::Más vasto que imperios ::
::Capitulo catorce :: Corazón partido ::
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Pasado
Escabullirse en el reino del fuego podría considerarse una de las cosas mas difíciles que habrían podido hacer, la gran diferencia era que gracias a la información de Sora podrían y pudieron pasar sin ningún problema. Además, tenían que agradecer a la falta de personal alrededor de los aledaños del palacio debido a la concentración de la guerra próxima a pasar en los bordes del límite entre reinos. Tendrían solo esta noche para llevar todo a cabo, en el amanecer si no detenían esto, no solo la cabeza de Sora rodaría por la tierra limitante entre ambos reinos, sino la sangre de miles de soldadores, ciudadanos, padres, hijos y abuelos.
Yamato respiro con profundidad por sus fosas nasales y dio una seña con la mano para moverse hacia adelante. Un grupo pequeño, era la mejor opción. Kouji y Koichi estaban pendientes de cualquier persona cercana por el sonido del viento y eran los que refrenaban y avistaban cuando avanzar. Taichi creaba habitaciones para ocultar el grupo o a guardias que no pudieron evitar y los encerraba en la misma. Sin salida.
No habría muertes.
No habría bajas.
Solo 1 muerte era lo único que necesitaban.
Kouji se detuvo en seco y frunció el ceño mirando detrás de él y luego giro su cabeza mientras sus ojos parecían no dar crédito a lo que estaba sintiendo, trago en seco. Observo a Koichi y este estaba igual de alerta, ambos apretaron sus labios y mandándose la información a través de su propio lenguaje, asintiendo observaron a Yamato y le indicaron por donde avanzar.
"¿Ocurre algo?" Susurro Takeru al darse cuenta de la diferencia de señales que habían dado en ese momento, los gemelos miraron nuevamente entre ellos mismos y negaron.
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Presente
"Ya las gemelas lograron volver a dormirse" Entro con suavidad Kari a la habitación, donde Sora amamantaba a la recién nacida.
"No es para menos, no solo su padre se fue. Sino su abuelo y madre. El temor de perder a más de un ser amado para ellas debe ser desgarrador"
"¿Crees que lo logren?" Se atrevió a hablar Miyako que no había parado de mirar por la ventana "Mimi siempre fue valiente, decidida y perseverante, pero, aun así. He visto las derrotas que han pesado sobre sus hombros, las resignaciones que por asares del destino le han tocado a profundidad y… De esto, ella debe estar a punto de vencerse"
"Miyako…"
"Kari, no la culpes. Miyako tiene sus razones y se lo que debe sentir. Es cierto, Mimi ya no tiene la fuerza para seguir luchando y aferrarse a este plano" Hablo Sora "Pero, Yamato aun la tiene… Y en el pasado, se han demostrado que cuando él no pudo ser fuerte, ella lo fue por él. Así que es natural como esposo y esposa que se apoyen en el otro cuando este esté débil. Mimi confía en que Yamato lo lograra, y yo confió en que él lo logrará" Observo a la pequeña acurrucarse al sueño tras haber comido.
"Es cierto, hemos visto el milagro en ocasiones anteriores gracias al viento. Estoy segura que tendremos nuevamente uno, por la felicidad de Yamato. Debemos tener fe en que si habrá otro milagro".
"… Por Yamato" susurro Miyako, quien había girado a ver a sus amigas para luego volverse al frente y mirar por la ventana, junto sus manos y cerro sus ojos aferrándose a no perder la esperanza "… Por Mimi, debo tener fe"
Las dos mujeres madres, sabían que la fe de Miyako no era fina y fácil de quebrar, era el escepticismo con el pasar de los años y el tormento en la vida de la persona que más quería, que causará que esa misma fe se viera frágil, débil e intangible. Aun así, ambas sabían que, si alguien de las 3 tenía más fe en que Mimi volviera, era Miyako.
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Pasado
Entraron en una habitación, la que estaría designada a ser. Donde ella debería estar. Yamato registraba o buscaba el olor de la mujer en la habitación, pero no la veía a ella ni al regente de fuego. Taichi ojeo por un momento el pasillo donde habían venido y observo que no había muros en la costa. El grupo respiro por un momento, mientras que el rubio mayor saco el mapa y detecto rápidamente la ubicación de la sala de tronos. Estaba cerca.
"Tendremos que salir y girar en la siguiente curva, es obvio que no está acá" Hablo Taichi admirando también el mapa, con la mano sobre su espada.
"Existe una posibilidad de que… Como viento ¿Es posible que sepa que llegamos, Minamoto?" Cuestiono Takeru mientras veía por última vez el mapa las zonas de escape en caso de que algún guardia pasara. Después de todo, la ausencia de varios podría no podría pasar por debajo de la mesa por mucho tiempo, algún guardia en algún punto sentiría que algo está mal.
