:: Más vasto que imperios ::
:: Capitulo ocho :: Tan claro como el agua
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"Hermana ¿Crees que algún día seré tan buena como tú?"
"Por supuesto que si Mimi, solo debes practicar mucho"
"¿Crees que pueda ser como tú?"
"Cada quien debe ser bueno a su propia manera Mimi"
"¡Ahri! ¡¿Dónde estás?!"
"¡Mimi!"
"¡Ahri! Déjenla… ¡Dejen en paz a mi hermana!"
"¡Mimi!"
"¡AHRI!"
Esto último lo grito la joven castaña antes de sentarse en la cama y buscar aire frenéticamente. Hacía mucho tiempo que no temblaba después de un sueño. Esa noche, no había soñado con el pasado de Yamato. Había soñado con su propio pasado, o al menos parte del mismo pero aun cuando intentaba encajar las piezas no podía ubicarlas. Miro sus manos temblar con fervor y noto como gotas caían sobre ellas. Paso una mano por su rostro y noto el sudor ¿Dónde estaba? Subió su rostro y noto donde estaba ¿Cómo había llegado hasta ahí? Estaba en su habitación. Rápidamente se deshizo de la cobija y se puso de pie. Tambaleo un poco y parpadeando recobro el equilibrio. Camino hasta el balcón y se hizo paso. De ahí observo la misma grieta gigante que Sora había abierto aquel día.
Entonces eso no fue un sueño.
Miro su brazo izquierdo y ahí se posaba una herida calcinada pero ayudada a curar con el barro especial de los elemento tierra. Volvió a mirar al sitio de batalla. El magma que ahí estaba seco ahora. Apretó sus labios, se giró, y sin siquiera haberse cambiado de ropa salió de la habitación. Ya era de día. Caminaba por los pasillos con un semblante serio. Tenía que ubicar a Gennai y rápido. Giro por los pasillos y observo como los pasillos estaban más llenos de gente que de costumbre, además de ello había guardia real.
¿Qué fue lo que ocurrió ayer? ¿Qué día es hoy?
Ella no recordaba nada más que difusas imágenes. Lo único que recordaba era ese nombre. Que ya no era desconocido para ella. Se detuvo en seco y volvió a posar una mano sobre su frente, dolía su nuca palpitaba y no sabía si era su corazón y el dolor en su cerebro. Todo empezaba a girar nuevamente. Busco apoyarse sobre una pared pero no encontró nada, cerró los ojos y aun en la oscuridad su mente dio un giro de 360°. Un par de manos la tomaron por cada costado y noto que ya todo parecía empezar a estabilizarse. Cuando abrió los ojos, noto dos pares de ojos oscuros mirarla uno con preocupación y otro con seriedad.
"Kouji. Koichi"
Ella sabía que no tenía que hablar mucho para que ellas la entendieran, Kouji sin pensarlo paso la mano de Mimi detrás por su nuca y pasando sus propias manos por debajo de la rodilla y espalda levanto suavemente a la mujer de viento. Ella se apoyó sobre el hombro a sabiendas de a dónde iba a llevarla, devuelta a su habitación. Koichi abrió la puerta haciendo pasar a su hermano y la mujer de viento y al momento de cerrarla se hizo paso hacia una jarra con agua y llenar un vaso con el mismo contenido.
"¿Qué paso ayer?"
"¿No lo recuerdas?" Ella negó con suavidad mientras aun ponía su mano sobre su sien intentando apaciguar el dolor. Escucho a Kouji suspirar con pesadez.
"La mujer de fuego, Sora. Te ataco y ataco a Tommy y el príncipe Takeru…"
"… Ellos ¿Ellos están bien?" Mimi levanto su mirada rápido, al momento que Koichi le entregaba el vaso, el de mirada suave asintió y los hombros de Mimi se relajaron. Observo el vaso con desdén.
