CAPITULO 2

El vuelo en avión era como siempre. Había gente durmiendo, otras despiertas, había ancianitos y turistas. En uno de ellos estaba una pelirroja de rizos y ojos verdes mirando la ventaba viendo su nuevo destino. En sus brazos sostenía un paquete durmiendo feliz de la vida.

-necesita algo señorita?- pregunto la azafata.

-no, estoy bien. Cuando abordaremos?

-dentro de media hora- dijo la mujer.

Asintiendo volvió a intentar relajarse.

Sin darse cuenta había tomado una mini siesta porque ya anunciaban que bajarían. Se pregunto que pasaría en ese nuevo lugar y mientras abrochaba su cinturón se aseguro de mirar siempre al cielo.

-les damos las gracias por viajar en nuestra compañía. Que tengan un hermoso día- dijo el piloto y rápido todos bajaban.

Elizabeth salía respirando el rico aroma de la mañana en su nuevo hogar.

Destino: Forks.

-bueno, ahora un taxi- dijo mientras tenia sus maletas y el canguro donde su hijo dormía.- genial! Taxi!

-si señorita, un placer- dijo el taxista.- donde la llevo?

-a esta dirección- dijo mostrándole el papel y respirando de estar en un nuevo lugar.

-si señorita.

Feliz miro el lugar. Era un pueblo pequeño y mucho bosque, era perfecto. Miro a su hijo y como tenia en su muñeca un brazalete.

Hacia unos meses que su hijo había cambiado y estaban en Suiza, la nieve aun estaba presente asique nadie pregunto porque no salía. Sin embargo esos días los uso para saber mas de su hijo y como volverlo humano. Un día mientras estaba viajando por unas tiendas antiguas había encontrado un brazalete y el dueño le conto una leyenda del mismo objeto.

Era un brazalete de cuatro cuerdas trenzadas con cuencas coloridas que eran piedras naturales, en medio tenía un circulo como un atrapa sueños y para sostenerlo era un diente pequeño de lobo. Cabía perfecto en su hijo, además cabía cuando este también se volvía un lobo; lobo que descubrió era un lobo Husky Siberiano.

No sabía bien la razón pero lo compro y sirvió para calmar a su hijo cuando parecía a punto de cambiar, asique era perfecto cuando iban de viaje.

-ya llegamos señorita- dijo el chofer y lento volvió a su realidad.

Allí ante ella era una cabaña de una planta y un ático habitable. Era grande.

Tenía un camino de piedra con unas escaleras de madera y un pórtico y hermosas ventanas de verde agua. Al entrar vio el living donde había una pequeña estufa chimenea y grandes ventanales. Al poco llego a la cocina y el comedor y un cuarto libre. Al otro sector encontró una oficina con libros aun cuidados, un baño de visitas y un jardín con maleza. Llego al piso de arriba donde encontró las habitaciones y otra oficina. Vio el cuarto matrimonial donde había un balcón donde podía ver un paisaje, la casa estaba a metros de un lago natural.

-es perfecto- sonrió mirando su cuarto y localizo un cuadro de fotos. Al limpiarlo sonrió.- hola querido.

La casa había sido comprada por su marido para tener un lugar calmado del ajetreado día de trabajo. Él tenía su propia vivienda en el lugar y podía sentir en toda la casa su presencia. Los muebles y sofá fueron escogidos con cuidado. La cama tenía un deje de su aroma y las salas tenían libros de trabajo y libros de óseo.

En el jardín había pocos arbustos y árboles. Todo perfectamente mantenido luego de dos años solitario cuando los que lo cuidaban murieron de vejes.

-mira Gil! Este es papi- dijo mostrándole la foto de su marido en su egresados.- es guapo.

-da!

-bueno, vamos a acomodar todo. Veremos que hacer mañana.

Dejando a su hijo cerca suyo comenzó a limpiar toda la casa.