"Kouji y yo podemos esconder nuestro viento, gracias a nuestras propiedades. Si fuera otro tipo de viento, podría haberlos sentido en millas de distancia, solo unos pocos pueden ocultar su naturaleza y solo si se quiere hacer sentir te lo hará saber estando en una distancia relativa. Si bien nos comentaste Yamato. Esta mujer puede controlar a las personas con su viento ¿No es así?" El rubio asintió ante la información.
"Entonces… Agradezcamos que solo puede por lo visto controlar a las personas y quizás a Taichi no le podrá hacer nada" hablo rápidamente Takeru en un intento aligerando un poco el ambiente.
"¡Oye! Más respeto a tus mayores" Vocifero Taichi molesto ante el insulto, insinuando que no era una persona sino un animal.
"No debemos pelear" Hablo con suavidad conteniendo la risa Koichi al momento que intento dar un paso, pero no pudo "¿Qué demonios? No puedo moverme"
"¿Pero que estás diciendo? Koichi" Kouji intento acercarse a su gemelo y al momento que su hermano intento moverse por igual no pudo hacerlo "¿Qué rayos? Yo tampoco. Ishida, Taichi ¿Pueden moverse?" Los rubios asintieron, mientras el mayor se movía para quedar cerca de los gemelos, al igual que el moreno.
"¿Qué no puedes mover?"
"Todo, mi cuerpo. Se siente pesado"
"¿Qué puede causarlo? No hay nada en esta habitación"
"Debemos movernos rápido"
"¿Y cómo piensas moverlos Taichi?" Hablo Yamato preocupado ante la situación.
"Realmente es aburrido esperar ver cuánto tardarán en darse cuenta de mi presencia aquí, habiendo podido atrapar a dos de ellos tan fácilmente" era una nueva voz, que nadie reconoció. Detrás de una columna apareció un hombre de cabellos azules y ojos negros y vacíos como la oscuridad. Sosteniendo un pequeño plato con su mano derecha, mientras que la izquierda la tenía detrás en su espalda.
"¿Quién eres? ¿Qué hiciste con ellos?" Hablo Takeru cerrando la puerta tras él. Yamato rápidamente, desenfundando la espada. Así como el resto de los presentes.
"Yamato Ishida, … Con razón me extrañaba del porque Sora no le entrego su cuerpo a mi reina sino nada más el corazón. Cuando fue especifica que deseaba ver a cada uno de los inferiores del agua desangrarse" Camino un poco más por la habitación, con la mano aun detrás de su espalda. Su rostro no mostraba ninguna expresión, por ende, ningún de los presentes podía leer sus movimientos.
"Solo queremos acabar con ella, si nos dejas pasar haremos que tu castigo sea menos severo. Solo deseamos una muerte hoy" Hablo Taichi intentando mediar y determinar que habilidades tenía ese joven "Así que deja ir a nuestros amigos y seguiremos nuestro camino"
"Lo lamento, pero aquí es hasta donde llegarán" Elevando con suavidad la mano derecha y juntando sus labios ante el pequeño plato, inhalo aire para luego soplar con fuerza. Los de viento evitaron respirar apenas el hombre hizo el movimiento, y antes que pudieran indicar al resto que lo hicieran. Taichi cayo de rodillas "Mhm, interesante. No esperaba que tierra fuera el primero en caer. De viento, eso solos los detiene, mientras requieran respirar se quedarán como piedra, pero tu… Quizás no despiertes más para ver que tanto duraran el resto de tus amigos. Eso quiere decir que ustedes deben ser un agua realmente fuerte, no son solo su estatuto el que lo define" Camino otros pasos dejándose más al descubierto y fue que el rostro de Yamato se contrajo. El reconocía ese rostro.
"Joe…"
"¿Nos conocemos?"
"Tú, pero… Mimi, ella… ¿No habías muerto?" Solo lo último fue que logro decir en voz alta.
"De no ser por mis habilidades, quizás hubiera muerto. Mas deben estar lamentándolo los que decidieron atacarme" Soltó el plato, y este flotaba en el aire mientras que ambas manos pararon en su espalda "Debo admitir que hubiera deseado, experimentar un poco más con esos seres. Ver, quizás que tan resistente es tierra o agua ante los venenos" Observo al moreno que intentaba por mantenerse arrodillado, con ambas manos apoyadas al suelo "Te aconsejo no luchar, entre más lo haces más rápido entra en tu sistema… Es algo, que no podrás evitar"
"¿Qué les hiciste?" Hablo Takeru con miedo a moverse al ver que ese plato aun contenía líquido.
