La Navidad de Aang 2º parte

Los tanques habían penetrado en el pueblo arrasando con todos los adornos en su camino provocando total conmoción en sus habitantes. Una vez que estos se detuvieron a mitad del pueblo, del tanque principal salió Azula quien se dirigió en breves pasos hasta donde Sokka y el jefe del pueblo, estos se mantenían inquietos y alertas ante la imponente presencia de la princesa de fuego.

"¿dónde está el avatar?" - preguntó esta de forma fría.

"¡oye, mira lo que hiciste con los adornos que teníamos para esta noche!" - le recriminó molesto Sokka - "¡has arruinado mi trabajo y el de los demás!... sobre todo el mío"

Azula volteó a mirar a Sokka de forma amenazadora, este se inquietó y después de un breve momento de aquella mirada se le dirigió "tú eres el payaso, hermano de esa maestra agua que viajan junto al avatar"

"oye ¿a quién llamas payaso?" - replicó ofendido.

"no lo sabemos" - se apresuró a contestar el jefe - "el avatar no se encuentra aquí"

Azula miró amenazadora a este lo que le produjo profundo temor luego volvió la mirada hacia el árbol navideño el cual apuntó con su dedo produciendo un rayo lo que lo redujo a cenizas. Todos quedaron atónitos ante tal cruel acto mientras que los ojos de los niños se llenaban de lágrimas.

"¡¡oye!! ¡¿por qué hiciste eso?!" - le recriminó alterado Sokka - "¡había trabajado y decorado ese árbol durante todo el día de ayer para que tú vinieras a destruirlo!"

Azula no le prestó atención lo que lo hizo enfadar más, amenazó al jefe apuntando a este con su dedo, Sokka no lo toleró más y con su boomerang en mano se dirigió a atacarla pero esta se hizo a un lado haciéndolo perder el equilibrio, este volteó recuperando la compostura y disponiéndose a atacar de nuevo pero entonces un golpe a su espalda lo derribó "ah... ¿qué... qué pasó?" preguntó confundido volteando a mirar a su agresor que se trataba de la dulce Ty Lee.

"hola guapo" - le sonrió esta - "tanto tiempo sin vernos, Azula ¿puedo quedármelo?"

"¡¡¿¿eh??!!"

"no entiendo porque quieres a un inútil como él" - le respondió extrañada - "pero no le tengo ningún interés así que haz lo que te plazca"

"¡qué bien!" - exclamó entusiasmada - "¡ya tengo mi regalo de navidad!"

"¡oigan, esperen! ¡yo no soy ningún regalo!" - reclamó molesto aún estando en el suelo.

Ty Lee le envolvió con cintas y guirnaldas, luego lo tomó llevándolo hasta el tanque ante los gritos de este. Azula volvió la mirada hacia el jefe y todos los demás habitantes "escuchen, mi único interés es capturar al avatar, si lo están ocultando lo lamentarán pero si no se presenta antes del atardecer su miserable pueblo volará en pedazos" Terminado de decir esto el jefe y todos los del pueblo se sobresaltaron, se encontraban en lo más desesperante de su situación y para peor remate en la víspera de navidad. Mientras que en la montaña ya había dejado de nevar, Zuko, Katara y Milu se encontraban fuera de la cueva observando a su alrededor dado que según las palabras del príncipe exiliado habían minas en el lugar.

"Katara... ¿es verdad lo de las minas?" - preguntó asustada la pequeña abrazada a esta.

Katara dudando un poco, cosa de no provocar más temor en la pequeña se disponía a darle una respuesta pero Zuko se le adelantó "no te preocupes, si andamos con cuidado no nos pasará nada, te lo prometo" Milu sonrió más tranquila hacia él. Katara se sorprendía cada vez más con sus actitudes, Zuko volvía a mostrarse de una forma que jamás pensó que lo vería.

"quédense atrás de mí" - volvió a decir y sacó sus dos espadas poniéndolas a frente suyo - "las minas se encuentran bajo tierra"

"si es así, puedo hacerme cargo" - dijo Katara decidida disponiéndose a realizar agua control.

