::Más vasto que imperios ::
::Capitulo trece :: Mi camino hacia ti ::
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Pasado
Entonces estaban ahí, sentados en la cama pensando en lo que había ocurrido. Sora se estrelló contra el suelo a llorar y pedir perdón a Yamato por todo lo que le había hecho, este comprendía luego de pasar el susto y la adrenalina lo que estaba pasando y con solo verla a los ojos lo noto. Sin decir más había tomado una bata y cubierto su desnudez mientras ella seguía llorando y dándole palmadas en la espalda, siendo lo más calmado que su agua le permitía al fuego calmarse y apaciguar las brechas que había dejado para que contará su historia de cómo había comenzado todo.
Su mente quería detener todo pero su cuerpo se negaba. Algo había usado ese hombre en su cuerpo para hacerla doblegar a la voluntad de aquella mujer. Ahí, Sora le comento todo. Quien era, como había llegado a la tierra de Fuego y como empezó a escalar entre la servidumbre para llegar al lado de su padre y desde ahí, todo fue diferente. Su padre no escuchaba a ninguna otra persona que no fuera esa mujer, tanto así que ella y Koushiro su tutor, fueron encerrados para poder controlarlos.
Pero, fue el mismo Koushiro quien la ayudo a salir, dando su vida por ella. Y fue ahí, donde los encontró a ellos.
"Esa mujer quería que te asesinará para causar una guerra y ver a los de la tribu de fuego como los culpables… No sabes cómo me alegra que hayas despertado"
"Bueno, fueron tus palabras la que me advirtieron… Lo que ahora debemos pensar es en que hacer… Si esa mujer tiene el poder que dices que tiene, apenas entre en esa habitación para hacerle frente puede usarlo en mi contra"
"Ella es aire, quizás…"
"¿Otro aire puede hacerle frente? Puede ser pero, debemos ser precavidos. Buscare a los gemelos apenas salgamos de aquí y tú debes hacerles creer que todo ocurrió, volverás a la capital y harás en cuenta que aun sigues bajo su poder. Ya que ni en mi padre podremos confiar, lo debe también tener bajo en su manga, debemos hacer el mejor de los tiempos"
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Presente
"Miya, Ken. Es bueno tenerlos por aquí"
"Lo mismo diría, de no ser por tales circunstancias" Hablo con suavidad Miyako, ante el recibimiento de un rubio y un moreno "¿Y Yamato?"
"Esta con Sora, fue a ver como estaban sus hijas… Sora tuvo una hermosa y saludable niña"
"Eso lo sabía apenas entramos" El rubio se miró incrédulo y luego sonrió, al ver como la de cabellos lila apuntaba al hombre que tenía los ojos cerrados "Sabes cómo es Ken..." Tomo la mano del de cabellos oscuros y empezaron a caminar en la dirección contraria a donde Sora y Yamato estaban.
"Mi esposa esta en otra dirección, Miyako"
"Lo sé, Taichi… Pero, no es ahí a dónde vamos. Debo ver a mi amiga…" Se detuvo y observo a los morenos mientras estrechaba con mayor seguridad la mano de Ken "… Ken usará su habilidad una vez más para saber que ocurre con ella"
"¿En serio?"
"Si…" Hablo por primera vez Ken. La relación de ellos era muy extraña si muchos la vieran, puesto ella era la que comandaba, hablaba y hacia casi todo en lugar de Ken. Evitando que el mismo joven viento usara su habilidad y lo deteriorara aún más. Por las palabras de Miyako, algo tuvo que haber pasado para que el joven de ojos cerrados quisiera ver a la esposa del regente de esta nueva nación "Sé que mi pasado con Mimí, ha sido turbulento y no puedo evitar sentir algo de culpa al respecto… Al momento que recibimos la noticia sobre el estado de Mimí y al ver como estaba actualmente, me arrepiento de no haber conseguido el coraje que tenía antes para con ella y poder advertirle"
"¿Advertirle que?" Hablo una nueva voz que se hizo más fuerte, dejando al visto a un rubio de ojos azules, mayor que el que estaba ya presente.
