Título: Juntos
Autoras: Parvati-Blossom y ChePotter
Resumen: -Fict Compartido con CheP- Cuatro jóvenes, amigos de toda la vida, deciden emprender un reto: Redactar una historia sobre su personaje favorito. Sin embargo, sus encuentros distan mucho más de ser solo conjuntos de ideas, y a medida que la historia avanza, los conflictos se hacen presentes, y las amistades se ponen a prueba. MuggleWorld.
Rating: G
Género: General. Tiene toques de drama... toques de humor... pero general.
Capítulos: 1/4
Disclaimer: Todos los personajes nos pertenecen, son de nuestra absoluta autoría, salvo las menciones al mundo de JKR aka los personajes de HP. Esta historia no tiene finalidad de lucro.
Juntos
Nota: Al no existir el tachado en los Códigos HTML de FanFictions HA, todo lo que está subrayado cumple su función. Muchas gracias!
Capítulo I
"No, no, no, eso no puede ir así," la joven sonrió mientras quitaba el fajo de hojas de manso de su compañero, y comenzaba a tachar las últimas palabras que este había escrito.
"Pero... ¿qué haces?" los ojos negros del muchacho brillaron rabiosos, mientras volvía a retomar el control sobre las disgustadas hojas.
"Que eso no sirve¿no entiendes?" la muchacha volvió a tomar la libreta, retiró un mechón de cabello platino que caía sobre sus ojos, y emprendió nuevamente la tarea de tachar lo escrito por su amigo.
"¿Cómo que no puede ir así?" el chico se aprisionó del objeto, y se puso de pie, mirando a su compañera con completa perplejidad, totalmente contrariado por las palabras de la muchacha.
"Es que Harry nunca haría eso,"
"'¿Y eso que tiene que ver?"
"Pero como vas a poner algo que él nunca haría,"
"¿Cómo sabes que no lo harías? Ni que lo conocieras..."
"Eso estaría un poco complicado, Xav" sonrió una segunda muchacha, sus ojos, de un extraño color verde grisáceo chispearon maliciosamente, mientras tomaba el fajo de hojas que sus amigos se discutían.
"¿QUÉ HACES!"
"Al menos se pusieron de acuerdo en algo," sonrió ella, mientras dejaba caer sobre el césped los fragmentos rotos de la historia que llevaba unas tres horas de trabajo encima. El chico que recibía el apodo de Xav, y la muchacha que momentos antes trataba de eliminar su parte del trabajo, se lanzaron al suelo como si les estuvieran apuntando con un arma, mientras trataban de recolectar los pequeños fragmentos, y armar el puzzle en lo que aquella historia se había convertido.
"¿Qué hacen?" Jean Paul, un chico bastante reservado, de ojos marrones saltones, y cabello castaño y lacio, apareció junto a la provocadora del desastre en el suelo.
"Oh, pensé que te nos habías perdido, Paulie..." El muchacho señaló con la cabeza a sus compañeros, quienes aún no notaban la presencia del recién llegado, muy concentrados, en atrapar las hojas que el viento se encaprichaba en alejar. "Solo juntan los pedazos de historia"
"Me preguntaba cuánto tardarías en romperla," susurró él, mientras se sentaba cerca de sus compañeros, pero lo suficientemente lejos, como para no encontrarse en medio de su cacería desenfrenada. Su interlocutora sonrió inocentemente ante las palabras de Jean Paul, y se sentó a su lado.
"Hace una hora que no salíamos del mismo lugar, y..." la chica dirigió su mirada a sus compañeros, quienes aparentemente rendidos ante la imposibilidad de rejuntar todos los papeles, se habían sentado en el lugar donde se encontraban, mirando con perplejidad como el viento se llevaba su historia. "Jamás se pondrán de acuerdo... no estábamos llegando a ningún lado. Hablando de lo que... ¿adónde fue usted, señor?"
