Hola a todas las que me han dejado reviews, me alegra que esta historia les esté gustando. Seguimos acá avanzando en este fic. Todavía tendremos que esperar por un beso, pero no se preocupen, haré que sea muy bonito. Espero que lo disfruten.
Disclaimer: nada me pertenece, todo es de JK Rowling.
Capítulo 5. Caminos muy separados
Fleur se encontraba en la entrada de la cocina, las manos en la cintura y una expresión asesina en el rostro. Los había sorprendido mientras se abrazaban… "Estoy esperando una explicación a esto", les dijo con desdén.
"No tienes que ponerte así…", comenzó a decirle Hermione.
"Claro que puedo. ¡Estoy en todo mi derecho! Te estabas abrazando con mi prometido. ¿Lo olvidaste niñita?, mi prometido", le dijo alzándole la voz.
"Fleur estás siendo muy injusta, pides explicaciones pero no nos dejas hablar. ¿Podrías permanecer callada unos minutos mientras Hermione te explica?", le espetó Bill con caras de pocos amigos.
Fleur podía ser una mujer con muchas ganas de ser el centro de atención, pero no era tonta, así que cuando vio la expresión de Bill, comprendió que tenía que calmarse para no echarlo todo a perder. "Bueno, estoy esperando…", les dijo.
Hermione comenzó a contarle que llevaba la poción para Bill, para que servia, que era muy importante probarla para ver los resultados que podía darle, que era la primera vez que la adaptaban a una persona que no era completamente licántropo.
Finalmente, con un gran nudo en la garganta y recordando las palabras de Severus Snape, Hermione le sugirió a Fleur que aprendiera a hacer la poción, ya que Bill tenía que tomarla de por vida. Sin embargo, ella vio cómo la francesita hacia un gesto de enojo mezclado con asco, mientras con disimulo miraba sus bien cuidadas manos. Eso disgustó mucho a Hermione.
"Lamento que hayas malinterpretado el abrazo", le dijo Bill, que no la había visto la expresión de Fleur "pero al ver el esfuerzo que Hermione ha hecho al elaborar esta poción, no pude menos que agradecerle…"
"Pues a mi no me convence mucho", le dijo celosa.
"No tienes porqué molestarte. Tú sabes que los Weasley son los hermanos y la hermana que nunca tuve… bueno, tengo que regresar a Hogwarts", le dijo Hermione y sin darle tiempo de reaccionar, agregó: "Fleur esperaré que me digas cuando te enseño a hacer la poción…"
Iba camino a la chimenea para viajar por la red Flu, cuando Ginny que bajaba de la segunda planta, la saludó con alegría. "¡Hermione!, que sorpresa".
"Hola Ginny¿cómo estás?"
"Muy bien, ven sube a mi habitación para que platiquemos. Tengo mucho que contarte"
"Debo volver a Hogwarts. Justo ahora estaba saliendo"
"Eso no será hasta después de comer. Falta muy poco para el almuerzo. No creo que a Snape le afecte mucho que estés fuera una hora más, así que no permitiré que te vayas antes", le dijo Ginny. Realmente, cuando la pelirroja se proponía algo, era muy difícil llevarle la contraria.
Hermione, con cara de circunstancias, siguió a Ginny a su habitación y para llegar a las escaleras, pasó a un lado de Fleur que había salido de la cocina, como para verificar que realmente se fuera de La Madriguera. La francesita la vio subir con una mueca de desagrado en el rostro. No le había gustado nada sentirse presionada por Hermione para aprender a hacer esa estúpida poción.
Además, Fleur se estaba hartando de su situación. Miraba pasar los meses y no se concretaba nada de la boda que habían planeado. A ella siempre le había gustado Bill y cuando trabajaron juntos en Gringotts sacó a relucir toda su sangre veela para atraerlo. Hasta que finalmente logró que la invitara a salir y pronto se volvieron novios. "Pero nunca pensé que tendría que convivir con gente tan… tan… ¡pueblerina y falta de clase!", pensó mientras recordaba esos primeros días juntos.
Regresó a la cocina y se encontró con Bill, viendo fijamente la botella con la poción mientras la giraba, una y otra vez sobre la mesa. No le gustó la expresión con que miraba la botella, como hipnotizado, como queriendo encontrar a alguien dentro. Entonces, solo entonces, consideró que la relación entre ambos podría estar tan arruinada que solo faltaba hacer oficial la separación. "¡No puede ser! Soy nieta de una veela, esto simplemente no puede suceder. Cuando marco algo como mío¡es mío! Tengo que casarme con Bill", pensó.
Se sentó con suavidad al lado de Bill y apoyó su cabeza en su hombro. Él volvió a verla extrañado. Hacía mucho tiempo que ella había dejado de ser cariñosa con él, en realidad, la falta de afecto entre ambos también había influido en que se alejaran uno del otro.
