Nota: Debido a que ha habido confusión con los tiempos, empezare a poner esto en la historia. Los capítulos anteriores serán editados poco a poco.
/Memoria/: Significa que un personaje esta recordando algo en especifico.
/Pasado/: Significa que estamos viendo un punto en la vida del pasado.
/Presente/: Significa el tiempo real de la historia.
…
Disfruten
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::Más vasto que imperios ::
::Capitulo siete :: Ahri ::
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/ Pasado /
"Mimi… ¿Estás aquí?"
No escucho ninguna respuesta. Se había quedado preocupado luego de todo lo ocurrido con la chica de fuego. Él y Mimi habían hecho acercamientos, y por su parte había aun emociones que no descubría pero cuando estaba con ella, el rubio se sentía tranquilo, contento y lleno. Era, como si la parte que faltará en su vida, empezará a llenarse cuando la mujer de viento estaba con él. Desde que había empezado a acercarse a la chica, había empezado a tener sueños sobre el pasado de la joven y había muchas lagunas en su mente que él ante su curiosidad innata quería que fuera respondido.
Era de noche, y ya Gennai se había ido a dormir. La verdad era que Gennai no lo había botado de la habitación, sino que el mismo se salió de la misma, al sentirse molesto con la joven. Habían estado discutiendo en la tarde porque Mimi había tenido la destreza de hablar sobre alguno de los recuerdos de él, de la forma más natural posible. Pero no era eso lo que le había molestado, sino el hecho que ella lo esquivara a él cuando eran los recuerdos de ella los que deseaba hablar.
Además había quedado mucha conversación pendiente con respecto a la boda de su hermano y Hikari. Tras traerla "devuelta" a la realidad, ella cayo rendida en brazos de Kari. Y todo fue realmente rápido tras eso. Los mismos guardias que estaban dormidos se pusieron en alerta y arrestaron lo que quedaba del grupo. Taichi había despertado por igual y casi rompe en histeria al verse con cadenas de acero en un sitio que el desconocía. Pero fueron los siguientes días los que habían dejado sin mucho rastro lo que había ocurrido y por qué. Kari y Takeru se fueron a su noche de bodas tras asegurarles que todo estaría bien, se fueron por un par de días y volvieron rápidamente porque según ellos, esto no era época para disfrutar de todo. Y aun cuando él no quisiera admitir lo mismo, estaba de acuerdo con ellos. Su padre había tenido varias reuniones con los regentes de tierra, y había asegurado que llegaría al fondo de esto. Ahora un nuevo escuadrón llamado "Rastreadores" buscaba toda pista con relación a alguna empresa, lugar o demás donde estén llevando a las personas tipo tierra control metal. Su padre por su lado también hacia lo mismo, prestando pequeña vigilancia a las villas tierra que aún no habían sido atacadas.
Por otro lado, Yolei estaba completamente concentrada en enseñarle a ese chico que respondía por el nombre de Ken, sobre lo que es vivir, ayudándolo a adaptarse mejor al mundo que le ofrecían. Confeso que su cuerpo conversaba muchas cicatrices y heridas que se nota que habían tardado en sanar y el chico aún no se atrevía a acercarse a Mimi, a pesar de que Yolei le había informado que gracias a ella es que él está vivo. Podía admitir que sentía lastima por él, y eso trajo más preguntas en su cabeza sobre si todo lo que ocurría era como debía ser. La tribu del aire parecía ser la más afectada por los estragos del orgullo del agua. Y aun cuando fueron sus ancestros, el sentido de responsabilidad de Yamato estaba activo y la carga estaba sobre sus hombros como heredero de la tribu del agua.
"Mimi…"
Se deslizo en la habitación en donde descansaba la chica y noto que la cama estaba intacta. Desde que sus poderes habían sido suprimidos, la frustración de la chica era evidente y más el hecho de que Gennai no la dejara sola por un buen rato, insinuando que no debía quedarse sola. Había tenido varios intentos en querer hablarle, más porque quería salirse de duda con relación a muchas cosas. Pero sobre todo porque había tenido estos sueños, con relación a la infancia de Mimi. Que realmente, eran perturbantes.
Soñó como ella intentaba hablarle a un niño tierra y este solo le lanzaba una piedra en la cabeza, haciéndola sangrar y llamándola monstruo, por no poder manejar lo mismo que él. Otros sueños eran de ella con otra niña que por más que intentará su mente no lograba ver el rostro de la niña, pero respondía por el nombre de Ahri. Y cada vez que su mente recordaba ese nombre algo en el parecía deprimirse y ponerse a llorar ¿Era esto lo que ella sentía con ese nombre? Era una emoción muy parecida a la que tuvo cuando vio a ese hombre, ahora sin mano gracias a la lucha contra Mimi. Había inclusive tenido nuevamente ese sueño donde ella enterraba la pequeña medalla que su madre le había dejado. Y por más que intento olvidarlo, había logrado hasta dibujarla en un papel que suele ver antes de irse a la cama preguntándose aún más cosas que escondía Mimi y su pequeña tribu de aire. Y nunca apartaba las palabras que ese amuleto parecía representar: Un gran árbol sabio, que contenía una flor que a su vez continúa la semilla para un árbol aún más sabio y que gracias a ese collar es que ella se mantenía con vida.
