¿No les ha pasado que tienen el capítulo, todo en detalle en su cabeza pero cuando tratan de plasmarlo no queda como lo imaginan? lamento la demora, pero he tenido problemas con esto, juro que tengo la idea pero en mi mente queda una cosa y al escribirlo es otra
Capítulo 2: Condena
-XXXXXXXXX-
El dolor se tornaba cada vez más insoportable, cada respiración, parpadeo… el más mínimo movimiento se volvía una agonía.
Durante meses había luchado contra la sensación de vacío tras la partida de los Hale, no entendía porque le dolía tanto la ausencia del pelinegro. . No supo en que momento o cómo sucedió hasta que fue demasiado tarde, había desarrollado sentimientos por el hombre lobo.
Su relación era buena, si no consideraba que aún seguía siendo empotrado en las paredes y las constantes amenazas de tener los colmillos del moreno sobre su garganta… sí, estaban bien.
Ok, quizás no siempre era buena pero tenían sus momentos, todos los tienen ¿no es verdad? más amenazas, que quizás y solo quizás ocultaban preocupación, toques inocentes, que se daban tras sus disputas, teniendo conversaciones tan intimas, revelándole algunos de sus más profundos miedos y recuerdos, cosas que ni siquiera con Scott había tenido.
Por eso le gustaba provocarle, sabía que Derek no le haría nada, sin importar cuanto le provocara, el mayor nunca pasaba de ladrar quejas y juramentos de tortura sin llevarlas a cabo. Siempre terminaba protegiéndole o eso era lo que su gran y brillante mente había concluido.
No debería doler tanto ¿o sí? La partida del sourwolf no tenía por qué tenerlo de esta manera, resintiendo tanto su ausencia porque vamos ¿quién extrañaría el bonito carácter de Derek Hale?
No fue hasta que un día, Scott se acercó preocupado ante el cambio que según su amigo estaba teniendo.
— Estás exagerando las cosas — respondió cansado de tener la misma conversación— He tenido varios exámenes y proyectos, soy humano Scott, obviamente estoy cansado. Yo no tengo tus súper poderes de perro con esteroides que hacen que te recuperes.
—Stiles no lo entiendes — exclamó el lobo —.No creo que sea solo el cansancio de la escuela, amigo… apestas a tristeza y eso ha sido así desde que se fue Derek.
—No digas tonterías — mintió el de lunares alejándose de su amigo —. Solo es el cansancio. Estaré bien.
La verdad es el que Scott podía tener razón, desde su partida, había tratado de comunicarse con el mayor de los Hale sin recibir respuesta alguna, eso le entristecía pero trataba de ser positivo, quizás no tenía señal o estaba demasiado ocupado estableciéndose en su nuevo lugar. Tenía que ser por eso, Derek a pesar de todo nunca le dejaría… no lo haría ¿verdad?
Error.
—Hermano, vamos debes comer un poco— escuchó la voz de Scott.
—No tengo hambre — respondió sin abrir sus ojos, se sentía tan cansado.
—Stiles no puedes seguir así — insistió el lobo sentándose en la esquina de la cama —. Si dejaras que…
— ¿Cuál es el punto? Ambos sabemos que nada se puede hacer — respondió el castaño mirando a su amigo —. Voy a morir.
—No digas esas cosas, te pondrás bien — murmuró Scott —. Debe tener un motivo por hacer lo que hizo o quizás no lo sabía… si tu dejarás que nosotros…
—No Scott, no me interesa — le interrumpió el castaño. —No quiero volver a verlo.
Stiles estaba seguro de que Derek lo sabía y no le importó, se marchó sin decir ni una sola palabra, sin decir que eran compañeros y eso solo podía significar una cosa, no le quería.
Y eso lo confirmó con todas las llamadas que nunca contesto, los mensajes que jamás respondió. Quizás al inicio solo era el interés y preocupación por saber que el mayor estaba bien, hasta que comenzó a sentir cada vez más débil, más deprimido. Poco a poco su cabeza fue uniendo los puntos, las palabras de Scott, los libros de la antigua mansión Hale le ayudaron a completar el rompecabezas, no era solo una desilusión adolescente ¡Derek y él eran compañeros! Por eso resentía la ausencia del mayor, estaba experimentando lo que los lobos conocían como el rechazo
— Stiles…
—Basta Scott — murmuró dándole la espalda a su amigo, todo su cuerpo le dolía pero era nada comparado al dolor que sentía en su corazón, era el peor de todos. —.Quiero dormir.
Espero unos momentos hasta que sintió que la cama se movía, segundos más tardes la puerta se abría y cerraba dejándole completamente solo. Fue ahí cuando dio rienda suelta a su dolor, gruesas lágrimas salían de sus ojos sin que él pudiera evitarlo. No importaba lo que dijeran los demás, Derek no le quería.
Si Derek Hale no le quería entonces el tampoco, prefería morir antes que estar atado al lobo solo por lastima. Él le odiaba y nunca le perdonaría, no había manera o explicación que valiera la pena y con ese pensamiento fue cerrando sus ojos dejando que la oscuridad se apoderada de él, sabiendo en el fondo de su corazón que eso era la más grande mentira.
Continuara...