"espera" - le dijo Zuko volteando a verla - "debes tener cuidado, al menor contacto y las minas se activarán"

"descuida" - sonrió Katara confiada - "soy toda una experta"

Zuko la miró fijamente mientras empezaba a mover la nieve tan cuidadosamente que incluso sintió algo de admiración, una vez que terminó de apartar la nieve de su camino Zuko siguió con el siguiente paso poniendo sus espadas a cm. de la tierra detectando si había una mina cerca. Mientras estos se desplazaban con cautela Toph y Aang seguían en aquella quebrada, Toph había despertado y había notado que se encontraba sobre un cuerpo, dándose por enterado que la única persona a su lado tenía que ser el monje, este al despertar y ver a Toph se inquietó y se apartó sonriendo nervioso hacia ella.

"¡¿qué creías que estabas haciendo?!" - le gritó alterada.

"calma... yo... estabas temblando y yo sólo me acerqué para que no tuvieras frío" - se excusó el monje asustado anteponiendo sus manos y retrocediendo un poco de ella.

"¡no necesito tus abrazos ni tus preocupaciones, no soy una niña mimada y puedo cuidarme por mí misma!"

"¿por qué estás tan molesta?" - se extrañó Aang - "si somos amigos"

"¡no soy tu amiga! ¡soy tu maestra!" - siguió gritando alterada.

"¡¿por qué te comportas así?!" - le reclamó el monje en su mismo tono - "¡hasta ayer me habías ofrecido disculpas y ahora seguimos en la misma situación!"

"¡¡no me levantes la voz!!" - gritó Toph.

"¡¡no te estoy levantando la voz!!" - gritó Aang.

Entonces se produjo un derrumbamiento cayendo nieve por la quebrada "¡tenemos que salir de aquí!" gritó Aang tomando la mano de Toph corriendo con esta en la quebrada mientras la nieve caía en esta llegándoles por atrás. Después de que la cascada de nieve cesó Aang se encontraba encogido abrazado junto a Toph, estos poco a poco se apartaron levemente mirándose el uno al otro. Se quedaron unos momentos hasta que ambos se apartaron del todo sintiéndose ambos muy inquietos.

"ah... yo..." - atinó a decir Aang después de salir de su trance - "¿te encuentras bien?"

"sí" - respondió después de una breve pausa.

Toph no parecía estar molesta como creía el monje, más bien avergonzada debido a que al estar junto a este se sentía mucho más cercana de una forma comprometedora.

"Toph... mira..." - empezó a decir el monje tratando de salir de aquel ambiente - "estar aquí ha hecho que estemos más irritables y que... de alguna forma nos sintamos extraños" - dijo esto último con un leve rubor en sus mejillas.

"¿te sientes extraño?" - preguntó extrañada Toph también con un rubor en sus mejillas.

"ah... yo, quiero decir..." - empezó otra vez a decir Aang sonrojándose más.

Se produjo otro momento de silencio hasta que Aang reaccionó percatándose de algo serio y miró alterado los muros de hielo "los muros están frágiles... la nación del fuego debe haber llegado al pueblo" Una pequeña figura había descendido hasta ellos, se trataba de la pequeña criatura del grupo avatar.

"¡Momo!" - exclamó Aang recuperando sus ánimos al verlo - "qué bueno que estás aquí, escucha, quiero que vayas por mi báculo, lo necesitamos para salir de aquí"

El lémur le miró un momento y luego de unos segundos partió del lugar subiendo la quebrada "¿crees que te haya entendido?" le preguntó un poco desconfiada la maestra.

"al único que entiende Momo es a mí, confío en él" - respondió seguro mirando hacia donde había tomado dirección el lémur.

Y en el tanque principal, Sokka se encontraba atado mientras Ty Lee se le acercaba dándoles besos en su mejilla "¡¿qué haces?!" gritó Sokka sonrojado apartando su rostro.

"ya eres mío" - le contestó sonriendo pícara y le levantó su rostro con su dedo - "eres todo cuanto quería para navidad"

Sokka se sonrojó como tomate "no puedo creer que estés interesada en un sujeto como él" le dijo Mai mirando indiferente al guerrero de la tribu agua.