Pero esta noche se encontraba buscando a Mimi por motivos diferentes, había tenido un sueño en donde pudo sentir el vacío que ella tenía cuando dejaba que su viento la dominara y eso, prendió algo en él que le hizo tener miedo y tenía que verla, saber que ella estaba bien y que lo que su cuerpo le gritaba era mentira. Camino hasta el balcón y ahí la noto, sentada en el borde del mismo mirando hacia afuera. Se apoyó en el marco y la observo por un tiempo.
Aun a pesar de mucho, ella se mostraba paciente con él. Y aun a pesar de las constantes peleas que tenían por sus temas de conversación ella siempre volvía a querer hablarle. Y eso le gustaba, gran parte de su vida siempre quiso ser igual de abierto, como Tai o su propio hermano pero su carácter era como el de su padre, cerrado y aislado. Aun así con Mimi, ese lado parecía explotar y se volvía una persona completamente ajena a lo que él conocía. Lo hacía sentir como un remolino. Un agua saltarina.
"Si no te agarras te caerás" No esta demás decir que apenas el soltó esas palabras la chica soltó un grito ahogado y se giró a ver al rubio con la cara de pocos amigos. Parece que estaba realmente concentrada con su vista.
"Yamato… No hagas eso, pude haberme caído" Se acomodó nuevamente dándole una mirada de reproche, el rubio solo resoplo riendo por lo bajo, ella miro al frente y el rubio se acercó quedando a su lado, apoyando sus codos sobre el borde del balcón.
"No te vi hoy en la cena"
"No tenía apetito realmente" vio como desvió la mirada y parte del rostro de Yamato.
"¿Es por esa chica Sora?" La sintió tensarse por un momento y sin dejar de mirar al frente, noto como sus labios se formaron en un puchero y soltando un suspiro vencedor, se notó la frustración.
"Es que… No entiendo… Me mira de una manera muy horrible… Digo,… Uhm… ¿Qué pude haberle hecho para que me mire así? ¡Ugh!" la vio alborotar sus cabellos ante la notoria frustración y luego volvió a resoplar. Yamato noto como había quedado muy despeinada y no pudo evitar reír por lo bajo. Realmente a esta chica no le importaba el cómo se veía. Y aun así lograba verse completamente hermosa.
"Dale un poco de tiempo. Tai me dijo que la chica dijo que te haces increíblemente familiar a la persona que quiere matarla… Pero dijo que tus ojos eran diferentes, muy diferentes"
"Ella… ¿Ella sabe que controlo el aire?"
Yamato asintió. El rostro de Mimi se frunció un poco.
"Tai me dijo que casi se desmaya al enterarse que Yolei, sin contar los demás eran control Aire. Pero…" El hombre acallo por un momento y Mimi lo miraba expectativa "También me dijo que algo en ella temblaba, cuando se ponía a pensar en el color de tus ojos… Y balbuceaba mucho, algo de gris o veneno… Realmente no he querido acercarme mucho a ella, parece más tranquila cuando esta Tai cerca"
"Ya veo" Mimi bajo la mirada hasta su regazo pensando en las palabras, y volvió a suspirar "Quizás… Deba darle algo de tiempo…"
"¿Uh?"
"Digo, es obvio que debo parecerme mucho a la persona que le causo todo ese daño. Así que seré paciente para demostrarle que yo… Que yo nunca le haría daño" Y tras decir eso, sonrió tranquilamente. El corazón de Matt salto al ver la sincera sonrisa que dedico tras las palabras. Tan hermosa y tan inocente… Casi pareces irreal, Mimi. Aun después de ver las capacidades que ella poseía, no podía evitar dejar de mirar a Mimi como una persona realmente pura de emociones. Aun cuando sus miedos la hacían dudar, no dudaba cuando de ayudar a otra persona se trataba.
"Mimi…"
"¿Uhm?"