"No has hecho nada malo Mimi"
"¿Seguro?" Kouji siempre observaba a Mimi de una manera especial, no nada más era un símbolo de idolatría y admiración sino de sincero cariño hacia la mujer de viento. Ella no solo le había permitido aceptarse tal como él era, sino le ayudo a descubrir lo que podía ser con su hermano. Miro a Koichi quien también se denotaba preocupado. La chica se encogió de hombros y no despego su vista del vaso, el de mirada amable se sentó a un lado, opuesto a donde él estaba y tomo con suavidad parte de su mano y muñeca
"¿Por qué piensas que tu tuviste algo que ver?"
"Porque… Siempre… Siempre que me descontrolo alguien muere bajo mi mano"
"No hiciste nada malo Mimi, detuviste a Sora y salvaste 2 vidas… Ella no está muerta. Si eso es lo que te preocupa"
"¿En serio?" Levanto la mirada observando al más amable en aire pidiendo aceptación, él le sonrió y asintió dándole más seguridad "Pero, entonces ¿Por qué hay tantos guardias?"
"Tal parece que lo que intento la joven de fuego causo mucha tensión entre los que hay en el palacio. Gennai le ha dado flor de lavanda para suprimir su elemento…"
"… Pero ella ya había consumido eso ¿No pasará lo mismo de la otra ocasión y lo evaporara?"
"Esa fue mi primera percepción así que aumentaron su dosis… Aunque tal parece que ya no presenta ninguna amenaza"
"¿Eh?"
"Han pasado casi 6 días desde aquella batalla Mimi"
"¿¡Eh!? ¿He dormido todos esos días?"
"Si" La de cabello castaño claro arrugo el rostro, sus labios hicieron puchero de disgusto ante la situación. Kouji suspiro.
"La joven de fuego, Takenouchi ha estado preguntando por ti desde el incidente. El príncipe Yamato se niega a que nadie más que los de aire entren en tu habitación, y tras lo ocurrido puso guardias en todos lados para que se le sea informado si algún incidente como este llega a volver a ocurrir"
"Ya veo…"
"Parece ser…" la joven lo observo "que eso no es lo que te preocupa ¿No es así, Mimi?"
"Si… Tal vez debería hablarlo con Sora para quitarme de duda… Pero, temo que eso no aclarará mucho…"
"Taichi me comento que Sora habla de una mujer llamada Ahri y que se parece mucho a ti. Que por eso es que desea hablar contigo para disculparse"
"Ese nombre… Estuve soñando con ese nombre… Pero, por más que intento afincar la mente en ello solo recibo oscuridad" Koichi retiro el vaso de su mano, no sin antes dedicarle una mirada a Kouji.
"Mimi…"
"Debo estar algo mal al pensar que quizás ella sea alguien de mi pasado… Pero, por más que recuerdo no hay nadie que venga a mi mente" Cerro los ojos y poso ambas palmas frente a ellos haciendo presión "Sé que Gennai no me dirá nada al respecto… Solo me queda quizás… Preguntarle a Yamato…"
"¿Qué?" los hombros de la mujer se tensaron al ver lo que había dicho, y bajo sus manos mirando a los gemelos. Uno mirada extrañado la situación mientras que el otro miraba molesto. La joven trago saliva con pesar "¿Qué acabas de decir?"
"Hermano"
"No me digas que…"el menor de los gemelos dio un paso al sentir el tono en el que se comunicaba, la joven solo se encogía de hombros y tímidamente asintió. Kouji volvió a suspirar pesadamente.
"Kouji… No estés molesto, no es algo que yo haya planeado"
"No ando molesto Mimi… Es solo, que… Nuestra historia… La historia de Agua y Aire nunca ha sido amigable Mimi ¿Por qué ahora? ¿Por qué el destino te escogió a un agua como pareja? ¿Por qué no lo dijiste antes?" puso una mano sobre el hombro de la castaña y la atrajo.
"¿Cómo iba a hacerlo, sabiendo esa misma historia que nuestros elementos comparten?"