"es muy lindo ¿no te parece?" - volteó sonriendo Ty Lee a mirar a su amiga.

Mai prefirió permanecer callada mirando a otra parte y se retiró del lugar mientras que Ty Lee volvía a besar a Sokka quien gritaba desesperado. Afuera, en el pueblo, todos los habitantes de este permanecían quietos y muy asustados abrazados a los pequeños niños que también temían por lo de las minas. Azula caminaba por en frente de ellos induciéndoles más temor con su presencia.

"por... por favor, princesa Azula" - le rogaba asustado el jefe - "es víspera de navidad... no puede hacer esto"

"¿qué no puedo hacer qué?" - le volvió la mirada amenazadora congelándolo de pavor - "que no se te olvide con quien estás tratando"

El jefe del pueblo quedó paralizado y volvió a su lugar. Zuko, Katara y Milu continuaban su trayecto con más calma después de haber pasado la zona minada. Zuko caminaba delante de ellas mientras Katara le observaba intrigada.

"Katara" - dijo Milu haciéndola reaccionar.

"¡ah! ¿sí?" - preguntó esta volviendo su mirada junto a la pequeña.

"ese chico es muy lindo" - le dijo sonriendo esta.

"¿quién? ¿Zuko?" - preguntó extrañada.

"a ti te gusta ¿verdad? por eso lo has estado mirando todo el tiempo"

"¡¿qué?! ¿cómo dices eso?" - se sobresaltó un poco molesta.

"yo creo que tú también le gustas" - le dijo Milu volviendo a sonreír.

Katara volvió a mirar fijamente a Zuko mientras este continuaba su marcha, pero de repente se detuvo. La maestra agua extrañada se acercó y al igual que él vio que frente a ellos se encontraban los tanques de la armada de fuego.

Aang y Toph seguían esperando la llegada del lémur un poco cansados, por fin apareció la figura de este sobre ellos "mira, ya está aquí" alzó la mirada alegre el monje hacia él. Momo llevando el báculo en su patas hizo caer este y Aang lo recibió en sus manos "gracias amigo, sabía que podía contar contigo" le dijo complacido abriendo su planeador y dirigiéndose a la bandida ciega "Toph, afírmate bien" Esta se incomodó un poco, pero se aferró al cuerpo del monje poniendo sus brazos alrededor de su cuello y este enseguida dio un salto que los elevó haciéndolos ascender rápidamente gracias al planeador. Ya habiendo subido, Toph aún permanecía abrazada al monje.

"Toph... ya puedes soltarte" - le dijo Aang un poco inquieto.

Toph reaccionó y se apartó del monje sintiéndose un poco avergonzada, este la contempló con una sonrisa leve hacia la actitud de su maestra tierra. De pronto se sintieron unas explosiones en dirección a las montañas que alteraron a ambos.

"la armada de fuego" - dijo preocupado Aang mirando hacia las montañas y disponiéndose a ir a estas.

"espera ¿qué hay del pueblo?" - le preguntó Toph haciéndolo detenerse.

"es verdad..." - recapacitó mirando en dirección al pueblo - "no permitiré que la nación del fuego arruine esta noche, no mi primera noche de navidad"

En las montañas, los disparos impactaban cerca de Zuko, Katara y Milu mientras estos emprendían la huída. Zuko mientras corría giró a mirar los tanques que continuaban sus ataques, se detuvo a mirar hacia uno de los peñascos cubiertos de nieve que había cerca. Katara se detuvo extrañada al ver que este lanzó a uno de los peñascos una bola de fuego que lo destruyó e hizo caer la nieve, pero esta no era suficiente y avanzaba lentamente "¿qué esperas? ¡haz alzo de agua control!" le gritó volteando a mirarla, enseguida ella usó su poder como maestra agua haciendo desprender más nieve, los tanques siguieron disparando pero Zuko se puso frente a Katara y destruyó estas con ataques de su mismo elemento, ella volvió a mirarlo sorprendida "¡continúa, yo me haré cargo del resto!" Katara preocupada siguió hasta que finalmente hizo bajar toda la nieve arrasando con los tanques, pero antes el último impacto había pegado en Zuko.