"Aquella vez…" La sintió nuevamente tensarse y buscar bajarse del balcón, pero Matt el agarro rápidamente para evitar que huyera "Escúchame…" Ella solo guardo silencio y desvió su mirada "He visto ese recuerdo en mi mente" Casi por un momento pensó que la cabeza de ella se desprendería de su cuello por la velocidad en la que giro el mismo, esto hizo que riera por ver la expresión de sorpresa y miedo, en conjunto con lo alborotado de su cabello "Si, he estado soñando con tus recuerdos nuevamente… Unos son muy bonitos en verdad, aun no puedo creer que hayas pintado todo el rostro de Gennai mientras dormía solo por hacerte vestir formalmente" Rio por lo bajo ante el recuerdo y escucho a Mimi hacer lo mismo, sintió como sus hombros se relajaron y él se acomodó más en su agarre, soltándola ligeramente para casi hacer algo tan natural como rodearla con sus brazos "… Sé que es difícil para ti, pero… Por más que intento recordar ese sueño, hay partes muy difusas en el….Tu… ¿Tu recuerdas con claridad eso?"
Se apartó un poco de él e inhalo fuertemente aire, para luego retenerlo por un tiempo y soltarlo con suavidad, vio como ella negó con la cabeza un par de veces… "A veces le pregunto a Gennai, sobre eso… Hay imágenes en mi mente que parecen lagunas… Él me dice que es porque estaba muy pequeña pero, porque hay cosas que puedo recordar con tanta claridad y en el mismo recuerdo hay otras que son tan difusas… Siempre le pregunto sobre alguien… Y no importa la cantidad de veces que le pregunte, el sencillamente se niega a responder… Ni de tratarse de mi padre o madre él se vuelve tan… tan…"
"¿Obtuso?" Ella asintió, y volvió a unir los labios en un puchero, viéndola ahí tan tranquila con él. Se aventuró a hacer la siguiente pregunta "¿Quién es Ahri?" Ella se giró a verlo nuevamente y pudo sentir el corrientazo atravesar su cuerpo, elevando todos los vellos de su cuerpo. Los ojos de ella se apagaron un poco y bajo para encontrarse con las manos de Matt sujetando con seguridad parte de su palma, brindándole tranquilidad.
"Yo… Yo. No lo recuerdo… Pero…" lo miro y sintió su garganta atorarse "Cada vez que ese nombre viene a mi o sueño algo parecido con ella, algo en mí se quiebra… Y… Me siento… Sola… Muy sola… Como si algo, en mi… faltara" Pudo sentir las lágrimas amontonarse en su ojos y Matt podía deducir lo que ella estaba sintiendo, esa misma sensación pasaba cuando el susurraba ese nombre. Se separó y la hizo girar por completo, ayudándola a terminar de bajar del blanco. Le sonrió, levanto su mano libre y empezó a peinar los cabellos alborotados de la chica, esto la tomo por desprevenida y lo miro perpleja. Olvidándose de las lágrimas. El de ojos azules ladeo una sonrisa. Sabiendo que eso funcionaria para traerla de vuelta, lejos de ese recuerdo triste.
"Debería obligarte a vestir más cosas como las que Gennai te solía poner, como las que Kari te hace usar… Te sientan muy bien" Salió casi espontaneo de si, que se dio cuenta de lo que dijo cuando ya había sido escuchado y sintió sus mejillas arder y pudo notar como las de ella ardían casi en la misma magnitud. Trago saliva y desviando por un momento su mirada, bajo las manos de los cabellos de la chica. Cuando empezó a alejar ambas manos, sintió como ahora el que estaba siendo agarrado era él, ella lo había rodeado con sus brazos y enterró parte de su rostro en el pecho del chico. Y cuando subió la mirada, noto como ella le sonreía entre timidez y halagada.
"Si intentas hacer eso… Quizás deba entonces pintar tu rostro también"
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Una pelirroja estaba sentada tranquilamente observando el jardín. Gran parte de sus heridas habían empezado a sanar y podía sentir como su cuerpo ya no pesaba tanto. En compañía de aquel chico tierra la habían dejado salir al jardín. Aunque realmente casi siempre estaba en compañía de ese chico tierra y no es que le molestará su presencia pero si le molestaba que hablara tan bien sobre aquella chica.
Sora sabía bien quien era aquella chica. Viento. Arrugo su frente ante el recuerdo. Y recogió sus piernas hasta la altura del mentón para apoyarlo sobre las rodillas. Aquella pareja Viento, había causado mucho mal en su reino y ahora, que ella logro escapar gracias a su instructor. El regente agua le había informado que había mandado a un mensajero para informarle a su padre sobre su ubicación. El regente, Lord Hiroaki la había reconocido. Cosa que sus hijos ni los herederos tierra habían hecho. Oculto su rostro rodeando sus brazos entre sus piernas. Cerró los ojos. Había escapado de la boca del lobo para caer directamente en otra manada que esta igual de dispuesta a llevarles de vuelta.
