del cuerpo de la otra, mejillas, cuello, mentón, pecho y de pronto la ropa estorbaba y así poco a poco fue descartada al piso de la habitación. La temperatura aumentó, hacía tanto calor que ambas sudaban pero eso no las detenía, las alentaba a mas. Las manos de Korra parecían tener voluntad propia pues se movían por el cuerpo de Asami, en sus pechos, en sus glúteos y piernas. Descubrió lo mucho que le gustaba tomar sus piernas y acercarla mas. Mientras tanto Asami disfrutaba que Korra la tratase tan bien, como si ya lo hubiesen hecho antes, como si conociese sus gustos desde antes. Era abrumador pero placentero. Amabas sentían la creciente humedad en sus entrepiernas y así también la necesidad de querer que la otra las tocara hasta que la morena no resistió más la necesidad de tocar a Asami y así lo hizo. La tocó y ella se estremeció una vez que sintió el tacto lo que hizo que sus manos apretaran los glúteos de Korra que a su vez le dijo a Korra que podía proceder y así lo hizo, siguió tocandola hasta que la misma Asami le pidió entrar.

- Hazlo ya, por favor.

Korra la besó con más fuerza y así introdujo el dedo medio y anular mientras Asami apretaba más, Korra empezó a embestirla con rudeza pero con amabilidad, como cuando lo haces con alguien que te importa. Asami no permitía que Korra se alejara mucho y para asegurarse de que Korra no se separara tanto de ella, atrapó su pezón derecho en su boca mientras que con sus manos la acercaba acariciando su espalda. Sentía el placer creciendo en ella y sentía que la morena también estaba tan excitada como ella.

- Espera, aun no. Es mi turno. - Asami la empujó y cayó del otro lado de dónde ella se encontraba. Se levantó y se subió arriba de la morena, Korra intentó sentarse pero Asami se lo impidió. Cuando Korra entendió el mensaje se quedó acostada en el colchón admirando la belleza de Asami en todo su explendor, una hermosa figura, una hermosa cara y una mirada que... wow. Asami pasó su dedo índice en la linea que separa ese six pack que había detectado desde el momento que Korra le abrió la puerta cuando llegó.

- Ya no me ejercito tanto como antes pero intento mantener mi físico. - Korra la miraba con deseo, era seguro. Ella se sentía segura.

- Pues has hecho un excelente trabajo, tienes un cuerpo muy bien trabajado. Eso... - Beso en los labios- es... - Beso en el cuello - muy... - beso en el pecho - excitante... - Beso en el abdomen- y ahora pagarás por ello.

La boca de Asami encontró el lugar más sensible del genital de Korra y lo atrapó jugando con él, robando sonidos de la morena y excitándose cada vez más hasta que Korra explotó en sensaciones y ella después. Korra, una vez que las sensaciones pasaron, reavivó la excitación que sentía y fue en busca de el centro de Asami, era su turno. Pasaron un par de horas entre las sábanas disfrutándose hasta que la morena habló.

- Y yo que si quería que viéramos esa película. - Dijo cuando se recostó a lado de la Asami y rió un poco.

- Aun podemos verla, ¿qué hora es?

- 1:38 am según el reloj del muro. ¿Quieres verla aún?

- Si, vamos, está en la sala. Nuestra comida ya debe estar fría. Muero de hambre.

- Podría calentarla en el microondas. Mientras conecta mi laptop al proyector que está en las repisas del armario de mi habitación. - Korra se levantó de la cama y se colocó sus boxer y su tank top. Asami la imitó.

- A la orden, jefa.


- ... Y así fue que empezó todo. Lady Flames y yo vimos la película mientras cenabámos a las 2 am. Desde entonces la veo frecuentemente y estoy consciente de que es solo una aventura más.- terminó de contar Korra a los hermanos.

- Korra, eres una suertuda, ¿Sabías? ¿Cuántas veces en la vida te encuentras a una mujer hermosa y misteriosa que solo quiera tener una aventura contigo sin nada a cambio? Te odio tanto en este momento. - Dijo Bolin mientras comía palomitas con su hermano.

Korra rió y dijo:

- Bueno, son cosas de uno en un millón. Así que ya no me pregunten más y volvamos al trabajo. Bolin, ya está todo listo para que viajes a Londres para el proyecto de la señora Beifong. Tienes que partir a más tardar la otra semana. Mako, encárgate de que todo este listo para entonces y Bolin llegue directo a trabajar.

-Si, jefa.

- Bien, todo listo. Nos vemos luego. - el trio de amigos se despidieron y siguieron sus actividades por separado.