"¿Qué piensas?", le preguntó Fleur, al ver que él seguía en silencio.
"En muchas cosas. Siento que he perdido mucho tiempo con mi depresión y es momento de retomar todo lo que dejé pendiente. Pienso en cambiar mi vida, en salir del encierro, en recuperar el empleo de Gringgots… en realidad quiero hacer tantas cosas que no sé por donde comenzar"
A Fleur no le pasó por alto el hecho de que no mencionara el matrimonio dentro de esas cosas que deseaba hacer. Eso la enfureció mucho y en ese momento decidió que lo mejor era jugarse el todo por el todo.
"Por lo visto, nuestro matrimonio no entra en esos planes…"
"Nunca dije eso, dije que pensaba en muchas cosas"
"Si, pero por lo visto no es tu prioridad"
Bill suspiró con fastidio. Sencillamente se sentía desesperado, pensó que debía haber puesto fin a esta relación hacía mucho tiempo, pero había seguido adelante con ella por costumbre y porque se sentía atado a Fleur por la lealtad que le había demostrado luego del ataque de Greyback. "Creo que lo más conveniente para ambos es que cambiemos de aires", le dijo simplemente.
Pero Fleur malinterpretó esta frase tan ambigua. En vez de comprender que le proponían una separación, creyó que él le planteaba irse de La Madriguera para establecerse en otra parte. "¡Eso me parece perfecto!", exclamó ante la mirada sorprendida de Bill "una vez que recuperes tu empleo en Gringgots, podemos pedir un traslado definitivo para la sucursal de Paris¿no te parece?, sería lindo poder convivir con mi familia después de tantos años fuera de Francia…"
Bill consideró por un momento seguirle el juego, por el vano deseo de evitarse discusiones, pero inmediatamente rechazó esa posibilidad. Definitivamente, nunca sería feliz a su lado y tendría que ser declarado un completo masoquista, si se casaba con Fleur. "Al toro por los cuernos", pensó.
"Nunca dejaré Inglaterra", dijo secamente "No te proponía irnos juntos, sino por caminos separados… muy separados".
Fleur abrió los ojos desmesuradamente, su rostro se contrajo en una muestra de suprema cólera. "¡Esto no puede ser posible!" le gritó "¡Después de todo este tiempo que he permanecido a tu lado y me sales con que no quieres seguir conmigo! Nos vamos a casar¿me oyes? Yo no pienso cambiar mis planes…"
"¿Realmente crees que vale la pena¿Que sigamos juntos cuando no nos amamos¿Qué clase de matrimonio crees que tendríamos?"
"¡Eso a mi no me importa!, con tal de no pasar por esta humillación…"
"¿Así que solo lo haces por amor propio? Discúlpame, pero no tomaré una decisión tan importante para mi vida, solo basado en tu orgullo… y no, no quiero seguir adelante con esta relación…" le dijo tajante "quiero que te vayas, podemos esperar un par de días a que arregles adonde irte, sin decirle nada a nadie, pero definitivamente no quiero seguir contigo".
Fleur estaba roja de la cólera. Era la primera vez que alguien resistía sus encantos veela y la dejaba. Siempre era ella quien decidía sobre sus parejas, cuando comenzar y cuando terminar con ellas. Nunca nadie la había rechazado. Comenzó a gritarle como una histérica, pero Bill continuó impasible en la cocina, lo que la descontroló todavía más, si eso era posible. Únicamente quería desquitarse la humillación con algo que hiciera que a Bill le doliera hasta el alma.
Sin pensárselo dos veces, se abalanzó sobre la botella con la poción, la tomó y la arrojó contra una pared haciéndola pedazos. Bill se puso rojo de furia y estaba a punto de tirarse encima de ella, cuando la Sra. Molly entró a la cocina, pues estaba muy sorprendida por el escándalo que se tenían. Los dos se cortaron en cuanto la vieron entrar y ella vio la botella hecha añicos en el piso.
"Molly, agradezco su hospitalidad durante todos estos años, pero debo mudarme inmediatamente. Su hijo es un… un desconsiderado y un completo imbécil", y dirigiéndole una mirada desdeñosa, salió de la cocina atropelladamente.
"¿Qué ha pasado aquí?", preguntó, viendo a Bill resoplar furioso. Él se había detenido frente a los restos de la botella. Estaba temblando, completamente fuera de sí, con ganas de golpear a alguien, respiraba trabajosamente. Levantó la vista y vio la cara de angustia de su madre. Entonces, dio un grito que mezclaba todo lo que sentía en ese momento: furia, angustia, deseos de venganza, desesperanza… Se dio la vuelta, golpeó la mesa con un puño y antes de comenzar a destrozar todo lo que hallara a su paso, salió precipitadamente hacia el jardín dando un fuerte portazo, dejando a Molly paralizada en su cocina.
Las cosas no están muy bien para Bill, no les parece? Opiniones siempre son bienvenidas a través de sus reviews.
