Los personajes le pertenecen a Kishimoto, creador del manga de Naruto.

Diálogos "Bla, Bla, Bla"

Pensamientos "Bla, Bla, Bla"

©Ares-sama

Summary: Naruto tiene que enfrentarse a la cruda realidad ser el Hokage no era tan fácil, el mundo real era demasiado injusto para poder cumplir su palabra con Nagato, la cuarta guerra Shinobi iba a comenzar y sobre todo debía enfrentarse al pasado oscuro del clan Uzumaki.


Nos negamos a unirnos a su guerra, a ese genocidio entre clanes, por ello los Senju nos ignoraron y los Uchiha nos cazaron. Ahora ellos se unen y hablan de prosperidad mientras nosotros quienes abogábamos por la paz nos pudrimos en el mar"

Introducción del libro "La historia secreta de Uzushiogakure"

"Tal vez llegue amarlo."

Mito Uzumaki.

Capítulo 2: La convocatoria de los Kage

Shikamaru jugaba con el pequeño cigarrillo que tenia entre sus manos, lo pasaba entre sus dedos para luego volverlo a llevárselo a su boca, al final de unos minutos de abrir y cerrar la tapa de su encendedor, se quitaría el cigarrillo y solo susurraría lo problemático de todo esto.

Naruto había sido obligado a crecer y ello no le gusto, Shikamaru siempre pensó que mientras Naruto pudiera sonreír significaba que todo iría bien, su amigo llevaba ya dos semanas desde el ataque de Pain, dos semanas desde que fue nombrado como el nuevo Hokage. La noticia se esparció a su debido tiempo por toda la aldea, aunque no se había hecho una presentación formar puesto que el rubio quería organizar primero todo lo necesario para la reconstrucción de la aldea. Ya más adelante habría los desfiles de victoria por su batalla y las fiestas por su nombramiento.

Estaba furioso con el Uchiha, la noticia devasto a su amigo, no importara lo que dijera Naruto, este en el fondo estaba realmente herido, lastimado, aunque lo hubiera puesto en el libro Bingo, aunque deliberadamente enviara a los ninjas de Kumo a los archivos de Konoha para darles toda la información del traidor, Shikamaru sabía que no encontrarían nada más allá de lo básico, los archivos de Sasuke solo llegaban hasta su época de Genin, aunque fuera nombrado un ninja criminal clase S, sabía perfectamente que pocas personas podrían darle caza. Naruto había hecho lo correcto pero en el fondo se partía a la mitad, en el fondo el aun creía que podría salvarlo y eso a Shikamaru le lastimaba profundamente.

El joven Nara se encontraba en la biblioteca de Konoha, era de los pocos lugares que se habían salvado, realmente agradecía por ello la biblioteca se encontraba construida dentro de la montaña de los Hokage. "El conocimiento es poder" decía la inscripción de la entrada y agradecía en silencio al sabio que ordeno construirla dentro de aquellas firmes paredes de roca solidad.

Los ninjas de Kumo no decían nada y solo observaba con impaciencia como ellos miraban y a veces intentaban sobrepasar sus límites, era una suerte que el lugar estuviera lleno de Anbu. La señal era clara no poner a prueba su suerte.

Karui estaba realmente aburrida, no encontraban nada de valor, y sin mencionar su pequeño secreto, tenía miedo de subir aquellas tan elevadas escaleras, cada paso que daba era como si estuviera caminando sobre una cuerda floja. Ella no le tenía miedo a las alturas, sería algo irónico por su propia procedencia, pero esas escaleras parecían mantenerse de pie por arte del mismo dios creador de los shinobi, era tan frágil, cada paso que daba en sus escalones resonaba como si se fuera a partir.

Dio un fuerte suspiro, la morena subió otro escalón hasta que escucho por fin el sonido que tanto temía, la escalera se partió, y lo primero que pensó fue en dar un fuerte grito con fuerza mientras sostenía el libro en sus manos. Esperaba el golpe final, la manera como terminaría vuelta totalmente como un huevo revuelto contra el piso, los dioses se reian por aquella muerte tan tonta, podría escuchar los sonidos de los ninjas de Konoha pagando su apuesta sobre si caía o no en monedas de oro, toda su vida vio pasar frente a sus ojos y se dio cuenta de lo aburrida que fue.