"Solo modifique la consistencia del aire que respiramos, nada más. No todos poseen resistencia ante ciertas toxinas. Tu amigo es una prueba"
"¿Por qué te uniste a ella?" Yamato intentaba buscar una salida. Este hombre controlaba el viento y era uno de los peligrosos, si la poca memoria no le fallaba de los recuerdos de Mimi. Podía producir tanto medicinas como venenos. Quien sabe que tanto aprendió con el pasar de los años y que más podría hacer, solo saber con oler las propiedades de una planta no es una habilidad de un elemental.
"¿Por qué no habría de hacerlo? Nuestra especie se vio amenazada, era obvio que tomáramos acciones para evitar nuestra extinción. En el pasado escogimos no luchar, y eso fue precario"
"Hacer que dos reinos entren en guerra no evitara extinción"
"No, pero hará que nos dé tiempo para poder repoblar y reducir al enemigo al momento de tomar acciones" Acomodo su cabello un momento, para luego sacar algo entre los dedos. Una pequeña esfera plateada. Kouji iba a moverse, cuando los pies de los gemelos quedaron atrapados bajo tierra. Se intentaron mover y se giraron a ver como Taichi estiraba la mano y era el que había causado se detuvieran
"¿Taichi? ¿Qué haces?" Pero antes que alguno pudiera escuchar respuesta fueron tirados al piso en un rápido movimiento por el mismo suelo al tiempo que un fuerte estruendo se había escuchado. Giraron para ver que la misma esfera plateada ya no estaba en sus manos y ahora veían un extraño artefacto como aquel que les había arrancado la vida y partes a los guerreros agua y tierra.
"Esas no son esferas de metal corrientes" Hablo con la poca fuerza que tenía, luego en un movimiento soltó sus pies para caer desplomado y desmayarse.
"Vaya, el hombre si tenía fuerza después de todo" Sin decir más apunto de nuevo a los gemelos y disparo nuevamente. Los gemelos esquivaron el impacto, pero esta esfera soltó un humo cuando impacto contra la pared.
"Si tienes tan mala puntería, será más fácil entonces" Entonces observo como el peli azul de porte alto, hizo un movimiento de manos y un grito desgarrador atrajo su atención. El mismo humo se había movido a Takeru. Quien ahora gritaba de dolor al ver un vapor provenir de su propio cuerpo. Yamato intentó apagarlo con agua, pero solo producía mas vapor.
"¿¡Que has hecho?!"
"La bala no era para ustedes. Era para él todo el tiempo" Volvió a apuntar, pero, esta vez al rubio. Mientras sonreía con suavidad "El agua es fácil de manipular y evaporar. Solo hice que sus poros se abrieran y pudiera respirar mejor, nada más. Sé que ustedes queman más agua en el ambiente que los demás, para absorberlo en su cuerpo. De la misma manera deduje que debían requerir de más agua que el resto de los elementos para mantenerse activos. Algo como un cactus. Si le abres un hueco al cactus este vaciara su agua" Volvió a disparar y Yamato expuso sus manos para alejar la bala, pero al momento que esa hizo impacto, sus propios brazos se congelaron. Yamato grito esta vez.
"Agua, agua. Tan preced-" Fue empujaron hacia atrás con un fuerte viento y el plato cayó al suelo y el arma quedo alejada a unos cuantos pasos del hombre. Joe por primera vez demostró algo de emociones al ver como estaba roto el plato y su contenido se evaporaba rápidamente.
Kouji… Yo me encargare de este hombre, ve con Yamato. Rápido. No tenemos tiempo.
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Presente
Las ojeras en los presentes dentro de la carroza están penetrantes. Se podía notar la presencia de cañones del vello salieron en sus barbillas, así como el sudor manchaba y marcaba la ropa. Koichi y Taichi tomaba la carroza esta vez, mientras que Kouji dormía en el interior sentado, con Gennai a su lado, Ken en el suelo sin despegar la mano de la abertura donde el alma quería terminar de abandonar el cuerpo. Abrieron la ventana con la intención de recibir algo de aire. Observaron el paisaje.
"Estamos cerca" hablo Gennai quien observaba a Mimi, aún más pálida que los días anteriores "Deberías descansar un poco tú también"
Yamato acomodo a Mimi mejor en sus brazos, y apoyo con más delicadeza la cabeza del hombro, quería sentirla respirar en todo momento y solo el suave aliento que golpeaba su cuello, era la única prueba que le decía que aún estaba viva. No podía dormirse, no podía cerrar los ojos y pensar que, si los abría luego, ella. La persona que más amaba se le escaparía por los dedos, fácilmente.