Limpiando, sacando tierra y arañas logro estar con su hijo quien en momentos cambiaba de forma. Su lado lobo era juguetón y correteaba siempre feliz. Su lado humano era feliz de estar con su mami y en sus brazos.

Luego de horas y pasado el almuerzo su casa ya era habitable.

-bueno, vamos a comprar los víveres- le dijo a su hijo quien estaba gateando feliz.- vamos principito!

Era mediados abril, solo faltaban meses para terminar el año escolar y tener verano!

Elizabeth no tenía ese problema. Con sus viajes y que su marido siempre era un gran tutor, ella tenía notas altas y estaba egresada. No tenía necesidad de entrar a un colegio, pero podía sin interrumpir sus notas. Además tenía planes de estudiar contaduría para manejar el dinero dado por su marido.

El clima era perfecto cuando noto que había gente viéndola. Era de suponer en lugares pequeños siendo la nueva del lugar. Al poco localizo un supermercado donde comenzó a hacer las compras.

-hola- saludo un hombre. Parecía ser policía por la placa en su pecho.- debes ser la señorita nueva de la casa del bosque. Soy Charlie Swan, jefe de policía de Forks, un placer.

-hola! Soy Elizabeth Valente, y este principito es mi hijo Gilbert, di hola amor.

-da!- chillo el bebé levantando su puño.

Charlie miro sorprendida a la chica. Tenía una estatura promedio y su pelo rojo atardecer atraía la atención, sus ojos verdes brillaban cuando nombro al bebé que aun sorprendido fuera madre. Pero quien era él para criticar?

-un placer. Si tiene problemas no duden en llamarme.

-gracias, lo tendré en mente.

Asintiendo se despidió de jefe y volvió a sus compras en lo que los rumores de su vida por una empleada circulaban rápido.

Volviendo con compras Elizabeth era feliz jugando con su hijo, preguntándose donde irían mañana y como seria su vida.

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-una persona nueva?- dijo Jasper al ver a su familia reunida.

-genial, más problemas- dijo Rosalie. Aún estaba molesta que Bella este con ellos. Era un peligro andante!

-si, me entere de que vive en la casa en el bosque. La que está entre las fronteras de nuestro lado y los lobos- dijo Carlisle serio y Esme tomo su mano.- por el momento se sabe poco. Es una adolescente joven con un hijo en brazos. Fácil de reconocer.

-un hijo?- dijo curiosa Rosalie y Esme. Ambas tenían instinto maternal fuerte y que una joven sola este cuidando uno les tenía preocupados.

-si. El jefe Swan fue quien les dio la bienvenida- dijo Carlisle.- donde esta Edward?

-como siempre, con esa humana- bufo Rosalie.- Alice igual.

Asintiendo le jefe de la familia retomo sus memorias.- como esta en las fronteras debemos ser más cuidadosos de ser vistos. No se acerquen a su hogar, está cerca del lago interior.

-es un lindo lugar- dijo Rosalie mirando a su marido quien estaba meditando.- que pasa Emmett?

-me pregunto si la veremos en el colegio- dijo curioso.- digo, si es adolescente debe ir. No?

-eso no sabemos. Por el momento sigamos como estamos.

-y ustedes deben prepararse para otra graduación!- dijo feliz Esme.

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Elizabeth reía mirando a su niño. Estaba precioso caminando con su enterizo de lobo que compro.

-ma!- chillo llegando a su mami- hia!

-lo lograste mi lobito! eres un lindo niño, si lo eres!- dijo besando sus regordetas mejillas.- bueno, hoy parece un día lindo, que dices de ir al lago? O a la playa que me dijo esa chica. Debe ser lindo.

-buuu…

-si, vamos de paseo y significa que no serás lobito- dijo mirando a su hijo apretando sus labios. Ya había aprendido sus gestos y ruidos cuando no estaba feliz de no estar transformado, era como una parte suya estarlo y siempre en privado.- vamos mi bebé, te gustara.

Con una sonrisa tomo su bolso y salió de su hogar. El lago seria hermoso, pero tenía curiosidad sobre la playa. No fue difícil llegar, no luego de estar acostumbrada a dar largas caminatas sea con sol fuerte o lluvia. Era divertido en momentos.