Pero nunca paso nada, ni siquiera sintió el duro cemento contra su cabeza, se sentía volando mientras miraba en todas las direcciones. El chico perezoso que los había acompañado la miraba con aburrimiento y pereza, mientras los miembros de su equipo la observaban con vergüenza, los Anbu solo observaron todo con realmente indiferencia.

Sintió dos fuertes brazos sosteniéndola en forma de novia, un fuerte sonrojo escapo por sus mejillas y a la vez que una pequeña sonrisa descarada apareció.

—Gracias, chico fuerte —

Chōji se sonrojo con fuerza mientras tartamudeaba.

—¿siempre eres tan elocuente con las damas? —

El chico se puso en un estado mucho peor, Samui estaba a punto de levantarse para golpear a su amiga, primero fueron los gritos estúpidos por haberse resbalado de esa tonta y vieja escalera, se preguntaba si su compañera de equipo sabía que habían otras en mejor estado al final de la biblioteca.

—Sabes, por lo general espero hasta la segunda cita para que me carguen de esta forma, ¿te importaría bajarme? —

El guiño en su ojos y la manera como se expresaba con confianza, terminaron ocasionando que Akimichi sonriera tan tontamente que la bajo con suma delicadeza y se riera con fuerte nerviosismo.

Shikamaru observo en silencio toda la escena con una sonrisa de tranquilidad en su rostro, aquel pequeño momento le había regresado algo de paz y tranquilidad aunque fue interrumpida por el pequeño toque en su hombro, solo siguió ignorando por unos segundos más a la persona cercana y seguía con esa tonta sonrisa observando la manera como su amigo intentaba tener una conversación de más de cinco palabras con la joven kunoichi, era algo por lo cual pocos lo creerían. Una ninja de Kumo sonrojando de esa manera de un ninja de Konoha y futuro líder de un clan, realmente era algo increíble pero igualmente más que esas tontas sonrisas y carcajadas que se expresaban en sus rostros, nunca podría pasar de ello. El mundo Shinobi no daba tal felicidad.

Neji no dudaba en mostrar su molestia por la presencia de los ninjas de Kumo, realmente esperaba que no se quedaran por más tiempo, pero Naruto le había pedido comprensión e igualmente que su palabra que el mismo intervendría si la seguridad de algún Hyuga corría peligro, Neji creía ciegamente en Naruto, nunca lo había defraudado y sabía que no comenzaría ahora.

Pero tanto Neji, como Shikamaru sentían que eran ellos quienes estaban defraudando a su amigo. Como si hubieran puesto demasiado peso sobre sus hombros y ahora era el momento de ayudarle con tal pesada carga.

—Todos aseguraron que asistirían, debemos irnos ya, si queremos llegar a tiempo —

Fueron las palabras del joven castaño de los ojos de plata, Shikamaru asintió y dio un pequeño llamado a su mejor amigo, este volteo su regordete rostro y sonrió mientras asentía la cabeza y se retiraba de la joven kunoichi que no podía evitar reírse ante la torpeza de su salvador.

Los tres salieron de la biblioteca sin decir nada más, era tiempo de ir al antiguo campo de entrenamiento del equipo siete, una de las ironías de la vida pensó Shikamaru, pero el mismo eligió ese lugar por el gran significado que tenía para todos. Era tiempo de que los restantes miembros de los doce novatos de Konoha tomaran una decisión.


Danzo miraba en silencio al joven Hokage sentado en su oficina, estaba sorprendido realmente la gran madurez que había tomado el chico, no esperaba aquello. Sinceramente estaba en silencio celebrando como las cosas iban según lo planeado, debía asegurarse que los actos y sacrificio de Itachi no fueran en vano, los Uchiha se habían convertido en una amenaza, su plan de un golpe de estado, de tomar el poder por la violencia solo demostraba que algunos clanes no habían sido fundados para convivir con otros y aun así, él junto con Sarutobi habían hecho todo lo necesario para mantener el honor del clan intacto, para que la aldea nunca supiera de las sucias intensiones de aquel perverso clan.

Para Danzo todo era aceptable y permitido, absolutamente todo para proteger la integridad de Konoha, sin importar el costo.

