Gatt: -¡"I'm singing in the rain"!-
NK: -¡"Just singing in the rain"!-
Gatt y NK: -¡"What a glorious feeling, I'm happy again"!-
*Cae un rayo afuera en la lluvia*
NK: -Baile de la Lluvia un comino, esta canción es mil veces más efectiva-
Gatt: -Y no sólo eso, sino que además te hace sentir feliz de una forma muy misteriosa… ¿Te animas a otra?-
NK: -No lo sé, con tanta lluvia hay nubarrones que no me dejan ver ni el sol ni la luna…-
Gatt: -¡"Living in the Sunlight"!-
NK: -¡"Loving in the Moonlight"!-
Gatt y NK: -¡"Having a Wonderful TIME"!-
Luna: -¡"A la una la luna, a las dos el reloj, que se casa la aguja, con el grano de arroz"!-
Sol: -"A la una mi niña, se me puso a llorar, porque el dedo meñique"!-
Gatt, NK, Luna y Sol: -¡"SE CALLÓ EN EL DEDAL"!-
(Mientras tratamos de convencer al Sol, la Luna y a nuestros escritores para que dejen de cantar antes de que causen un cataclismo en la Tierra por parte de una curiosa mezcla entre un eclipse solar con una tormenta eléctrica, se le agradece sinceramente a todos por su espera, además de que se les aclara: la primera canción es "Singing in the Rain", la segunda es "Living in the Sunlight, Loving in the Moonlight", y la tercera es una canción infantil que nuestros escritores cantan desde la niñez, y no tiene ni pizca de sentido, derechos reservados a sus respectivos dueños, coman frutas y verduras, todo bajo control. Gracias)
Capítulo 4
-¡Bienvenidos todos al GRAN FESTIVAL DE PRIMAVERA de Ciudad Kakariko!-. Los colores, la música, los aromas, la gente; todo en el Gran Festival era como un pequeño mundo dentro de otro, una dimensión aparte. Ciudad Kakariko es enorme, la más grande ciudad del país después de la capital, aunque también es bastante especial; su desarrollo como ciudad de concreto no impidió que la cultura de la antes villa campestre muriese; todo lo contrario, estaba dividida en dos grandes partes que a simple vista podían ser identificadas: la parte nueva, asfaltada, llena de edificios modernos, y la Vieja Villa, la parte más antigua, tan antigua que se dice que el Joven de Túnica Verde caminó por esos mismos senderos de tierra, hace tantos milenios que nadie recuerda.
El Festival era llevado a cabo en esa parte tan ancestral, la Vieja Villa, como un tributo al Héroe que salvó el antiguo Hyrule… es más, en el centro de la Vieja Villa, estaba una estatua de oro sólido (yo tampoco sé por qué aún no se la han robado...), hecha a imagen y semejanza del legendario personaje, aunque su espada y escudo no son de dicho metal precioso: el escudo es de hierro viejo y oxidado, con una cruz roja en el medio, el escudo original que el aventurero usó para defenderse; y la espada, se dice que se trata de la misma que el Joven utilizó para derrotar al Rey Demonio.
Así es, querido lector: Vieja Villa Kakariko es una leyenda viva en la tan moderna Hyrule contemporánea… Y Link se sentía como un miércoles atravesado en la semana, allí parado, admirando la estatua que tantas ganas tenía de ver. Estaba embobado con la figura del Joven de Túnica Verde, su héroe favorito de toda la vida: era como si lo tuviera en frente, por las Diosas. Para que tengas una idea, querido lector, para Link eso era como encontrarse a Chuck Norris en medio del Laberinto del Minotauro jugando a las vencidas con Godzilla, simplemente ÉPICO.
-Mira Link, te traje un chocolate caliente para… Wow- exclamó Zelda, desviando su mirada del muchacho a la estatua, de la estatua al muchacho, una y otra vez.
-¿Qué pasa Zel?, ¿ocurre algo?-
-Link, no me había fijado antes, pero eres igualito al Joven de Túnica Verde, hablo en serio-
-No lo dices en serio, ¿o sí? Es imposible que yo me parezca al Héroe más grande de la Historia de Hyrule jamás registrado-
-A mí no me parece difícil de creer, eres valiente, fuerte, decidido, amable…-
-Basta ya, que me haces poner rojo-
-Sabes que yo no suelo mentir, y ahora, ¿qué tal un chocolate caliente para el frío?-
Todo tipo de cosas se pueden encontrar en los festivales, desde una gitana que te lee la mano, hasta comida que ni siquiera sabías que existía… Sin embargo, de todas esas cosas, la que más le llamaba la atención a Sheik era la lucha en parejas, y deseaba de todo corazón anotarse... excepto por un pequeñísimo detalle que no había tenido en mente: no tenía pareja… O por lo menos no la tenía hasta que Midna le miró con ojos cómplices.
En menos de lo que canta un cucco, nuestro querido poeta y la detective se encontraban en el cuadrilátero, frente a dos ridículos que se creían a la talla de ellos dos. El presentador caminó por el centro, mirando a los participantes y al público repetidamente antes de tomar un micrófono.
