CAPITULO 3
-te digo que es tierno!
-pero cuesta caro… aunque este es mejor. Se adaptara mejor.
-no es tan tierno, aun debes aprovechar la ternura única.
-será mi regalo de cumpleaños.
-vamos!
Felices, en una tienda comercial, estaban tres chicas, un bebé y dos chicos siendo maleteros.
Elizabeth terminaba de guardar la compra cuando Seth se le acecho a tomarlo. Ya tenía unas buenas compras. A su lado estaba Leah quien murmullaba algo sobre chicas con mucho dinero y tener que batallar por propinas. Y por último estaban las dos nuevas adquisiciones.
Rosalie y Emmett Cullen. Ellos se habían unido a Elizabeth las últimas dos semanas, luego de chocar sus carritos con su niño y este se llevó el completo amor de Rosalie en su trajecito de oso panda y ojitos de cachorro. Aunque ambos Cullen decían que no les importaba, Elizabeth había notado que el momento arrogaban su nariz como si oliera mal, lo que lo atribuyo a mejor olfato o sensible como pasaba.
Seth se volvió un semi amigo de Emmett por su amor por juegos y Rosalie se llevaba bien con Leah por Elizabeth, ambas mujeres sabían cómo matar a hombres en sus mentes cuando querían, pero eran separadas, solo unidas por la pelirroja.
Rosalie y Emmett se habían unido al principio para vigilar al humano, pero conforme los días pasaban eran más apegados. Notaron que el instinto maternal de Elizabeth era fuerte y sutil, además su hijo tenía un ligero aroma a lobo, pero también el aroma a su champo y que siempre iban a La Push.
-y ya le compraron un regalo a esa chica?- dijo Leah con su bolsa de ropa.
-no, pero Alice y tiene algo planeado- dijo Rosalie sabiendo a quien se refería.
-te perdiste la mini fiesta de Elisa. Fue interesante. Mi regalo fue el mejor. Un libro de postres franceses básicos.
Asintiendo Rosalie miro al niño que intentaba escalar en Emmett y golpearle con su espada de hule. Desde que se conocieron el niño siempre tenía una manía de vencer a su pareja.
-donde vamos ahora?- pregunto Seth con las bolsas.- y gracias por las zapatillas, no era necesario.
-no hay problemas amigo- dijo Emmett fingiendo que pesaban las compras.- amor, es hora de volver.
-uff. No quiero- dijo molesta la rubia pero yendo- nos vemos.
-nos vemos
-adosh!- dijo Gilbert ganándose risitas de los Cullen.
-bueno, ahora que no están qué hacemos?- dijo Leah.
-tenemos tiempo. Cena afuera?
-déjame hacer la llamada- dijo y llamo- mama? Hola, estoy con Elisa y Seth, estamos aun comprando, pero podemos cenar afuera… si, prometo que estaremos bien… vale, nos vemos.
-y?- dijo Seth mirando a Gilbert mientras este corría en círculos.
-dice que si, pero lleguemos temprano.
-bien, vamos! Vamos lobito, hora de comer.
-mida!- chillo tomando la mano de su mami.- mida, mida.
-Es "comida" pero bueno- corrió su madre.
Felices cenaron en el pueblo mientras reían ante los gestos de Gilbert por comer solito. Era divertido cuando llegaron a su hogar y todos fueron a dormir. Completamente ignorantes de como Bella se cortó un dedo, de cómo salió lastimada y como en la próxima mañana comenzaría su tragedia.
Xxxx
Elizabeth estaba feliz rondando en la mañana por una compra tardía cuando se topó con Emmett.
-hola, que pasa esa cara?- dijo preocupada al ver su rostro algo abatido.- paso algo malo en la fiesta?
-algo, nosotros debemos irnos ahora.
-oh, bueno entonces que tenga un buen viaje- dijo simple captando la sorpresa de Emmett- no es sorpresa si un día deciden irse, seguro temas personales.
-cierto…
-bueno, igual tienes mi numero si un día quieren pasear o hablar. Además Ross adora jugar con mi niño. Buena suerte, y que tengas un lindo viaje. Adiós. Si adiós Gilbert.
-adiosh- dijo el niño en sus brazos.
Emmett asintió, el plan era salir solos sin nadie más pero el toparse con ella quería decirle bien que se iban. Era una chica buena e interesante y extrañaría su nuevo amigo Seth.
Al irse vio a su Rosalie refunfuñando tirando sus ropas en las maletas.
-hueles a Elisa.