El único error en todos estos años, fue haber permitido que Itachi dejara con vida a su hermano. "De todas las personas a las que pudiste perdonar Itachi, porque salvaste al más ingrato de todos" fue su único pensamiento mientras esperaba que el joven Hokage notara su presencia.

Un pequeño gruñido salió de la garganta del más anciano, haciendo que Naruto alzara la vista del pergamino que estaba leyendo, una mirada de confusión se presentó pero fue cambiada por una leve inclinación de respeto por parte del Uzumaki.

Danzo sabía que el Uzumaki era precavido, no lo culpaba, años enteros siendo controlado por los tontos ideales de Sarutobi habían ocasionado que el chico fuera demasiado cercano a esa ilusa voluntad del fuego.

Por su parte Naruto no sabía cómo reaccionar realmente hacia aquel hombre, le dijo la verdad sobre su madre, cada pregunta que le hacía era respondida sin dudar, ello había ocasionado que se preguntara que tan malvado podía hacer. Si no fuera por la historia de Nagato definitivamente estaría confiando ciegamente en Danzo en esos momentos, pero él sabía que el viejo perro de guerra tenía también muchos secretos, demasiadas mentiras y no quería caer en una de ellas.

Precaución era lo que tenían ambos hombres hacia el otro.

—Danzo-San —

—Hokage-Sama —

Naruto invito el hombre a sentarse, tenía el presentimiento de saber por qué venia hablar con él.

—Quiero felicitarlo por esa demostración de fuerza, seguridad y ante todo de demostrar que está dispuesto a dejar a un lado sus sentimientos personales por el bien de Konoha —

Naruto entrecerró los ojos, sabiendo que todo aquello se refería al tema de Sasuke, no quería escuchar otro discurso sobre ello, ya había tenido tantos, escucho todo tipo de elogios. Pero la única opinión que le importaba sobre el tema era de Sakura pero ella se había desaparecido, bueno realmente sabía dónde se encontraba pero quería creer en que no estaba disponible a que lo estaba evitando.

El rubio alzo su mano y Danzo guardo silencio, tal vez el chico no había tomado la decisión tan firme como pensaba. Aun había muchas dudas en esto, debía hacerlo más firme contra el Uchiha, debía jugar otra carta sobre el chico, una que iba más allá de sus padres.

—Tus ancestros estarían orgullosos de tal determinación —

Naruto alzo los ojos en confusión, estaba realmente intrigado por aquello, se preguntaba hasta qué punto el viejo conocía sobre él, que nueva verdad le contaría, o que mentira diría pero hasta ahora ninguna fue dicha y eso era lo que más miedo tenia Naruto, que la verdad fuera demasiado grande para poder aceptarla.

—Puedo ver vuestra sorpresa, comprendo vuestra mirada y la entiendo, Sarutobi era contrario a contar ciertas historias, sobre todo que estas se enseñaran en la academia —

Naruto se movió en su silla y se inclinó un poco, esperando que el viejo pudiera hablar.

—En la época de los clanes, si fue hace tanto tiempo, vuestros ancestros del Clan Uzumaki vivía acá, en estos bosques en la tierra del fuego, construían sus templos… —

Templos algo dentro de Naruto despertó, recordó esa tonta ilusión y una sensación de vacío inundo su estómago en ese instante, ¿Que tal si ello no fue una ilusión como quería pensar?

— vuestra gente se negaba constantemente a unirse a la guerra entre clanes, no me sorprende muchos Uzumaki no eran guerreros pero eran… —

Naruto estaba cansado que le estuviera dando tantas vueltas al asunto.

—Danzo-san, tengo que partir pronto a la cumbre de los Kage así que por favor os pido que sea directo —

El viejo Shinobi miro con extrañeza al joven Hokage, estaba seguro que le habría encantado escuchar la historia.

Pero Naruto estaba harto, agotado realmente, no quería saber más de aquello que le fue arrebatado, no en verdad le dolía tanto escuchar sobre el pueblo de su madre, una cosa era ser huérfano y no saber nada, no había a quien rezar en sus tumbas, ni a quien llorar en las frías noches, pero ahora estaban, ya tenía rostros a los cuales recordar y un fuerte dolor nacía cuando lo hacía.