Su viaje duro poco cuando fue llevada por unos amables campistas que iban por la zona. El lugar era hermoso pese a parecer oscuro. La playa tenía un magnetismo misterioso, las piedras eran lizas y la arena oscura. Al fondo localizo unas casas pero se distrajo cuando su niño parecía querer ir a las aguas.

Riendo asintió dejando que toque suelo- vamos al agua mi baby! Lindo baby.

-hay! Ga! Gaga!- dijo señalando el agua y dando pasos indecisos- Da!

-si agua, es linda- rio ayudando a su hijo a ir al agua.- hace frio, asique no nadaras.

-go! Ma!- chillo volviendo a su misión de ir al agua.

Feliz de verlo alegre jugo con su hijo hasta que escucho ruidos. Al girarse vio que había unas personas llegando donde estaban las casas.

Rápido tomo a su hijo, quien estaba mirando un cangrejo ermitaño y lo coloco en su cadera. Su hijo olfateo y se abrazó a su mami malhumorado y confuso.

-hola- dijo cuando estaban cerca. Uno parecía un adolescente, otro más atrás parecía un chico que trabajaba en pesas y tenía tatuajes que recordaba en internet.- lo lamento, está permitido pasar aquí, verdad? Es que soy nueva.

-sí, está permitido- dijo uno de los hombres- soy Paul.

-hola, soy Elizabeth y mi hijo Gilbert- dijo tapando a su hijo quien se apretó a su pecho.- es algo tímido.

-debe serlo con él- bufo- soy Jared, un placer.

Sonriéndoles asintió.- y que hay en estos lados para visitar?

-bueno, está el acantilado donde algunos hacemos natación- dijo Jared señalando dicho lugar.- luego está la playa donde hacemos fogata con la tribu.

-tribu? Perdona si ofendí alguna cosa- dijo preocupada. Ya en algunos viajes habían tribus o personas con ciertas costumbres que temía romper o malinterpretar.

-no, descuida, no es nada- calmo Paul mirándola y el bulto.- cuanto tiene tu… hijo. Perdona, pero no eres joven para ser mama?

-si lo soy. Y mi principito tiene 1 años y tres meses, crece rápido- dijo besando su cabeza notando como olfateaba.- lo siento, pero creo que debo volver. El frio no es bueno para él.

-claro, no hay problema- dijo Jared.- te podemos acompañar a una parada? Es algo tarde.

-gracias, seria apreciado- dijo feliz.

Con cuidado tomo a su hijo y cuando paso un coche fue llevada a cerca de su hogar donde ingreso feliz de la vida. Sin embargo seguía mirando a su hijo que parecía más calmado lejos de la playa.

-que paso bebé? No te gusta? Adoras estar en el agua- le dijo dejándolo gatear. Este la miro y gruño bajo.- algo malo?

-dam!

-malo, ya veo… espero no sea otro gato, al último lo asustaste querido- le dijo recordando el gato y el susto que se dieron.- hare la cena.

En la playa, Paul y Jared esperaron a su alfa Sam. Este llego luego de ver que su prometida estuviera bien y los vio tensos.

-que paso?

-una chica- dijo Paul- linda de pelo rojo...

-la vampiro?

-no, humana completamente. Sin embargo…

-qué cosa?- dio serio el líder. Si era otro humano apegado a los chupasangre entonces debían advertirle.

-ella desprendía un aroma particular- dijo Jared recordando.

Ambos chicos habían visto a la chica y el aire trajo su aroma humano. Asique solo la vigilaron de lejos, pero cuando otro viento llego trajo consigo otro aroma particular, por lo que se acercaron para verla y verificar que sea una humana.

Su corazón, sus ojos verdes y el sentimiento que tenía eran humanos, pero algo en su aroma era particular. Como un cosquilleo en sus narices lobunas.

-que aroma? Sangre?