"¿Cómo estará Izzy?" Susurro por lo bajo. Koushiro Izumi, otro control fuego que era considerado la mano derecha de su padre fue mandado al mismo calabozo donde ella estaba, tras desafiar a aquella mujer que tenía a su propio padre bajo algún dominio. Izzy la había ayudado a escapar, y estaba seguro que el pagaría la ira de aquella mujer. Pero una nueva pregunta se asomaba en su mente ¿Quién era aquella chica aire? Todos hablaban muy bien de ella, inclusive aquellos que eran de su misma raza la protegían con tanto fervor. Tenía un gran parecido con aquella mujer por la cual su padre estaba tan enamorado. No, no enamorado. Parecía más bien obsesionado.
Odiaba a aquella mujer. Odiaba a los del tipo aire. Odiaba a esta chica que se parecía tanto a aquella mujer. Casi todo en ella era idéntico, pero lo único diferente era el color de sus ojos. Mientras que esta chica por el nombre de Mimi, tenía unos ojos miel, casi dorados. Llenos de dulzura, los de la otra eran un gris, muy oscuro casi mortal.
No podía confiarse en ningún de ellos. Ningún aire era de confiar a esta altura. Los pocos que se había encontrado eran armas de destrucción, personas que querían dominar, aplastar, destruir todo a su paso. Como si de un tornado se tratara. Un viento muy descontrolado. Los herederos de cada elemento tenían que saber el tipo de personas con el que trataban. Levanto la vista y observo al hombre que siempre le acompañaba hablando con suavidad con su hermana y el esposo de ella. Ella sabía cómo provocar a un aire, de eso se trataba su habilidad y era por eso que había sido puesta en una celda, era por eso que no había podido ser controlada por él. Quizás no podía acercarse a la mujer de ojos grises pero si se acercó al hombre que también controlaba el viento. Logro hacerlo enloquecer en su cerebro cuando este intento pasarse de listo con ella. Le demostraría a ellos, quien eran realmente los de aire y que debían echarlos de donde estaban antes que fuera muy tarde.
"Taichi" El moreno se detuvo cuando escucho a la joven hablarle y se giró, al igual que el otro par de cabezas. Ella bajo sus piernas y se puso de pie. Con un nuevo aire de determinación. Camino hasta donde estaban ellos "Tienes que escucharme"
"¿Qué ocurre Sora?"
"Debo mostrarte"
"¿Mostrarme?" Lo tomo de la mano y sin darle explicaciones lo arrastro. La pareja de casados se sintió extrañado y no dudaron en seguir.
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"Muy bien Tommy, lo estás haciendo muy bien" Aplaudía con alegría Mimi al ver como el niño empezaba a dominar su viento, ahora que todos estaban más establecidos el chico que era muy tímido había empezar a sentir su viento y este era sencillamente hermoso, a propias palabras de Mimi. Tommy tenía el don de la creación, podía determinar los componentes y moléculas de una planta, animal o mineral y así determinar lo mejor para desarrollar su potencial. Desde medicina, hasta vitaminas y obviamente, venenos.
Era algo que se le daba natural, y aun cuando no había podido desarrollar como tal su viento, lo podía sentir. Ahora que había podido verlo volar por primera vez este lo ayudaría a encontrar cosas que antes no imaginaba. Y quizás con eso podría encontrar la cura para que abuelo Gennai pudiera ver de nuevo. El chico de pelos marrones siempre fue muy retraído ante todo. Desde pequeño, su única familia era Mimi, a quien consideraba no solo como una hermana, sino como su salvadora y la veía como una figura materna que seguir. Lo había salvado de muy pequeño y su devoción estuvo puesta a ella desde el día en que pudo hablar y caminar. Mimi siempre lo trato muy bien, nunca lo reprimió por no saber usar su viento y siempre le daba palabra de aliento cuando sentía que nunca lo lograría.
Y hoy, ya podía empezar a controlarlo. Él se sentía extasiado, y ahora realmente podía sentir entre sus dedos lo que siempre sintió en su interior.
"¿Así está bien Mimi?"
"¡Hai! Lo haces muy bien pronto podrás controlar el aire como Kouji o Koichi"
"¿En serio?" Cuando ella asintió, el niño dio un brinco y corrió para abrazar a la chica "¡Arigato Mimi!"
"Todo es por tu propia cuenta Tommy, yo solo… Serví de puente. Fue tu misma fuerza la capaz de esto"
"¿Crees que…?... Uhmmm ¿Qué mamá este orgullosa de mi?" La mirada y sonrisa de Mimi se pusieron neutras. Desde que el niño frente a ella había visto a los padres de Kari, se estuvo preguntando como sería su papá, y si su mamá lo veía desde el cielo. Mimi siempre ha tenido la creencia de que cada miembro que controlaba aire, estaba donde sea. Ellos eran parte de todo aquello que requería aire. Y eso era todo. Así como muchos otros elementos, todos se necesitaban los unos a los otros, por ende. Estaban los únicos con los otros. Puso una mano sobre el gorro del niño y lo deslizo para ver la cabellera marrón del mismo, y posar una caricia sobre la misma. El niño solo la veía.