El chico sonrió misteriosamente ante aquella pregunta, pero solo respondió con silencio, mientras tomaba el fajo de hojas blancas, y aún enteras en sus manos.
"Tal vez sería mejor empezar por el titulo"
"¡PAULIE!" la chica de cabello satinado saltó sobre su compañero, al notar, finalmente, su presencia, haciendo que ambos cayeran contra el duró firmamento. "¿Dónde estabas, Paulie¿Alguna chica quizás...? Sí, seguro que sí... Dudo mucho que me digas de todas formas... pero te has tardado mucho, Paulie, yo ya creía que nos habías abandonado" la muchacha hizo un puchero en forma de juego.
"Kiky, si los hubiera abandonado, Sandra me mataría, así qué..."
"Primero tendría que encontrarte, Paul"
"¡Cómo si eso te fuera tan difícil!"
"Mala onda" Xavier sonrió inocentemente, finalmente desviando la vista de sus tan adorados y ahora destrozados pedazos de papel.
"El título entonces..."
"Ya sé... Halloween, una noche de terror..." La niña de apodo Kiky recibió primero las miradas atónitas de sus compañeros, ante la representación en tono 'terrorífico' del titulo de la historia, y seguidamente, los tres se encontraban rodando de la risa. "Invéntense uno mejor ustedes" respondió Kiky a la actitud de sus amigos, sentándose completamente erguida, y cruzándose de brazos, con rostro enojado.
"Yo creo que es más difícil empezar por el titulo, Paul," Sandra ojeó las hojas vacías, y luego tomándolas en sus manos, comenzó a escribir, mientras repetía sus palabras en voz alta.
Harry estaba sentado en la sala común, sus ojos centellaban bajo el brillo del cálido fuego...
"¿Cálido?"
"El fuego es cálido, Xav"
"Pero no es un poco redundante,"
"¿Alguno de ustedes dos no piensa defender mi punto?"
"Perdón si soy un poco lenta," comenzó Kiky sonriendo con arrepentimiento, "pero... ¿cuál es exactamente tu punto?"
La aludida desvió su mirada al único integrante del grupo que no había exclamado palabra, en busca de apoyo, pero solo recibió ojos pensativos.
"Tal vez es una forma de traspasarle el calor del fuego, a la habitación, el ambiente en sí mismo está cálido," dijo Sandra tras unos segundos de reflexión. "Sí, ese es mi punto"
"Yo creo, sin embargo," Xavier tomó las hojas de su compañera, y emprendió él el trabajo de redacción.
Harry estaba sentado en la sala común, sus ojos centellaban bajo el brillo del cálido fuego... recostado en un sofá de la sala común, aquel favorito suyo, frente a la mejor estufa del lugar, la cual le otorgaba una plácida calidez.
El muchacho sonrió al terminar de escribir la última palabra, orgulloso del resultado de su inventiva. Pero el rostro encajado de Sandra borró todo rastro de felicidad de su rostro.
"No está mal, pero no me gusta la parte de 'aquel favorito suyo', creo que quedaría mejor, 'su favorito'."
"Como usted diga, Madam" Xavier tachó el fragmento de texto desechado, y reacomodó la frase al gusto de sus compañeros.
"Ahora yo" Kiky tomó las hojas, colocó el utensilio de escritura en sus labios, y trabajo el siguiente párrafo en su mente. Las palabras salieron de sus labios como si fueran los más natural del mundo, mientras deslizaba la fina punta sobre el papel.
Era un domingo tranquilo, pacífico, sin mucho ruido. La mayoría de los alumnos se encontraban en el Gran Comedor apoderándose del magnifico almuerzo que los elfos prepararían para ellos. Sin embargo, él no sentía hambre, su mente se encontraba tan confundida y revuelta, que no encontraba en su ser deseos de satisfacer aquella necesidad natural de su cuerpo.