-no. Otro aroma- dijo Jared.- tampoco encontramos rastros de otros vampiros.

-bien, no los quiero cerca- bufo. Cuando desvió su vista vio a Jacob y recordó a Bella.- Bella, sigue rondando con ellos, veo.

Albos chicos vieron a donde veía su líder. Era Jacob y todos sabían su enamoramiento con la chica Swan, lástima que llego tarde. No sabían que le vio al chupasangre, sin ellos no serían lobos de bajo temperamento.

Sam negó ante recuerdos y se centró en cuidar en lugar que debía ser su prioridad.

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Dos semanas y su niño era un niño que sabía caminar y sobre todo, decirle "mamá"

Forks era un lugar interesante, casi con el clima tropical si fuera frio pero húmedo. El bosque era interesante y su hijo adoraba corretear con ella y luego volver a sus brazos. Además había notado que en ciertos momentos su niño estaba alborotado y con miedo, lo que le atribuyó a sus instintos lobunos. Asique en esos momentos, volvían a su hogar y verían la tv.

En esas semanas no se había topado con tantos estudiantes. En su mayoría iría de compras a primera hora de la mañana y toparse con el jefe de policía o el chico Jared, quien este tenía sus momentos de verla y juraría la olfateaba como su hijo.

-que haremos- suspiro mirando a su hijo en brazos mientras caminaban por el bosque. Era un lindo día.- es tan raro estar tanto tiempo en un lado… que dices Gil?

Su hijo estaba feliz riendo mirando las hojas y los árboles. Feliz lo dejo en el suelo y cuando su hijo la vio pidiéndole permiso asintió y este lento se transformó en lobo. Era divertido ver un cachorro en pañales y un enterizo.

-guau!

-sí, vamos- le sonrió caminando y su niño jugueteaba con las hojas y sombras.

Era divertido que su hijo estuviera bien, sin embargo siempre tenía el pensamiento de porque era así? Acaso su madre lo sabía y por eso lo abandono? Seria alguna tribu por las cataratas? Existían otras cosas aparte de su niño? Existían los magos? Sirenas? Vampiros? Drácula?!

Tanto pensamiento era raro por lo que lo despejo y comenzó a cantar la canción de la película de Disney de Pocahontas y seguir a su hijo. Era bueno hacerle ejercicios.

-… más sigue las pisadas de un extraño, y mil sorpresas hallaras a tu alrededor… ¿Escuchaste aullar los lobos a la luna azul?
¿O has visto a un lince sonreír?
¿O unirte a la voz de las montañas
Y colores en el viento descubrir?
Y colores en el viento descubrir…

Riendo miro a su hijo corretear y ella misma corrió levemente sin perderlo de vista. Se sentía libre catando y corriendo, sentía la emoción de algo más haya y solo era feliz con su hijo.

Antes de poder seguir catando un ruido capto su vista. Rápido se detuvo y su hijo choco contra sus piernas.

-quién es?- pregunto esperando el ruido. No esperaba tener que luchar con un oso o perro salvaje. Tenía que cuidar a su bebe.- hola…

El ruido se moví, parecían grandes pisadas y fuerte tomo a su hijo tapándolo con sus ropas.- hola!

El ruido volvió y girando sobre su eje vio fijamente donde llegaba. Girando y girando se preguntó si moriría allí en un bosque húmedo y frio, pero sus ojos captaron algo.

A lo lejos, podía ver entre arboles algo peludo y mirando mejor era un lobo marrón. Este la miro con sus ojos dorados y olfateaba el lugar.

-lindo lobo- dijo suave aferrando a su hijo que seguía sin cambiar.- demonios…

Espero un ataque, algo. Pero el animal solo la veía. Con cuidado dio pasos atrás topándose con un árbol y lento se arrodillo. O iría a correr y el lobo la seguiría y cazaría, o intentaría parecer no amenazante y perdería el gusto por ella. Ya una vez paso y funciono.