-En la esquina derecha, el dúo dinámico, la bomba del siglo, nada más ni nada menos que… ¡Tingle y Error!-. Un aplauso, querido lector, porque los del público daban lástima… Aunque no te obligo.
-Y en la otra esquina, dos poderosos, letales, bien entrenados, y valientes jovencitos… ¡Midna y Sheik!-. Ni el grillo se tomó la molestia de cantar, todos estaban demasiado boquiabiertos con la sola idea de que un Sheikah pelease junto a un Twili.
-¡Primer Round!- *DING*, sonó la campana. Ni las mismísima Roca podría haber detenido a esos dos de darles una paliza a sus contrincantes, el patético enanito y el grandulón con retraso mental no duraron ni cinco minutos (pulgares arriba si alguna vez quisiste matar a este par de malditos inútiles sacados del culo de Nintendo para que los odiemos con todo nuestro ser… ¡Yay, yo también los tengo arriba!).
-¿Eso es todo?, ni sudé…- murmuró Sheik, sacudiendo sus manos.
-Éste es sólo el primer round, faltan muchos más…- respondió Midna.
-Lo que venga, hay que continuar… Espero que no le moleste ensuciar sus manos, oficial-
-La Policía está para hacer el trabajo sucio con todo y riesgos, así que trata de mantenerte a mi ritmo y recuerda estar atento-
-¿Por algún tipo de tatuaje?, ¿por quién me tomas, un principiante?-
-Veremos hasta donde llegamos con esto…-
Si Sheik conducía mal, Daphnes era pésimo en esos momentos; su estrés era notable, estaba tan irritado que si le venía a tocar incluso una pluma, estallaría… pero por lo menos logró sacarse a Link y Zelda de la mente, aunque no de la forma en que le hubiese gustado: ahora tenía un problema aún más grande que el primero, y éste trataba de nada más ni nada menos que de su querida Tetra, y el pequeño Toon.
-¡Fíjate, baboso!- gritó alguien desde algún lado que casi se ve aplastado por la camioneta.
-¡Tú no sabes lo que es ser abuelo, así que entiérrate en una maceta!- contestó furibundo el anciano antes de pisar a fondo el acelerador, emitiendo un chirrido digno de una peli de persecuciones en auto.
En cuanto a los pasajeros, no estaban mucho mejor… Darmani trataba de no salir volando de su asiento de copiloto; Toon estaba agarrado a todo como gato de caricatura; Tael, Tatl y Navi trataban de no salirse por alguna ventanilla; Aryll se abrazaba fuertemente contra Malon, mientras la pelirroja rezaba a las Diosas por su supervivencia en ese viaje infernal al Festival.
-¿Alguna idea de por qué está así el señor Hyrule?- preguntó Aryll en un susurro asustado.
-No lo sé, pero creo que voy a vomitar…- comentó Tatl.
-¡Oh no, ni se te ocurra!, ¡lo último que nos falta es vómito de hada mareada para hacer de este momento una verdadera cagada inolvidable!- gruñó Tael, alejándose lo más posible de su hermana.
-Jamás había visto a nadie dar una vuelta de 360 grados en una autopista con una velocidad de 120 kilómetros por hora…- murmuró casi inaudiblemente Navi.
*GRWWN*, el estómago de Link gruñía cada vez que él y Zelda pasaban junto a algún puesto de comida, y tomando en cuenta que era un Festival, pues, ya te habrás hecho la idea, querido lector; las manos no le alcanzaban para cargar tanto, aunque el yeso no ayudaba mucho (Kirby, Goku, Shaggy y Pacman quedan como anoréxicos con bulimia al lado de ese chico… bueno, Shaggy si es anoréxico, pero come por diez personas en una hora).
-Esos pasteles de manzana se ven de maravilla…- comentó el muchacho mientras olfateaba con gusto.
-Sinceramente, no sé en dónde metes toda esa comida…- suspiró Zelda, algo divertida, arrastrándolo de la mano hacia algún lugar.
-¿A dónde me llevas?-
-Te dije que conocía Kakariko de pies a cabeza, ¿no?-
-Sí, es por eso que me mantengo contigo, no me gustaría perderme en una ciudad tan grande…-
-Si Kakariko te parece grande, entonces Nuevo Hyrule no se qué será-
-Eso no importa, ¿a dónde me llevas?-
-Con un amigo. Te divertirás, te lo aseguro-. Debido a su inmensa curiosidad, Link tuvo la suficiente fuerza de voluntad como para seguir a Zelda sin detenerse a comprar quién sabe qué bocadillos. Se sorprendió bastante al encontrarse frente a un extraño negocio, la "Happy Mask Shop", según el cartel.
-Señor Máscaras, soy yo- saludó Zelda, entrando junto al confundido muchacho.
-¡Ohoho, mi pequeña rubiecita, hace eras que no nos vemos!- contestó un hombrecito desde lo alto de una escalera apoyada en un estante. Su sonrisa de oreja a oreja era algo… aterradora, pero parecía un buen hombre… o al menos estaba en los estándares, había algo misterioso en él que ni a su madre le hubiera dado buena espina.