Faltaba menos de una semana para el gran baile. A decir verdad, en un primer momento no había dado gran importancia al asunto, ya que consideraba que en aquel mundo regían en ese momento fuerzas más poderosas de las que preocuparse.
"No lo piensas hacer un drama¿o sí?"
Kiky bufó ante la interrupción, y dirigió una de sus miradas más venenosas al muchacho, quien le cedió el paso a continuar con aquello que su compañera se proponía.
Pero en esos momentos, ante la perspectiva que le planteaba, sin rastro alguno del mundo exterior, y ante un incremento notorio del ajetreo por el tan anhelado baile de Halloween, comenzaba a sentirse... simplemente... solo.
"Ah, NO. ¡Eso sí que NO!" Xavier se levantó, y miró a Kiky desde arriba, como si aquella posición determinara su superioridad en el tema. "Jamás compartiré escritura con eso..." el muchacho señalo el fragmento de historia, "jamás, nunca jamás Xavier Nolte escribirá una historia de amor."
Sandra y Jean Paul tomaron el texto y releyeron, obviamente no habiendo percatado las intenciones de su compañera ni con tanta rapidez como Xavier, ni mucho menos con tanto escándalo.
Kiky, imitando a su irritado compañero, se irguió, quedando así frente a frente con éste, ya que debían llevarse apenas unos centímetros de diferencia, casi imperceptibles. Colocó sus manos en la cintura, y con atrevimiento y decisión, preguntó: "¿Cuál es el problema con una historia romántica? No quieres drama, no quieres romance... ¡yo no quiero una tonta e insulsa historia!"
"Si por insulsa te refieres a una historia de terror o acción, más vale que retires lo dicho"
"No me levantes el dedo a mí"
"Ya basta ustedes dos, parecen que tuvieran tres años" murmuró Jean Paul, realmente enseriándose. "Tal vez podría ser una comedia," comentó una vez que sus compañeros, aún lanzándose miradas de odio, retomaron sus asientos en el césped del parque.
Ambos muchachos consideraron la opción, teniendo en cuenta especialmente que no era algo que ninguno de los dos realmente despreciara, razón por la cual su amigo la había propuesto, obviamente.
"No lo sé..."
Ojos de mar se desviaron completamente incrédulos ante el rechazo de su idea. Sandra sonrió con pesadumbre.
"¿Qué no sabes? No está tan mal la idea... San."
"Pero es qué..." la muchacha sonrió tímidamente ante los ojos inquisidores de sus amigos, "no se me da muy bien la comedia"
"Eso es porque no lo has intentado rodeada de gente tan divertida como nosotros, San" Replicó Xav con cierta arrogancia. Kiky rodó los ojos, un indicio claro de su exasperación.
"No sé quién te ha hecho creer que puedes llegar a ser divertido, Xavier" Antes de que el muchacho pudiera responderle y dar así comienzo a otra discusión sin sentido, Paul intervino.
"Quizás podríamos mezclar algunos géneros." Al notar las miradas confusas de sus amigos, se explicó: "Por ejemplo, Kiky quiere un poco de romance. Podemos hacer referencia a eso, mientras no sea el tema principal de la historia. Con Xav podríamos encargarnos de la comedia (así que drama queda descartado), y... Bueno, la trama principal de la historia podría ser misterio, terror o acción... Algo que los cuatro podamos seguirle el hilo."
El trío observó a Paul, meditando su propuesta. No sonaba tan mal. De hecho, algo les decía que sería el mejor camino. Todos se divertirían haciendo lo que les gustaba y aprendiendo un poco de los demás, y a la historia no le faltaría nada.
"Trato hecho" Dijeron los tres, compartiendo una sonrisa cómplice con Paul.
"Entonces lo que he escrito no está mal" Murmuró Kiky, volviendo a prestarle atención al pergamino de la historia.
"Creo que podríamos hacerle un par de correcciones para ubicarlo un poco más en la trama principal" Planteó la otra muchacha del grupo luego de tomar la historia de las manos de Kiky. "Aunque aún no sepamos cuál es..."