Mientras se arrodillaba estaba rogando que su hijo este bien. No sabía que le pasaría si ella moriría, y no quería pensarlo.

El lobo lento se acercaba y noto que era algo grande. Sin embargo este se distrajo y se fue. Respirando lento rogo que se fuera y al no escuchar más suspiro.

-ok, creo que es hora de volver- se dijo mirando al bulto. Eran lindos ojos negros.- hola baby. Vamos a casa.

-sha!

Asintiendo lento se fue a su hogar y pensando sobre el enorme lobo.

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Jared estaba patrullando como era su deber. El solo quería estar en casa durmiendo, pero al ser solo tres lobos debían cuidar el lugar. Asique allí estaba en su forma lobuna caminando por los bosques. Es esa forma podía olfatear de todo y era todo nuevo.

Podía identificar las clases de árboles, unas ardillas anidando, los pájaros, el aroma húmedo de ciertas hierbas y flores silvestres. También podía identificar el aroma a oso al otro lado de su sector y otros lobos menores que se iría de la reserva.

Mientras caminaba podía escuchar la vida del bosque y fue en medio de esa vida que escucho una vos.

Con cuidado se detuvo y sus orejas se movían para escuchar mejor. Era un humano feliz y femenino. Asegurando que era un campista decidió ignorarlo pero estaba atraído por un aroma.

Olía a humano y otro aroma. Era un aroma de animal canino pero tenía otro aroma, como a talco de bebé y manzanilla. El aroma era familiar y lento decidió ver la razón.

Al ir acercándose iba escuchando a la chica cantar feliz y unos ladridos bajos. Debía ser un campista. Asique estuvo rondándolos para que otro predador no los ataque, no sería bueno que alguien muera.

Sin embargo parecía que sus intentos de parecer desapercibido no funcionaron cuando la chica dejo de cantar y comenzó a llamarlo. Con cuidado la rodeo y la vio entre los árboles, tenía el pelo rojo y unos pantalones negros, una campera impermeable naranja y un suéter rosa claro. Intento ver más pero ella se agacho y tomo algo en brazos. Debía ser el bebé.

Decidiendo que intentaría alejarla del bosque porque no era seguro se acercó y sus ojos conectaron. Eran enormes ojos verdes y abrazaba un bulto moviéndose, pero el viento trajo otro aroma. Era a lobo y a shampoo de bebé, pero no veía al bebé ni el cachorro.

Curioso de porque esos aromas se conjugaban la vio. Ella parecía lista para irse corriendo pero su aroma era tranquilo. Qué clase de persona está tranquilo cuando había un lobo asechándolos? Eso no sabía.

Lento se acercó mirando como ella tomaba una posición pasiva que no alertaría a sus instintos de persecución y espero… espero otra brisa pero no había, en su lugar trajo el aroma de esos vampiros.

Debían estar cerca de las fronteras!

Rápido decidió alejar a esos chupasangre de la mujer y el niño y corrió. Luego verificaría que estuvieran bien.

-encontraste algo? – le pregunto Sam cuando volvió a la reserva.

-no, todo normal, salvo por la chica nueva.

-que hacía en el bosque?- pregunto Paul aburrido.

-parecía estar caminando hasta que la asuste.

-no te vio, espero- dijo su líder.

Negando volvió la vista hacia el agua cerca del acantilado- no, ella parecía saber qué hacer con animales carnívoros. Solo tenía curiosidad.

-de que cosa?

-ella olía bien, pero tenía el aroma a lobo y a bebé.

-eso es común, tiene un hijo- dijo Paul como su fuera un niño.

-sí, pero cuando la seguí escuche a un lobo pequeño ladrar cerca suyo, pero al estar cerca no vi al cachorro ni nada. Solo que tenía un bulto. Es raro…

Sam asintió y medito. La chica no era vampiro, asique no debía representar su enemigo natural, pero tenía un aroma a lobo. Estaba curioso del porqué. Acaso ella tenía un cachorro lobo de mascota? Ella tenía alguna conexión con lobos? Ella podía ser un cambia formas como ellos? Pero ella no olía a la reserva ni nada como ellos. Ella era un extranjero en sus tierras.