"Mimi"
"Hermano, quizás el destino tiene algo planeado para ellos. Quizás… Con esto, sea la hora en la que los reinos se unan"
"Koichi, la historia solo ha demostrado que Agua no tolera a mas nadie que a sí mismos. Y ni se diga de Fuego, son tan impulsivos que no me sorprendería que ellos fueran el nuevo elemento en extinguirse" Koichi rio por lo bajo y pudo sentir como la castaña sonreía por igual.
"¿Desde cuándo lo supiste Mimi?"
"¿Uh? Pues…" La joven se puso de pie y camino hasta un sitio en especial cerca de su armario, de ahí saco un objeto que se encontraba enfundado. Se volvió a sentar donde estaban los gemelos y saco la pieza oculta entre las sabanas. Era la espada real del príncipe, aquella que fue dada ese día "El día que pelee para rescatarlos y estuve a punto de asesinar al regente, Yamato me toco… Y pues, ahí fue que ocurrió" Los gemelos se miraron recordando que ella también había perdido el balance al tiempo que el príncipe se desmayaba.
"¿Ese fue el motivo por el cual él se desmayó?"
"Si, tal parece que esta agua no era tan resistente al efecto de los recuerdos" Admiro la espada como si de un tesoro se tratará.
"¿Gennai sabe esto?" ella negó, sabía lo que el anciano diría "¿Y él? ¿Cómo lo tomo?"
La castaña se rio por lo bajo y observo a sus queridos amigos mientras volvía a guardar la espada en su sitio.
"¿Cómo crees?"
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Yamato miraba los planos en compañía de su padre y algunos guardias reales. Aun cuando su mente estaba en esto, no podía dejar de pensar en la joven de viento. Cuando se enteró lo que la mujer de fuego, aquella princesa había atacado culpando nuevamente a Mimi de ser alguien que no es. Este mismo reventó la poca paciencia que tenía. Admitía que se sobrepasó y que sus límites debían estar por debajo, pero si nadie la ponía en su lugar era obvio que nada ni nadie lo harían y apenas recobro el conocimiento este la amenazo con claridad y frialdad. Y en ese momento se podría decir que era la viva imagen del Regente de hielo hecha carne. La pelirroja solo tembló de miedo y se echó a llorar al momento que Tai entro en la habitación para ver cómo estaba la chica. Ya casi era una semana y aquella chica no despertaba. Inclusive desde eso había tenido varios sueños y recuerdos sobre Mimi lo abordaron aun con más intensidad y desde hace dos días se había despertado con una nueva emoción desbordando dentro de él.
Miro a su padre y trago con dificultad. No sabía a quién más preguntarle sobre ese sentimiento. Aun cuando la parte trasera de su cabeza le decía que él ya sabía la respuesta. Necesitaba aclararla. Era obvio, que era demasiado certero lo que le pasaba. Mimi le había dejado claro lo que él estaba sintiendo al momento en el que le encaró pero, conocerla poco a poco a través de sus sueños hizo que eso que ella ya estaba sintiendo fuera más tácito para sí mismo. Noto como los guardias salían de la habitación, y supo que ese sería su momento perfecto para aclarar lo que ya estaba sintiendo.
"Padre"
"¿Si?"
"Como…" su padre lo miro al ver como lo que hablaba parecía ser un suave susurro y había nerviosismo de por medio, el hombro alzo una ceja.
"¿Ocurre algo?"
"Bueno… Es que yo… Quisiera saber… Como… ¿Cómo supiste que madre era la persona?" El hombre bajo el papel que sostenía y se acomodó en su asiento, apoyo su única mano bajo su mentón y sonrió ante el recuerdo.
"Era muy claro Yamato. Muy bien sabes que en nuestra cultura con un simple toque puedes saber que esa persona es la correcta para ti en el resto de tu vida"
"Pero… ¿Qué pasaría si no se llevan muy bien?"