-¿Qué está haciendo allí arriba, Señor?-
-¿Y qué es lo que estás haciendo tú allí abajo, mi niña?-. *SWOOSH*, el hombrecito se deslizó con suma facilidad hasta el suelo, y caminó hacia sus invitados, frotándose las manos.
-Aunque, si te interesa tanto saber, mi querida Máscara de Roca quería que le desempolvase, ya sabes cómo son de quisquillosas las pobrecitas, les gustan mucho los cuidados, pequeña-
-Lo recuerdo, Señor Máscaras-
-¡Ohoho, pero si ya eres toda una señorita, ahora que te veo de cerca!, y he notado que te has conseguido un caballero de tu mismo calibre, ¡qué jovencito tan apuesto!-
Link no sabía cómo sentirse, si nervioso por la sonrisa del señor, o apenado por su comentario.
-Su nombre es Link, somos pareja-
-Sí Señoras, la Máscara de la Verdad me lo ha dicho, ella siempre dice demás, pero es muy útil-
-¿Y también le dijo por qué vinimos?-
-¡Ohoho, pues claro!, definitivamente no viniste para presentarme a tu novio, mi niña… ¡No Señoras!, desde que eras así de chiquita, tan chiquita que podías ver a los Minish, siempre venías acá por una sola cosa… La estuve preparando toda la Primavera, ¡te encantará este disfraz!, y por supuesto, para tu chico también tengo algo…-. En un parpadeo, el hombrecito ya no estaba allí.
-¿Quién es este tipo?- preguntó Link en un murmullo.
-Jamás supe su nombre, no se lo dice a nadie, pero todos lo conocen como el Vendedor de Máscaras Felices, y desde niña le digo Señor Máscaras… Es como un tío para mí, un tío raro, pero bueno-
-¿Como todos los de la familia Hyrule?-
-De hecho muchacho, mi familia no tiene ninguna relación, ni cercana ni lejana, con ese apellido…- contestó Máscaras (no me importa qué nombre le habrán puesto los fans, para mí siempre fue "el de las máscaras que sonríe como si tuviera votox en la cara", de cortito "máscaras"), apareciéndose de repente con dos paquetes bien envueltos en papel. Un escalofrío de terror recorrió la espalda de Link. "¿Se supone que nos íbamos a divertir? ¡Éste anormal me aterra!" pensó el muchacho (pulgares arriba si a ti también te causaba escalofríos el Happy Mask Salesman, "Máscaras" de cariño).
-Aquí tienen, sus disfraces… Van a ser la gloria del Festival con esto, garantizado, o que la Máscara de Majora se robe mi alma. ¡Y si necesitas ayuda, mi niña, puedes pedírsela con confianza a tu chico!, no le contaré a nadie, ¡Ohoho!-.
Y ahora eran dos con escalofríos mientras el hombrecito desaparecía entre sus estantes llenos de máscaras y atuendos curiosos.
-Tengo un mal presentimiento sobre esto, Zel…-
-Oh vamos Link, nos vamos a divertir mucho, ¿qué podría salir mal?-
Lulu y Mikau estaban ya en el Festival, preparando todo para el concierto, cuando escucharon cierto rumor, algo sobre "una agente Twili peleando junto a un hippie Sheikah" en el Torneo de Lucha del Festival de Primavera… y por supuesto, era algo que no se podían perder, así que dejaron todo a un lado y corrieron a gozarse el espectáculo.
-¡Por los Ooca, pero si es la furcia!- exclamó el joven Zora al notar a la combatiente en el cuadrilátero.
-¿No querrás decir Midna?- intentó corregir Lulu.
-Eso dije: furcia-
-Es Midna-
-Eso es lo que dije, Lulu: furcia, Midna… al final son sinónimos-
-¿Pero y el hippie sexy quién es?-
-¿Es sexy? ¿Y qué hay de mí?-
-Mikau, tú sabes que eres el único para mí, pero eso no le quita lo sexy a otras personas… Mikau… ¿Mikau?-
-¿Es por mis escamas, o mi piel azulada?, ya sé, seguro es porque no tengo pelo, o por mis aletas…-. Mikau estaba con una pinta tan deprimida que era digna de un anime shojo de cinco capítulos.
-¡Pero si es el maestro Sheik!- dijo alguien en un grito desde atrás. *FWOSH*, un relámpago pelirrojo atropelló al deprimido Zora y se ubicó en primera fila a punta de cabezazos, empujones y gruñidos de bestia salvaje.
-¡Malon, no corras!, ¡Din, nosotros los Goron no podemos ir tan rápido, y con tanta gente es difícil rodar!- se quejó una enorme bola de puro músculo mientras aplastaba con su peso el cuerpecito de Mikau.
-… ¿Mikau, estás bien?- preguntó Lulu.
-Creo que Darmie me rompió un par de costillas…- susurró el aludido, sin aire.
-… ¿Estás seguro de que puedes con todo esto?- dijo Navi, alzando una ceja al mirar toda la comida en frente de Toon.