—Entiendo completamente Hokage-sama, ¿nunca os preguntaste porque vuestro Clan termino en una isla tan lejana? —

—Hasta hace poco no sabía nada sobre mí realmente —

—Pero no deberíamos sorprendernos por ello, realmente como los Uchiha fueron uno de los clanes fundadores hicieron que muchas historias fueran olvidadas y Sarutobi ayudo en ello, aun así la verdad es que os cazaron, una y otra vez, vuestras técnicas de sellado eran fuertes, tal vez demasiado para su gusto, podrían sellar el Sharingan y eso era algo imperdonable —

Naruto no podía creerlo, en verdad.

—¿Sellar el Sharingan? —

Algo hizo conexión en la mente del rubio, ese sentimiento de vacío se hizo más grande, algo se apodero dentro de este. Era como si todo este tiempo hubiera tenido una verdad dolorosa frente de él.

—El sello del Byakugan —

—Así es, una de las más grandes creaciones de los Uzumaki, los sellos de pájaro como son llamados por los Shinobi en general, un nombre tan vulgar para una creación tan magistral —

La duda estaba sembrada, la confusión puesta y Danzo se levantó de su asiento.

—Cazados como animales, perseguidos y obligados a huir al mar, en el mar en su nuevo hogar destruidos por las otras naciones, los Uchiha comenzaron el camino a la aniquilación de tu Clan —

Naruto miraba a Danzo mientras se retiraba, sintió la necesidad de respirar con fuerza y soltó aquello que escondía del viejo Shinobi, un kunai de tres puntas cayó al suelo y tomo una vieja foto que estaba guardaba en el cajón de su escritorio. Su madre esa bella mujer pelirroja, acompañada de otra persona, una mujer de cabellos largos y negros. Ambas sonreían, ambas se abrazaban, la madre de Sasuke y su madre. Ambas fingían.

"Conocer el dolor te permite comprender a los demás, y aún si lo comprendes no quiere decir que estén de acuerdo"

Esas fueron las palabras de Nagato, no pudo evitar pensarlo o sentirse tan solo en esos momentos. Realmente llego alguna vez a comprender a su amigo.

—Sasuke —

Fue un pequeño susurro mientras miraba por las ventanas de su gran oficina, el peso era demasiado grande y el se sentía mas solo que nunca cuando su sueño se hacia realidad.

Escucho el toque en la puerta y tomo aire, tenia que seguir adelante, encontraría la manera, cumpliría su palabra con Nagato, con su maestro y con su padre. El encontraría una respuesta a este sin fin de guerras, no mas masacres entre clanes y mentiras de las aldeas a sus Shinobi.


Todos los novatos a excepción de Naruto quien seguía en su oficina y de Sasuke los había traicionado, estaban reunidos. La mirada perdida de Sakura demostraba la conclusión a la que habían llegado.

— ¿Cómo puedes hablar tan fríamente Shikamaru? —

Ino su compañera de equipo, su gran amiga fue la primera en hacer el reclamo, mientras la Haruno estaba en un estado de shock, no podría soportar más noticias de esta manera.

— ¡Ino cálmate!, Shikamaru ha demostrado con sus argumentos tener la razón —

— ¡No me digas que me calme!, No a mi Tenten, tú no sabes cómo nos sentimos Sakura y yo —

La Kunoichi experta en armas se alteró notablemente, eso era doloroso que una de sus amigas la acusara de esa forma sobre todo cuando en el fondo ella la comprendía, si Tenten le dolió por que no pudo evitar mirar de reojo a Neji, hacia tanto tiempo que ella esperaba que su compañero de equipo se descarriara del camino, pero fue Naruto quien lo salvo, él joven rubio salvo a su amor platónico porque sabía que si no hubiera sido por esa batalla no solo estarían debatiendo sobre Sasuke.

Ino rápidamente se arrepintió de sus palabras al ver las miradas poco disimuladas de Tenten hacia Neji.

Shikamaru miraba a Sakura, su falta de palabras lo habían preocupado, tal vez sería peor de lo que hubiera imaginado.