-me topé con ella. Nos desea un buen viaje- dijo abrazándola.- sé que odias esto, pero Edward ya lo planeo.
-por su cantante! No pudo dejarla y ahora tenemos los problemas- gruño molesta. Suspirando miro a su pareja.- además me había apegado algo a Elisa y Gil.
-son buenos- dijo el grandote besando a su esposa.- terminemos todo y tal vez podamos despedirla antes de irnos.
-no creo. Vámonos.
Asintiendo terminaron de empacar todo y salieron unos momentos a la frontera. Olían a los lobos pero estaban centrados en las canciones que salían de la casa. Vieron con cuidado como Elisabeth jugaba con Gilbert y este corría con su mami, eran buenos.
-adiós- le dijo Rosalie suave sabiendo que no escucharían.
Rápido y sin ser vistos volvieron a su hogar.
Xxxx
Elizabeth estaba feliz en su hogar luego de la despedida de los Cullen. Ella misma había salido de su hogar de la nada y además sus viajes le hacían amistad con muchos pero verlos pocos. Los Cullen serían eso, una amistad lejana.
-qué dices ternura? Qué cenaremos?
Cantando preparo la cena feliz y jugo con su hijo en su hogar. Su niño estaba transformado en lobo durante toda la noche y estaba feliz jugando.
Cuando tarareaba llego un timbre y curiosa fue a abrir en lo que su hijo volvía a su forma humana y estaba en pañales.
-hola.
Elizabeth estaba viendo al jefe de policía pálido y algo perdido.- hola, pase, que paso?
Preocupada lo dejo sentarse en el sofá en lo que su hijo volvía a su regazo.
Charlie suspiro. No conocía muchos adolescentes pero esperaba que ella fuera algo bueno para su hija.
-es Bella.
-oh, que paso?
-su novio rompió con ella hace unos días y los Cullen se fueron.
-sabia eso- dijo y ante la mirada continuo.- digo, sabía que se iban, me lo dijo Emmett cuando nos topamos, pero no la parte de rompimiento. Aunque es algo normal.
-normal? Como puede ser eso?
-digo, algunas chicas siempre son inseguras y dudan de sus parejas y viceversa. Si Edward rompió con ella entonces estaba seguro que se iría por un largo tiempo y no quería anclarla a una relación que no podía seguir. Y si Bella rompió con él, entonces debe tener sus razones. No estoy a favor de ninguno, no los conozco bien.
Charlie asintió. Creía poder entender un poco, él había tenido dudas cuando Renée se fue y sus esperanzas murieron cuando llego con los papeles de divorcio, pero su hija estaba peor. Ella apenas parecía viva y además lloraba mucho. Era como una sombra de lo que fue.
-es que Bella no lo toma bien.
-pocos toman bien un rompimiento, dele tiempo- dijo y dejando a su hijo fue a la cocina- quieres algo de té o comida? Eso podrá animarte.
-gracias…
Asintiendo llevo una bandeja de pai con té y galletas. Charlie amable termino luego de estar tiempo sin poder estar bien sin su hija. Vio a la pareja y sonrió.
-serás una expelente esposa.
Asintiendo le sonrió, ella ya fue una esposa pero era su secreto.- puedes llevarte el resto de las galletas para Bella. Intenta darle su espacio y ver si puede hablar de Edward. Algunas son mejor cuando hablan de su pareja y hacen la realidad que terminaron pero otros no. No sé decirte.
-puedes hablar con ella- dijo intentando alentarla.
-mmm… tengo mi prioridad con mi hijo- dijo mirando a Gilbert.
Asintiendo termino su platillo y se fue. Al estar sola nuevamente miro el calendario y suspirando fue a su computadora donde compro unos boletos.
-es casi la hora hijo- le dijo a su niño quien volvió a su forma lobo y sin pañales.- enserio? Debo encontrar una forma de no volver desnudo, podrías enfermar un día.
Cantando siguió jugando con su computadora en lo que arreglaba las finanzas. Su marido le dejo basto dinero y gracias a ello termino la deuda de la familia, pero aún tenía unas empresas que jugar y siguió mientras miraba el cuadro de su marido.
El lugar olía a él, vio un pote de su colonia preferida. Sus fotos eran un recordatorio suyo y sus emociones igual. Pese a que ella quiere ser feliz no podía olvidar jamás la fecha de su muerte.