"No puedo, sencillamente…"
"Todos estamos aquí por ti y por ella. Te avisaremos si algo pasa"
El rubio no pudo evitar ver a su hermano y a Kouji quien creía dormido verlo de reojo y supo que ninguno por más que quisiera estaban descansando lo necesario por conseguir la meta que él también tenía trazada, mantener con vida a Mimi. Aun así, por más que deseaba relajarse para dormir un poco. El solo sentirla más pesada y ligera al mismo tiempo, lo llenaba de terror. El verla más pálida con cada minuto, le hacía creer que no llegarían a tiempo. Ni siquiera oler su cabello e intentar oler su esencia lo mantenía con calma, ya la misma estaba casi desapareciendo.
Mimi, te pido… Por una vez más, dame fuerzas y permíteme ser el pilar que necesitas. No te dejare ir.
"Estoy bien Gennai, mientras ella este así. No hay descanso para mí. Solo espero, llegar a tiempo"
Gennai iba a volver a hablar, cuando un frenazo hizo que todos casi se salieran de sus asientos, Yamato cerro los ojos y se aferró a Mimi aún más. Kouji y Takeru agarraron a Gennai para que no sufriera, mientras que Ken se concentraba en no perder concentración. Cuando Takeru iba a preguntar qué pasaba. Taichi abrió la puerta rápidamente.
"Yamato, todos. Tienen que ver esto. Llegamos"
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Pasado
Yamato y Kouji corrían desesperados por los pasillos. Noqueaban a los pocos guardias que se atravesaban. Ya no importaba si los veían, ya estaban cerca y no podían perder tiempo. Yamato lo sabía bien. Sus brazos ardían ante el frio helado que lo golpeo hace poco. Se podía notar como a la punta de sus dedos empezaba a ponerse morada. No esperaba que Joe usaría hielo carbónico para golpearlo. Solo su padre lo usaba, y hacerlo era peligroso porque requerías de gases, no de agua. Era algo difícil de lograr, pero por lo visto aquel hombre era más letal de lo esperado. Solo rogaba a los dioses, a Gaia y todo lo que lo acompañaba a que su hermano, su mejor amigo y Koichi salieran con vida de ello. Observaron la puerta del trono y sin perder tiempo se abalanzaron en ella.
Mientras paraban en seco, sus ojos se ajustaban a la luz. El regente de esa tierra no estaría, eso era obvio. Si el plan era aniquilar a toda una raza elemental, hacerlo por el linaje más fuerte era lo correcto y más si esta mujer tenía control habría sido muy fácil mandarlo al frente con el resto.
Antes de poder hablar, sintió que algo lo arropo y como una caricia en el rostro sintió un suave aroma dulce. Sintió su cuerpo relajarse y buscando la fuente del olor pudo notar a una mujer de cabello mediano de largo. Apoyado a un lado del hombro, donde se partía el cabello era a un costado y se hacía una curva de honda que solo añadía mas rasgos a su rostro y de bajaba más al descubierto un lado del cabello izquierdo corto, con flequillos. Vestía muy casual apena una camisa y un pantalón. Sentada disfrutando de una bebida.
"De verdad debo admitir que la heredera al trono de fuego, es una joven formidable" Hablo con suavidad, mientras desdoblaba las piernas y se sentaba de mejor manera para admirar a los recién llegados "Cuando Joe, me informo que seguías con vida me negué a admitirlo; solo basto saber que me dejaría aquí para lidiar con ustedes que mis verdaderas sospechas se aclararon"
"¡Ahri! ¡Hemos venido a detenerte!" Grito con firmeza el hombre de agua.
"¿Uh? Realmente eres un hombre apuesto cuando te enojas, casi me emociono" Hablo un poco más sorprendida, mientras apoyaba ambos brazos y poder levantarse. Kouji se giró para confirmar las sospechas, pero antes de que pudiera hacer o decir algo. Una espada lo ataco y el chico del viento la detuvo con su propia arma "Pero, no lo suficiente. Creo que será más emocionante verlos pelear" Sonrió ante el nuevo panorama.
"¡Ishida! ¡Reacciona!" Esquivaba los ataques, mientras atacaba en defensa intentando arrancarle el arma. Su mente solo gritaba: Esto no podía estar pasando. Mejor dicho, la mente de ambos gritaba lo mismo. Yamato, al saberse que no tenía control de su propio cuerpo y que ahora en vez de concentrarse en el enemigo estaba atacando a su propio amigo y Kouji, porque no podía suponer que tan rápido poder de manipulación tenía esa mujer. Solo basto entrar en la habitación y con unas suaves palabras ya tenía bajo su poder al próximo regente de agua. No, vale decir que las palabras fueron solo distracción y que ya solo estaba esperando surtiera efecto el control ¿Habría sido ese olor dulce que sintió? ¿Por qué a él no lo afecto? Intentaba concentrarse y no podía. La espada lo rozo por el costado, y Kouji no pudo evitar usar su viento para alejarse y hacer distancia.
