-Nunca quise hacerte pasar esto Kira, de verdad quería ir contigo a la universidad... Aun cuando trate de convencer a mi padre sabes que es más complicado de lo esperado...
-Pero volveras?, volverás por mí? -Preguntó conteniendo con esfuerzos sus lágrimas, Kentin acarició su tersa mejilla mientras respondió.
-Sí, ten por seguro que volveré... Es una promesa...
Nuevamente permanecieron en silencio, un muy breve pero significativo silencio, las palabras de Kentin eran como siempre sinceras, su rostro mostraba la pena que sentía por hacerla sufrir, el brillo en aquellos ojos le mostraban a Kira todas las posibilidades de que el regresara, solo en una ocasión los había visto brillar de aquella manera, solo una vez y fue la primera vez que se fue, pero las gafas no la habían permitido ver del todo aquella mirada. Su corazón latía precipitadamente en su pecho, impulsivamente se atrevió a preguntar:
-Kentin... Solo dime una cosa, es lo único que te pido antes de verte partir...Tu... ¿Tú me amas?- preguntó tímidamente la chica, sus ojos brillaban llenos de lágrimas, tenía la esperanza de volver a escuchar aquellas palabras que raramente el chico le decía abiertamente, aún tenía esa esperanza...
El muchacho apartó la vista de aquellos hermosos ojos azules, su corazón latía tan aceleradamente como siempre que estaba a su lado, realmente no sabía que responder... Ambos permanecieron en silencio por varios segundos, sin saber que hacer o decir. La situación se había tornado incómoda para el muchacho mientras que la chica esperaba una respuesta.
Cobardemente, Kentin le dio la espalda y se alejó a paso lento, Kira no necesitó más para interpretar aquella respuesta, las lágrimas resbalaron por sus mejillas abundantemente mientras se desplomaba sobre aquel piso frio, su corazón se partió en mil pedazos mientras su última esperanza se desvanecía al tiempo que de su garganta escapaba un triste sollozo. Lo había pedido para siempre, por segunda vez lo había perdido y esta vez tenía la certeza de que él nunca volvería a su lado...