"Yamato… Buenas noches…"
"Ve al punto Ichijouji"
"Bueno…" Antes de hablar su ceño se frunció, y sin abrir los ojos empezó a parar más sus oídos como cuando los animales lo hacían. Apretó la mano de Miyako con más fuerza "Yolei… Rápido"
"¿Eh?"
"Algo está pasando, casi… Casi no puede sentir la presencia de Mimi"
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Pasado
La joven aire se encontraba sentada observando la fuente y su reflejo en ella. Desde que Yamato se había casado con Sora, el aire de Mimi era pesado, sin ánimos. Sin vida. Y fue en ese momento que Miyako se dio cuenta que su amiga estaba enamorada de aquel hombre de la tribu del agua y ahora por esta situación. Ya nada podría separarlos.
Lo peor, es que ella lo sabía. Sabía el efecto que tenía encontrar a tu pieza faltante y que este esté con otra persona. Su madre perdió al ser que amaba de la peor forma y nunca se pudo recuperar. Cada día sentía como su viento estaba más y más pesado y era como una neblina casi negra lo que bordeaba a la persona. Pero esto, era solo algo que los de aire podían ver en otro aire.
Tommy por su lado, no se alejaba de Gennai en un intento de mantenerlo animado por la situación de su nieta, su única familia. Los gemelos se veían mas recelosos de la situación y aun si no se acercaban a la de cabellos castaños la cuidaban a la distancia ya que ella lo único que quería hacer era estar sola y pensar.
"¡Miyako!"
"¿Eh?" Se giró olvidándose de su estado para observar a una castaña de la tierra correr agitadamente hasta donde estaban ellos. Sus ojos estaban rojos y su pecho subía y bajaba incontrolablemente. Miyako automáticamente se puso de pie, algo no estaba bien "¿Kari? ¿Pasa algo?"
"Es… Es Yamato… Él y Sora… Sora, lo ha… Asesinado"
"¿Cómo?"
"En su luna de miel… Mientras dormía… Fue horrible, los guardias dicen que arranco su corazón… Y quemo su cuerpo. Sora va a ser enjuiciada… Pero… Ya, los guardias hablan… De una rebelión. Una guerra"
"¿Guerra?" Nuevamente la historia se quería repetir y esta vez. No se sabría el precio que habría que pagar
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Presente
Caminaban a paso rápido entre los pasillos. Solo se escuchaban los comandos de Miyako sobre escaleras, escalones o demás para advertir a Ken quien iba tomado de su mano. El resto de los presentes estaban al borde de una ansiedad, seguido de un colapso ante la reciente información que Ken les había dicho. El que más temía era Yamato, este día se suponía de alegría. No estaba preparado.
No quería estar preparado para perderla.
No podía.
No hoy, no nunca.
Acelero más su paso cuando vio la puerta de su propio hogar más cerca pero fue Miyako en un rápido movimiento de su mano la que lo abrió usando el viento. El rubio siguió su camino hasta la habitación destinada, abrió las puertas sin importar el ruido o lo estrepitoso que sonara todo. Apenas entro en la habitación principal observo la espada y recordó la primera vez que la conoció.
Su sonrisa.
Sus ojos.
Sus comentarios.
La manera en que reía.
La manera en que lo hacia reír.
Nuevamente podía sentir el nudo en la garganta acumularse y sintió un escozor en sus ojos. Giro a la izquierda y tomando la lámpara más cercana, la prendió y se adentró a la siguiente habitación. Apenas poso la mano sobre la manija noto que esta estaba abierta y haciéndose rápido paso, abrió la puerta para nota nuevas presencias en la habitación. Los presentes los miraron rápidamente, y notaron el cansancio en sus ojos, la creciente barba y el cabello desaliñado. Las prendas sucias, pero aun así bien conservabas. El mayor de ellos se acercó un paso al frente.