"Pues, al principio tu madre y yo éramos así, detestaba que ella siempre tuviera la razón. Así como detestaba que ella fuera tan cariñosa. Cosa muy ajena a mí. Aun así, con el tiempo fui entendiendo lo que significaba toparse con aquella persona con la que estas destinado ser"
"¿Y qué significaba?"
"Esa persona no solo se encargaría de hacerte entender, comprender y sentir las cosas por las que tu no estabas acostumbrado, sino que será el complemento para todas aquellas cosas en las cuales tienes debilidad… Tu madre, fue una gran mujer Yamato"
"Lo se padre"
"Ahora dime, hijo… ¿Por qué esta pregunta de repente?"
"Pues…"
"¿Acaso te has topado con aquella persona?" El rubio menor solo desvió su mirada algo apenado y asintió de manera casi imperceptible. Escucho al hombre mayor ponerse de pie y caminar hasta donde estaba su hijo "nunca antes en la vida te había interesado un tema como este, ni yo estoy acostumbrado a quizás hablarlo pero de algo estoy seguro. Cuando llegue el momento y decidas decirme quien es. Yo estaré dispuesto a escuchar porque estoy seguro que será una gran mujer" Yamato no podía creer lo que estaba oyendo. Este hombre siempre fue uno de los más duros de tratar en el pasado, así por igual cuando se trataba de oír a sus hijos. Siempre los daba por sentado. Miro con una sonrisa a su padre y sonrió, su padre tenía razón. Si se trataba de una gran mujer. Porque esta no solo había podido hacerse paso por quien era para con él, sino que además había logrado mover una pieza en la mente de Hiroaki sin que se dé cuenta y el hombre frio ahora parecía casi un sueño y era alguien refrescante.
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"De verdad me disculpo desde el fondo de mi alma Mimi, fui muy impulsiva y a causa de eso disguste a muchas personas en su proceso" Casi tenia afincado su rostro contra el suelo, arrodillada frente a la joven de viento.
"Princesa… Yo no le guardo rencor por lo sucedido" se agacho hasta estar a su nivel y le dedico una sonrisa "Todos hemos cometido errores que ahora se los lleva el pasado y se deben quedar ahí, lo importante es vivir el presente sin arrepentimiento porque… Tal como mi madre solía decirme. Un elemento no puede subsistir sin el otro y si antes éramos un elemento que se volvía impenetrable cuando se unía, estoy segura que en la actualidad eso será así y mucho más" Seco una furtiva lagrima que recorría el rostro de la morena y esta solo la miraba con ojos perplejos cual plato.
"Mimi… Yo…" Y sin pensarlo se arrojó a los brazos de la chica para llorar nuevamente. La castaña solo rio por lo bajo y observo a los gemelos sonreír con tranquilidad. La rodeo con sus brazos y la ayudo a ponerse de pie. Kouji le ofreció un pañuelo y esta apenada lo acepto.
"Ahora, que te parece si vamos a almorzar… Iba de camino con Kouji y Koichi a comer en el jardín y estoy segura que te encantará"
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Presente
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"Vamos Sora, tu puedes pujar"
"¡Oh, dioses ya no puedo más!"
Había empezado la labor de parto en la madrugada. Ni Yolei ni Ken habían llegado, había sido casi de improviso y fueron los gritos de Sora al ver sangre en el suelo lo que alertaron que algo estaba en mal camino. Ahora, los mejores médicos intentaban parar la hemorragia al mismo tiempo que la hacían pujar para sacar él bebe cuanto antes de que perdiera exceso de sangre. Su esposo se encontraba a su lado tomando su mano sin dejar que su agarre se libere mientras acariciaba su cabello en condición de apoyo.
Afuera Hikari y su esposo Tk, esperaban con impaciencia mientras que el rubio mayor, Yamato estaba sentado con sus gemelas en cada pierna y dormían apoyadas sobre el pecho de su padre. Él les había pedido e insistido que se quedarán pero ellas le pidieron ir porque no querían quedarse solas. Yamato no tuvo corazón para decirles que no tras eso. Su padre estaba moviéndose de un sitio a otro bastante inquieto.