"¡Zuko!" - gritó preocupada Katara quien se agachó a su lado y lo tomó de los brazos arrastrándolo para atrás ya que la nieve podía alcanzarlo.

Una vez que el derrumbe terminó, Katara puso la cabeza de Zuko en sus rodillas, Milu se acercó a ellos mirando a Zuko.

"¿va a estar bien?" - preguntó la pequeña preocupada.

"sí... no te preocupes" - respondió sacando su cantimplora pero lo observó reflexiva unos instantes, cerró sus ojos y sacando agua sanó sus heridas que le había producido el impacto.

Zuko poco a poco fue recobrando el conocimiento y miró el rostro de Katara, se levantó sobresaltado al ver su posición frente a ella apartándose de inmediato. La contempló nervioso unos instantes como si estuviera a la defensiva. Katara le quedó viendo un poco inquieta también.

"¡lo lograste!" - exclamó alegre Milu hacia la maestra agua - "¡lo sanaste!"

"¿por qué hiciste eso?" - le recriminó molesto - "¡no pedí tu ayuda!"

"¡yo tampoco pedí la tuya! - le respondió también molesta - "¡pero aún así me salvaste!"

"¡no quieras pasarte de lista, campesina!"

"¡¿cómo dijiste?!"

La pequeña Milu observaba de un lado a otro como intercambiaban esas palabras, suspiró sin entender ninguna de sus reacciones.

"ya no hay de que preocuparse por lo de las minas, ahora pueden volver al pueblo, aquí termina nuestro camino" - dijo el príncipe exiliado dándoles la espalda.

"¡no sabes cuanto me alegra escuchar eso!" - le respondió más enfurecida y se levantó tomando de la mano a Milu yendo con ella en dirección al pueblo.

Zuko siguió su camino por otra dirección en las montañas, Milu observando a Zuko alejarse se detuvo haciendo detenerse también a Katara "¿vamos a dejarlo solo?"

"Milu, ya lo escuchaste y también debiste haberte dado cuenta que él es de la nación del fuego"

"él es diferente" - insistió - "él nos salvó, no es como los demás de la nación del fuego, tú también piensas eso ¿verdad?"

Katara observó los ojos de la pequeña que le suplicaban arduamente, luego suspiró y siguieron su camino hasta el pueblo. En el tanque principal, Ty Lee seguía abrazada a Sokka quien se encontraba más inquieto pero tramando algo "ah... Ty Lee ¿verdad? oye, supe que eras artista de circo ¿podrías hacerme una demostración?"

"¡por supuesto!" - exclamó entusiasmada poniéndose de pie de un salto mirando a Sokka - "qué bueno que me lo pidas, no hay duda que eres mi chico ideal, lo haré con gusto para ti" - y se paró de manos moviendo sus pies y haciendo distintas piruetas mientras Sokka cortaba por atrás las amarras con su boomerang sonriéndole nervioso para distraerla.

Una vez que terminó de hacer la última pirueta quedando en una posición complicada, Sokka tomando las amarras la ató de pies y manos quedando con su espalda torcida.

"lo siento, pero tengo un banquete esperándome" - dijo terminándola de atar y dirigiéndose a la salida arriba del tanque.

"eres malo" - dijo molesta inflando sus mejillas - "pero lindo" - finalizó sonriendo.

Afuera, en el pueblo, los aldeanos aún se encontraban inmóviles y asustados, Azula abrió sus ojos con una sonrisa maligna mirando hacia Aang y Toph quienes se acercaban corriendo hacia ellos. Una vez que llegaron se detuvieron, el monje observó preocupado el estado del pueblo y su gente, se dirigió furioso a Azula al observar que todos los adornos estaban destruidos y más importante el árbol también.

"hasta que al fin te apareciste" - le dijo esta maliciosa - "ya era hora antes de que este pueblo hubiese volado en pedazos"

"¿qué es lo que pretendes?" - le preguntó enfurecido acercándose a ella.