"Yamato…"
"Minamoto… Kouji" Observo como paso su vista a la aun joven mujer frente a ellos
"Hemos descubierto poco… Logramos toparnos con una aldea. Muy antigua, absorta de toda la situación. Viven en las zonas frías, lejos de toda civilización. Escondidos" La respiración de Yamato se empezó a agitar ante la nueva información. Por favor, díganme que encontraron algo para salvarla. Era lo que sus entrañas gritaban, pero no se atrevía a decir nada. La otra pareja, se hizo a un lado del regente y Miyako atrajo a Ken hasta dejarlo al lado de la cama donde dormía casi inmuta, Mimi.
"Ken…" No tuvo que decir nada para saber lo que ella quería decir, se soltó de su agarre y se agacho. Suavemente abrió los ojos y aquel color azul que antes poblaba sus ojos era opacado por un gris casi blanco, que daba indicio de una ceguera casi completa. Mientras posaba sus manos en la mano de la joven, los gemelos continuaron.
"No querían dar algún información, aquel sitio era muy diferente al que solía ver, Vivian aislados. Nos recibieron al ser aire pero se negaban a hablarnos al ser extranjeros" Hablaba Koichi con suavidad mirando a Ken quien subía la mano en ciertas zonas midiendo a la joven "Intentamos muchos métodos, hablarles de que el mundo ya había cambiado que todo, era diferente y que ahora aire podía ser parte de mundo pero, nada los hacia hablar. No nos permitirían entrar a la biblioteca ni hablar con la matriarca"
"Pero, apenas escucharon la historia del porque estábamos ahí, nos preguntaron por la casa natal de Mimi y ahí… La tribu… La propia matriarca nos recibió… Al parecer sabían parte de la historia de la casa natal de Mimi, y sobre como el padre de ella no solo iba de espacio en espacio reuniendo a los aires rezagados, sino ayudaba a aquel que no podía defenderse y ahí supieron sobre alguien de su propia tribu que había sido salvada y se había casado con este hombre"
"¿Cómo sabían ellos el nombre de la casa de Mimi?"
"Eso fue lo más hilarante, apenas llegamos sabían los nuestros" hablo casi en risa Koichi. El rubio intentaba hacer memoria de si en los recuerdos había escuchado alguna vez hablar sobre ese nombre.
"¿Y qué poder tenía su nombre?"
"Mimi es una de las hijas de los mayores regentes, su tribu aire era la más fuerte…" Susurro Yamato al recordar en sus sueños parte de la memoria de Mimi. Era algo que ella no hablaba, ni el mismo Gennai hacia pero él, poco a poco lo fue descubriendo. Todos parecían sorprendidos, menos aquellos que controlaban agua y tierra "… Según la historia de aire, o en lo poco que se de ella. La casa Tachikawa era poderosa. No tenía idea que ese apellido fuera aun un impacto, no después de tantos años"
"Y lo seguirá siendo" Todos se giraron al ver a un anciano acercarse, su mirada se veía sumamente triste y apenas cruzo el umbral ante la luz se podía ver aún más cansado "… Por muchos años estuvimos a tener una tribu de aire renovada. Cuando nació Mimi y Ahri, sin importar su género estuvimos esperando a que su verdadero título las ayudará. Luego el gran desastre ocurrió y nunca pensé que volveríamos a renacer. Pero, quien diría que lo único que necesitaba era encontrarte a ti" observo al rubio mayor y se puso a su lado sin dejar de mirar a su nieta.
"Cuando mi hijo se casó con Satoe, pensamos que tendría otro varón. Como siempre había sido en nuestro linaje. Sería el momento perfecto para entrenarlo al saber que entre sus tribus Agua, Fuego y Tierra había problemas y así, quizás retomar lo que se nos fue arrebatado hace ya muchos años. Los Tachikawa somos líderes natos del viento y de un viento sumamente poderoso… Pero, entonces llegaron ellas y toda la historia que antes conocíamos, se volvió nueva"
"Pero… Si no es posible que hayan hembras en el linaje de su sangre ¿Por qué vinieron unas niñas al mundo?" Hablo concentrado Takeru sin apartar ni parpadear de lo que decía Gennai.