"Ya van 5 horas, esto parece eterno" susurro Kari mientras acariciaba su vientre, Tk le miraba con suavidad
"Todo saldrá bien, Kari"
"Es solo que…" Miro a los rubios temiendo continuar lo que había pensado. Yamato agarro aire con fuerza y miraba a sus hijas dormir aferradas a su camisa. Las mujeres sufrían bastante a la hora dar a luz y de solo pensar que sus hijas en algún momento tendrán que pasar por eso se le pararon los cabellos del cuerpo. Soltó la bocanada de aire que había agarrado y volvió a prestar atención a los gritos en el otro lado de la habitación. Fue realmente una sorpresa que su parto solo fuera minutos después de haber llegado. Era como si el destino se estuviera burlando de todos. Hace no más de un par de horas antes que recibieran el llamado Tai, Tk y él hablaban sobre el futuro de su esposa y de que todo saldría bien con ella al momento de dar a luz ¿Qué había pasado para que Sora haya adelantado de la nada su parto? Miro nuevamente a sus hijas al sentir que se movían y las noto despiertas, mirando a la puerta fijamente.
"Nako, Satoe… ¿Qué pasa?"
La atención se centró en las gemelas que solo miraba a la puerta, sin decir más se bajaron del regazo de su padre y caminaron al pie de la misma y miraron hacia un lado y luego apuntaban a la puerta. Todos los presentes miraban extrañados la situación. El hombre padre de las niñas se puso de pie para detenerlas, pero fue detenido por su hermano menor. Este solo negó con la cabeza y noto como las niñas habían ya bajado sus pequeños brazos y miraron nuevamente al público presente. Fue Satoe quien hablo.
"Todo estará bien, mamá ha venido a ayudarla" sonrió y sin decir más y como si un efecto placebo se tratará los gritos de Sora cesaron. Las gemelas corrieron al regazo de su papa y se enrollaron cada una en una pierna. Mirando a su padre con alegría.
"Mamá no quería decir nada, pero tía Sora tendrá una niña…" esta vez fue Natsuko quien hablo. El rubio no sabía si gritar y pedirles que dejarán de mentir o si abrir esa puerta y preguntar a Tai como estaba su mujer. Pero no hizo ninguna solo miraba con sorpresa a sus hijas por el comentario. Los demás presentes también miraban fijamente al par de niñas, estas gemelas que parecían estar más conectadas con un mundo que ninguno se atrevía a reconocer. Hiroaki miraba con intriga y se disponía a hablar cuando sintieron la puerta abrirse.
Envuelta en una pequeña mantita, siendo abrazada con la mayor delicadeza posible. La mayor admiración, dedicación y sutileza era sostenida por un moreno quien ahora lloraba y miraba con aires de esperanza renovados, con un aura como si hubiera sido tocado por un milagro y ahora lo quisiera compartir con todos pero, sobre todo con una gran sonrisa conteniendo aun mayoritariamente las ganas de llorar. Todos se pusieron de pie. Y dando pequeños pasos con cierto temor y ansiedad llegaron hasta quedar frente al moreno. Y ahí, reposando limpia y adormecida estaba una nueva muestra de vida. Respirando con profundidad.
"Es… es…" no podía siquiera hablar de la alegría y las lágrimas. Tai en ningún momento se vio más emocional que en ese preciso momento. Yamato puso una mano sobre su hombro y este lo miro por reflejo y bajando la mirada le indico a Yamato que hiciera lo mismo. Era un pequeño capullo con una ligera piel clara, cabello rojo caoba y puñitos bien cerrados se encontraba la nueva hija de Tai y Sora. El rubio sonrió.