-por el momento ténganla vigilada si vuelve al bosque. Con esos estúpidos vampiros no sabemos si podrán lastimarla. Lo bueno es que su hogar está en la frontera de nuestras tierras. Es todo, cambiaremos de turnos, ve a dormir Jared.

-bien.

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-no vas al colegio? –pregunto Charlie.

-no, estoy bien.- dijo Elizabeth tomando carme.- además tengo un bebé que cuidar.

-sí, pero aun eres joven- dijo preocupado tomando pasta.

Riendo y negando vio a su hijo abrazar su osito negro y babeándolo.- estoy bien jefe. Además está terminando el año escolar.

-pero puedes inscribirte el ultimo- alentó.

Había decidido ir de compras justo cuando Elizabeth pasaba y fueron ambos. Bella aun tenía el yeso en su pierna y estaba con Edward. Asique era su tiempo de compra de comestibles. Cuando se topó con la chica nueva decidió ser un buen vecino y preocuparse por ella.

-estaremos bien, no baby?- dijo besando su cabeza y su hijo rio.

-mamá!

-eso es soy mami- dijo feliz y tomo lo demás.- mis notas están bien, no tengo necesidad de un colegio, asique gracias- dijo amable.- y creo que su hija estará bien con su novio.

-no lo sé… su pelea fue dura cuando quiso irse- soltó recordando esa fea noche.- espero no le rompa el corazón.

-es adolescente, le romperán el corazón algún momento.

Curioso por sus palabras pregunto suave.- y el tuyo?

Elizabeth detuvo su agarre en las verduras y rememoro.

Ella no tenía el corazón partido porque su chico la abandono. Sino que tenía el corazón partido porque murió. Era diferente.

-No me dejo un chico- dijo cambiando de tema- y que harás de cenar?

-pues… Bella quería probar su culinaria un poco- dijo apenado por no saber cocinar pero si vivir con café y un huevo frito, oh y la comida de restaurantes del lugar.- que cenaran ustedes?

-está aprendiendo a comer sólidos y yo tengo poca hambre, asique verduras al vapor con puré y unos huevos hervidos. Un día deberíamos cenar todos juntos.

-sí, sería interesante- dijo Charlie. Desde que su hija tenia ojos al Cullen su convivencia parecía más de colegas que familia.- iré de barbacoa con unos amigos en la playa. No sé si llegaste a ver La Push.

-sí, hermoso lugar.

-si deseas puedo invitarte.

Meditando asintió mientras el chico comenzaba a cobrar sus compras.- claro, si mi niño está bien entonces iré.

-acaso está enfermo?- pregunto preocupado mirando al niño dormido en el canguro.

-no, pero hay días que es incómodo, sus dientes están saliendo y… bueno. Le incomoda.

-entiendo. Te daré mi número para que me informes si no podrás salir- dijo rápido anotándolo en un anotador y tendiéndoselo- veré si mi hija puede. Sería bueno que tengas unos amigos.

-claro! nos vemos señor!

Asintiendo Charlie termino sus compras. Al llegar a casa vio a Bella con Edward en el sofá, se preguntó cuanto tiempo estuvieron juntos desde que Bella fue a la casa de los Cullen antes.

Cuando la cena fue presentaba y su hija parecía mejor con su yeso pregunto.

-Bella, tienes libre este fin de semana? Bill y su hijo planean una barbacoa y me preguntaba si querías ir.

Bella negó tragando su agua.- no, quería ir con Edward. Esme está feliz de que pruebe uno de sus platillos.

Asintiendo sabía que no podía convencerla, no cuando estaba con Edward. Suspirando decidió verificar con su amigo sobre el día.

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-oh, estas tan grande. Dentro de poco ya no podre sostenerte tanto- dijo Elizabeth mirando a su niño caminar por el jardín y una regadera con forma de elefante. El jardín había sido cuidado y tenían pocas plantas, pero su hijo adoraba ayudarle.-bueno, vamos dentro hijo!