"La historia misma nos llevará" Determinó Paul con una leve sonrisa.
"Veamos..."
Pero en esos momentos, ante la perspectiva que le planteaba, sin rastro alguno del mundo exterior, y ante un incremento notorio del ajetreo por el tan anhelado baile de Halloween, comenzaba a sentirse... simplemente... solo vacío. Hasta quizás, un poco anormal. Todo el mundo estaba a la expectativa del gran acontecimiento menos él. Todos parecían tener ya pareja y grandes planes para asegurarse que aquella noche fuera inolvidable... menos él. ¿Qué era lo que lo distanciaba de los demás¿Por qué no podía él también disfrutar de la compañía de sus amigos... inclusive de alguna chica simpática y cariñosa?
Sabía bien qué era lo que lo diferenciaba de los demás. La maldita Profecía. ¿Por qué tenía que ser él, justamente él, el que tuviera que sacrificar su felicidad por la de los demás?
"¡No, no, no!" Exclamó Kiky, arrebatándole los papeles y el lápiz a Sandra. "Lo estás haciendo demasiado dramático. No habrá espacio para la comedia si sigues así." Sandra suspiró, sabiendo que su amiga tenía razón.
"Mmm..." Xav hurtó los papeles esta vez y prosiguió a corregir el texto.
Hasta quizás, un poco anormal desatendido. Todo el mundo estaba a la expectativa del gran acontecimiento menos él. Todos parecían tener ya pareja y grandes planes para asegurarse que aquella noche fuera inolvidable... menos él. ¿Qué era lo que lo distanciaba de los demás¿Por qué no podía él también disfrutar de la compañía de sus amigos... inclusive de alguna chica simpática y cariñosa?
Sabía bien qué era lo que lo diferenciaba de los demás. La maldita Profecía. ¿Por qué tenía que ser él, justamente él, el que tuviera que sacrificar su felicidad por la de los demás?
Sin embargo, no era eso lo que le molestaba; ni siquiera le mosqueaba. No, no era algo tan simple; algo había ocurrido en él durante el verano previo, un cambio irreversible llamado... madurez. Aquellas cosas vanas que podrían haberle preocupado eran cosa del pasado. Ahora tenía un destino que enfrentar, y no dejaría que nada se colocase en su itinerario; ahora entendía mejor las cosas. No había ni blanco ni negro... sólo un gran matiz de grises. Y se lo demostraría al mundo, especialmente a aquellos dos magos que habían maniobrado su vida y él ingenuamente se los había permitido: Voldemort y Dumbledore.
"¿Cuál es la discrepancia con lo que había escrito yo?" Reprochó Sandra, aunque su queja pasó desapercibida.
"¡Dumbledore nunca, nunca le haría algo así a Harry!" Exclamó Kiky, alterada.
"¿Quieres apostar?" Le desafió Xav con una sonrisa astuta.
"¡Harry es como un nieto para Dumbledore!"
"¡Harry es un peón en un gran tablero de ajedrez manipulado por Dumbledore y Voldemort!"
"Uhm... creo que en realidad, Harry es algo más que un peón" Opinó Paul. "Harry es el rey, ya que es la figura principal. Dumbledore vendría a ser su alfil o la reina, si se quiere."
"¡Ese no es el punto!" Chilló Kiky, quien no toleraba ver un tablero de ajedrez ni pensar en Dumbledore como algo más que un director con muy buenas intenciones respecto a su alumno favorito.
"Kiky tiene razón. No es el punto." Se interpuso Sandra esta vez. "¿Qué tienes pensado a partir de lo que has escrito, Xav?"
"Creo que sería interesante ver a un Harry más o menos maduro, tomando las riendas de su vida," miró desdeñosamente de reojo a Kiky al decir esto "y poniendo en marcha un plan misterioso para vencer a Voldemort..."
