Hola! Pues hemos llegado al final de este fanfic. Aunque sé que el final probablemente no es lo que esperaban, espero que les haya gustado aunque sea un poquito y que no me maten por el final tan... bueno, ya lo verán (Ale! ni siquiera yo podría hacer los finales tan macabros como lo que dijiste! o bueno, quien sabe, jeje, espero que el final te guste. Y Ana¿Cómo te fue en tu primer día de clases? tu ya leíste el final -.- pero espero que dejes un rw, jeje). Gracias a todos los que me dejaron un rw a lo largo de este fic...
nadiapotter, anyapotter, Rowensweet14, mayiya, deli, junipersun, Madamgranger, juanpablo, Meg, blahys, remusina black, hadita1991, maron, Catalina Rhr, Marta89, SandritaGranger, Astrid, maraestelweasley, y por supuesto jamesandmolly y pardelocas.
...y espero que me puedan dejar un último pequeño comentario, siempre es bueno saber opiniones y críticas... jeje. Espero que pronto nos veamos en otro fic. Por el momento, los dejo.
Eff di Jay
Capítulo Anterior:
Entonces los vimos. La batalla quedó literalmente suspendida al aparecer Voldemort y Harry luchando a muerte. Mortífagos y aurores los seguían con la mirada. Harry luchaba bien, y podría decirse que estaba a la altura del señor oscuro, e incluso más.
Y había muchas razones. Harry no luchaba por el poder. No luchaba para matar, ni para dañar a otros. Luchaba para proteger a sus amigos… luchaba por ella…
Lentamente Voldemort fue quedando arrinconado, ante la expectación de los mortífagos, que lo miraban con incredulidad. No podían creer que un muchacho estuviera venciendo a su amo y señor.
Pero
Voldemort, haciendo honor a su miseria y cobardía, utilizó
el último recurso que tenía. Y mirando a su alrededor,
fue a posar su repugnante mirada en la chica de cabello castaño
y alborotado que sobresalía entre los ahí reunidos.
Capítulo 13
Final
Fue algo que nos tomó por sorpresa. Voldemort rompió por unos momentos el hechizo de Harry, y con una velocidad sorprendente, conjuró un hechizo que impactó de lleno en mi mejor amiga, haciendo que levitara en el aire hasta llegar a donde él estaba.
- ¡Hermione!- yo me desgañitaba corriendo tras de ella. Harry miraba aturdido lo que estaba ocurriendo. Como dije, nos tomó de sorpresa. Y de pronto, al acercarme a ellos, misteriosamente mi cuerpo dejó de responder. Supongo que había una especie de hechizo que bloqueaba la entrada.
- Vaya Harry… creo que los papeles han cambiado…- dijo Voldemort con aquella voz asquerosamente suave y melosa. – Veo que no eres capaz de atacarme…- dijo poniendo a Hermione entre ellos dos.
Harry se debatía intensamente. No sabía cómo atacar sin dañar a Hermione.
- ¿La amas Potter?- dijo cuando descubrió la indecisión de mi amigo.
- ¡Harry, ataca!- gritaba Hermione desesperada, retorciéndose de dolor ante el hechizo invisible.
Todos estaban expectantes. Harry no se atrevía a atacar con Hermione de por medio. Voldemort lo sabía, y lo aprovechó.
- Si no puedes atacar con ella aquí, probablemente lo hagas sin ella…-
Y ante el horror de todos los presentes, un rayo verde salió de la varita de Voldemort y se impactó de lleno contra Hermione, que dejó de luchar y cayó al suelo inerte. Fue algo inesperado. No debió hacerlo. Aún hoy me pregunto por qué lo hizo… no era necesario… realmente no era necesario…
Pero su maldad estaba fuera de nuestros límites de razonamiento. Harry vio con horror que su mejor amiga y novia se desplomaba sin vida, y corrió a su lado gritando su nombre. Yo no podía hacer nada, estaba inmóvil, pero unas lágrimas silenciosas brotaron sin que me diera cuenta. Eran lágrimas de miedo y de tristeza.