-Navi, conoces a mi hermano desde hace años, y también sabes que él come el doble de lo que yo tengo aquí- contestó el niño, tranqueándose los dedos con profesionalidad antes de tomar en sus manos el cuchillo y el tenedor.
-Hablo de que, después de la forma en que conducía el señor Hyrule, lo último en lo que pensaría sería comida-
-Tú piensa en el vértigo, yo pienso en nutrirme-
-¿Con comida chatarra?-
-¡Es un Festival, déjame vivir!... Y ahora, ¡que aproveche!-. La pequeña hada suspiró y trató de distraerse, pero… ¿con qué?. ¡Ah, claro!, ¿cómo no se le había ocurrido antes?, nada mejor que una buena dosis de risa, ¿y qué mejor lugar para reírse buen rato, que ver a la gente con disfraces?. La esferita de brillo azul se alejó inmediatamente del glotón, dejándolo solo… una my mala idea, considerando que tenía algo torcida la brújula… o sea que era malo para orientarse. De este detalle se dio cuenta Toon algunos minutos después, cuando acabó de comer.
-¿Navi?... ¿Navi?... Oh rayos, ya me condené...- se dijo a sí mismo en un suspiro.
-De hecho no, jovencito; estaba esperando a que quedaras solo para hablar contigo…- sonrió Daphnes, sentándose frente a él.
-¡Señor Hyrule!-
-Por favor, joven Toon, llámame señor Daphnes-
-Bueno, uhm… Hola-
-Hola-
-… ¿Necesita algo, señor Daphnes?-
-Mi pequeño niño, voy a ir directo al grano, porque siento que entre tú y yo hay cierta relación de confianza, y estoy seguro de que me responderás honestamente y con toda la verdad-
-¡Seguro señor!, mande sin pena, ¡le contestaré con la verdad y nada más que la verdad!-
-Así me gusta…-. El viejo se acercó peligrosamente al niño con una mirada penetrante enfocada en él, apoyó sus puños sobre la mesa, y tomó aire.
-¿Estás enamorado de mi nieta?-
-Bueno, Zelda es bonita y todo, pero es mayor y…-
-¡Esa no, hablo de Tetra!-
-Aaah… Tetra… sí, ella, ya entiendo…-
-… ¿Y bien?-
-Sí, me gusta Tetra- dijo Toon, con una sonrisa de sinceridad pura que te haría gritar "¡KYAAH, KAWAII!" todo el día. Daphnes se quedó congelado, no se esperaba tanta honestidad, ni siquiera de un niño.
-Toon, ¿hablas en serio?-
-¡Claro que sí!, me gusta Tetra, es la chica más genial, lista y bonita que he conocido- (Ay, ojalá todos los hombres fueran así… nada personal si eres un lector masculino, querido lector, es sólo opinión femenina).
-¿Te gusta GUSTA?-
-Por supuesto, y si no le molesta, me gustaría salir con ella-. *PAFF*, el viejo cayó de cara en la mesa, desmayado.
-… ¿Señor Daphnes?... ¿Señor?... Bueno, ahora sí me fregué… Un momento… ¿esa es…? ¡TETRA!-. Y ahí nomás, en una mesa, quedó abandonado y desamparado el cuerpo inconsciente de Daphnes, en medio de un Festival lleno de gente desconocida… ¿Qué podría salir mal?.
*SWISH*, las gotas de sudor volaron gloriosamente en el aire, destellando como diamantes, junto a la trenza de cabellos dorados que se agitaba por el movimiento; los ojos rojos como la sangre emitían un fulgor de pasión y dignidad impresionantes mientras fijaba la mira en su oponente; *PAM*, con la precisión de un asesino letal, el puñetazo golpeó en el pecho del objetivo, haciendo retroceder al último.
-¡KYAAAH, SHEEEIIIK!- gritaban todas las chicas (claro, un "fangasmo", lo que nos faltaba… Dícese un orgasmo de fans, para quien no sabía).
-¡Sheik, todavía se sostiene en pie!- advirtió Midna con una pose estilo Pokemon.
-Tch…-. El poeta se agazapó antes de caer a patadas al pobre que siquiera intentó luchar contra él. *DING*, sonó la campana, indicando el final del combate, mientras Sheik adoptaba una épica pose.
-¡KYAAAH, ES TAN COOL!- gritaron enloquecidas las chicas.
-¿Ya terminaste con tu desfile, hippie?- gruñó Midna, demasiado enojada para su propio gusto.
-Tantito, tantito… ¡Woah!, ¿soy yo, o hace calor aquí?- *SWISH*, la camiseta salió volando lejos del cuerpo del Sheikah, directo a la cara de alguna chica que se fue de allí chillando como cochinito en día domingo, mientras una horda de fans desquiciadas le perseguía por el trofeo.
-¿Ahora sí, ya acabaste?-
-Déjame vivir, y disfruta de la vista…- sonrió con sorna el poeta, cruzándose de brazos sobre el pecho desnudo. Midna tenía que admitirlo, no se veía nada mal, Sheik era guapo… "… Y presumido, falta de respeto, loco, hippie, orgulloso, doble cara e inmaduro…" complementó la detective para sacarse los retazos de buena imagen que tenía en la cabeza.
