CAPÍTULO 2 - Sueños húmedos.
Sus glúteos podían sentirlo. Era gordo, un tanto frío y muy jugoso. El grande y colosal miembro de Parker entrando y saliendo de su orificio trasero, haciendo que los glúteos del pelirrojo y las caderas del grande se juntasen…
Una y otra vez…
- Aah, ah, aaaah, aah,,,... aaaahh! ooohhh sí! Parker! Más fuerte Ppaaarkeer, ooh sí!
Su miembro todavía estaba medio flácido, pero el joven cadete lo estaba disfrutando muchísimo. Escuchar los gemidos de su amante excitaba al grandullón…
Raymond quería contenerse, no quería parecer una perra en celo, pero no aguantó… Sentir a Parker dentro de él era muchísimo más placentero de lo que nunca pudo haber imaginado.
Raymond estaba a cuatro patas. Sus gemidos hacían que Parker fuese aumentando la intensidad.
- OOOhh, ooh, ooh...oaaahh, sííííí! Asíi, oooooooh!
A medida que los gemidos llegaban a a Parker, su miembro iba aumentando de grosor, y Raymond lo sentía.
- Vale, pequeño cadete, tú lo has querido! Me estoy poniendo como una moto!
A medida que seguían, más frases salían de ambos hombres. Llegó un momento que Raymond no se contuvo más, dijo todo lo que tenía que decir, pese a las dificultades para hablar que sus gemidos le producían.
- Parrr...Paaaarrrrrr…. PAaaaaaAAAR..keeeer! Estás...estáass como un…. cooMOOO UN TrEEN! EstÁAS muuuY BUENO PARKER! OOhhh, sí, no te pares, aaa, AAAAH!
- UUFF, uuuff, UUUF, uuuf….
El joven pelirrojo estaba disfrutando aquello, pero Parker enseguida empezó a notar algo raro. A Raymond le estaba doliendo…
El placer del pelirrojo superaba más al dolor, así que ni por un momento se le pasó por la cabeza mandarle parar a Parker.
- ¿Estás bien cadete? - decía Parker preocupado.
- Podemos parar si quieres, parece que estás aguantando mucho. Si te duele…
- No, no! No, aaaahhh, noooh, que va! Estoo,, ooooggj, esto es bueno!
- Quieres más lubricante?
- Sí… sí por favor….
El hombre corpulento seguía entrando y saliendo en su compañero. Ambos querían parar durante un instante pero ninguno se podía contener. El placer que ambos se producían al otro era algo indescriptible.
Parker siguió moviendo el trasero de Raymond, introduciéndolo y sacándolo de su miembro repetidamente. Tenía sus manos en la cintura del muchacho, y quitó una para coger el bote de lubricante.
Giró el bote de lubricante y sobre su otra mano derramó el líquido…
Parker seguía moviendo su cuerpo junto al del muchacho..
Tras unos segundos sacó su miembro de Raymond y empezó a repartir lubricante alrededor del mismo.
Cuando el miembro de Parker estaba lleno de lubricante, usó un poco más del bote y se lo puso en sus dedos índice y corazón. Puso un poco más de lubricante directamente en el orificio del pelirrojo y apartó el bote.
- Ya verás, cadete. Ya verás.
Sus gruesos dedos estaban dentro de él. Raymond podía sentirlo. Era un masaje frío, y se sentía muy bien…
- No me digas que….! Oooh! Sí Parker! OooooohHHH!
- Venga, sé que te gusta esto! Puedo ir más profundo!
- Sí Parker! HAaazme tuyoo! MÁAS, MÁS PROFUNDO!
Parker removía el dedo cuidadosamente dentro de Raymond, parpando de un lado para otro del recto del joven, impregnando todo su orificio de lubricante.
- Esto ya está! Ahora mi gran polla se deslizará sin problemas!
Sacó sus dedos y volvió a introducir su miembro, poco a poco para no lastimar al muchacho…
- Jodder, joder Parker! Cómo la tienes tan gorda y tan largaa,,aaa..a..aaaaah!
- Verás cadete, verás! Vas a tener el mejor orgasmo de tu vida!
Parker comenzó de nuevo a introducir y sacar su miembro poco a poco. Ahora se deslizaba mucho mejor. Raymond no sentía tanto dolor, aunque seguía doliéndole un poco, pues lo que tenía Parker bajo los pantalones era descomunal.
Parker usó la mano derecha para acariciar y mover el pezón izquierdo del muchacho, y con su otra mano empezó a masturbarlo. Todo esto mientras sentía su miembro dentro del chico.
- Por favor Parker, por favor….AAAAHHH! QuÉ PLACER, mÁS PARKER, MÁSS! OOH DIOSS!
El miembro del pelirrojo estaba flácido, como el buen pasivo que era, pero poco a poco empezó a enderezarse. La mano de Parker masturbándolo le provocaba una excitación inimaginable.