"¿Cómo esta Sora?" Fue como si un sopetón le hubiera dado en la nuca al moreno porque se giró aun con él bebe en brazos y se metió a la habitación. El resto de los presentes le siguieron el paso, ahí se encontraba ya limpia la nueva mama del grupo. Su mirada estaba completamente apagada y cansada pero en su rostro se notaba un aire relajado y pleno. Estiro un poco los brazos cuando vio a su esposo llegar con su nueva luz. Este le entrego él bebe a su esposa y dio un beso en su frente felicitándola por la ardua labor. Esta apenas tuvo a la criatura en sus brazos hecho a llorar como nunca lo había hecho.
Nadie se atrevía a romper ese momento, Kari también lloraba al ver que por fin el deseo que tanto habían deseado estaba en brazos, con vida y respirando. Acaricio su panza y apretó la mano de su esposo ante la plenitud compartida que sentía. Hiroaki se retiró rápidamente para mandar un mensajero a la tierra de fuego, indicando las buenas noticias. Yamato dejó escapar un aire que no sabía que había estado aguantando e iba a dar un paso al frente cuando sintió una suave brisa recorrer su mejilla, miro al suelo al momento de que un escalofrió recorriera su columna y noto como sus pequeñas le sonreían mostrando toda su dentadura y luego abrirse camino hasta donde el nuevo recién nacido estaba.
"¿Puedo verla?" preguntaron al unísono, sacando del ensueño a la pareja que ahí estaba. Ambos se giraron al ver a las pequeñas abrirse paso entre ellos para poder ver mejor a la criatura. Sora rio por lo bajo y asintiendo abrió la pequeña cobija que cubría con resguardo. Las niñas miraron con alegría a la nueva personita que llegaba a su mundo y luego miraron a la mujer que sostenía al bebe "Tiene casi tu cabello tía Sora" Hablo con casualidad Natsuko, y luego casi terminaba la oración hablo Satoe
"¿Ya sabes que es, verdad?"
"Si… Tal como Mimi había prometido que sería" Fue tan suave el comentario pero causo un impacto en todos los presentes, Tai miro con curiosidad al trio. Yamato no podía ni parpadear ni sonreír ni llorar.
"Mimi… ¿Te dijo que sexo sería él bebe?" hablo con casualidad el moreno. La pelirroja asintió acomodando un mechón de cabello que empezaba a molestar en su rostro.
"Pero mamá me hizo prometer que no diríamos que era, y también le pidió a tía Sora que no lo hiciera… Quería ver tu cara de sorpresa tío Tai" Hablo con alegría Natsuko mientras que Satoe asentía, insinuando confirmación a lo que su hermana decía.
"Sora…" la llamada se giró para ver a Kari acercarse ahora "¿Qué sexo es?"
"¿Están listas para decirles?" Las gemelas asintieron y se giraron para con sonrisa en boca hablarle a su otra tía.
"Es niña"
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Pasado
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Era de noche y todo parecía en completo silencio. Una cabellera castaña miel parecía moverse en el viento como si se tratará de un baile. Su traje rosa era acompañado por un pequeño trozo de tela alargado como si de un chal se tratará y este parecía moverse como si tuviera vida. Su sonrisa era tranquila como si hubiera recobrado algo que hace mucho no hubiera tenido. Parecía estar sola pero a la distancia un rubio la observaba con admiración. Completamente embelesado ante la situación. Sonreía para sí mismo ante la situación. Desde que había tenido esa charla con su padre poco a poco la nubosidad en su vista se iba disipando y no fue sino hasta que se enteró por boca de Tai que Mimi había perdonado a Sora por lo ocurrido que entendió que esa mujer era tan impredecible como el viento pero, este viento traía promesas de un buen clima, un clima fresco que te ayudaría a llevar el día a día sin que el sol o lo dificultoso del terreno te moleste. Había pasado todo el día buscándola pero cuando la encontraba no sabía que decirle o como acercarse.