No tenía más opción, mientras Yamato estaba algo aturdido en tiempo de reacción, Kouji observo a la mujer y se arrojó contra ella. Ella solo sonrió, mientras Kouji sentía como era envuelto en agua y elevado en el aire. Observo como Yamato solo estaba concentrado en destruirlo, pero podía notar en sus ojos como quería luchar internamente por ello. Intentaba liberarse, pero parecía inútil. Tenía que pensar algo mas y rápido.
"Es una lástima que esto acabe tan rápido, pero al menos poder hacer más uso de este chico por un rato más" Camino unos cuantos pasos para observar mejor la burbuja y al rubio. Iba a hablar, cuando sintió un viento aplastante tumbarla al suelo y arrojarla lejos. Al mismo tiempo, que la burbuja de agua explotaba y caía un débil Kouji al suelo como un saco de piedras.
"¿Por qué tardaste tanto en hacer entrada, Mimi?" Fue lo primero que dijo Kouji, mientras se reincorporaba.
"Estaba ayudando a tu hermano" Dijo con preocupación Mimi, mientras que se acercaba al chico del viento y observaba al rubio que buscaba soltarse de la prisión invisible que Mimi le había puesto.
"¿Están bien?"
"Si, ya Koichi está sacando a Takeru y Taichi de aquí mientras hablamos"
"No me iré sin ti"
"No he dicho que lo hagas"
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Presente
Los hombres no daban crédito a lo que tenían frente a ellos. Yamato respiraba sorprendido, mientras acomodaba a Mimi en sus brazos. Gennai no daba crédito a lo que tenía frente a sus ojos.
"Es como en el libro" Susurro Takeru
"Es como en aquel pueblo" hablo Kouji al ver lo que tenía en su vista. Era un gran árbol de flores verdes y naranjas, de una altura de más de 20 metros "Estos árboles habitan como un bosque en la zona, se consideran sagrados. No estaba que hubiera crecido uno aquí"
"Esto… Es lo que buscamos" Los presentes se giraron ante el comentario de Yamato, quien empezaba a caminar, detallando más el árbol "Los recuerdos de Mimi, ella me lo estaba diciendo. Una parte de ella sabía que esto podría salvarla. Lamento no haberla escuchado antes"
"Calma Yamato, estamos aquí y estamos a tiempo" Hablo Gennai volviendo a la compostura.
"¿Qué debemos hacer? ¿Qué debemos buscar?" Lo dijo en voz alta pero más para sí mismo un moreno.
"Una semilla"
"¿Una semilla?"
"La semilla de la vida. Si mi memoria no me falla, la madre de Mimi tenía una en un collar. Destinada para salvar la vida de sus hijas quizás, si la necesitasen, pero…"
"Como éramos nómadas, no podía plantarla en cualquier lugar" termino Gennai de hablar. Tendría sentido, mucho sentido. Todos pensaron al unísono.
"Cuando los padres de Mimi fueron asesinados, lo único que quedo fue eso. El collar, donde contenía una semilla. Mimi la enterró para honrar a sus padres, pero creo que ella… No tenía conocimiento de que, el collar en sí, era una semilla. El fruto de la vida. Este árbol debe ser esa semilla, solo debemos encontrar una que salga de ese árbol y dársela"
"¿Cómo pudo crecer tan rápido?" Hablo incrédulo Taichi.
"La tierra… Tu como elemento deberías saber, que hay ciertos elementos que pueden acelerar el proceso de las plantas. Todo lo que vemos aquí, es un cementerio rico en nutrientes" Hablo con naturalidad Ken, a pesar de la cruda realidad que escondía el comentario que hizo. Taichi asintió mientras tragada saliva y nuevamente admiraba el panorama.
"¡Debemos apurarnos!" Dijo Takeru al darse cuenta de la respiración agitada de Mimi, y la cara de alterado de Yamato al sentirla así.
"Busquemos una semilla ¡Ya!"
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Pasado
"¡Kouji!" Una espada lo atravesó por la espalda y este cayo de nuevo al suelo. Mimi intento cubrir la herida mientras observaba al frente como de nuevo la hoja salía del cuerpo de su amigo y salía hacia otro lado.
"¿Mimi? El mundo es pequeño realmente" Hablo Ahri, apenas se incorporó. Retirándose la camisa que tenía encima dejando un pequeño top que solo cubría sus senos, extendió su mano y la espada atraída por el viento fue a sus manos.