Aun lo recordaba, el volvía con su padre y ella estaba preparando su cena preferida. Era feliz casada con él y su anillo siempre estaba en su dedo. Era una simple banda plateada con tres diamantes y el suyo era uno simple con un solo diamante. Dentro estaban sus iniciales y la fecha de boda.
Estaba feliz ignorando a su hermana cuando la llamada llego. Contenta contesto pensando que era un compañera o su amado, sin embargo era una enfermera anunciándole que el propietario del teléfono estaba en el hospital.
Su familia fue directo al lugar donde había mucha conmoción. Al llegar no importo nada solo buscarlo, él estaba acostado en una camilla que sangraba profundamente, su ojo izquierdo la veía mientras el otro estaba en una venda roja, su rostro era pálido y lo tomo de la mano y miro sus ojos.
Lo amo, lo quiso, aprendió a amarlo y fue cuando le dijo que lo amaba que murió. Su padre estaba en otro lado, pero por el llanto de su madre había muerto hace un tiempo. No importo nada más que aferrarse al poco calor que desprendía cuando las enfermeras la separaron de su cuerpo.
El día del velorio no lloro, sonrió como sabía que le gustaba y se puso el vestido negro que jamás quiso volver a usar. Miro como su amado fue enterrado y ella apenas presto atención al mundo. No le importo mojarse hasta los huesos mientras plantaba unas violetas en su tumba. Eran sus flores preferidas.
Despejando sus recuerdos volvió a la realidad cuando su hijo en forma lobo jalaba sus pantalones y la miraba con esos ojos azules. Le sonrió y levantándolo beso su hocico.
-estoy bien baby. Solo recuerdos- dijo sentándolo en su regazo. Lento saco de su cuello un collar donde estaba los anillos a juego.- dentro de poco volveremos a viajar. Paso mucho tiempo aquí. Es raro pero bueno.
-guau!
-si, tienes razón. Creo que deberé conseguirte un asiento de viaje- dijo riendo y buscando las normas de viajar con su hijo.- promoción, genial.
Feliz siguió jugando en su computadora hasta tarde en la noche. En la casa Swan Bella despertaba con pesadillas que Charlie no sabía manejar.
La mañana llego feliz para la familia Valentine, cuando se topó con su amiga Leah.
-hola, que pasa?
-quieres venir a la playa, es un lindo día- le dijo.
-claro, déjame prepararme y vamos- sonrió.
Asintiendo las chicas fueron a la playa. Al llegar estaba algunos de la reserva y la saludaban de paso. Al poco llegaron a la playa donde jugaron con su hijo y llego Jacob.
-hola- sonrió Jacob a la chica de pelo rojo.- como estas?
-bien, jugando- dijo señalando a su hijo que corría con un cangrejo hacia los chicos quienes fingían huir del animalito.- y tú? Que cuentas?
-por el momento nada, solo leyendas de aquí- dijo suave sentándose a su lado.- puedo preguntarte algo?
-claro, que cosa?
Algo nervioso Jacob miro al niño. Desde que se juntaron en la barbacoa algo dentro suyo estaba moviéndose y tenía curiosidad del niño.- el pequeño… es tu hijo?
-sí, lo es.- dijo simple y al ver su miraba asintió.- oh… es mi hijo adoptivo. Estaba viajando por las cataratas cuando se caí en un senderismo y lo encontré. Estaba solito y muerto de hambre y me enamore. Asique lo adopte.
-vaya… pobre chico. No puedo creer que hagan eso- dijo molesto por el niño que corría tras Seth.- te tiene, eres buena con él.
-gracias, hago mi mejor esfuerzo- sonrió y su celular sonó. Al verlo suspiro.
-qué pasa?
-oh, es un viaje- dijo mirándolo de reojo.- tengo que irme unos días y estaba buscando alguna promoción, pero tienes paquete de tres y somos dos.
-viaje? Dónde vas?- dijo algo preocupado.
-tengo que visitar unas tumbas. Es el aniversario de sus muertes- dijo bajo mirando a Gil quien parece sentir la tristeza de su mami ya que dejo el cangrejo y corrió hacia sus brazos. Ella lo recibió posándolo en su regazo y besando su cabeza.- es en unos días.
-seria genial poder viajar- dijo mirando el agua oscura.- siempre quise viajar lejos de aquí. Claro, no dejare a mi padre solo, pero quisiera viajar.
Mirándolo Elizabeth sonrió y se levantó.- que dices si viajas conmigo?
-contigo? Estas segura?
-claro, no veo tanto problema. Serán unos días y volveremos.
-seria genial!