-Vamos a tener que encontrarte otra camiseta…- suspiró la detective, agarrando a Sheik de una oreja y arrastrándolo consigo hacia la muchedumbre, tratando de buscar algún lugar donde conseguirle ropa.
-¡Mira mamá, es el Héroe del Tiempo y la Princesa del Destino!- gritó un niñito sin un diente mientras halaba la falda de su madre y señalaba hacia Link y Zelda.
Ciertamente sus disfraces, proporcionados por el amable Señor de las Máscaras, eran réplicas exactas de los trajes de dichos personajes del folklore Hyruleano. Link iba vestido con camisa y pantalón blancos, una cota de malla dorada, túnica y gorro verdes, guantes y botas de cuero, un par de aretes falsos de metal azul, y una réplica de acero de la legendaria Espada Maestra, con funda y todo colgada a su espalda. Por su parte, Zelda llevaba un largo vestido blanco y rosa con encajes intrincados, guantes blancos hasta los codos, algunos detalles de armadura, y una especie de tiara, incluso poseía un collar con el antiguo Escudo de Armas Hyliano.
No importaba hacia donde fueran, todo el mundo se quedaba boquiabierto con los dos legendarios individuos, incluso venían turistas a tomarse fotos con ellos.
-¿Divertido, eh?- preguntó Zelda mientras el turista tomaba fotos de ellos posando.
-Zel, la próxima vez que digas que será "divertido", te juro que te acompaña un Redead antes que yo…- gruñó por lo bajo el muchacho, cambiando de pose con una sonrisa falsa para la cámara.
-Oh vamos, admítelo que es divertido, ¿no te sientes más… heroico?-
-¿Heroico o erótico?, ¡me siento estrella de porno, no un héroe!-
-Yo no lo veo así, es cierto que estamos posando, pero no nos han pedido nada sucio, ¿qué podría salir mal?-
-¡Oigan ustedes dos!, ¿podrían besarse con lengua o manosearse para la siguiente foto? ¡Quiero subirla a mi Hylianbook, y el Héroe del Tiempo con sus manos en las tetas de la Princesa estaría de pelos!- interrumpió el turista.
-… No vuelvo a decir esas palabras en tu presencia…-
-Por favor y gracias…-
-¡Oigan chicos, la foto!- lloriqueó el turista.
-¡Si no quieres que metamos esa cámara en tu trasero, lárgate!- le gritaron a coro nuestras dos estrellas porn... digo, protagonistas.
-¡TETRA!-
-¿Qué?-
*PAM*, un Toon volador aterrizó sobre la niña en un abrazo, tumbándola al suelo (lo que daría por un emoticón de eso...).
-Au… ¿Te gusta hacer eso, verdad?- dijo Tetra con una mueca de alegría.
-Simplemente no puedo contenerme cuando te veo- confesó el niño con una tierna sonrisa, como si fuera la verdad más sencilla y obvia del mundo, y se la estuviera explicando a un pequeñín con paciencia. Por su parte, Tetra miró a otro lado para que él no viera sus mejillas ardiendo.
-¿Te quitas de encima?-
-Oh, claro, perdona…- se disculpó Toon mientras se levantaba y ayudaba a la niña a pararse (pulgares arriba si tienes sensación de deja vú).
-Tetra, ¿te gustaría que fuéramos juntos por el Festival?-
-Yo… Claro, me encantaría- contestó ella y, recordando las palabras de Link, se arriesgó a tomar al chico de la mano y caminar junto a él por diferentes puestos y locales, hasta notar uno que realmente le llamó la atención:
-"Happy Mask Shop"… Suena interesante, ¿entramos?-
-No lo sé, algo me dice que si entramos allí, puede que pase algo, Tet-
-Oh vamos Link, ¿qué podría salir mal?-. Y así nomás entraron. El Señor Máscaras estaba en el mostrador pensando en la inmortalidad del Tecktite con su típica sonrisa escalofriante y frotando sus manos.
-¡Ohoho!, la Máscara de la Verdad acertó otra vez, me ha ganado 20 Rupees, la muy tramposa… Bueno, ya le pagaré más tarde, ¡bienvenidos a la Happy Mask Shop!, ¿en qué puede servirles este humilde vendedor de disfraces?-
-¿Vende disfraces?- preguntaron a coro los dos niños, entusiasmados (a todos los niños normales les gusta disfrazarse, es divertido, ¡yo todavía salgo a la calle en Halloween con mi vieja máscara de Hombre Lobo, y la gente se toma fotos conmigo!).
-¡Ohoho, por supuesto!, tengo de todo: puedo disfrazarlos de lo que sea, desde Zora, a vendedores de seguros sociales-
-¿Tiene algo especial?-
-… Uhm… Sí, veamos bien…- dijo el hombrecillo, alejándose del mostrador para observarlos de cerca detalladamente con ojos expertos.
