Hola guapas que me dejan reviews y a los que no me dejan también, por darse una vuelta por esta historia y leerla. Agradezco los comentarios de bettisq, Karol, Milly Lovegood, Baddy, Klass2008, Jors, Lizbeth y Leonysse.

Disclaimer: Todo es de Jk Rowling.

Acá vamos con el nuevo capìtulo. Disfrútenlo, a mí me gustó mucho.

Capítulo 6. Pelea y una conspiración

Hermione y Ginny habían escuchado los gritos desde la habitación de la pelirroja. Estaban bastante preocupadas porque se escuchaba que la pelea se estaba poniendo violenta. Dudaron entre salir o quedarse en el cuarto, y Hermione optó por lo segundo. "Si quieres bajas tú, pero yo me quedo aquí, no quiero verme envuelta en una discusión entre Bill y esa estúpida francesa", le dijo a Ginny, pero entonces escucharon el grito de Bill.

Ese aullido retumbó por toda La Madriguera tan lleno de dolor, que dejó a las chicas sin aliento y un fuerte estremecimiento mezclado con un sentimiento de impotencia, recorrió el cuerpo de Hermione. Escucharon a Fleur entrar precipitadamente a su habitación y una vez encerrada en ella, comenzar a tirar y a jalar cosas.

La francesa recogió desesperada todas sus cosas y las tiró en su baúl, sin siquiera mirar realmente en lo que estaba haciendo. Lo único que le interesaba era salir de esa estúpida casa lo antes posible. No sabía a donde ir. Seguramente iría a la estación de trasladores para regresar inmediatamente a Francia. No me quedaré en Inglaterra un día más, pensó.

En su cabeza comenzaron a rondarle los hechos de las últimas semanas. Es cierto que su trato con Bill se había enfriado desde hacía muchos meses, pero de eso a pensar en terminar con él, había mucho trecho. Verdad era que nunca, nunca había considerado esa posibilidad, por más que se quejara de La madriguera y de todos sus habitantes. "¿Qué pudo hacerle cambiar de opinión¿¡Qué!? Simplemente no lo entiendo", exclamó en voz alta.

De repente, a su mente vino la imagen de Hermione Granger. Fleur no sospechaba que habían sentimientos compartidos entre Bill y Hermione, pero el que Bill recibiera la poción, parecía haber precipitado la ruptura de su noviazgo. Y entonces, la francesa la hizo responsable de todo lo que le estaba pasando, por el simple deseo de desquitarse con alguien. Salió decidida de su habitación y entró hecha un bólido en la de Ginny.

"¡Eres una maldita¡Tú tienes la culpa de todo!", le gritó y trató de abalanzarse sobre ella.

Ginny se interpuso rápidamente, pero Hermione se levantó de la silla donde estaba sentada, alzó la cabeza y le dirigió una mirada de desdén. "No sé de que me hablas…". En el fondo, estaba temblando por el pánico que se descubriera que estaba enamorada de Bill, pero haciendo gala de la temple de su carácter, se dispuso a no demostrar nada ante Fleur.

"¡Tú lo sabes bien! Si no hubieras aparecido con esa estúpida poción, probablemente las cosas entre Bill y yo seguirían igual", exclamó escupiendo las palabras. Era obvio que Fleur no sospechaba nada de sus sentimientos y sintió un gran alivio.

"Eres muy ingenua si crees que una poción arruinó lo que tenías con Bill. Si las cosas ya estaban mal¡No es mi culpa!"

"¿Por qué tenías que meterte entre nosotros?"

"Yo no me he metido entre nadie. Grítale y discute estas cosas con él, no conmigo"

"Eres una perra arrogante. ¿Quién te crees que eres? No eres más que una niñita patética. ¿Y sabes qué? Ya no tendré que aprender a hacer esa estúpida poción, me regreso a Francia hoy mismo, ya puedes estar feliz. ¿Y sabes otra cosa? Tendrás que trabajar de nuevo, porque me deshice de ella. ¡Me deshice de ella!".

Hermione comprendió entonces el grito desesperado de Bill, sintió que una cólera le nacía en las entrañas y pugnaba por salir en contra de Fleur. " ¿Cómo pudiste ser capaz…?", le gritó.

Fleur sonrió al ver que la estaba descontrolando y a Ginny se le hacía cada vez más difícil interponerse entre la dos. Pero entonces, Hermione recordó la sangre fría de Severus Snape, su mentor y quién siempre le había insistido en que había que controlar el temperamento aun en las más desesperadas situaciones. Respiró hondo y con voz suave pero decidida, le dijo:

"Mi querida Fleur, me das lástima, porque tus reacciones son más propias de una niña malcriada que de una mujer. ¿Eres tan estrecha de mente que crees que voy a invertir tanto tiempo y esfuerzo en sacar solo una botellita de una poción tan complicada? Tengo un caldero completo en Hogwarts. Lo que derramaste no es nada…, no es más que la cantidad necesaria para unos cuantos días de luna…"

Fleur se sintió humillada por las palabras de Hermione, pero cuando alzó la vista para replicar algo, por estúpido que fuera, se asustó con su expresión. Tenía un brillo asesino en sus ojos, pero aún así sus palabras sonaban a hielo. Ginny también la miraba con asombro.