"Eso, se debe al linaje de Satoe. Ella fue una mujer que mi hijo cuido cuando apenas la encontró casi muerta en una celda. Cosa del destino, se enamoraron pero, solo Hiroaki sabia del pasado de su mujer y no se sintió sorprendido cuando las gemelas llegaron"
"¿Por qué?"
"Porque… En el linaje de Satoe, de la madre de Mimi. Solo gemelas nacerían y su gen era más poderoso que el de los Tachikawa" Hablo Koichi atrayendo la mirada de todos "La Matriarca, todos ahí, tienen o tuvieron un gemelo… Solo que mueren por causas naturales y muy de viejos haciendo que el tiempo de vida entre uno y otro no sea tanto" Ahora todos estaban ansiosos y confundidos por la situación actual "Hermano…" Vio como el gemelo Kouji, saco entre sus ropajes un bolso y de este un libro de cuero que puso sobre la mesa
"Al parecer algo ocurre cuando un gemelo muere, ellos explican que ambos comparten un mismo viento. Aun así, muy diferente cuando se expresa en cada cuerpo y que cuando uno muere queda un hoyo en el cuerpo vivo; en el alma del aire, en su viento… Y poco a poco se va escapando, trayendo el mismo destino que su gemelo: La muerte" Yamato asimilaba todo, y se acercaba al libro que estaba sobre la mesa apenas toco la caratula.
Esto es… ¿Dónde lo he visto?
Algo se hizo familiar en el símbolo que ahí aparecía. Kouji ahora apuntaba al libro pero Yamato ya no escuchaba más. Su mente estaba trabajando en un recuerdo, uno muy distante. Me estabas intentando dar la respuesta desde un principio. "Esto fue lo que nos dieron… Es un libro con toda la historia de la tribu aire de esa zona… Ellos nos contaron que hace muchos siglos había una manera de detener este proceso pero que esa historia se había quedado en el olvido…" Creí que no me hablabas, que no te comunicabas conmigo pero todo este tiempo tú…
"… Es una lengua que muchos han olvidado debido a la vida nómada que han tenido que tener hasta que llegaron a ese sitio. Y que solo transportaron esos libros porque era su historia y era lo último que les quedaba… Nos lo dieron con la intención de poder descubrir que decía" Y como si fuera una revelación, ya él sabía. Sin leer ese libro ancestral.
"…La flor de la vida"
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Pasado
Todo se había vuelvo un caos pero apenas la noticia de que el hijo del regente Yamato había muerto en manos de la hija del fuego, la nación estallo en indignación. Los regentes se insultaron y proclamaron la guerra. Ahora todo el mundo se preparaba para dar una gran batalla. No hubo entierro, ni funeral. No había ni hubo tiempo para ello.
Sora se encontraba en una celda, rogándoles a los dioses y los elementos que lo que sea que Yamato esté planeando lo hagan rápido. Estaba a solo dos días de ser ejecutada frente al ejército de fuego como señal de humillación, ese había sido su veredicto. Desde ahí no había visto a su padre, ni a esa mujer. Pero tampoco había visto a nadie más, exceptuando a Taichi quien vino a verla una vez más no le hablo solo poso una mano sobre su hombro y le dijo que todo saldría bien.
Ahora el mismo moreno se encontraba cabalgando en la oscuridad en compañía de 3 personas más, a un punto en específico.
"¿Estás seguro que es por aquí?"
"Si, son las coordenadas que Yamato me ha dado" hablo con suavidad Kouji mientras cabalga con su hermano por detrás. También se encontraba el rubio menor de ellos
"No puedo creer que Yamato nos haya engañado así" Hablo Taichi aun molesto por la situación, se habían enterado de lo que había ocurrido y quiso casi correr a donde estaba Sora y exigirle el por qué lo había hecho pero fue detenido por uno de los gemelos quien lo arrastro rápidamente a una habitación y escribió para que nadie escuchara lo que ocurría. El gemelo y su hermano se encargarían de asesinar a esa mujer, mientras que Yamato alejaría al regente de todo eso y Taichi y Takeru se encargarían de cualquier otra amenaza que haya cerca. Evitaron decirle a los demás para hacerlo más creíble, ya sabría que su hermana lo mataría luego de esto.