-ah!- chillo.

Dejando su regadera corrió lento hacia su madre. Le llegaba por la rodilla y se aferró a ella mirándola feliz. Adoraba a su mami.

Feliz tomo la mano de su hijo y lento subieron a su hogar. Fueron a la cocina donde Elizabeth había preparado unos platos y dulces para el día. Acomodando todo y su hijo robando piezas tomo sus abrigos y salieron para ver llegar el coche patrulla.

-hola! Cómo están?- pregunto Charlie mirando a la familia.

-bien, mi niño está feliz hoy- dijo señalando a su hijo que sostenía un pote de galletas.- perdona que coma en el auto, es muy comelón.

-de nada. Vamos.

Asintiendo subieron al coche y Elizabeth se sentó atrás con su hijo en brazos. Ellos no tenía un asiento de bebé para el auto ya que siempre iba de viaje sentados y juntos.

-y su hija?

-decidió ir a visitar a los Cullen- dijo suave conduciendo.- mi amigo Bill dice que espera conocerte. Te topaste con chicos de La Push.

-si, uno llamado Paul y otro Jared. Eran muy amables.

El camino fue lento y relajado, cada uno en sus propios pensamientos. Al llegar Elizabeth vio casa y vio a un hombre de silla de ruedas mirara a un chico como preparaba una barbacoa y otros invitados.

-hola amigo!- dijo Bill al ver el coche.- trajiste compañía?

-si- dijo y ayudo a Elizabeth a salir.- ellos son Elizabeth Valentine y su hijo Gilbert. Elizabeth, ellos son mis amigos Bill y su hijo Jacob, y Harry y su familia.

-hola, un placer- dijo abrazando a su hijo y le tendió una bolsa- traje unos aperitivos si no es problema.

-no, descuida- sonrió Bill- huelen deliciosos.

-rico!- dijo Gilbert con el tarro en su mano.- choco!

-chocolate- le corrigió su madre.- está aprendiendo a hablar y sus dientes terminaron de salir.

-es un lindo niño- dijo Bill.

Él había tenido una reunión con los viejos de la reserva y los lobos. Lobos que decían que la nueva chica desprendía un aroma particular y no sabían bien dónde encontrarlo, asique estaba bien cuando su amigo decidió invitarlos.

La chica nueva era una linda adolescente. Tenía un vestido naranja opaco con bordes de felpa y un sombrero con orejas, tenía medias largas sobre los muslos en negro con botas negras y una morral junto a un bolso donde sabía estaban las cosas del bebé. Su pelo estaba rizado rojo atraía la atención a su rostro con ojos verdes y una suave sonrisa.

A su lado estaba un niño pequeño de pantalones azules con zapatitos y polo rojo. Su piel era canela y pelo negro suave con ojos negros. El niño estaba aferrado a unas galletas y aferrado a la mano de su mami.

Eran una linda imagen y se preguntó que era el aroma que trajo los lobos. Mirando a su amigo Harry sabía que estos mismos estaban rondado el lugar para verificar cual era el aroma.

-entonces eres la nueva- dijo un chico a Elizabeth- soy Seth y ella es mi madre y mi hermana Leah.

-hola- dijo gruñona Leah y se movió a otro lado.

-no te molestes, es porque su prometido rompió con ella- dijo suave Seth.- es así con todos.

-no te preocupes, no es nada- dijo y vio a su hijo mirar al chico- este es mi hijo Gilbert. Di hola Gilbert.

-hoda!- dijo y lo siguió mirando.- gaieta?

Seth lo vio y asintiendo acepto la galleta grande. Al comerlo se maravilló del sabor.- deliciosas.

-gracias. Entonces que cuentan?

-no mucho. Estoy estudiando en la secundaria de la reserva y mi amigo Jacob está allí intentando no quemar la carne- rio señalando a su aniño.- y tú? A que secundaria vas?

