Hola! He vuelto con un nuevo fic! Es pareja nueva, entonces me comprenderán si no me queda tan bien este fic... -.- pero bueno, este cap está dedicado a Ana Leslie, que literalmente me obligó a escribir el fic y también a dedicarle este cap, jeje... en fin, espero actualizar a diario, como ha sido mi costumbre desde hace tiempo. Tambien espero que dejen review de vez en cuando... (Ana y Ale me dejan un review cada cap, jeje, no estaría tan mal que alguien mas lo haga, jeje -.-)

Los dejo con el fic:

Capítulo Anterior:

- Si Ron… no tendría el valor de abandonar a alguien… cuando llegue el día de la batalla. Eso es lo que no quiero. No quiero amar a alguien y luego tener que dejarla- dijo pensativo.


- Vaya que es una confesión difícil…- dije tratando de animarlo.

- Lo sé…-

- Pero ya habrá tiempo para eso cuando termines con… él…- no pude pronunciar el nombre, lo cuál hizo que Harry se riera.

- Regresemos al castillo, porque ya está oscureciendo…-

Así terminó la tarde y comenzó la brisa nocturna.

Capítulo 2

- ¿Vas a ver el partido?- le preguntó Harry a Hermione en la mañana, antes de bajar al Gran Comedor. Era el gran día, el día en que se inauguraba el torneo de Quidditch en Hogwarts. ¡Ah… aquellos tiempos, cómo los anhelo!

- ¡Claro que voy a ir a verlo¡Sabes que jamás me perdería un partido tuyo!- dijo con entusiasmo. Al principio no le hice mucho caso a ese pequeño comentario, pues estaba forzando mis botas para que entraran a mis pies, hasta que me di cuenta que estaban al revés. Sin embargo, podría decirse que eso fue el principio de la gran historia. Pero debo ser fiel a sucesión de hechos.

- Vamos al gran Comedor Ron, te vemos abajo…- dijeron Harry y Hermione mientras caminaban hacia el retrato. Toda la gente salía en tropel ya para tomar un frugal desayuno y luego dirigirse a luchar por los mejores lugares en el estadio.

- Claro… ya voy… solo… amarro esta cosa…- dije entre dientes. ¡Yo era un jugador de Gryffindor¡Ya debería estar en el Gran Comedor! Pero no, ahí estaba, luchando con las agujetas de mis botas, en completa soledad en la sala común.

Cuando por fin pude deshacer los múltiples nudos (aún no me explico cómo es que los nudos pueden hacerse solos…) y amarrar mis botas de forma decente, bajé al Gran Comedor rápidamente. Busqué a Harry, pero al no encontrarlo supuse que ya había salido para ir a alentar a su equipo a los vestidores. Como supuse, algunos ya comenzaban a abandonar para buscar los mejores puestos, lo cual hizo que otros dejaran a la mitad su desayuno para no quedarse con los peores lugares. Así pues, me vi una vez más casi abandonado.

- Ron, deberías apurarte, Harry ya se fue con el equipo…-

- ¡Hermione! Si, solo tomo esto de desayuno…- dije agarrando una tostada con mantequilla. Estaba a punto de salir cuando se me hizo extraño que Hermione no se apurara como los demás para lograr un puesto decente.

- ¿Qué haces todavía aquí?-

- Tomo mi desayuno¿no ves?- dijo tomando una tostada.

- Si, pero ya deberías estar afuera si no quieres quedarte en las últimas filas…-

- Ron, deberías darte prisa… yo ya lo tengo todo arreglado… pero tu estar atrasado como siempre…- dijo haciendo una señal para que me fuera rápidamente.

- Como quieras…- dije sin comprenderla, y salí rápidamente hacia los vestidores.

- ¡Ron¿Dónde diablos estabas?- preguntó Harry nervioso cuando llegué.

- Lo siento… tuve… contratiempos…-

- Esta bien… bueno… equipo… hoy es nuestro primer partido…- comenzó Harry. Poco a poco iba tomando el control de la situación. Dijo algunas palabras dignas de Oliver Word, mientras todos asentíamos en silencio.

- Ginny, recuerda lo que hablamos…- alcancé a escuchar cuando todos salieron.

- Claro Harry, ya verás…- dijo ella con una sonrisa.

Así que no había nada entre ellos… bueno, no era el momento de pensar en eso. Al salir al campo, un rugido despertó a la perezosa adrenalina que había dentro de mí. A pesar de que en años anteriores me ponía muy nervioso cuando había un partido, ahora era diferente. Había progresado bastante, y ahora solo lograba sentir emoción y euforia cuando salía a jugar. Miento. Si sentía un poco de nervios, pero entiendan que eso es normal cuando sales ante un público que grita a más no poder… pero como digo, la emoción y la euforia lograban vencer al cada vez más abatido nerviosismo.