—Sakura —

Aquellas palabras hicieron que todos voltearan a mirarlos, Shikamaru estaba enfrente de la única integrante del equipo siete, Hinata quería interponerse no quería que su amiga sufriera, realmente ella no tenía corazón ni siquiera para la rival del aprecio del rubio. Kiba le decía constantemente que debería ser una mujer con más temperamento y dejarle las cosas más claras a Sakura, pero el Inuzuka pensaba como un perro callejero muchas veces y seguir sus consejos en el amor no le daba una buena sensación a la Hyuga.

—Naruto ahora es el Hokage, no podemos pedirle que se encargue de Sasuke, no podemos seguir esperando que nos salve o arregle los problemas de la aldea —

El Nara puso sus manos sobre los hombros de la pelirrosa y una mirada realmente triste, perdida se levantó en los ojos de esta.

—No es justo con él, Sasuke se ha unido a Akatsuki aquellas que buscan secuestrar a los Jinchūrik y todos sabemos lo que significa eso

Que tarde o temprano volverían a intentar secuestrar a Naruto y la mirada determinante en todos ellos era que lo protegerían.

—Si Sasuke es asesinado por Kumo, no sé cómo reaccionaría Naruto él está… —

—Naruto ya tomo una decisión sobre Sasuke-kun, no creo que le importe… —

No pudo terminar, ambos se interrumpieron pero la razón del silencio de Sakura fue la palmada recibida en su rostro, una fuerte cachetada. Nunca antes había pasado algo así entre ellos, todos miraban en silencio sobre todo con la persona que la había propiciado.

Shikamaru podría ser un perezoso, un vago y hasta cierto punto un cobarde con las mujeres pero rápidamente inclino su cabeza ante su acto en señal del más sincero perdón. Le dolió esas palabras por que no eran justas con el rubio.

— ¡Perdóname!, ¡lo siento realmente! Pero los actos de Sasuke han llevado a Naruto auto alejarse de todos, lo conozco, sé que ese tonto debe estar arrepintiéndose en silencio pero no creo que él pueda seguir soportando esa carga, tarde o temprano la carga en Naruto lo derribara, somos sus amigos y también fuimos los amigos de Sasuke debemos detenerlo, pero ante todo debemos evitar una guerra sé que no quieres escuchar esto pero Naruto ahora es el Hokage si él decide ir a buscar a quienes mataron a Sasuke toda la aldea ira a la guerra, si tu o Ino deciden ir y mueren vuestros padres y nosotros iríamos a vengarlos, y cuando nos demos cuenta habrá estallado otra guerra, Sakura yo… —

Sakura abrazo en silencio a Shikamaru, este había esperado un golpe pero jamás eso, un silencio se hizo en todos mientras la Haruno se alejaba, un Nara en estado de shock la observaba.

—Yo me encargare de Sasuke-kun —

Fue lo único que dijo, todos iban a replicar inmediatamente pero las lágrimas de Sakura lo impidieron, Ino observo a su amiga y se acercó a esta el abrazo con fuerza y el abrazo fue devuelto con la misma intensidad.

Sakura recordó las palabras de Sai le había dicho sobre como la promesa que Naruto le había hecho lo estaba destruyendo lentamente.

—No te atrevas a morir por él —

Sakura solo permaneció en silencio, recordando su época en el equipo siete, "Sasuke-kun, yo te salvare, Naruto por favor espera reuniré a nuestro equipo"

Menciono bajamente la Yamanaka, Sakura sonrió con tristeza, todos las observaban, Tenten, Kiba, Lee con lágrimas también en sus ojos, Chōji quien intentaba no mirarlas directamente, Shino que observaba con indiferencia a un lejano Sai que se preguntaba si también tendría que llorar de esa manera para ocupar el lugar de Sakura en los brazos de Ino.

Shikamaru y Neji miraron todo no sin antes mantener una mirada fija en Hinata. Ambos habían llegado a una conclusión sobre la prima del segundo, tenían que mantenerla perfectamente vigilada, pero sobre todo a salvo. De seguro otros ya habrían llegado a la misma conclusión, si el simple pensamiento en Naruto sobre que Hinata había muerto ocasiono que estuviera a punto de liberar las nueve colas del Kyubi no querían pensar si ella en verdad llegara a morir.