-a ninguna- dijo simple.- tengo mis notas perfectas asique no tengo necesidad de un colegio.

-genial, desearía que me pase a mí. Dormiría todo el día.

-no duermo, cuido a mi Gilbert- dijo señalando a su hijo que ahora caminaba hacia la playa.- vamos, adora el agua.

-vamos.

Los amigos adultos miraban como Seth ya se hizo amigo de uno y como caminaban con el bebé. Leah los miraba de lejos refunfuñando pero parecía no poder evitar estar tanto tiempo lejos cuando el niño corrió a ella dándole sus galletas y Elizabeth se colocó como su pañuelo de lágrimas y planes de venganza ante su antiguo ex.

-es bueno verte alegre amigo- dijo Bill mirando a su amigo bebiendo y riendo.- Bella no quiso venir?

-no está con los Cullen- suspiro bajo.- un día temo que vea las diferencias en que vivimos.

Negando Bill palmeo el brazo de su amigo.- estará bien, descuida. Y que puedes contar de la nueva adquisición al pueblo?

-Elizabeth? Es muy amable y buena. Su hijo es un encanto, siempre tímido pero feliz. No la veo mucho, sin embargo parece una buena chica.

-va al colegio?

-no, dice que sus notas eran perfectas para tener que asistir a uno. Aunque aún me preocupa que viva sola en esa casa tan lejos- suspiro.- sin embargo ella tiene mi numero en marcado rápido si algo pasa.

-bien hecho amigo. Y alguna cosa del padre?

-nada, no hablamos tanto- dijo mirando la comida lista.- oye! Seth! Elizabeth! La comida esta lista!

-vamos!- grito Seth. Él estaba feliz mirando al niño correr al agua y huir de él cuándo llegaba la marea.- vamos pequeño! Hora de comer!

-come?- dijo dejando de correr al agua y corrió a su mami que estaba sentada en un tronco con Leah- mami! Comida!

-jaja vamos mi lobito- dijo tomándolo en brazos.- vamos Leah, que dices de ir al cine un día de estos. Una de terror cuando Seth quiera cuidar a mi niño, pero hasta entonces serán animadas.

-bueno, no puede haber daño- dijo Leah caminado a la barbacoa.- y gracias por escucharme, no debías. Es mi problema.

-descuida, problemas de corazón todos lo tiene- dijo llegando a la comida.- huele delicioso Jacob, buen trabajo.

-jaja espera hasta probarlo- dijo Jacob dándole un plato descartable- logre cortar unos pequeños para tu hijo. Está bien?

-gracias- dijo feliz y tomo la porción.- vamos baby, a comer.

Feliz Gilbert se sentó con su mami en su regazo y miro su plato. Olía delicioso, y desde que se volvió lobo estaba anhelando carne. Olfateo como perrito que todos rieron pero en el bosque los lobos sentían otro aroma.

Riendo y hablando la fiesta de barbacoa fue un éxito. Al terminar aun había algo de sol cuando Charlie llevo a la familia a su hogar.

En otro lado de la reserva estaba los lobos hablando un los ansíanos.

-y que aroma es?

-uno parecido al nuestro- dijo Sam recordando.- es un aroma algo picante pero suave, se notó fuerte un momento y se desvaneció.

-creen que ella sea uno de nosotros?- dijo Paul curioso.

Los ansíanos comenzaron a mirarse y susurrar bajo. Los lobos esperaron mientras Sam recordaba las palabras de Leah sobre golpearlo un día y volverlo carnitas y como lo odio por romper sin darle una razón. Aunque ya no ocupaba el primer lugar en su corazón, aún era importante.

-por el momento estén vigilándola- dijo Harry- no quiero que se aparezcan de la nada y sigan viendo que el tratado entre los vampiros estén. Nosotros veremos qué información obtener de la joven.

-bien, es todo.- dijo Bill cortando la reunión.

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oka... mi segundo cap! nerviosa!

solo puedo decir que espero no resfriarme ahora. besos y abrazos!