- Dense las manos…- dijo la señora Hooch cuando ambos capitanes estuvieron de frente. No había rencor entre ellos, y Harry le estrechó la mano amistosamente. Ojalá el de Slytherin fuera igual…

- Quiero un juego limpio y sin trampas… ¿entendido?- dijo la señora Hooch, y casi al momento, dio el silbido que anunciaba el inicio del partido.

Al instante, todos los jugadores se elevaron en el aire y ocuparon sus respectivos puestos. Harry casi desapareció de mi vista en busca ya de la snitch.

Debo decir que no tuve mucho trabajo. En realidad el equipo era increíble, y contra Ravenclaw casi no había jugadas de peligro para Gryffindor. Mi hermana era una excelente cazadora, y con los otros dos cazadores, pronto pusieron el marcador a favor de nosotros.

Busqué a Harry con la mirada, y lo divisé como un pequeño punto muy encima de nosotros. Vi a Hagrid que sobresalía entre las gradas de Gryffindor… y entonces recordé a Hermione. Supuse que estaría en las últimas filas, pues había llegado tarde. Volví a concentrarme en el partido, y tuve uno que otro lanzamiento, nada de qué preocuparse.

Por el momento, no nos habían hecho ni una sola anotación. Comenzaba a sentirme orgulloso, cuando la vi. ¡Estaba en primera fila! Alguien le había apartado un lugar. Pero eso no era lo importante. Se veía tan… radiante, mirando hacia arriba siguiendo el vertiginoso vuelo de los dos buscadores. Se veía… bonita.

Casi me caigo de la escoba cuando tuve ese pensamiento, y para mi desgracia, en esos momentos escuché las aclamaciones de la casa de Ravenclaw. Cuando me di cuenta, era demasiado tarde. Bradley y Chambers, los cazadores, había anotado mientras yo estaba fuera de este mundo…

- ¡Ron¿Qué rayos te pasó?- gritó Ginny al pasar junto a mi.

No contesté, estaba muy confundido. En eso escuché una ovación por parte de Gryffindor, y comprendí. Harry ya había logrado atrapar la snitch, dándonos la victoria. Ella aplaudía con regocijo, al igual que todos en Gryffindor.

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- Vaya Ron, cualquiera diría que estabas embobado viendo a alguna chica…- dijo Harry en broma. Por alguna razón, el comentario me molestó.

- Yo no estaba viendo a nadie…- dije con cara de pocos amigos. Harry ya estaba enterado de lo que había ocurrido, y del inexplicable comportamiento de su guardián. El no había visto lo ocurrido, pues en esos momentos estaba a miles de kilómetros por encima de nosotros, orbitando en la luna. Lo sé, a veces soy un poco exagerado.

- Lo sé Ron- dijo divertido. – ¿Qué sucedió?-

- No sé, simplemente… me distraje…-

- Ya veo…-

- Si, solo fue eso… no volverá a ocurrir…- dije. Más que buscar una excusa para él, la estaba buscando para mí. Aún no me explicaba lo que había ocurrido.

- Te creo…- dijo sonriente. Después de todo, no había sido peligrosa la situación. Y estaba seguro de que no volvería a ocurrir. No debía de ocurrir. – Vayamos a festejar a la sala común- dijo mientras salía en compañía del resto del equipo, que aún estaban eufóricos con la victoria.

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- ¡Estuviste genial Harry!- dijo Hermione cuando llegamos a la sala común con los demás.

- Yo sé, no me lo tienes que decir…- dijo él bromeando.

- ¡Y aparte eres modesto!-

- Gracias-

La sala común estaba de festejo por su primera victoria. Entonces Hermione me vio. Había temido el encuentro. No sabía que esperar. Fue un alivio ver que no me sentí extraño cuando la vi. Todo era tan normal como antes.

- ¡Tu también estuviste genial Ron!- me dijo con una radiante sonrisa.

- Gracias…- fue todo lo que pude decir. Todavía me sentía culpable por haber dejado que anotaran.

Vi como Hermione se alejaba hacia la fiesta improvisada.

- Vamos Ron, no querrás perderte de la celebración que tu mismo lograste conseguir- dijo Harry pasando a mi lado con una par de cervezas de mantequilla. Me dio una y luego seguimos el mismo camino que Hermione.

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