"Tommy… Tu madre siempre estará orgullosa de todo lo que hagas… Y… Cuando creas que no lo sabes, tan solo cierra los ojos y siente el viento que corre por tus venas, esto es una prueba de que ella está feliz por ti. Cada vez que el viento sobre, una flor se abra, un pájaro cante es una forma de tu madre de decirte que está orgullosa de ti" Los ojos del niño se llenaron de un brillo que siempre tenía cada vez que ella o Gennai le hablaban sobre su madre. La mujer murió pidiéndole a Mimi que salvará a su pequeño hijo. De unos rebeldes de fuego. Ella fue consumida por el fuego antes de que Mimi pudiera salvarla y eso desato en ella, su odio por los elementos y aquella vez antes de que aquellos hombres lograran llevar a Tommy a su mismo destino ella se encargó de llevarlos al mismo infierno que habían desatado sobre la madre de Tommy.
Antes que pudiera decirle algo más a Tommy, su ojo capto algo diferente en el ambiente y haciendo a un lado al niño esquivo un ataque fuego que venía contra ella. Se puso de pie e instantáneamente puso a Tommy detrás de ella. Observo que se trataba de la chica Fuego.
"¡Sora! ¿Pero qué haces?" Era la voz de Tai que venía más atrás, corriendo para alcanzarlo donde ella estaba posada ahora mismo. Sintió el agarre del niño hacerse más fuerte entre sus faldas y mirando de reojo a la mujer frente a ella.
"Te mostraré Tai, de lo capaces que son los aire. De todo lo que me han quitado y causado a mi"
"¿Pero de que hablas? Mimi, no te ha hecho nada Sora" Intento dar un paso para detener a Sora, pero esta sin mover sus brazos abrió una grieta en donde rodeo a Mimi, Tommy y a ella en un círculo "¿Qué demonios?" Y antes que pudiera entender que pasaba, magma brotaba de la misma grieta evitando que pudiera avanzar más "¿Control lava?"
"Yo puedo apagarlo" Hablo Tk rápidamente, pero apenas intento poner una mano para intentar apagarlo. Sintió su manos arder y cayendo de rodillas gritaba pidiendo que parara el dolor.
"¡Tk!" El par de hermanos se inclinó hasta el rubio. Mientras 3 pares de ojos los observaban.
"Lamento mucho Takeru, pero no puedo dejar que interfieras" Se giró hasta donde estaba Mimi, quien resguardaba al niño aire muy bien detrás de ella "Podrás haber engañado a todos, pero a mí no me engañaras… Conozco a los de tu tipo… Los de tu tipo me lo han quitado todo"
"Acaso,… ¿Conoces a mas vientos?"
"¡Calla! No te hagas la ilusa… Pueda que no te parezcas en todo a ella, pero eso no evita que seas lo mismo que ella y por eso lo pagaras" Sus ojos se tornaron un rojo mucho más vivo y brillante, Mimi se puso a la defensiva pero fue cuando el agarre de la persona detrás de ella se hizo más fuerte y empezó a gritar fue que perdió sus defensas y se giró. Tommy se tiraba al suelo gritando y agarrando su cabeza.
"¡Tommy! ¡¿Qué pasa?!" Puso una mano sobre el niño y la alejo cuando sintió un ardor. Como si fuera fiebre. Abrió los ojos y volvió a mirar a la mujer. No movía sus brazos. Pero sus ojos indicaban que estaba usando su poder. Ella podía controlar su elemento sin mover los brazos.
¿Qué elemento usa? ¿No era lava?
Apretó sus labios cuando los gritos de Tommy y los de Tk se hacían más fuertes.
"¡Sora! Detén todo esto" Hablo Tai. La pelirroja no hacia absolutamente nada. Mimi apretó sus manos.
"¡Por favor! Déjalos tranquilos. Si tienes algo contra mí, descárgalo en mí. Pero no en ellos. Ellos no te han hecho nada ¡Sora!" Los gritos de los chicos eran más per turbantes. Ella cerro sus ojos pensando que hacer.