- Como vas, cadete?
- Bien! Estoy a punto, pero aún puedo...puedo….oohhH! aaahhH!H! aguanTAR!
- DIOS PARKER, ERES BUENO! OOOH!
Los gemidos de Raymond estaban excitando a Parker, sentía que estaba a su merced. Parker sabía lo que tenía y el placer que podía producir. Le sorprendió que el pelirrojo aguantase tanto tiempo, ya llevaban unos 10 minutos, que aunque pareciese poco era bastante para Parker. Raymond era el que más había aguantado de todas sus experiencias sexuales hasta ahora, y no eran pocas.
- Me voy a venir, Parker….voy a, ooh...voy a correrme!
Parker sentía que el chico estaba apunto de eyacular. Quería hacerle sentir suyo, quería que sintiese todo lo que era capaz de hacer, así que decidió provocarle un orgasmo anal a la vez.
Aunque Raymond no lo supiese, también estaba a punto de llegar al orgasmo anal. Parker se dió prisa en hacerle llegar. Mientras disminuía un poco la velocidad con la que masturbaba a Raymond, sacó su miembro y lo tuvo 2 segundos casi por completo fuera del muchacho, y de repente embistió salvajemente.
- Parker? Por qué para…..AAAAAAAAHHHHHH! JODEEER PARKER!
Y volvió a embestir al muchacho:
- Qué has?... AAAAHH! JODDDER! PAAARKK..:AAAAHHH!
Volvió a embestirlo unas dos o tres veces más y fue aumentando la intensidad. El pelirrojo estaba llegando a la eyaculación, no le faltaba nada.
Parker aumentó de intensidad, y enseguida lo supo. Las paredes del recto de Raymond empezaban a palpitar….
- Esto es! Parker…! Qué me está passan….aaaaahh...ah...aaaah...aaAAAHH!
Parker sabía que lo iba a disfrutar. Todavía no había llegado al clímax del orgasmo anal, así que aceleró el ritmo con el que masturbaba al pelirrojo. El miembro del pelirrojo empezó a contraerse y expulsar líquido. A su vez, Parker le provocaba a Raymond un orgasmo anal.
Raymond estaba teniendo los 2 orgasmos a la vez. Era como estar en los cielos, nunca lo había imaginado.
Raymond seguía corriéndose. Parker le dió la vuelta, quería mirarlo a los ojos.
Empezó a acariciar los dos pezones de Raymond mientras él mismo seguía masturbandose y corriéndose.
Raymond no tenía palabras… Estaba en el paraíso...tenía los ojos en blanco…
- Parker…gracias…- decía con un tono de voz más calmado…
Raymond estaba acabando de correrse… pero Parker seguía masturbandose, aún le quedaba bastante hasta que su miembro pudiese poner fin a aquello…
- Parker, sigues?
- Sí Raymond, sí. Aún me queda mucho para correrme. - Dijo Parker mientras seguía masturbándose.
- Y te guste o no, voy a acabar dentro de tí.
- ¿Qué? ¿Parker? Yo ya no aguanto más, he hecho todo lo que he….!
Parker volvió a girar al muchacho bruscamente, dejándolo de espaldas a el y tumbado en la cama.
- Parker, no! Por favor, no! Ha estado genial, vale? Para ya!
Pero Parker sabía lo que hacía. No quería hacer nada que al muchacho no le gustase, pero había visto que tenía aguanta y quería aprovecharlo.
- VENGA CADETE! NO ME SEAS NENAZA! - dijo en voz alta, intimidando al chico.
Nunca había visto a Parker hablar tan serio. Raymond se intimidó un poco, pero sobretodo se excitó… tenía ganas de más. ¿Cómo era quello posible?
Había tenido el mejor orgasmo de su vida, como podía querer más?
- Ahora Raymond, me vas a hacer disfrutar a mi!
Raymond estaba tumbado en la cama, con el trasero expuesto… ya no necesitaba estimularse en pene, por lo que su orificio trasero era lo único que aún había quedado con hambre… hambre de Parker…
Parker dejó de masturbarse el miembro y lo introdujo de nuevo en el pelirrojo…
En seguida Raymond notó como el líquido de Parker le estaba llenando por dentro.
Raymond pensó que eso había acabado… pobre iluso…
- Parker, acabas de correrte! Cómo puedes seguir...?
Te lo dije cadete, cuatro veces. Esta sólo es la primera.
Raymond no tenía ni idea de a lo que se refería, pero estaba disfrutando aquello, estaba gozando con Parker. Pese a haber tenido el mejor orgasmo de su vida, quería más, y no era él quién de negarle a Parker el placer que le acababa de hacer sentir.
Dos horas más tarde, todo el bote de lubricante fue utilizado, y Parker se corrió por cuarta y última vez.
- DIOS RAYMOND, AHORA SÍ!
Ambos habían pasado un buen rato.
