Hola a todos, como un regalo de Navidad les traigo el epílogo de esta historia. Espero que les guste. En lo personal, disfruté mucho escribiéndola, porque la pareja en general me encanta.

Bien, agradezco a todos los que han leído esta historia y sobre todo a aquellas lectoras que me dejaron sus comentarios por el capítulo anterior: Connyhp, Jors, Shana, Lizirien, Bettisg e Inma2007.

Espero cumplir con todas sus expectativas con este epílogo.

Disclaimer: la historia es mía pero los personajes pertenecen a JK Rowling.

Epílogo

Hermione estaba perezosamente tumbada en su cama mientras leía un libro de pociones avanzadas que la tenía absorta. Seguían siendo su pasión, continuaba con su trabajo en Hogwarts y siempre estaba deseosa de probar nuevas combinaciones de ingredientes. Luego de un rato, Bill entró en la habitación llevando una pizza gigante con extra queso y todos los ingredientes que se le podían poner.

"Te vas a engordar mucho", le dijo dejando la caja de pizza al centro de la cama.

"¿Más todavía? Ya parezco una ballena y me dijo Molly que todavía crecerá más", le respondió ella sonriendo, mientras colocaba el libro en la mesa de noche. Se levantó de la cama como si fuera una película en cámara lenta, acariciando su protuberante barriga con ocho meses de embarazo.

Bill rió abiertamente cuando la vio prácticamente atacar la caja para sacar un trozo de pizza y comenzar a devorarla. Ella siempre había sido bastante quisquillosa con la limpieza de la habitación y en el tiempo que tenían de estar juntos, nunca le había permitido comer en la cama, pero esos aspectos de su carácter salían sobrando con la excusa del embarazo y la necesidad de cumplirse los antojos de comida.

Mientras la miraba engullir su pizza, Bill pensaba en lo mucho que había cambiado su vida en ese tiempo. En poco más de un año, había podido reorganizar todo lo que estaba torcido: había salido de una relación que no lo llevaba a ninguna parte, trabajaba nuevamente en Gringgots, estaba escalando posiciones dentro del banco y había podido deshacerse de los tormentos y traumas que le dejó el ataque de Greyback. Pero lo principal de todo era que había reconocido su amor por Hermione, estaban juntos y eran muy felices.

En realidad, habían tomado decisiones muy importantes desde su primer fin de semana compartido. No había mucho que pensar ni valorar. Eso era lo que querían y punto.

Luego de que Bill amaneciera en la cama de Hermione aquella mañana de sábado, mandaron una lechuza a La Madriguera, pues supusieron que Molly estaría muy preocupada. Efectivamente lo estaba, sobretodo porque en su famoso reloj familiar, la aguja que correspondía a Bill marcaba "en casa", pero definitivamente en La Madriguera no estaba, así que se quedó de una pieza cuando recibió el pergamino que decía:

Mamá,

Estoy en el apartamento de Hermione. Estamos bien pero he decidido quedarme con ella el fin de semana. No te preocupes porque no tiene nada que ver con la poción ni con ningún otro problema. Al contrario, creo que todos se pondrán muy felices con la nueva noticia.

Por favor, guarda a la lechuza de Hermione hasta que lleguemos el domingo. Por cierto, la chimenea de su apartamento también estará cerrada. Lo que tenemos que tratar es muy importante para ambos.

Bill

Todos en La madriguera estaban bastante sorprendidos, pues nadie sospechaba que Bill y Hermione estaban enamorados. La única que no se mostraba extrañada con la nueva pareja era Ginny, quien brincaba de la felicidad.

Después de despachar la lechuza hacia La Madriguera, no volvieron a salir de la habitación más que para comer. El domingo que llegaron tomados de la mano al almuerzo familiar, él iba radiante y ella, aunque evidentemente feliz, no pudo evitar ruborizarse por las miradas pícaras con que fueron recibidos por todos los Weasley –Harry incluido–. El rubor pasó a ser rojo escarlata cuando comenzaron las bromas por parte de los gemelos, que no les dieron ninguna tregua.

