Hola! Bueno, este cap va dedicado a Deli porque hoy es su cumpleaños! Felicidades! que tengas un feliz día! Gracias por los reviews que han dejado, espero que la historia les vaya gustando...

y Ana, que no encuentra los libros y el viernes tiene que ir a clase con el libro ya leído, jeje, y Ale! perdiste tu cardex y hoy entras a la u!!! pobre de ti... suerte a ellas... bueno, espero que les guste:

Capítulo Anterior

- Por nada… solo estoy cansado…- inventé rápidamente bajando la vista, creyendo que al verme a los ojos éstos me delataran.

Para mi fortuna, Harry no vio que Hermione se ruborizaba, y solo alzó las cejas con incomprensión.

Pasado un rato, Hermione dio por terminada la sesión de estudio, aunque sinceramente yo no le saqué provecho como debería. Admito que todo ese tiempo estuve pensando en ella. No sabía lo que me estaba pasando. Realmente estaba muy confundido. Los tres nos dirigimos a la sala común para pasar una agradable noche, descansar y al día siguiente ir a Hogsmeade. Nunca, ni en mis más locos sueños, imaginaba lo que estaba en las puertas del destino… pero démosle tiempo al tiempo…

---

Capítulo 4

Al día siguiente la sala común hervía de gente. Eran las mismas personas, pero el bullicio parecía hacer que se multiplicaran. Juraría que vi a dos Nevilles en dos lugares diferentes al mismo tiempo. En fin, ya entienden que todo era un caos.

Duré un rato tratando de localizar a Harry, y de pronto lo vi junto al retrato. Estaba junto a Hermione y Ginny, que hablaban animadamente.

- Bueno, me voy, los veo al rato…- dijo Ginny cuando unas amigas le llamaron y todas salieron por el retrato.

- ¿Nos vamos?- preguntó Harry al ver que la sala común comenzaba a vaciarse.

- Si, quiero unas cervezas de mantequilla, y tengo que surtirme de varias cosas en la tienda de bromas…- Hermione me miró como si no tuviera remedio, y hoy en día comprendo que tenía razón.

---

Al llegar a Hogsmeade nos dirigimos inmediatamente a tomar algo fresco.

- Vaya que es un día caluroso…-

- Si, siento que me derrito…-

- Entremos rápido…-

Las mesas estaban saturadas. No había un solo espacio donde no hubiera alguien tomando algo fresco y disfrutando del ambiente. Pero de alguna forma logramos escurrirnos hasta un lejano rincón donde una solitaria mesa sobrevivía a la inundación de personas.

- Iré a pedir algo, ya vuelvo…- dijo Harry alejándose entre la muchedumbre, de forma que nos quedamos Hermione y yo solos. Se hizo un incómodo silencio entre los dos. Algo había cambiado y lo noté. No podía verla de la misma forma que antes después de lo que le había dicho. No sabía por qué, era solo que… estaba confundido. Pero supuse que sería temporal. Era ingenuo.

- Ya vine- dijo Harry cargando tres grandes vasos.

- Gracias Harry- dijo ella tomando el suyo.

- Gracias Harry- le dije también tomando el mío. Estaba frío, y eso nos animó. Pero no todo estaba bien…

- Mi vaso… está roto…- dijo Hermione alzando su vaso para que viéramos. Era cierto, una pequeña grieta se extendía desde la base hasta arriba. Harry se levantó rápidamente.

- ¡Qué cosa¿Cómo pueden tener esos vasos aquí¿Y si te hubieras cortado?, tengo que devolverlo inmediatamente…- dijo Harry tomando el vaso de Hermione.

- ¡Pareces mi novio Harry!- dijo Hermione intentando recuperar su vaso riendo.

- Pues no me importa, pero no vas a tomar en ese vaso…- dijo él. – Ten el mío, ahora vuelvo…- dijo mi amigo dándole el vaso a ella, quien no pudo evitar sonrojarse. Realmente parecían novios.

- Vaya…- dije sin saber que decir. Yo nunca fui tan caballeroso como Harry. No porque no quisiera serlo, sino porque era lento y no se me ocurrían esos detalles con frecuencia ni en el momento indicado. Ahora que han pasado los años me pregunto¿Qué habría pasado si hubiera sido yo el que hacía esos detalles con Hermione? Probablemente la historia sería otra. Pero no es momento para reflexiones.

Cuando Harry regresó, a pesar de mi falta de intuición, noté que sonreían mucho entre ellos. Para mi tanta sonrisa era más de lo necesario. Pero en mi torpeza, no le presté mucha atención, y solo lo asocié a que eran buenos amigos. Además, aún no sentía esos celos que me consumirían después, cuando realmente me di cuenta de… perdonen, estoy volviendo a adelantarme.

Como decía, sonreían más de lo normal, pero pronto se terminaron las bebidas y entonces los tres nos levantamos.

- Vamos a vagar un rato…- le dije a Harry, quien miró a Hermione como… ¿Pidiendo permiso? Recuerdo que me reí de mis propios pensamientos. Por supuesto que no le estaba pidiendo permiso, era algo tonto pensar eso. Ella solo sonrió.

- Los veo en un rato, iré a comprar algunas cosas que me hacen falta. ¡No saben cuánta tinta y pergaminos tenemos que usar en aritmancia!- dijo Hermione comenzando a alejarse de nosotros.