"Tengo poción suficiente para que Bill pase tranquilo por lo menos seis lunas, así que lo único que lograste al derramar la botella fue alejarlo definitivamente de ti", continuó hablando Hermione "Y voy a seguir elaborando esa poción, las veces que sea necesario. No me importa el esfuerzo y así tuviera que ir al fin del mundo por todos los ingredientes, la haría una y otra vez sin ningún problema. Te lo dije hace un rato: los Weasley son mi familia y Bill se merece llevar una vida normal".

Fleur fue incapaz de seguir escuchando, salió corriendo y entró a la habitación que compartía con Bill solo para terminar de sacar sus cosas e irse.

Finalmente, Hermione y Ginny bajaron a la cocina para reunirse con Molly para almorzar. No había señales de Bill por ninguna parte y su madre estaba comenzando a preocuparse. Por su parte, Hermione fue a Hogwarts para recoger otra botella de poción y le explicó a un sorprendido Snape lo que había sucedido. Lo hizo con premura, para regresar a La Madriguera cuanto antes. Salió de la chimenea, en el mismo momento en que Bill entraba a la casa por la puerta principal con aire muy sombrío.

Cuando la vio, Bill quiso escabullirse escaleras arriba. Todavía no se sentía preparado para enfrentarse a ella. El día había sido particularmente difícil: recibir la poción, el abrazo compartido con Hermione, la ruptura con Fleur, perder la poción… simplemente en ese momento, ya no podía más. Sin embargo, Hermione se le acercó, viéndolo intensamente, sin decir ninguna palabra y sin darle tiempo de nada, puso la otra botella con la poción en sus manos. A él le brillaron los ojos, pero solo le dio las gracias y subió a su habitación.

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Pasaron al menos dos semanas para que la tensión se redujera. Finalmente, todos estaban mucho más relajados en La Madriguera. La partida de Fleur realmente había mejorado el ambiente entre los Weasley, era muy reconfortante para todos llegar a una casa tranquila y libre de tantas quejas y reclamos.

Hermione recibió la usual invitación familiar para el almuerzo del domingo. En un inicio pensó en rechazarla, pero al no encontrar una excusa convincente, se presentó con aire desenfadado. Todos estaban muy felices y la tarde transcurrió sin problemas, entre bromas y juegos como en los viejos tiempos. Bill les dio la noticia de que había sido reinstalado en su antiguo empleo y que comenzaría a trabajar a tiempo parcial, después de la luna llena. No lo dijo abiertamente, porque intuyó que sus padres se opondrían –sobre todo su madre que últimamente lo estaba sobreprotegiendo como si fuera el más pequeño de la familia–, pero en cuanto se lo permitieran sus ingresos económicos, el plan inmediato era buscar un apartamento en Londres e independizarse.

En esas estaban, cuando Hermione recordó que tenía que supervisar a Bill todos los días mientras se tomaba la poción en la próxima luna llena. Así se lo dijo a él frente a todo el clan Weasley, mientras comían.

"¿Cuándo será la próxima luna?" preguntó Molly un poco desorientada con las fechas.

"En semana y media" le respondió Bill.

"¡Oh, querido! Bueno, yo espero que todo salga bien, porque ni tu padre ni yo estaremos en casa en esos días. Charlie nos ha invitado a ir a Rumania, porque le darán un reconocimiento en su trabajo…así que Ginny, quedarás a cargo de La Madriguera mientras volvemos…"

"Lo siento mamá, pero no podré hacerlo. En el Ministerio me mandan en esos días a Suecia a una convención de los departamentos de cooperación mágica de Europa. Al parecer, no quedará nadie en casa, solo Bill", dijo indiferente.

"Pero Bill no puede quedarse solo todavía. Puede ser muy peligroso para él", replicó Molly preocupada. Bill abrió la boca para protestar, pues no quería ser tratado como un niño pero Ginny se le adelantó.

"Yo no le veo ningún problema al asunto", exclamó la pelirroja, que sonrió misteriosa. Hermione sintió una punzada de angustia en el estómago en cuanto le vio esa sonrisa traviesa cruzándole el rostro y sin pensarlo le dirigió una mirada indagadora a Bill, quien suavemente se encogió de hombros. Ginny se volvió inmediatamente hacia Hermione "Herms es la que tiene que supervisar que esa poción funcione bien durante los días que Bill la tome. Tienes habitación de huéspedes en tu apartamento¿verdad?"

Hermione se sintió palidecer dramáticamente, mientras Bill se atragantaba con el jugo de calabaza que tomaba en ese momento. Esa pelirroja… ¡esa condenada pelirroja era una manipuladora de primera!


¿Qué les pareció? Es una astuta pelirroja, verdad? Reviews, please, quiero saber si les gusta cómo se desarrolla la historia.