-Veamos… 12 años, estatura promedio… espíritu aventurero… actúan sin pensar, pero poseen un corazón de oro, y están cercanamente relacionados… ¡Eureka!-
-¿Eh?-
-Bien, bien, tengo varias opciones para ustedes… Niño, para ti tengo lo siguiente, tú escoge: ingeniero de trenes, o isleño del Gran Mar… En cuanto a ti, jovencita, elige: Espectro, o pirata- (ni yo sé cuál de todos usar, pero te ofrezco un trato, querido lector: deja un review diciendo de qué quieres que se disfracen, aparte de la crítica y qué te gustó más; los disfraces con más votos serán los utilizados, la historia no se verá afectada sin importar cuáles sean los resultados… ¡Pulgares arriba por opción múltiple para los lectores!).
Compartir algodón de azúcar con alguien que amas es muy común y normal en un Festival… pero que una chica que apenas conoces te persiga con uno… o más bien, una manada de desquiciadas… eso sí no es tan normal, ni siquiera para Sheik. La pobre Midna se veía arrastrada a todo eso mientras buscaban una camiseta para el semidesnudo poeta; esquivar gente es difícil cuando se está en un lugar tan lleno.
-¡Te juro que es la primera vez que me pasa esto, jamás habían sido tantas!- se disculpaba el muchacho.
-¡La única razón por la que sigo contigo, es porque si me aparto me descuartizan!- gruñó la Twili, saltando por encima de una chica que intentó taclearla.
-¡Si tan sólo hubiera una forma de paralizarlas a todas por un rato!-
-¿Paralizarlas?... ¡Eso es!- *SCRESH*, Midna frenó en seco, y se dio media vuelta para enfrentar cara a cara la horda rabiosa. Extendió sus manos con una mueca impertinente.
-Jaque mate, perras…-. *SWOSH*, un círculo de energía oscura se extendió por el suelo, y en un parpadeo, todas esas locas quedaron paralizadas, congeladas en alguna posición (pulgares arriba si te gusta la Magia Twili y las frases kickass de Midna).
-Lindo truco, ¿me lo enseñas?- admitió Sheik, apoyando su mano en el hombro de Midna.
-Lo siento Sheikah, es magia Twili, propia de nosotros-
-Ah, lástima, es uno muy bueno…-
-No durará mucho… vámonos, a buscarte una camisa para acabar con esto-
Por su parte, en algún otro lado de la al parecer casi infinita feria, Malon estaba algo ocupada disculpándose con Mikau, mientras él y Darmani arreglaban la batería.
-Ya te dije que no te vi Mike, lo siento mucho-
-Bueno, por lo menos no me pasaste por encima como aplanadora, a diferencia de otras personas…- dijo el Zora, mirando acusadoramente a cierto Goron.
-Si Malon no te vio estando parado, menos aún yo cuando estabas en el piso-
-¿Acaso no ves por dónde vas?-
-Es muy difícil cuando estás hecho un ovillo y ruedas-
-¡Entonces camina, coño! ¿Que los Goron tienen las piernas de decoración?-
-Cuidadito con lo que dices Mikau, la estética Goron es un tema muy sensible…-
-Me refiero a que si hubiesen nacido para rodar, entonces no tendrían piernas-
-Pero nos es más fácil rodar, mis piernas son cortas y pequeñas, lentas y torpes-
-Entonces son inútiles-
-¿Cómo la aleta en tu cabeza?-.
Se miraban fijamente, echando chispas por los ojos. Es a lo que literalmente se le llamaría una "mirada fulminante", querido lector.
-Ya ustedes dos, son como hermanos: déjense de estupideces, pídanse disculpas, y ayúdennos con esto, que está pesado- interrumpió Lulu, metiéndose en medio y separándolos.
-Sí mamá…- contestaron a coro los dos en un gruñido.
-Lamento haberte aplastado de esa forma, Mike-
-Y yo lamento haberme metido con tus piernas cortas, Darmie-
-¿Abrazo de oso?-
-Abraso de oso-. (Aww, qué boniiitoo… Par de raritos…).
Después de darse vueltas y vueltas por todos lados, Sheik y Midna lograron meterse a cierto local que al parecer en éste capítulo se verá muy concurrido: la "Happy Mask Shop". Luego de una interesante (y algo perturbadora) conversación con el encargado, además de un veloz cambio de vestuario, nuestros dos queridos personajes salieron de allí.
-Una damisela no debería vestirse de esa forma en la calle…- comentó Sheik, evitando mirar a Midna para no sentirse… raro.
-Es un traje típico Twili, parte de nuestra cultura… ¡Y lo mismo digo de ti!, un hombre no debería andar por allí con un traje tan ceñido- respondió ella, evitando mirarlo también, por las mismas razones. Aunque en el fondo sabía que debía admitir que su hermoso vestido negro con marcas blancas y símbolos fosforescentes eran algo llamativos...