Iwagakure

Todo el pueblo de Iwa se había reunido para tal importante evento, en el gran puente que conectaba los extremos de la aldea, los edificios de roca y apariencia rustica, los shinobi de Iwagakure estaban gritando a su poderoso y viejo líder.

—Que fastidio tener que ir a una reunión a mi edad —

— ¡Tsuchikage! ¡Enséñeles a los otros kages de que esta hecho! —

Ese comentario fue el que más irrito al viejo Ōnoki, que podría mostrarles a los otros kage, tal vez lo avanzado que estaba el dolor en su espalda.

—¡Kurotsuchi, Akatsuchi cuidadle mucho! —

—Ya estas viejo, vamos anciano por que no te retiras yo con gusto me convertiré en la nueva Tsuchikage —

Su nieta se le acerco con una gran sonrisa triunfante, estaba realmente muy interesada en ver como su abuelo conseguía levantar ese viejo cajón sobre sus espaldas, puesto que cada vez que lo hacia esta tronaba con fuerza

Ōnoki era un shinobi orgulloso así que se quejaba constantemente que no necesitaba ayuda alguna.

Al final Akatsuchi levanto al Tsuchikage junto con su equipaje, el viejo gruñón solo se molestó un poco más pero permaneció al final en silencio mientras se retiraban, la gran reunión los esperaba después de todo.

Kirigakure

El anciano caminaba demasiado lento, todos esperaban que pudiera llegar vivo a la meta, portaba en su mano un viejo sombrero de color azul claro y una mujer de cabellos carmesí esperaba con tranquilidad, lástima que su acompañante un joven alto de unos treinta años que portaba un parche en el ojo estaba mostrando su gran irritación.

—Por favor, cuidar de ella Ao, Chōjūrō—

El anciano por fin había llegado y le entrego el sombrero a la Mizukage, toda la aldea se había reunido, todos gritaban, todos le decían al joven espadachín que protegiera a su amada líder, la mujer que había ganado la cruenta guerra civil que hacía unos años había sumergido a Kiri en la devastación.

—Como uno de los siete espadachines de la niebla, es tu deber proteger a la Mizukage —

—Yo... creo que lo haré, es probablemente—

—Ten fe en ti mismo, eres alguien fuerte —

—Vamos muestra algo de carácter, demuestra que eres un hombre —

Ao comenzó a gritarle a su compañero guarda espaldas con fuerza sobre su falta de determinación. La Mizukage gritaba con fuerza y entusiasmo que ella representaría con honor a su aldea, pero sobre todo que demostraría los cambios que habían llegado con su reinado pero cuando escucho las palabras de Ao, su mente comenzó a organizar cada palabra "insinuaba que necesitaba un hombre".

La joven Mizukage se acercó al mayor de sus guardas espaldas, con una sonrisas tétrica le dijo que se callara o lo asesinaría.

Chōjūrō solo pensaba en lo mucho que protegería la sonrisa de su Mizukage.

Kumogakure

C y Darui escuchaban con alegría las noticias presentadas por el informe que acaba de llegar de Konoha, era una noticia esperanzadora en que entregaban importante información, el mismo Hokage recién ascendido había escrito dándoles a entender y sobre todo al Raikage que Akatsuki no podría extraer por ahora el Bijū de su Jinchuriki teniendo en cuenta ante la falta notable de miembros y el tiempo necesario para hacerlo.

Pero el Raikage tenía su mente dividida alegre por su hermano Bee e igualmente se sentía incómodo con la persona que firmaba el mensaje.

—Uzumaki —

Susurro tenía esperanzas que no volvería a escuchar jamás ese apellido. Pero una sonrisa de desafío apareció en su rostro mientras se levantaba de su asiento y corrió con fuerza hacia la ventana.

— ¡Vamos C, Darui! —

La ventana se partió mientras C seguía a su Raikage, la secretaria de líder de Kumo se quejaba ante esto, por su parte Darui abrió la puerta y camino lentamente.

Sunakagure

—Llegas tarde Kankuro —

Gaara, el quinto Kazekage estaba realmente impaciente si los rumores sobre Konoha eran ciertos debía ir hablar rápidamente con su amigo. Debía felicitarlo pero sobre todo darle al menos un consejo.