"espera, Aang, no te acerques" - exclamó la bandida ciega haciendo detenerse abruptamente al monje - "puedo sentir algo en la tierra"

"tu amiga tiene razón" - sonrió maliciosa Azula - "hay minas enterradas por todo el lugar, al menor contacto y saldrás hecho pedazos y todos aquí también"

"no serías capaz"

"¿quieres ponerlo a prueba?"

Aang observó a toda la gente, en especial a los niños que permanecían más asustados, suspiró y se dirigió resignado a Azula "está bien, haré lo que quieras, pero deja en paz a los demás... no es su culpa que haya llegado yo aquí"

"¡no... Aang!" - exclamó preocupada Toph.

"lo lamento" - dijo angustiado el monje a todos los del pueblo - "arruiné su fiesta, estaba tan emocionado que creo que dejé de lado lo más importante"

"¡Aang no!" - volvió a exclamar la bandida ciega tomándole la mano - "¡si te entregas todo se habrá perdido, el mundo llegará a su fin!"

Aang volteó a ella, veía en su rostro esa mirada de preocupación hacia él, tan sincera y hermosa que quedó entristecido con sus ojos clavados en ella. Azula ya fastidiada se disponía a lanzar un rayo hacia el avatar pero entonces la nieve se levantó en torno a ella envolviéndola y congelándole su cuerpo a excepción de su cabeza. Toph y Aang extrañados voltearon a ver a Katara "llegué justo a tiempo" dijo sonriendo esta con sus manos en posición al haber realizado agua control.

"¡Katara!" - exclamó emocionado el monje junto con Toph.

Katara empezó a mover toda la nieve alrededor del pueblo "¡ahora, Toph!"

"perfecto" - sonrió confiada la maestra tierra - "ahora puedo sentir claramente las vibraciones y de donde están ubicadas cada una de las minas" - y dicho esto levantó grandes pedazos de tierra lanzándolos contra los tanques e impactándolos en estos, pero para su sorpresa al disiparse el humo ninguno de sus ataques les hizo el menor daño.

"buen intento, pero no te funcionará, estos tanques especiales de la armada de fuego tienen una fuente ilimitada de poder, ahora pagarán las consecuencias al habernos enfrentado" - sonrió maliciosa la princesa de fuego aún inmovilizada por el hielo en su cuerpo y gritó hacia los tanques - "¡abran fuego!"

Los tanques apuntaron y abrieron fuego, Katara y Toph hicieron un muro de tierra y hielo tratando de proteger a los del pueblo que permanecían encogidos gritando llenos de pavor. Aang se elevó dirigiéndose con su báculo a atacar los tanques, Azula rompió aquel hielo con su energía y se dirigió hacia el avatar lanzándole ataques del fuego azul.

Aang sujeto a los tanques saltaba de uno a otro golpeando el metal de donde disparaban pero no le hacía ningún daño a la vez que también evadía los ataques de Azula. Sokka se encontraba en lo alto del tanque principal entre medio de todo el humo que se había levantado a causa de las explosiones "¡¿qué es lo que pasa?!" decía tosiendo y se ponía a revisar el tanque hasta que halló unos inmensos paneles encima "¡ya entiendo, así que por esto era!" exclamó sorprendido y con su boomerang empezaba a golpear el soporte de estos para romperlos.

"conque aquí estabas" - dijo la voz de Mai que lo perturbó y se detuvo a mirarla inquieto - "lo siento por Ty Lee pero tendré que acabarte" - dijo sacando sus pinzas filosas.

Sokka retrocedió inquieto pero entonces Azula y Aang irrumpieron saltando hacia el tanque principal también "¿Sokka?" preguntó extrañado el monje al verlo ahí.

"¡Aang, son los paneles, se alimentan por completo de la energía del sol!"

"tu amigo es muy listo"- dijo sonriendo Azula y envió un rayo a Sokka pero el monje lo desvió con una corriente de aire originada con su báculo.