Si era cierto que de un momento aceptar que lo que estaba sintiendo por esa mujer ya pasaba la atracción ¡Dios! Era más que obvio que gracias a esos sueños había podido conocer a una valiosa mujer, una en un millón y mientras caminaba por los pasillos las palabras de su padre resonaban "Era muy claro", así era como se sentía ahora. Casi elevado por el viento, el mar de sus ojos era tan cristalino que ya podía ver lo que tenía frente a él y estaba seguro que aquella mujer no lo esperaba. Sabía que estaba actuando por impulso pero, no sabía de qué otra manera podría hacerlo porque esta no se trataba solamente de una mujer, sino una mujer viento. Una persona completamente independiente de su entorno y aun así demasiado arraigada al mismo. Entre elementos de agua no hacía falta palabras para decirle a la otra persona que la amabas. Paro en seco su pensamiento. Pero este pensamiento solo arrastro una nueva sonrisa. Si, ya podía decir que la amaba. Y agradecía en ese momento el don que tenían los de viento de mostrar todo su pasado con los sueños. Porque él mismo sabía que no sería un hombre de palabras a la hora de intentar conocer a una persona y no cualquier persona. Mimi era una de las personas más habladoras y conversacionales que podía haber conocido. Ella se llevaba tan bien con personas como Tai y Takeru que también eran amenos a la charla y aun así siempre lo buscaba a él para hablar. Así sea cosas en silencio o pequeñas cosas. Por ende estaba agradecido.
"¿Yamato?"
Sin darse cuenta se había acercado hasta ella, y quedar al descubierto a vista de ella. La vio bajar el chal que tenía para solo tomarlo con una mano y dedicarle una mirada curiosa.
"¿Está todo bien?" Mirarla ahí, tan curiosa y activa al mismo tiempo solo le hacía pensar que esto era lo correcto. Más bien, su cuerpo parecía conocer aún mejor lo que su mente deseaba y lo llevaba a cabo. Y ahora se encontraba rodeando con los brazos a la castaña y sonreírle.
"Si vas a bailar con alguien es mejor que lo hagas con algo de compañía ¿no te parece?" Se podía notar que esto tomo desprevenido a la castaña y sus ojos casi parecían sobresaltar, no sin después de esto relajar sus facciones faciales y reír sin restricciones.
"Bueno, si lo pones de esa manera tienes algo de razón"
"¿Algo?"
"Claro, hay bailes que no requieren de una pareja u otra persona" apoyo su mano sobre su brazo y empezó a dejarse llevar por el movimiento del rubio
"¿Acaso estas diciendo que no deseas bailar conmigo?" Elevo la ceja fingiendo estar indignado y la volvió a escuchar reír. Su corazón dio un brinco y sintió su elemento elevarse y calmarse al mismo tiempo ¿Esta era la claridad de la que su padre hablaba? Siempre supo que aquellos que estaban destinados a ser sentirían una sensación de emociones muy parecidas a como cuando descubrías por primera vez tu elemento. Y que esa emoción se iba elevando a medida que conocías a la persona pero ¿Qué hacer cuando ya conoces a la persona? En ese momento, esa duda e incomodidad que Yamato siempre sintió fue arrastrada por una ola interna y supo que tenía que hacer eso. Si, solo eso. Dejar que las emociones lo llevarán hasta donde ellas quisieran. Dejar que su mar fuera el que explotará y le dijera que hacer.
"Tonto, sabes que no es así. Siempre me gustará bailar contigo… Además, me debes un baile si a esas vamos"
"¿Ah, sí?"
"Ujum… Aquella vez en la boda de Kari y Tk" Volvió a reír y Yamato sintió cualquier tensión en su cuerpo relajarse y aflojarse "Así que antes que te arrepientas, no te dejare ir" Y yo no deseo dejarte ir tampoco, Mimi. Fue lo que pensó en respuesta, y su sorpresa esclarecida y reveladora se vio opacada por el movimiento de Mimi, vio cómo su chal lo rodeo por el cuello haciendo que estuviera preso bajo su agarre. Continuo moviéndose mientras el viento parecía danzar con ellos. Él a cambio, acomodo su agarre para hacerlo más familiar. Como si fuera la cosa más natural del mundo.