"¿Y se puede saber con qué herramientas?" La sonrisa de Xav ante aquella pregunta produjo estremecimientos en los demás.
"Aliados peligrosos. Vampiros... licántropos... pero aún más terrorífico, Slytherin's." Soltó una carcajada maniática para resaltar su punto. Sus amigos permanecieron algunos segundos mirándolo, pensando que tal vez Xav había perdido su equilibrio mental. "Asimismo, es Halloween. El aniversario de la muerte de sus padres... y de la primera caída de Lord Voldemort. Siempre sucede algo en Halloween... ¡y tiene que ser algo dark!"
"¿Y la comedia?" Dijo Kiky, alzando una ceja en modo escéptico.
"Puede haber comedia y dark al mismo tiempo," susurró Xavier como tratando de excusarse. "Además, es HALLOWEEN!"
"Bien, creo que incluir algo dark a la trama, mi querida Kiky no nos hará daño" estableció Sandra tras considerar levemente la nueva opción que se les planteaba. "Sin embargo, considero que plantear un Harry en desacuerdo con Dumbledore nos desviaría demasiado de la trama."
"¿Por qué?" el tono infantil y caprichoso con que Xavier pronunció aquellas palabras hizo sonreír a la muchacha.
"No hay factores directos en los libros que establezcan tal pensamiento de Harry hacía su director, y entablar tal comparación con la posición que Tom tiene en relación al muchacho debería ser explicada, y no dada por hecho."
"Creo tener una idea," Kiky, Sandra y Xavier observaron al muchacho que se había mantenido al margen hasta el momento, y cedieron gustosamente el papel.
Jean Paul apoyó el lápiz sobre la hoja, garabateó unas frases, corrigiendo lo anteriormente escrito por su compañero, y luego le tendió el resultado a Sandra, quien ante las miradas ansiosas de Kiky y Xavier comenzó a leer el resultado.
Sin embargo, no era eso lo que le molestaba; ni siquiera le mosqueaba. No, no era algo tan simple; algo había ocurrido en él durante el verano previo, un cambio irreversible llamado... madurez. Aquellas cosas vanas que podrían haberle preocupado eran cosa del pasado. Ahora tenía un destino que enfrentar, y no dejaría que nada se colocase en su itinerario; ahora entendía mejor las cosas. No había ni blanco ni negro... sólo un gran matiz de grises. Y se lo demostraría al mundo, especialmente a aquellos dos magos que habían maniobrado su vida y él ingenuamente se los había permitido: Voldemort y Dumbledore. Aunque también mostraría a Dumbledore que comprendía, comprendía posiblemente mejor que lo que el sabio anciano.
"¿Eso es todo?" cuestionó Kiky, asombrada ante la frase. Sin embargo, tanto Sandra como Xavier parecían pensar seriamente el cambio de su compañero.
"Tú tienes un plan para esto," estableció finalmente San, mientras le devolvía el texto. Jean Paul sonrió divertido, y volvió a concentrar sus ideas en el papel, esta vez transmitiendo los nuevos agregados a sus compañeros.
El fuego brilló ante sus ojos como si fuera capaz de comprender aquellas palabras. Sin embargo, aquella extraña sensación que recorrió su cuerpo sólo duró unos mínimos segundos antes de desvanecerse en el aire.
Un pronto y fuerte borboteo de voces se dio entonces por el retrato de la señora gorda. Harry levantó la mirada del fuego cuando Ron y Hermione se dejaron caer en el sillón frente a él. El primero con cara de haber engullido todo elemento alimenticio en su camino, y la segunda dirigiéndole preocupados ojos a él. Harry evitó los ojos marrones recorriendo con los suyos propios la ahora agitada sala común. Momentáneamente se lamentó de no poder recuperar aquel pacifico silencio que momentos antes le había acompañado.