Ese día no solo anunciaron que eran pareja, sino que también soltaron la bomba de que Bill trasladaría sus cosas al apartamento de Hermione para comenzar a vivir juntos. Entonces, a todos les llegó la quijada al suelo por la sorpresa, incluso a Ginny. Molly quiso opinar que iban muy rápido con todo, pero Bill no la dejó hablar mucho, pues él no pensaba seguir desperdiciando más tiempo de su vida. "Está decidido", le dijo tajante.

Entonces Arthur y Molly comprendieron que su hijo estaba completamente recuperado. Volvía a tener el carácter resuelto y seguro que siempre había tenido hasta antes del ataque. Y no volvieron a opinar.

El embarazo de ella tres meses después terminó de precipitar la boda. No tenían planeado tener hijos tan pronto pero los dos estaban muy emocionados con la noticia. Por lo inesperado de la situación, dudaron entre casarse en ese momento o hasta después del nacimiento del bebé, pero se decidieron por lo primero a petición de sus respectivos padres. Se casaron en una ceremonia sencilla a la que solo asistieron la familia y los amigos más cercanos.

Y allí estaban: felices y esperando impacientes la llegada de una niña, para quien habían escogido los nombres de Luz de Luna. Según los sanadores de San Mungo, no había nada de qué preocuparse y lo más probable era que la pequeña no heredaría ninguno de los síntomas que presentaba Bill después del ataque de Greyback.

Él seguía tomando la poción preparada por Hermione, religiosamente durante todas las lunas llenas. Si bien le suprimía la agresividad, no le quitaba los demás síntomas lobunos. Aunque también era cierto que ya había aprendido a convivir con ellos desde hacía mucho tiempo.

Los pensamientos de Bill regresaron al presente y continuó viéndola comer la pizza en la cama. Hermione tenía una gran barriga y había días en los que él francamente quería huir de casa por su carácter explosivo y caprichoso –muy propio de las mujeres embarazadas, según le había explicado su padre con cara de "yo ya lo viví seis veces"—, pero nunca le había parecido tan hermosa como ahora que esperaban su primera hija.

"¿En qué piensas?", le preguntó ella entre bocado y bocado, al notar que se había quedado muy callado.

"En nosotros y en Luz", le respondió simplemente, tomando un trozo de pizza.

"¿Crees que será pelirroja? Estoy ansiosa por tenerla entre nosotros"

"Yo también quiero tenerla ya por acá, desvelándonos y volviéndonos locos como buenos padres primerizos. Lo más probable es que tenga el cabello colorado y no me importa que tenga el típico físico Weasley siempre que herede la inteligencia de la madre", le dijo viéndola con ternura.

"No te subestimes. Tú también fuiste Premio Anual de Hogwarts"

"Es verdad, pero de nada me sirvió en mi depresión. Fuiste tú quien encontró la salida a mi problema con la poción que adaptaste, así que prefiero que tenga tu inteligencia y no la mía"

"Ya veremos qué resulta de combinar nuestros intelectos ¿Crees que rompamos el molde Weasley y que el sombrero seleccionador mande a nuestros hijos a la casa de Ravenclaw?"

"Hermione, ni siquiera ha nacido la primogénita y tú ya les estás eligiendo a todos tus hijos su casa en Hogwarts…" le dijo divertido, pero inmediatamente pareció pensarlo mejor y añadió "de todas maneras prefiero que todos los Weasley-Granger sigan la tradición de pertenecer a la valiente casa de Gryffindor"

Hermione y Bill se sonrieron mutuamente. Tenían toda una floreciente vida por delante y lo mejor de todo, era que ya no tenían sueños en solitario, ahora compartían sus ilusiones y habían cumplido su mayor anhelo: formar una familia juntos.

Espero que lo hayan disfrutado. Recuerden que sus comentarios siempre son bienvenidos. Bettisg, lo único que no cumplí de tu carta de peticiones navideñas (por cierto, gracias por compararme con Santa), fue mencionar la reacción de Fleur, pero es que la mandé a Francia y la desaparecí del mapa… por lo demás espero que haya sido de tu agrado.

Manden sus reviews, please!!!

Hoy sí. Mil gracias por haber seguido la historia hasta el final. Así que apagamos las luces y bajamos el telón para esta preciosa historia (juicio de valor un poco subjetivo, dado que la historia es mía…, pero me gusta mucho, ¡vaya!).

¡¡¡Besotes a todos!!! Que tengan una Feliz Navidad y un grandioso 2007.

Clau