-qué cosa seria genial?- pregunto Seth.
-poder viajar. Elizabeth me invito a ir con ella unos días.
-oh… y porque no a mí?- dijo haciendo pucheros.
Riendo negó.- recuerdo que tienes trabajos que entregar y además! Estas castigado por jugar tan tarde de noche.
-tienes razón, malvada Leah- gruño pero volvió a sonreír.- bueno, vamos a preguntar!
Feliz el trio fue a la casa Black, donde Bill estaba mirando el partido. Al verlos llegar dejo el juego y se centró en su hijo. Estaba tan serio como el día que le pidió reparar el camión para Bella cuando Charlie llamo que llegaría.
-que pasa hijo?
-papá… me preguntaba si me dabas permiso para viajar. Serán unos días y volveremos.
-viajar? Volver? Con quien te iras?- dijo cuidadoso a su hijo.
-bueno, aquí Elizabeth me invito con ella- dijo señalando a la chica.
Bill la miro y ella se acercó.- es un viaje a mi ciudad natal. Tengo que ir para un aniversario y dejar unas flores. Hay una promoción en boletos y… bueno, que dice?
Bill los vio. Sabía que Jacob quisiera viajar y pensaba que lo retenía, no tenían tanto dinero como para hacer largos viajes y Jacob siempre prefería su hogar, pero ocurría que también estaban vigilando a la chica nueva. Vio su dolor ante la palabra aniversario y asintió ante el recuerdo.
Mirando a su hijo que estaba serio y diciendo que se comportaría, que llamaría, que volvería apenas terminen solo sonrió. Hace unos días su hijo estaba algo triste ya que Bella no le llamaba ni prestaba atención, no desde que los Cullen se fueron.
Además estaba el tema de cambiar de forma. Ahora que no había vampiros sabía que la amenaza de esta estaba baja y otros no se volverían a transformar. Mirando a su hijo espero que se volviera alfa de la manada pero no podía ser.
-y te llamare, si quieres vuelto antes…
-alto allí- dijo deteniendo el discurso de su hijo. Al verlo preocupado le sonrió y asintió.- prométeme que te comportaras y llamaras.
-lo prometo! Wuhu! Iré de paseo! Genial!- dijo feliz abrazando a la familia que chillaron.- perdón. Cuando nos vamos?
-compro los boletos y nos iremos en dos días- dijo mirando el calendario.- estaré preparado, te llamare.
-gracias, déjame llevarte a tu casa- dijo con amabilidad.- hace frio.
-claro, gracias. Y a usted también señor Bill. Di adiós hijo.
-adiosh!- dijo el niño abrazando a su mami.
Bill miro como su hijo era feliz y asintió. Tenía que hacer planes con su amigo para que visite su hogar o él en el suyo. Rogo que todo esté bien.
En la casa, Elizabeth terminaba de empacar sus cosas cuando Charlie volvió a tocar su puerta.
-hola, que paso?- dijo preocupada.- más problemas con Bella?
-sí, despierta con pesadillas. Ya no sé qué hacer- dijo preocupado.- no come, apenas presta atención ni se baña. Es como… no sé cómo tratar esto.
Negando Elizabeth le dio un café cargado mientras su hijo dormía. Se sentó en el living y medito unos segundos.
-pastillas para dormir- le dijo y el hombre la vio.- si tiene problemas para dormir entonces debes darle unos. Ponedle canciones suaves de cuna, canciones que no le recuerden y dale leves órdenes para seguir. Ella debe estar en estado de shock emocional. Es todo lo que puedo recomenzarte por ahora.
-bien, supongo que algo debe hacerse- suspiro y fue cuando sus ojos vieron la maleta- te iras?
-sí, debo ir al aniversario de la muerte de mis amados- dijo suave acariciando su brazalete.- Jacob ira conmigo y partiremos en mañana. Le prometo llamarle.
-bueno, lleva el gas pimienta y el llavero contra robos- le dijo dándole un pote de gas pimienta.- ten cuidado.
-descuide, viaje mucho, podre cuidarme- le sonrió.- y que dice el partido de anoche? Debió ser falta.
Charlie asintió riendo. Sabía que la niña estaba intentado distraerle y lo acepto.
XXXXXXxxxxxxxx
oK! CAPITULO! HEY! HEY! CAPITULO NUEVO!
ESPERO LES GUSTE O NO. ESTARE FELIZ CON SUS COMENTARIOS Y ESPERO ANSIOSA LEERLOS. BESOS Y ABRAZOS!