Ella… Ella es capaz de tener control total de su elemento… Si no se lo que hace, podrá matar a Tommy… Yo… Yo no puedo…
"¡Tai!" El moreno levanto rápido su mirada desviándola de Tk que estaba arrodillado intentando calmar el temblor de sus manos "Busca a Ken" El hombre pareció caer en sorpresa ante el pedido pero su rostro se expresó en revelación como si él tampoco hubiera pensado en eso de un principio. Y sin decir más se fue corriendo. Mimi solo tenía que hacer tiempo hasta que el joven de cabellos azulados con negro llegará. Sus ojos se intensificaron e intento crear una esfera de viento alrededor de Tommy y las manos de Takeru. Un viento frio que ayudará a disminuir el calor. Podría funcionar. Pero en cambio, vio como la mujer solo se mofaba e hizo que sus ojos se intensificaban aún más y podía ver como las venas de su cuerpo se tornaban más brillantes imitando el color de sus ojos. Los gritos de Tommy se hicieron más fuerte y antes que pudiera hablar, algo en ella empezó a arder dentro de ella, cayo de rodillas y posando sus manos en el suelo subió la mirada hasta la mujer de fuego.
"Tu realmente, no puedes ser como ella… Ella es mucho más fuerte, tú en cambio… Eres patética" El fuego era muy sádico cuando se lo proponía, y en esta ocasión podía demostrarlo en su mayor plenitud. Aquella joven que había llegado con miedo ahora estaba mirándola no solo con odio sino con supremacía. Su cabeza estaba volviéndose loca con el calor que se propagaba, su vista se empezaba a nublar "Vamos… Quiero oírte gritar. Tal cual como ella le hizo gritar a muchos"
¿De quién habla?
¡Mátala!
¡Debo salvar a Tommy!
¡Mátala te he dicho!
No.
¡Eres patética!
Ella cree que soy otra persona. Esta confundida.
Nunca podrás defender a los tuyos si piensas en la seguridad de los demás.
Su mente estaba jugando con ella. Su viento estaba loco por querer salir pero el dolor era tanto que no podía concentrarse en enfocar su energía y dejarla salir. Y tampoco gritaría. Apoyo un pie sobre la tierra y empezó a ponerse de pie. Podía ver como Tommy ya se había desmayado y su piel estaba ligeramente sonrojada.
Si no hago algo, esto podrá ser permanente.
Miro a Tk que estaba refugiado en los brazos de su esposa, Kari y también se había desmayado, dejando a su esposa en llanto. Entrecerró sus parpados y enfoco su vista en la mujer, su respiración era agitada. Despego las manos del suelo.
"Debo… Hacer algo"
"¿Cómo? ¿Cómo puedes estar de pie aun?" Sus ojos estaban casi completamente rojos y con solo verla fue un clic en su mente para volver a decaer, enterrando solo una rodilla en el suelo.
Fuego o no.
Amigo o enemigo.
Mátala.
No.
Si no lo haces tú, lo hare yo.
Eso es lo que ella quiere.
Te matará antes y también lograra lo que ella quiere.
Le prometí a Yamato.
¿Dejarás que le haga daño a Tk?
No
El fuego siempre es el mismo, nunca miden sus acciones y arrasan con todo. Luego creen que con pedir perdón lo arreglan.
Eso es…
Eso es la verdad ¿O no recuerdas a la mama de Tommy?
Eso fue…
Lo que paso, luego cuando intentabas llevarlos al mismo infierno creyeron que podían evitarlo con solo pedir perdón.
Pero…
No más.
"No más" Los ojos de Mimi se volvieron completamente vacíos y el dorado que antes dominaba el viento era sustituido por un negro más aterrador, un color entre plomo y cobrizo que nunca había salido a la luz del sol. En muchos años.
"¿Por qué aun sigues de pie?" La pelirroja dio un paso hacia atrás cuando noto que la mujer se había puesto de pie, creo una bola de fuego con su mano. El color de esta no era rojo, sino azul. Fuego azul. Apretó los dientes en cuanto vio la mirada de la joven de cabellos miel observarla fijamente. No era dorada, no era gris. Era un negro, un negro que no conocía.
"No dejare que les hagas más daño, si eso significa tu muerte… La prefiero que la de ellos" La voz que salía de Mimi era neutral, controlada y fría.
"¡Mimi! ¡Kari!" Era Miyako quien gritaba. Tai había llegado con Ken y ella, quien rápidamente se había ido a socorrer a Kari. Ken detuvo sus pasos en seco cuando noto lo que ocurría.
"¡Kami! Un viento, un viento muy horrible" Dio un paso hacia atrás cuando noto el viento que rodeaba a Mimi. Sintió la mano de Tai sobre su hombro y se giró a verlo rápidamente
"Sé lo que estás pensando Ken, pero debes dejar a un lado el miedo si queremos salvar a Tommy y a Tk" Ken desvió su mirada de Tai y observo al niño detrás de Mimi quien tenía un aura roja al igual que había en las manos de Tk. La habilidad de Ken era percibir las moléculas de aire y monóxido que cada cuerpo expide, es como un súper olfato y con esto le hacía fácil saber quién era cada persona, aun si su habilidad no había sido desarrollada aun.