"Ahri, hermana. Detén esto" Se interpuso entre sus amigos, mientras rogaba que algún rastro de su hermana quedará ahí. Debía detener esto, sacar a Yamato del control y llevar a Kouji con un médico, rápido.
"Después de tanto tiempo, y es lo primero que me dirás. Vamos hermana, no es manera de darme la bienvenida… ¿Acaso estas del lado del enemigo? ¡Estas con él!" Apunto con su espada al hombre de agua, que luchaba por soltarse del agarre.
"Eso no es cierto, él desea unificar a todos. Que todos vivan en armonía"
"Patrañas ¡Hará lo que sea para luego volver a destruirnos!"
"Él es diferente"
"¿Te has vuelto loca? No aprendiste de lo que les ocurrió a nuestros padres. Él será igual a aquellos que nos destruyeron"
"Eso no lo sabes"
"Y tu tampoco hermana, y te lo demostrare para que sepas que digo la verdad" En un movimiento de mano, el agarre que antes retenía a Yamato se soltó y este sin perder tiempo apenas toco el suelo invoco el agua y ataco a Mimi.
"¡Yamato! Reacciona ¡Por favor!" Mimi detuvo el ataque, mientras empujaba el agua de vuelta a su oponente, pero al ver que Yamato solo ejercía más fuerza. Ella empezó a evaporar el agua volviéndola roció. Se giró a su hermana sin descuidar a Yamato "¡Ahri! ¡Por favor!"
"Te estoy demostrando que esta es su verdadera naturaleza ¿o es que acaso nunca deseaste que se destruyeran?"
"No, nunca lo desee"
"Nunca deseaste poder hacer algo diferente para nuestra gente ¿Nunca?"
"Si, Ahri, pero ¡No de esta manera! Nuestros ancestros…"
"¡Nuestros ancestros eran unos ingenuos que confiaron en las peores personas! Hicieron que todos viviéramos como cobardes, escondiéndonos. Huyendo. De todo. Teníamos poder y no lo usamos. Ahora tenemos poder y podemos contra personas como él. Personas como él que nos harían daño a toda costa"
"No, no es cierto… Él no me haría daño"
"¿No ves lo que está intentando?"
"Eres tu quien lo está controlando, no le estas dando una oportunidad y te lo hare saber" Hizo un movimiento rápido, que hizo que las manos de Yamato se apartaran y lo empujo contra una columna, dejándolo sin poder moverse. Mientras ella se acercaba.
"Yama. Vuelve…"
"Ilusa"
"Sé que estás ahí"
"No podrás hacer nada"
"Lamento… Lamento no haber impedido nada antes, lamento haber desaparecido cuando tú y Sora se casaban, pero…"
"Ellos son los débiles Mimi, no los del viento"
"No tenía la fuerza, no podía verte partir. No podía ser egoísta, no podía ver a mi mitad con alguien más"
"¿Mimi, acaso tu…?"
Sin darle más premisas a explicación, termino quedando cerca a centímetros de Yamato, tomo su mejilla y lo beso, sin antes olvidar decir.
"Te amo, Yama"
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Presente
Pusieron a Mimi en el suelo, cerca de la base del árbol y mientras Ken solo se concentraba aún más. Yamato estaba paralizado, sin saber qué hacer.
"Yamato, háblale. Pídele que aguante un poco más. Solo a ti. Solo a ti podrá escucharte" Susurro Ken entre la poca fuerza que le quedaba.
"Mimi…"
Sus nervios no lo dejaban pensar. Aun así, se impuso a tomar valor. El miedo a perderla era peor, que el miedo a verla así.
"Hace muchos años me dijiste las palabras, que me trajeron de vuelta a la realidad… Palabras que solo tu podrías saber cómo decir, supiste quien era, siempre fuiste la fuerte, decidida y capaz y aun en mi necedad, supiste como llegar a mí. Sacarme a flote y hacerme el hombre más feliz de la tierra, me hiciste enamorarme de lo imposible"
"Sigue así Yamato"
"Tus hijas te necesitan. No, yo te necesito. Sin ti. Mi vida, mi mundo. Estaría vacío. Por favor, quédate"
"¡Conseguí una semilla!" Llego rápidamente Taichi para otorgársela a Ken, quien rápidamente abrió su bolso y empezó a prepararla para hacer que Mimi la consumiera.
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Pasado
Yamato parpadeo al sentir los labios de Mimi sobre los de él, y reacciono al beso.