-Ésta es una réplica de un traje de batalla Sheikah, sirve para el libre movimiento del usuario, y es cómodo para el espionaje-
-Más bien para realzar tus glúteos…-
-¿Me estás viendo el trasero?-
-¿¡Cómo no verlo si es tan ridículamente perfecto?-
-… ¿Que mi trasero es QUÉ?-
-¿Alguna vez te lo has visto?, ésa ropa simplemente realza el detalle de que tu culo es genial-
-¿Estás celosa de mi culo?, porque el tuyo está bien bueno-
-… Una pregunta…-
-Manda-
-¿¡Qué demonios estamos haciendo hablando de nuestros culos?- (podría responder, pero no quiero).
-Bueno, tú comenzaste, pero te lo afirmo, no tienes por qué sentirte celosa del mío, tienes un buen culo-
-Oh, gracias… ¡AAGH, Y SEGUIMOS HABLANDO DE ESO!-
Sheik no pudo evitar reírse; en cierta forma extraña e incomprensible, la estaba pasando bien. Además, le gustaba su nuevo traje azul ceñido al cuerpo, con el ojo rojo de los Sheikah pintado en la tela blanca en su pecho, y la mascarada que cubría su boca era un lindo toque, le hacía sentir misterioso. Sacó su harpa de quién sabe dónde, y comenzó a tocar una melodía que, si bien nunca antes la había escuchado, le sonaba conocida.
-¿Qué tocas?- preguntó Midna, curiosa.
-No lo sé, pero no tiene nombre… ¿Qué nombre le pondrías a una canción así?-
-¿No es obvio?, ¡es TÚ canción, es el Tema de Sheik!-
-¿El Tema de Sheik?, ¿como si fuera un personaje de videojuego que cada vez que aparece, suena esta cancioncita?- (¡Justo en el clavo!)
-Exacto; pienso que todos nosotros tenemos un Tema que nos representa, incluso si no sé cuál es el mío-. El joven poeta pareció pensárselo por un momento; entonces, empezó a tocar un tema distinto, una melodía mística, lenta, algo triste, pero llena de misterio.
-Ahí tienes, Midna… ésa es tu canción, el Tema de Midna… ¿Te gusta?-
-Me encanta, me recuerda mucho a las canciones de cuna de mi tribu-
-Es bueno saberlo, porque es tuya-
-¿Desde cuándo eres tan amable conmigo?-
-Quién sabe, estoy de buen humor, y en cierta forma… te considero poesía-
-¿Es uno de tus piropos o qué?-
-Hablo con la verdad, eso es todo: eres hermosa, por dentro y por fuera, pero eres a la vez salvaje e indomable… Un amaranto-
-¿Amaranto, la planta?- (búscala en Wikipedia si eres flojo, querido lector, aunque dudo que los mexicanos deban hacerlo... El que sea mexicano y entienda a lo que me refiero, ¡pulgares arriba, AJUA!)
-Esa plantita tan peculiar, se ve tan delicada, pero crece en los lugares más pobres, rudos e inhóspitos de las faldas montañesas, donde nadie más puede crecer, siempre viva y perenne: es tan nutritiva, tan buena, pero sólo pocos pueden llegar hasta allí arriba y probarla, y más importante, hay pocas como ella-
-… Woah, sí que eres un poeta…-
-Bueno, ¿y tú qué piensas que soy yo?-
-¿Tú?... Eres como el abeto: aparenta ser pino, pero no lo es; parece fuerte, pero es blando; tiene agujas afiladas, pero alimenta a todos los animales del bosque; se ve majestuoso, pero comienza siendo del tamaño de un piñón; vive rodeado de nieve y hielo, pero se mantiene siempre vivo y verde-
-Vaya, la detective tiene talento con las palabras-
-Demasiado tiempo contigo, supongo-.
Daphnes sintió que alguien le sacudía la cabeza levemente. Se sentía tan cansado, que decidió ignorar al extraño y continuar con su cara en la mesa. Ahora, con más insistencia, la misma persona le sacudió de cuerpo entero.
-… El juicio es en media hora, necesito reposo…- se quejó el anciano sin abrir los ojos.
-Señor Hyrule, no tiene ningún juicio hoy, que yo sepa, y está en el medio del Festival-
-¿No hay juicio hoy?, joven Link eso es absurdo, yo soy un hombre ocupado que siempre tiene trabajo que… Un momento… ¿Joven Link?-
-El mismo, Señor Hyrule-. Como si le hubieran dado un trago de Redbull, Daphnes se levantó de un golpe, y agarró al desprevenido joven por los hombros, como para asegurarse de que no fuera un sueño.
-¿Joven Link, realmente es usted, y no una visión?- inquirió el viejo con toda la seriedad posible en un ser vivo.
-¿Es tan difícil creerlo, Señor?, ¡pues claro que soy yo!- sonrió de medio lado Link, rascándose la nuca.
-Pero… pero si eres la viva imagen del Héroe del Tiempo…-
-Bueno, es una larga historia: resulta que Zelda…-
-¿Zelda? ¿Dónde está ella, está bien, está contigo?-
-Pues, se fue un segundo a comprar algo de comer, debería volver en poco-. Con un suspiro de alivio, Daphnes se sentó en una de las sillas cerca de la mesa.