-No bajaste, te estuvimos esperando...- la evidente frase de su amiga le hizo volver a concentrarse en la pareja frente a él.
"¿PAREJA!" los ojos de Xavier se encontraban desorbitados ante aquella sutil de combinación de personajes.
"No me refería a eso" explicó Paul tranquilamente.
"Pero lo has querido dejar ver..."
"¿Y qué problema habría con ello?" cuestionó Kiky, mirando seriamente a su compañero.
"¡QUE NO DEJARÉ QUE LE HAGAN PAREJA!"
"Que yo no quise decir eso..." intentó hacerse escuchar Jean Paul, pero sus amigos se habían enfrascado en una nueva disputa.
"¡ERES UN IDIOTA!"
"NO LO SOY. ADEMÁS¿QUÉ TIENE QUE VER ESO CON QUE ELLOS SEAN PAREJA?"
"¡PORQUE PARA TI TODO TIENE QUE SER IDEAL¿VERDAD!"
"NO SEAS ILUSA, YO CONTENTO SI NADIE ES PAREJA DE NADIE"
"NO, CLARO, DE ESO SEGURO" La ironía de las palabras de Kiky se balanceó en el aire por unos segundos, previniendo a Sandra y Jean Paul que aquello no sería asunto sencillo.
"¡NO SÉ QUIEN TE CREES PARA...!" no obstante, antes de poder terminar la frase, cayó al suelo, llevándose como acto reflejo al dolor una mano a su mejilla, ahora sonrosa.
"¿Se puede saber porqué hiciste eso?" cuestionó Sandra. Kiky se encogió de hombros, y volvió a sentarse sin expresión aparente.
"¿PERO QUÉ DEMONIOS SE SUPONE FUE ESO!" gritó Xavier una vez recuperado del estado de sorpresa que la reacción de su amiga había logrado en él.
Kiky le observó con ojos impasibles, manteniéndose firme ante aquellos que emanaban tanto odio. Pero Sandra, bajo una más minuciosa observación de su amiga, pudo notar la profunda tristeza que había cubierto a la muchacha de un momento a otro.
Aún sin decirse palabra y sin tener intromisión de sus otros compañeros, se dirigieron una última mirada altiva, y ambos muchachos salieron a paso firme hacia sectores opuestos. Incómodamente para ambos involucrados, tan solo dar unos pasos notaron que los caminos hacia sus casas se encontraban intercambiados. Fijando sus ojos en cualquier cosa menos el otro giraron sus pasos ciento ochenta grados, cruzaron su camino frente a sus amigos, y partieron sin más explicaciones.
Sandra y Jean Paul se dirigieron miradas, entre escépticas, incrédulas y preocupadas. Aún anonadados por la rapidez de los sucesos y abandonados con una historia cuyo conjunto de escritores acababa de dividirse a la mitad.
"Eso ha sido demasiado raro" dijo finalmente Sandra, aún con los ojos fijos donde momentos antes se encontraban Xavier y Kiky.
"Más de lo normal," suspiró su compañero, tomando la libreta con la historia, y guardándola en un bolsillo de sus pantalones carguero (guardarropa que muchos aseguraban distaban de su pasiva manera de ser). "Será mejor que sigamos esto cuando estemos todos juntos¿no crees?"
"Sí, además, posiblemente sería bueno chequear a Kiky," aceptó la chica, mientras daba un tierno beso en la mejilla de su compañero.
"Dudo mucho que yo tenga suerte con Xav, nos hablamos apenas tengamos una noticia."
" 'k" saludó la muchacha emprendiendo el mismo camino que su compañera había tomado momentos antes.
Jean Paul suspiró rendido, sin querer pensar mucho en los sucesos, ya que él no tenía obviamente una repuesta a mano, ni siquiera bajo la manga. Decidiendo que ir en aquellos momentos tras Xavier sería una plena perdida de tiempo, optó por dejarlo para la mañana siguiente, y partió hacia su hogar.