"Lo lamento, lo lamento" Fue lo único que repetía tras despertar del control, apoyo su frente contra la de ella, su mente gritaba y su cuerpo ardía cuando empezó a atacar a Mimi, sin que pudiera detenerlo. Esta solo le sonrió cuando se separó de él, pero cuando él la detallo solo pudo ver un aire de tristeza en ella, intento preguntarle qué pasaba, pero solo vio una espada venir a ellos "¡Cuidado, Mimi!"
La castaña esquivo el arma sin siquiera mover sus brazos, y la misma volvió polvo en el aire gracias a la habilidad de control aire de Mimi. Mirando por encima de su hombro, observo a su hermana que miraba con odio la escena frente a ella.
"¿Cómo pudiste? ¿¡Cómo pudiste!? Enamorarte de un sucio agua"
"Sabes quién que uno no escoge de quien enamorarse, Ahri. Solo, paso"
"¡Él nos destruyó!"
"Sus ancestros lo hicieron, las cosas serán diferentes con él"
"Alguien como él solo te traerá desdicha"
"Alguien como él…" Lo miro por un momento para luego cerrar los ojos y volver a abrirlo. Yamato enmudeció al ver que no había ningún reflejo en ellos "… Solo me ha traído dicha. En cambio, tu…" Le dio la espalda a Yamato, el rubio intentaba soltarse, pero la energía de Mimi, el viento no lo dejaba. Esa mirada, solo significaba una cosa.
Mimi iba a luchar, y nadie podía detenerlo.
Ella era su hermana, y entendía el pensamiento que tenía Mimi.
Solo alguien como yo, podrá detenerla.
Indiferentemente de, no deseaba que ella lo hiciera. Era familia, sabia el gran aprecio que le tenía a su hermana. Aun creyéndola muerta.
"… Estas trayendo desdicha y destrucción. Por eso debo detenerte, aun si me duele"
"Nunca pudiste vencerme Mimi. Hoy, no será diferente"
"Antes, no tenía una meta por la cual luchar. Hoy tengo un futuro que proteger. Aun si se trate de personas como tú. Prepárate Ahri, no me contendré"
/
La batalla estaba en calor. Viento contra viento, habilidades tras habilidad. A pesar de no haberse visto en muchos años, de no saber el nivel de habilidad de cada una. Yamato podía notar la experiencia desde puntos diferentes. Ahri era decisiva, flexible y lanzaba ataques rápidos. Mimi era intranscendente, no daba espacio al error y lanzaba ataques fuertes pero lentos. El futuro regente del agua sentía su corazón contraerse con cada herida que veía en la persona que representaba todo para ella. La cual no daba crédito que los haya seguido hasta acá. Él sabía lo fuerte que ella era, pero ante la rapidez de Ahri, se podía notar la gran diferencia que se acentuaba con cada minuto. El cuerpo de Mimi ya estaba pasando factura con lo fuerte de los ataques, estaba consumiendo mucha energía. Cosa que Ahri no hacía y lo compensaba con habilidad y sabia cuando hacer uso del aire.
Dejo de respirar cuando observo una daga llegar por la espalda a Mimi. Y esta cayó al suelo, boca abajo.
"Siempre fuiste débil y poco estratega"
Saco la daga y con el mismo pie hizo que Mimi se girara quedando boca arriba.
"Siempre pensaste lo mejor de todo el mundo"
Se sentó encima de ella. Volvió a enterrar la daga en el estómago de Mimi, esta solo gimió de dolor.
"Y ese fue tu más grande error. No espero que apoyes lo que estoy haciendo, porque tú siempre viviste queriendo lo mejor, olvidándote de que siempre donde hay bien, hay mal. A pesar de todo, si quiero que sepas que lo estoy haciendo es por el bien de todos en el mundo. Los demás elementos deben empezar a respetarnos y esta será la muestra del gran poder que tenemos y que decidimos no usar, pero ya no más. No nos ocultaremos más. Porque sabemos que ellos son los inferiores"
"…Te… Te equi…vocas"
"¿Uh?"
"Ellos, no son menos… Son iguales… Todos en grande…za y fuerza… Eres tú, quien no sabe respetar a los demás elementos y…, pensar que solo viento, … Debe, sobresalir… Sin agua, nuestro cuerpo colapsaría… Sin, tierra… No tendríamos que comer… Sin fuego, no sobreviviríamos al mundo en tiempos de frio… Todos… Tienen una función…"
"Sin aire, no podemos respirar. Ese es el esencial, por eso los demás deben saber. El resto, se pueden obtener por otros métodos, existen otros métodos… Si ellos desean vivir bajo nuestros dominios, bajo nuestro aire. Lo harán, pero bajo nuestras condiciones. Vivirá como esclavos, el que no respete al viento. Se queda sin aire"
"Y por esa misma razón… Es que debo, matarte..." La agarro por la muñeca que había dejado sobre el puñal que enterró "Solo deseaba que te acercaras… Es cierto, soy más débil… Pero, tengo algo que tu no y eso hace que siempre quiera ser más fuerte" Ahri miro de reojo sabiendo que se refería al rubio "Lo siento, Ahri"
Y sin decir más, un fuerte viento penetro el pecho de Ahri como si de un remolino a huracán y luego a tornado empezara a formarse en el mismo espacio. La sangre cayó sobre la mejilla de Mimi, y esta solo pudo llorar al mismo tiempo que gritaba y dejaba que su tormenta interna se desatara.