—Lo siento Gaara, estaba practicando un nuevo truco —

El joven Kage resto importancia mientras veía a su primera estudiante Matsuri caminar hacia este con el sombrero del Kazekage. Un pequeño honor para la primera persona aparte de sus hermanos que creyó en él.

—cuídate Kazekage-sama —

Fueron sus palabras mientras toda la aldea comenzaba a gritar con fuerza, entusiasmo se sentía en el aire.

—Temari-san, Kankuro-san, por favor cuiden a nuestro joven Kazekage —

Konohagakure

— ¿Estás seguro que no quieres que te acompañe? —

Fueron las palabras de Kakashi al ver como su antiguo estudiante se encontraba en las puertas de la aldea.

—Estaré bien, Shikamaru y Neji harán un buen trabajo —

Además de eso Naruto pensaba que si algo salía mal, debía ser Kakashi quien protegiera la aldea. Aunque conociendo a su maestro alguna excusa se inventaría para no tener tal responsabilidad.

— ¡Hokage-sama!, prométeme que no tomaras riesgos innecesarios —

Sakura extendió el sombrero del Kage del fuego, una sonrisa pequeña apareció en el rostro de Naruto, no esperaba que Sakura viniera a despedirlo pero eso en verdad lo había tranquilizado. Aún era su amiga y compañera de equipo, sus ojos se lo habían confirmado.

—Claro que la tendré —

Naruto tomo el sombrero y miro a todos los aldeanos, podría jurar que toda la aldea estaba presente.

—Por favor Hokage-sama recuerde no hacer ningún tipo de bromas a los demás Kage —

Las risas se escucharon mientras un sonrojado Naruto se ponía su sombrero, Iruka parecía estar realmente diciendo ello, aunque todos lo tomaran como una broma el temía que Naruto intentara alguno de sus viejos trucos.

—Neji por favor protege al Hokage, y tu Shikamaru aconsejarlo correctamente —

Ino gritaba mientras alzaba su mano y Tenten solo tomaba la mano libre de su amiga para controlarla.

Naruto le sonrió a todos e intento ignorar la sonrisas, lágrimas de Lee y Gai-sensei sobre la llama de la juventud que había despertado en el joven Hokage. Pero antes de partir noto a cierta persona con una sonrisa tímida, algo dentro él le impulso a caminar hacia ella.

—Naruto-kun —

Dijo tranquilamente Hinata, aquello hizo reír un poco al Uzumaki al ver como Hinata no lo llamaba por su nuevo título de Kage, la joven Hyuga saco un pequeño pañuelo que envolvía un portacomidas Naruto lo tomo con calma sin dejar de sonreírle.

—Eto... Bueno es que yo… buen viaje Hokage-kun —

Naruto se rio un poco, Hinata siempre seria Hinata y eso, eso muy en el fondo comenzaba a valorarlo.

—Muy bien, Shikamaru, Neji, vámonos —

Toda la aldea gritaba con entusiasmo mientras veía partir al trio de Shinobi.

País del sonido.

La oscuridad inundaba toda la habitación, era una pequeña cabaña donde las dos personas habían estado conviviendo en silencio, fingiendo ser simples campesinos durante tanto tiempo, la oportunidad era única el rumor fue creciente a lo largo de Otogakure, era la única oportunidad que tenían.

Una reunión entre Kage, significaba que estaría Tsunade, por fin una médico que pudiera ayudarlas.

Tenía una deuda de sangre con ambas, era tiempo que fueran a cobrarla. Una de ellas tenia las piernas destrozadas, era alguien tan orgullosa que prefería arrastrarse por el suelo antes de permitir que alguien le ayudara y la otra alguien que había visto, vivido lo suficiente para no darle tanta importancia a ello, su apariencia no lo demostraba pero era la más vieja de las dos.

Ambas mujeres tenían algo en común más que sus sonrisas robadas por las vidas que tuvieron, eran sus cabellos aunque uno fuera más oscuro que el otro, ese rojo, era demasiado intenso en ambas.


Nota del autor

Hola mis queridos lectores, acá les traigo otro capitulo mas de "La leyenda del Rokudaime"; Saben últimamente estoy mas enfocado en escribir mas capítulos de calidad y menos apresurado para actualizar varios en poco tiempo, creo que eso hace mas gusto la lectura de una historia, gracias por seguir este fic.