- ¿Y bien Ron¿Qué hacemos?- preguntó Harry mirando cómo Hermione se alejaba.

- Pues… podemos ir a la tienda de bromas…- le dije sin mucho convencimiento. La verdad es que ya no era tan divertido como antes soltar bombas fétidas en los pasillos de Hogwarts. Para nuestra desgracia, estábamos madurando.

- Está bien, vayamos a ver qué novedades hay…- y comenzamos a caminar en silencio.

- Ron¿te gusta alguna chica?- dijo de pronto, con la vista fija en las pobres piedras que estaban siendo aplastadas por nuestros pies. La pregunta me tomó por sorpresa.

- Si… quiero decir¡no!- dije corrigiendo rápidamente. ¿Por qué había dicho que si? Lo sé, la conciencia me traicionó.

- Ya veo…- dijo Harry sonriente. Sin duda sabía que mi conciencia había hablado antes que mi boca.

- No, de verdad no me gusta nadie, solo iba pensando en otras cosas…- le dije como excusa.

- Ah… bueno…- dijo, y seguimos caminando.

- ¿Y a ti Harry?- le dije con una sonrisa vengativa. No dijo nada y siguió caminando, como si no hubiera escuchado mi pregunta.

- ¡Así que el gran Harry Potter finalmente ha sido conquistado por una chica!- le dije con la sonrisa más malvada que podía hacer.

­- Este…- dijo deteniéndose de pronto.

- ¡Lo sabía¿Se puede saber quién es?- le dije deteniéndome también. El se rió y simplemente señaló algo.

- No Ron, pero ya hemos llegado…- miré hacia donde estaba señalando y descubrí que habíamos llegado a la tienda de bromas.

---

- ¿Qué hacemos ahora?- preguntó Harry cuando salimos. No habíamos tardado mucho adentro. Sí tenían cosas interesantes, como pequeñas bombas fétidas que estallaban en tu mano, o chicles que cambiaban el color de tu cara y… bueno, entenderán que el capitán de Quidditch de Gryffindor y su guardián no querían andar apestando por los pasillos con la cara azul…

- Pues... ¿dónde dijo Hermione que iba a estar?- ya nos habíamos aburrido.

- Mmm… iba por tinta y pergaminos…-

- Bueno, ya la encontraremos…-

Y seguimos aplanando calles durante un buen rato.

- ¡Qué bien que los encuentro!- escuchamos de pronto a nuestras espaldas. Ambos volteamos y descubrimos a Hermione que se acercaba cargada con rollos y rollos de pergaminos.

- Deja te ayudo…- dijo Harry, adelantándoseme una vez más. Mejor dicho, a mi no se me ocurrió hasta que Harry lo dijo, y obviamente ya era tarde para decir lo mismo…

- Gracias Harry, pero no están muy pesados…-

- No importa, yo los llevaré…- dijo él quitándole los pergaminos.

- Pues… gracias…-

En mi ceguera y falta de percepción no advertí nada raro. Harry era solo un amigo que le ayudaba a su mejor amiga a cargar unas cosas, solo eso. Iluso de mí…

Caminamos durante un rato, ya de vuelta a Hogwarts, cuando nos encontramos a un grupo de chicas que miraba con curiosidad los escaparates de una boutique. Una de ellas "casualmente" volteó hacia nosotros y sonrió de una manera bastante artificial. Yo diría que había estado ensayando esa sonrisa…

- ¡Hola Harry!- dijo, haciendo que las demás voltearan también y lo saludaran… solamente a él. Hermione y yo nos miramos.

- ¿Cómo estas Harry? Capitán del equipo de Gryffindor… vaya. ¿No te gustaría salir conmigo alguna vez?- insinuó una chica muy guapa que yo nunca había visto, y por la cara que hizo Harry, él tampoco.

- Este… pues…-

Hermione bajó la mirada. Se veía triste. Pero en mi increíble torpeza, no le presté mucha atención.

- ¿Qué tal hoy¿Justo ahora?, mis amigas y yo apenas íbamos a tomar algo, pero si tu quieres, podemos ir solos tu y yo…- dijo la chica sonriente mientras sus amigas le reprochaban algo riéndose.

- Yo…- Harry no sabía qué decir.

- ¡Ni siquiera sabes cómo se llama¿Es tan difícil decir no?- explotó de repente Hermione, agarrando a Harry del brazo y tirando de él. – Nos vamos Harry…- dijo comenzando a caminar, y podría decir que Harry agradeció ser rescatado.

- Perdón¡No sabía que tenías novia Harry…!- dijo la chica a nuestras espaldas con una risita que por alguna razón enfureció mas a Hermione e hizo que casi le arrancara el brazo a mi amigo. Sin embargo, pude ver que su sonrojo no se debía precisamente al enfado…

- Gracias Hermione…- dijo Harry cuando ya íbamos lejos.

- No es nada Harry… ¡qué se creen ellas! Creen que pueden… como si fuera… no… - Hermione estaba enfurecida y en realidad no lograba decir nada coherente. Harry y yo nos miramos. Torpe de mí, yo no lo sabía aún, pero ese había sido el primero de varios arranques de celos… pero no es el momento aún, y los narraré a su debido tiempo…

---