-¿Está bien Señor?, pareciera como si se hubiese quitado un peso de encima…-
-No del todo, joven Link… Siento que sólo una parte se ha ido, y es porque mi corazón no estará tranquilo hasta que pueda obtener la respuesta a una pregunta que, me temo, no me atrevo a hacerle-
-Se alivió al saber que Zelda no estaba conmigo, ¿por qué?-
-… Si supiera, te lo diría… Ser abuelo es muy difícil, pero con Tetra y Zelda, es como si fueran mis hijas-
-Entonces es más difícil para usted saber que una de ellas está siempre cerca de un hombre-
-Así es… ¡Sé que tú no eres de ese tipo de chico, joven Link, pero no puedo evitar preocuparme!, últimamente han estado muy juntos…-
-Señor Hyrule…-.
Entonces, las palabras de Tetra resonaron en la cabeza de Link: "Si te gusta mi hermana, deberías decírselo, ya estás grandecito". Es cierto que la niña en ese momento se refería a que debería decírselo a Zelda, pero en un caso como éste, también se lo podía tomar de otra forma… Y estaba decidido.
-Señor Hyrule, tengo que confesarle algo…-
-¿Fuiste tú el que se acabó el cereal de estrellitas con sabor a azúcar que cambian la leche de color?-
-¿QUÉ DICE? ¡NO!-
-Ah bueno… Pero yo tampoco fui el que se lo acabó, que conste…-
-Mire, es otro tema, y no tiene nada que ver con comida, o mis trabajos…-
-Qué bueno, porque si me ibas a pedir un aumento, ya te lo iba a dar-
-¿Podría concentrarse, por favor, Señor Hyrule?-
-De acuerdo muchacho, ¿qué tienes que decirme?-
-Señor, yo… Estoy enamorado de su nieta…-.
*FWOOSH*, una bola de pelusa rodó por el suelo con una corriente de aire, como si fuera una peli de vaqueros antes de la escena del tiroteo.
-¿De Tetra?, ¡pero es muy joven para ti!-
-¡ELLA NO! ¡DE ZELDA!-
-Ah, ahora tiene más sentido… Espera, ¿qué?-
-Señor, estoy enamorado de Zelda-
-Eso pensé que escuché… ¿Me permites un segundo?- *PLOP*, otro desmayo por parte de Daphnes dejó a nuestro querido protagonista algo confundido y sorprendido a la vez.
-¡Link, ya regresé, compré un pretzel!, ¿el Abuelo ya está…? …¿Qué le pasó al Abuelo que está en el piso?- saludó Zelda, interrumpiéndose al notar que su querido viejito estaba en el suelo.
-Bueno, oficialmente esto no se podía poner peor, ¿qué podría salir mal?- suspiró Link, tomando el pretzel y metiéndole un mordisco.
-_-_-Fin del Capítulo-_-_-
Gatt: -Oh sí, Gatt ha vuelto, ¡soy una genio!-
NK: -Y ya volvimos a horario regular, gracias al Cielo…-
Gatt: -Todo está donde se supone que debe estar… Por cierto, ¿no deberíamos anunciar ese horario regular?-
NK: -Bueno, creo que ya debería ser obvio, pero los cada capítulo nuevo será subido cada domingo, a más tardar un martes, si es que no me matas o sufrimos un accidente-
Gatt: -Y es poco frecuente que eso ocurra… O por lo menos los accidentes graves-
NK: -Exacto, así que supongo tendremos menos problemas-
Gatt: -Sí, eso creo… Por cierto, un anuncio especial a los amantes de las Comedias: la cuarta de "Crepúsculo" será estrenada cerca del final de año-
NK: -Gatt, se supone que "Crepúsculo" entra en la categoría de Drama y Romance Juvenil, no Comedia-
Gatt: -¿En serio?, ¡porque yo me reía como cretina en esas pelis!, la única cosa de la que no me reía era el cuerpo de Jacob, ¡está que te babeas, el maldito tiene el cuerpo sexy, incluso si usa esteroides!-
NK: -Colirio para los ojos, verdaderamente… No como Edward, un pálido, escuálido y velludo vampiro que brilla como discoteca cuando se pone al sol…-
Gatt: -Al menos sus ojos son cool-
*Asienten al unísolo*
(Mientras las fans de "Crepúsculo" están tratando de averiguar la dirección de nuestros escritores para asesinarlos en persona, se les recuerda a todos que entre gustos y colores no han escrito los autores, y no se tiene nada en contra de los lectores que disfrutan de las creaciones de Stephenie Meyer. Además, un breve recordatorio: no se olviden de dejar review con las críticas o qué les gustó, Y qué disfraz preferirían que nuestros dos pequeños, Toon y Tetra, usen en el Gran Festival De Primavera de Kakariko. Únanse a la campaña Pulgares Arriba. Cuiden su salud, cepíllense los dientes, traten bien a sus hermanos, y dejen en paz al gato del vecino, o se verán denunciados a la PIFU… Todo bajo control. Gracias)