Fue triste… muy triste. Lamento que la historia que les estoy contando no tenga ni un poco de felicidad, pero solo cuento las cosas tal y como sucedieron… tal y como lo recuerdo.
Y ahí estaba Harry, agachado y acariciando el rostro de Hermione, mientras Voldemort se acercaba a él lentamente. Quise gritar, quise hacer algo, pero me fue imposible. Estaba paralizado, y deseé ser yo el que hubiera muerto. Con gusto habría dado mi vida por la de ella.
- Así que este será el final del famoso Harry Potter…- dijo deteniéndose a unos cuantos metros de Harry, quien no alzó la vista. No parecía darse cuenta de nada. Simplemente estaba ausente, sin poder comprender todavía la desmesurada maldad que había terminado con la vida de Hermione.
- Decían que tu mejor arma era el amor…- dijo mientras los largos dedos jugaban con la varita. – Y al parecer también fue la mía…-
Entonces, ante la sorpresa de todos, antes de que comprendiéramos lo que estaba sucediendo, antes de que alguien pudiera hacer algo…
- Adios Harry Potter…-
Y el rayo mortal golpeó a mi mejor amigo en la espalda, haciendo que cayera de frente sobre el cuerpo de Hermione. Y así quedaron, abrazados en silencio, ajenos ya a este mundo tan cruel que había dejado. Juntos por fin, alcanzando la felicidad fuera de nuestros límites… y la carcajada de Voldemort resonó en todo Hogwarts al ver consumada su victoria.
Epílogo
La mayoría de las historias que nos cuentan siempre tienen un final feliz. Es lo que le gusta a las personas, lo sé. Pero quiero que sepan que la realidad es otra. Los finales felices solo ocurren en los cuentos de hadas. El bien no siempre triunfa sobre el mal. Las cosas no siempre son como deberían ser, o como queremos que sean. Y me pregunto ¿cómo sería esta historia si su final fuera feliz? Desearía poder imaginarlo… y haberlo experimentado… Desearía poder contarles un final feliz, decirles que Harry revivió junto con Hermione y que entre los dos destruyeron a Voldemort… pero les estaría mintiendo…
Desde entonces todo fue un caos. Yo fui capturado por los mortífagos, junto con muchos de mis compañeros. Desconozco que pasó con Dumbledore, pero podría apostar a que Voldemort se hizo cargo. Hogwarts fue destruido tal y como lo conocíamos, y en su lugar se edificó una escuela de artes oscuras, al igual que las otras academias de magia. El sol, cubierto por nubes grises consecuencia de la terrible maldad de Voldemort, se escondió tímidamente para no brillar más. Los bosques perecieron, los lagos se secaron, y poco a poco todo fue muriendo. El gris de la piedra y el polvo cubrió pronto los hermosos paisajes de este mundo, desterrando la belleza para siempre. La prisión de Azkaban fue liberada de sus dementores, quienes fielmente se pusieron del lado del señor oscuro, y muchos de los aurores fueron encarcelados… junto conmigo.
Y heme aquí, encerrado en esta habitación fría y sombría, en el umbral de mi muerte, cumpliendo la promesa que le hice a mi mejor amigo y a mi mejor amiga. La promesa de no olvidarlos ni a ellos ni a Hogwarts. Porque quiero que sepan, aquellos que vienen tras de mi, que el mundo no siempre fue así. Hace 47 años, la bondad existía, el sol brillaba y los pájaros cantaban desde los altos robles que poblaban los bosques. Todavía recuerdo la sonrisa de Hermione, a quien nunca pude olvidar y de quien hoy en día sigo enamorado, y a mi mejor amigo, Harry Potter, el mejor mago de todos los tiempos. Nunca lo culpé, ni permito que otros lo culpen. A veces pienso que después de todo, ellos me abandonaron, huyeron juntos de este mundo, porque ya no hay esperanza, y todas las posibles profecías de alguien que le pueda hacer frente a Voldemort algún día, han sido destruidas.
Por eso, hasta que mis ojos se cierren por última vez y el aliento me abandone, recordaré sus nombres para poder decir que una vez… hace mucho tiempo… el amor existió…
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Fin