"¿Qué haces tan tarde por aquí?"
"A veces me gusta danzar con el viento… Me hace recordar que mis padres y todas las personas que quiero siempre estarán conmigo" Se apoyó sobre su pecho y su corazón empezó a latir con locura. Estaba seguro que ella podía escucharlo.
"Yo vengo a este jardín cuando deseo recordar a mi madre"
"Lo sé… Es un hermoso sitio. Se ve en cada esquina el amor que le tienes a tu madre" subió la mirada apoyando el mentón sobre el pecho y sonreírle con los ojos y parcialmente con los labios.
"Mimi… Yo…" La observo negar con la cabeza.
"Sé lo que quieres decir Yama… Tu corazón me lo dice" apoyo una mano sobre su mejilla y acaricio con suavidad con el pulgar, y la sensación le encantaba, cerró los ojos por un momento cuando sintió la mano de Mimi deslizarse devuelta al chal.
"Aun si mi corazón te lo dice… Yo… Deseo decírtelo" Pudo notar como sus manos empezaban a sudar y como la respiración de Mimi se agitaba al ver el movimiento de su pecho subir y bajar. Inclinando su cabeza pudo notar más rasgos de ella, como ligeras pecas productos del sol o lo largo que realmente eran sus pestañas y como coqueteaban con él sin darse cuenta. Lo rosa de sus labios siempre acompañando al rosa de sus mejillas. Así como lo pequeña que era pero lo perfectamente amoldable a su cuerpo era, y eso. Le encantaba. Noto como sonreía con ligereza a medida que causaba más presión en el chal para inclinarlo un poco más y ella agarrar altura usando sus pies. La sonrisa de Yama se hacía más suave a medida que su rostro se aceraba más a ella y entendió en ese punto que no nada más se lo diría. Se lo demostraría.
Y lo demás quedo en secreto revelado a través de un beso. Un beso que no solo libero electroestática entre ellos sino que sentía unas ligeras cosquillas asomarse cada vez que sus lenguas empezaban a chocar. Y desde ahí, ya nada parecía tormenta. Si él hubiera sabido que con solo un beso su mente se abriría y que todo por lo que estaba temiendo se haría al olvido, lo habría dicho y hecho en el momento en el que ella le dijo que estaban destinados a ser uno. Con eso supo y tuvo su respuesta que no hay miedo más grande que le permitiría no poder avanzar en lo que su corazón le aclamaba. Ese miedo era nada comparado con la carga de emociones que sentía provenir de ella, emociones que él mismo también estaba experimentando y por ende sabia, que no la dejaría ir. Nunca más.
Mañana en la claridad del día, le diría a su padre lo que sentía y por quien lo sentía. Pero por los momentos, se dedicaría en la noche a expresarle todo lo que sentía y como lo sentía, a ella. Solamente a ella.
"Te amo"
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Reviews:
EstherBea: Espero lo hayas empezado de nuevo y estes al día y este capitulo te haya gustado.
mimato bombon kou: Hi! Pues, el despertar es algo mucho más genético de lo que se ve. Pero no dire más nada hahaha, espero te haya gustado este capitulo. Note la imagen que tienes en tu perfil! Es de una amiga mia! Dibuja muyyy lindo ¿verdad?! Hahaha ella siempre me mata cuando actualiza hahaha
Azuka: Venga espero lo haya leído! xD Hahahaha Ya se dijeron te amo!
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Lamento la tardanza con todo esto. Espero este capitulo les haya gustado tanto como me encanto escribirlo y demás. Me molesta un poco no poder actualizar con la misma velocidad con la que pienso todos los escenarios pero tristemente mi tiempo libre últimamente es muy escaso T_T Espero poder continuar rápido con otros capituslo y otras continuaciones de cap de otras historias.
Sin más nos vemos ;) Espero sus reviews de lo bueno, lo malo y lo que les gustaría ver. Ya Sora es Mama!