Por una vez.
Solo por esa vez.
La dejaría ser.
Por el dolor que se estaba aglomerando en su corazón.
La dejaría libre y causaría destrucción.
Para olvidar, lo que estaba siendo desgarrado desde sus adentros.
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Presente
"Mimi, vuelve"
Yamato se desplomo en el suelo, y dejo los brazos extendidos tocar el suelo, cuando observo como el último aliento de Mimi dejaba su cuerpo. El resto de los presentes dejaron de respirar por el movimiento. Ken, había logrado hacerle consumir el polvo.
"Llegamos tarde"
"No… No, no… Por favor, Mimi… Vuelve" El rubio se agarró los cabellos, recordando aquella pesadilla donde casi también la pierde a causa de la muerte de su hermana. Donde no supo entender que había pasado y por qué había pasado. Y donde más se sentía inútil por no poder llegar a ella, mientras se desangraba y el cuerpo de su hermana era devorado por la tormenta, por ese huracán de viento que rodeaba a Mimi y la volvía polvo. Él estaba ahí aferrado a ese pilar por la fuerza de Mimi. Observando todo. Haciendo que cualquier rastro de Ahri, desapareciera. Para siempre.
Se arrastró, torpemente. Y tomo el rostro entre sus manos.
"Lo lamento, lo lamento" Aquella vez, también le dijo lo mismo. Cuando por fin pudo llegar a ella en aquella oportunidad, mientras veía sangre regurgitar de su boca y sus ojos se cerraban. La tempestad había acabado porque ella se quedaba sin fuerzas por la pérdida de sangre, pero no había arcoíris, ni sol radiante para acompañarlos. Había sangre y desconsuelo.
Su corazón se partió aquella vez, y no quería volver a experimentar una impotencia como aquella.
De todas maneras, aquí estaba. Nuevamente con impotencia. Viendo como el amor de su vida, se iba entre sus dedos sin el poder hacer irremediablemente nada. Porque llego tarde, por no escuchar. Por no prestar atención.
"¿Mimi? ¡Mimi! Vuelve. Vuelve… Te amo, lo siento… Llegue tarde, llegue tarde. Por favor, vuelve" Lagrimas con el gran escozor de sus ojos fueron lo que nublo su vista de ver por última vez a su esposa, mientras un nudo en la garganta hacia que su manzana de adán rebotara de angustia y se poda escuchar el gemido de dolor proveniente de sus entrañas.
Taichi se desplomo en el suelo, Takeru golpeo el suelo, Gennai se lamentó en silencio, Ken estaba perplejo, y los hermanos Minamoto apretaban sus puños y labios por no haber llegado antes.
Todos sentían la misma sensación.
Llegamos tarde.
Todos cerraron sus ojos, lamentando la perdida. Dándole el tiempo y espacio necesario a su amigo para que se desahogara. No solo ellos habían perdido a un ser amado, era una amiga, era familia, era su ejemplo a seguir y del cual quizás ya no existirían muchos en un futuro. Un ser lleno de pureza que siempre veía lo mejor de las personas, no juzgaba ni pensaba mal de nadie. Se frustraba y se enojaba con facilidad, pero eso no era símbolo de capricho o malcriadez. Era símbolo de que quería ser mejor y al no conseguirlo se criticaba con firmeza. Una regente que se ganó su lugar no por su elemento ni por el esposo que tenía, sino por la verdadera intención del bien común de las personas. Yamato la rodeo con sus brazos y la atrajo para poder llorar con más libertad, se aferraba con ella para poder sentir lo último de calor que soltaba su cuerpo.
"Por favor… Vuelve a mi… Te amo"
Quería gritar, golpear a todos e insultarlos, pero sobre todo insultarse a sí mismo por no haber sido más atento, pero antes que pudiera soltar el cuerpo de Mimi, sintió un gimoteo golpear su oído que lo hizo volver a la realidad de golpe, para luego escuchar las palabras que marcarían su destino y el de quienes lo rodeaban.
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Continuara.
Si, continuara hahaha
Ahora ¿Qué palabras creen que salieron?
Espero su review =) Se que los deje picados.