"Eso es… Control multi-elemental"
"¿Qué? ¿Eso existe?"
"Solo pocas personas en el mundo logran ese tipo de control. Mi hermano… Era uno de ellos…" Dio un paso adelante sintiéndose un poco más seguro para poder leer que tipo de control estaba usando aquella mujer de fuego "Ellos pueden manipular su elemento de muchas formas. Al mismo tiempo inclusive… Pero nunca antes había existido un control multi-elemental tipo fuego... Sencillamente, soy muy descontrolados… Se ciegan por la emoción y la adrenalina que su propio elemento produce… Es… Como una droga… para ellos"
"Entonces ¿no hay manera de detenerla?"
"Si la hay, Taichi"
"¿Cómo?"
"Pues… ¿Cómo apagas un fuego?..."
"Con tierra y agua"
"Si esas son medidas fáciles siempre y cuando el fuego no sea muy grande… Hay que cortarle su fuente de poder y de alimento. Tal como siempre ha sido. El viento aviva la llama porque le da oxigeno por ende…"
"El viento puede extinguirlo… Entonces, cortándole el oxígeno logramos acabarlo…" Lo sintió como una clase de habilidades muy útil y reveladora. Miro al campo de batalla centrándose en Mimi.
"Hai… La pregunta es ¿Aquella mujer podrá hacerlo sin matarla?"
"¿A qué te refieres?" Y antes de que Taichi pudiera obtener su respuesta, Ken apretó sus labios y dio un par de pasos más gritando.
"¡Viento!" Vio como la mujer de viento se giró y observo al chico de cabellos azules opaco "¡Ella es una Multi-elemental! Esa no es Sora quien habla"
"Ya veo… Gracias, chico aire" hablo suave pero Ken pudo escucharla, y dio un paso hacia atrás. Apenas poso la vista de nuevo sobre la mujer de cabellos rojos el viento oscuro que solo Ken podía ver se transformaba y hacia que su cabello se elevara suavemente como si el viento la estuviera acariciando. Y apenas Sora lanzo el fuego azul contra ella, la mujer se giró y tomo al niño en brazos para esquivar el ataque. Cayó cerca de donde habían saltado y nuevamente volvió a recibir una esfera de fuego. A diferencia de la tierra, el fuego no lo iba a poder detener con crear una muralla de aire. Eso solo avivaría la llama y la haría mucho más letal, y eso Sora lo sabía de primera mano.
Entre esquivar y girar, ya quedaban pocos espacios para poder moverse y con ello el fuego empezaba a unirse dejándole ningún lugar a donde correr.
"¿Por qué? ¿Por qué eres tan parecida a ella?" Mimi entrecerró los ojos ante la pregunta y sus ojos parecían tomar un ligero tono dorado cuando vio una lagrima rodar por la mejilla de la mujer pero evaporarse casi al instante por lo caliento de su propia piel "Ella me lo ha quitado todo, a mi padre, mi amigo, mi hogar… Tu… ¡Tú no te mereces nada de eso!" Volvió a lanzar otra gran llama de fuego azul y Mimi se cubrió esperando recibir la llama. Pero una pared de piedra se apareció frente a ella. Y noto como Tai a la distancia había levantado la pared. Coloco a Tommy por un momento en el suelo y se puso de pie. Y sin darle tiempo de respuesta a que lanzara otra llama. Desapareció en el aire quedando detrás de la mujer fuego. La tomo entre brazos y al momento de hacerlo una fuerte llama quiso separarlas lastimando parte del brazo de la chica del aire. Los ojos de la joven aire se tornaron aún más oscuros y en poco tiempo de respuesta creo un torbellino que las rodeaba y fue casi automático como el mismo viento interno evaporo la llama antes que tocará más carne.
"¿Qué haces? Así te matarás a ti también" Grito Sora al darse cuenta de lo que intentaba. Su cuerpo buscaba aire al igual que la chica a sus espaldas. Estaba succionando el aire fuera de ese torbellino para dejarla sin oxígeno del cual pueda alimentarse. Una de las principales fuentes de existencia del fuego. Sora intentaba zafarse del agarre de la chica, y sus ojos empezaban a apagarse. Buscaba aire en sus pulmones. Sus uñas rasguñaban tanto su propio pecho como el antebrazo de la joven, buscando una salida. Pataleaba duro. Y por más que lastimaba a la mujer de atrás, nada parecía detenerla, sus pulmones empezaban a gritar en silencio buscando aire "¿Por qué? Yo… No debería morir…D-debe-ría… ser… A…A-Ahri" Los ojos de la pelirroja se apagaban al mismo tiempo que los ojos de Mimi tomaban un color miel y soltaba a la chica al instante, el torbellino desapareció. Y mientras Sora caía en sus rodillas y manos buscando aire que llegaba a sus pulmones. Mimi dio un paso atrás, su garganta se había secado y sus ojos estaban secos y perplejos.