"Era lo mejor, si lo que Yamato nos dice es cierto. Esta mujer se puede escurrir de nuestras mano y causar mayor daño"
Sin decir más se encontraron ya pronto en el sitio. Y un serio Yamato se encontraba ahí observando a la tímida flama que posaba sobre unos leños. Aun en la oscuridad se notaba el cansancio en el rostro del joven. Se puso de pie al ver a los caballos llegar.
"Qué bueno que llegaron, no tenemos tiempo que perder" Saco entre sus ropas un mapa y lo extendió apenas los hombres bajaron del caballo y se inclinaron en el suelo "Sora dibujo esto, ella se conoce cada rincón de ese palacio y dice que si accedemos por ahí podremos llegar a la recamara principal donde esa mujer debe estar. Si no está ahí, dice que se la vive en el trono"
"¿Estas bien?" Hablo su hermano cuando hubo un gran silencio y todos habían fijado su vista en memorizar el mapa, su hermano lo miro y le sonrió. Asintiendo.
"Solo necesito dormir. Luego de que todo esto termine, dormiré hasta que no haya un mañana"
"Pronto podrás ir a tu cama. Sera mejor que vayamos" Observo como este enrollaba el mapa y se ponía de pie, mientras que los gemelos apagaban el fuego y ocultaban los troncos para no dejar huecas de su tanta estadía. El moreno le entregaba y ayudaba a Yamato a vestirse mientras que su hermano menor solo observaba. Preguntándose en que momento su hermano se había convertido en un líder, dispuesto a salvar una nación, bueno más que una nación porque no era nada más Agua la que corría peligro sino también Fuego. Pero nada más en ese momento por un gran instante se sintió orgulloso de ser hermano de alguien así.
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Presente
No sabía en qué momento todo enloqueció, su respiración parecía descontrolarse y ahora solo se aferraba a la mujer que luchaba entre la vida y muerte mientras la carroza se movía a velocidad indescriptible. El viaje seria de 3 días, quizás 4 si la condición de Mimi empeoraba.
Ken había logrado cerrar la brecha por donde la vida de Mimi se escapaba poco a poco de su cuerpo. Justo al recibir la información necesaria, sabía que era lo que estaba mal con ella e hizo todo en su poder para localizarla y cerrarla por los momentos. Casi se sorprende al ver donde se localizaba la herida fantasma. Aun sin ver en su totalidad, podía sentir como el viento aun luchaba por mantenerse dentro y casi se sentía melancólico como si supiera que ya no podía hacer nada.
Luego de eso Yamato les conto sobre uno de los recuerdos de Mimi, sobre un collar con ese mismo símbolo y las palabras que su madre le había contado sobre ese mismo, el cual era el que ahora se encontraba grabado en ese libro. Algo le decía que ahí en ese sitio se encontraba la respuesta para traer de vuelta a Mimi, Gennai sin perder más tiempo les dijo que aún recordaba donde vivieron antes de volverse nómadas constantes y sin perder tiempo montaron provisiones y se montaron en una carroza. Gennai iba al frente, quien manejaba la carroza era Koichi quien se turnaría con su hermano, Takeru y Taichi.
El ultimo no estaba seguro de irse y dejar a su esposa sola, pero apenas escucho que habría una posibilidad de que Mimi volviera, le rogo y pidió que trajera a su amiga, a su hermana de alma de vuelta. Hiroaki los apresuro, el cuidaría a las gemelas y Kari en compañía de Miyako ayudarían en lo que pueda a Sora. Ken había pedido ir con ellos solo para poder controlar la poca energía que se estaba fluctuando de Mimi.