"Como… ¿Cómo conoces ese nombre?" Sora miro de reojo mientras tocia buscando agarrar más aire y noto como la joven frente a ella parecía inclinarse como si algo doliera en su cabeza. La vio caer de rodillas mientras sostenía su cabeza.
"Ella… Es quien me hizo todo esto…"
Fue lo último que ella hablo, y lo último que la otra escucho. Antes de que ambas cayeran en un profundo sueño. Lleno de oscuridad.
/ Presente /
Sora se levantó algo ansiosa. Su gran estomago evito que se sobresaltará pero había tenido un sueño. En donde había tenido la primera y última batalla con Mimi. Acaricio su estómago y se sentó con suavidad. Mimi nunca le guardo rencor después de eso y ni siquiera después de lo que ocurrió cuando su padre había llegado a palacio. Observo la jarra con agua que había cerca de ella y se sirvió un poco de la misma. Para beberla con calma.
Ella más que nunca deseaba que Mimi estuviera aquí. La joven de cabellos caramelo se había vuelto una gran amiga para ella, casi como una hermana. Una que nunca pudo tener. Y que por lo visto el mismo destino le tocaría a la personita que estaba creciendo en su vientre y que pronto saldría al mundo. Volvió a acariciarlo, cuando sintió la puerta abrirse.
"¿Estas aun despierta?" Ella asintió con suavidad.
"Tuve un sueño"
"¿Fue malo?" Su esposo se acercaba mientras rápidamente se retiraba las botas y se sentaba al lado de la mujer. Acerco la mano hasta el bulto y acaricio con la misma emoción que ella.
"Fue sobre Mimi… Y aquella vez… Cuando pelee con ella" Noto como el semblante de su esposa se oscurecía y pasando un brazo sobre su hombro la acerco a él.
"Sabes bien que Mimi, no te reprocha nada de eso Sora"
"Lo se… Es solo que aun duele saber cómo me deje llevar por el odio…"
"Eso quedo en el pasado… Tú y Mimi se volvieron las mejores entre ustedes, y se cuánto la extrañas"
"Me gustaría poder hacer algo por ella… Y por Matt… Se le ve tan solo"
"Yo estaría igual, si te perdiera Sora" La pelirroja subió la mirada y observo a su esposo. Ahí fue cuando noto el ligero olor a licor. Tai no era de los que solía beber, por eso cuando bebía era porque algo realmente le estaba preocupando. Era obvio que ella no era la única que se preocupaba por ese nacimiento.
"Yo no sé qué haría, si no te tuviera Tai" Apoyo su cabeza sobre el arco que se formaba entre el hombro y el pecho del moreno y suspiro. El miedo de él era que él bebe no llegará con vida al mundo pero, tras haber escuchado las palabras que las gemelas habían dicho sobre ese bebe, el hilo de esperanza que había sido tan fino en todo momento se trenzaba y se volvía más fuerte. Confiaba en lo que esas niñas habían dicho de ella, porque no era solo las palabras de las niñas. Sino la de Mimi, su amiga, su mejor amiga. Aun después de todo lo que había ocurrido siempre le hablo con la misma intención: Verdad y Calma.
Ella era un viento muy inquieto y alegre, pero era sereno y tranquilo al mismo tiempo. Una de las tantas cualidades que ella empezó a notar al poco tiempo de esa pelea, al poco tiempo en el que la propia Mimi había ido hasta donde estaba ella y hablarle. La propia chica de viento con su mirada pura y sonrisa sincera había abierto el marchito corazón que Sora había tenido que encerrar para no ser más herido. Y enseñarle que definitivamente, no todos eran iguales. Sin importar su origen. Así fue como Sora, tuvo una revelación y con ayuda de Tai, quien luego de regañarle se mostró abierto a que la relación entre ambas se llevará a cabo. Ella pedía de su ayuda, para saber cómo acercarse a la chica. Pedirle disculpas a Mimi fue lo más difícil que había logrado pero solo basto con ver su sonrisa cuando se dio cuenta que todo aquello a pesar de todo, había valido la pena.
Era una lástima que esa tranquilidad que se empezaba a formar entre ellas pronto iba a ser irrumpida por azares del destino. Un destino que le gustaba jugar con las emociones de los demás. Un destino que iba a traer algo que los conectaría a todos de la forma más dolorosa, impensable y venenosa posible.
Y todo empezó gracias a un nombre, a una persona.
Ahri.
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Espero les haya gustado el capitulo, he dejado pistas en la historia de como puede despertar Mimi ¡Chin chin!~ Nos vemos pronto.