Esta habilidad era una que le había costado su vista para poder perfeccionarla. Ahora no solo podía saber con solo mirarlo el tipo de elemento controlaba la persona, también podía bloquearlo o fluctuarlo y esta habilidad le había conseguido hacerse conocido como uno de los mejores sanadores del reino. Cosa que le costó, ser notado como algo bueno cuando era usado para algo malo.
"Yamato…" Hablo con suavidad Ken mientras mantenía sus ojos cerrados, pero podía percibir como el elemento del rubio quería mantener cubierta a Mimi, ya que su temperatura había decaído considerablemente "… Hace muchos años, siempre notaba un pico del viento de Mimi salir de su cuerpo y lo que consideraba como algo que estaba por perder el control, no pensé e imagine que se trataba de aquella línea que unía su alma con la de su hermana. Aun así, cuando ocurrió lo de aquella mujer. Esa línea la veía más gruesa y descontrolada, pero aun así acalle por el miedo que esa energía me causaba. Nunca en mi mente hubiera pasado que se trataba de un gran viento y que su naturaleza era esa, un viento Líder. Y ese miedo que me causaba, era otra cosa. Algo que desconocía por mi naturaleza y mi situación" Inclino más la cabeza avergonzado por lo que fue en el pasado, el rubio solo lo miro mientras que el trio restante callaba no queriendo arruinar el momento "Le pido disculpas, desde mi más interno viento y espero que algún día tanto usted como ella me perdonen por esa acción cobarde que pudo haber prevenido esta situación…"
"Ken, no tengo nada que disculparte porque ni tu ni nadie en este espacio estaba consciente de quien era ella, ni lo que representaba. Agradezco que estés aquí y con tu ayuda le permitas poder vivir un par de días más hasta llegar a donde vamos… Y estoy seguro que Mimi, nunca te guardo rencor o algún otro sentimiento por como eras" Observo el rostro pálido de su esposa y acaricio parte de su cabellera, atrayéndola más a él casi posesivamente "Ella más que nadie entiende lo que es sentirse solo en el mundo, y que todo esté en tu contra… Lo más importante es centrarnos en el presente"
Y en salvarte, amor mío.
"Creen que el medallón este aun ahí. Me refiero, han pasado muchos años" Hablo con suavidad Takeru.
"Si es un metal, lo encontrare. Así me tome toda la fuerza" Hablo Taichi observando por la ventanilla viendo la noche pasar "Por ti amigo, te prometo hacer lo que no pude hacer en el pasado" Escuchar a mi corazón en vez de mi deber. El viaje seria largo, pero valdría la pena. Observo a su amigo sonreírle con un deje de tristeza mientras observaba como parte de su mano acariciaba con suavidad a la mujer que tenía en sus brazos. El más que nadie sabía el miedo de perder a alguien que amas y no poder hacer nada. Y esta vez, cada uno de los presentes aquí, podría hacer algo ahora que sabían lo que esperaba al final si no lo hacían.
"Una promesa de un nuevo comienzo.
De un nuevo nacimiento.
Puso la flor de la vida en el hueco y lo tapo.
Cuando llegue el mañana.
Seria, un árbol lleno de esperanza y sabiduría.
Para el futuro del mañana."
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OMG
xD Creo que mis actualizaciones han sido de puro drama estos días. Este ha estado bastante movido entre pasado y presente. Chan chan! xD Descubrieron por fin que pasaba con Mimi y como podrían salvarla. Recuerdan que les dije que había dejado las respuestas en los capítulos anteriores. En esos sueños, Tanto ustedes como Yamato no cacharon las indirectas hahahaha .
Bueno aun queda una incognita ¿Por qué mimi no puede hablarle a Matt o viceversa?, Es sencillo pero dejare que la misma Mimi sea quien lo diga.
Nuevamente Feliz año nuevo y bueno, espero que haya sido justificado el porque del Sorato. Lo necesitaba a juro para que Sora por fin se dignará a hablar, porque admitámoslo xD ella es una mujer que se guarda mucho las cosas para "no preocupar"
Bueno espero les haya gustado y me dejen sus opiniones.