Azula y Mai atacaron al pequeño avatar mientras que Sokka derribaba el panel golpeándolo con su boomerang "¡ya está!" dijo sonriendo complacido una vez que lo logró. Aang con su báculo pegó en el tanque dañando este, Azula y Mai se apartaron mientras que Sokka saltó hacia otro de estos ejecutando la misma operación Aang se dirigió a los otros derribando sus paneles en un solo ataque con su báculo provocando una ráfaga "¡ahora Toph!" le gritó el monje mientras volvía a elevarse con su planeador. Toph fue haciendo estallar los tanques lanzándoles los pedazos de tierra en que se encontraban las minas. Sokka había derribado otro de los paneles, pero en ese instante Mai había saltado hasta donde se encontraba él.

"¡Toph, aquí!" - le gritó Sokka alterado.

Uno de los pedazos de tierra impactó con el tanque haciéndolo estallar "¡alto, espera a que me ba...!" no terminó de completar la frase ya que salió volando junto con Mai pero esta cayó bien mientras que él se estrelló en toda la cara. Azula vio a la bandida ciega como destruía cada uno de los tanques, dio un salto preparándose a lanzarle un rayo.

"¡¡Toph!!" - le gritó el monje.

El rayo se dirigía a la maestra tierra, ella movió uno de los pedazos de tierra poniéndolo en frente suyo, pero este al tener impacto con el rayo lo hizo pedazos impulsándola y haciéndola caer al suelo, Azula iba a volverla atacar pero cuando su lanzó su rayo Aang la había tomado y apartado pero el roce del ataque le dañó su hombro. Toph quedó conmocionada mientras ambos caían al suelo.

"¡¡Aang!!" - exclamó preocupada Katara corriendo hacia donde estaban ellos pero fue detenida por Mai quien le lanzó sus puntas filosas, las detuvo poniendo un escudo de hielo.

Azula caminaba hacia ellos con una sonrisa ya victoriosa "finalmente daremos por terminado esto" dijo maliciosa preparándose a lanzar otro rayo. Toph se puso de pie furiosa y levantó enormes pedazos de roca lanzándolos contra Azula, ella alterada por el repentino ataque de la maestra tierra pudo destruir estos con gran dificultad lanzando sus rayos, pero las barridas en la tierra la tomaron por sorpresa lo cual aprisionaron su cuerpo. Toph movió un enorme pedazo de roca impactándolo contra la princesa de fuego quien pese a cubrirse tal ataque la impulsó hasta el suelo. Katara atrapó el cuerpo de Mai con hielo librándose así de ella para ir a ver a Aang. Toph se acercó también a él muy preocupada mientras Katara le revisaba su herida.

"¿cómo se encuentra?" - preguntó Toph.

"estará bien" - respondió sacando su cantimplora.

Azula se había puesto de pie y se disponía a atacar a los tres aprovechando la distracción de las dos maestras, pero entonces un ataque de fuego la hizo apartarse de estos. Katara sorprendida volteó a mirar a Zuko quien había dirigido el ataque hacia su hermana "Zuko..."

"así que estabas con vida, pudiste escapar de mi otra armada" - sonrió maliciosa Azula - "¿y ahora qué? ¿vienes para ayudar a los enemigos de nuestra nación?"

"soy un exiliado, no tengo obligaciones contigo ni con nadie, sólo estoy siguiendo mi propio camino"

Katara seguía observándolo sorprendida "Katara ¿qué estás esperando?" le preguntó Toph haciéndola reaccionar para que aliviara al monje. Katara sacó agua de su cantimplora y curó la herida de Aang mientras Zuko y Azula luchaban entre sí.

"siempre supe que eras un traidor" - le reprochó Azula después de volver a ponerse en guardia - "esta será la oportunidad perfecta para acabar contigo" - y se dispuso a lanzar un ataque contra su hermano pero entonces una ráfaga de viento se interpuso, volvió a mirar al avatar que la apuntaba con su báculo mientras que Katara y Toph se mantenían en guardia.

"ríndete" - le dijo el monje - "ya tienes perdida la batalla"

La princesa de fuego volteó a mirar como su armada había sido destruida a excepción del tanque principal y que llegaba el atardecer, volvió a mirar llena de odio a todos los demás, desprendió una llamarada de fuego causando una explosión, todos se cubrieron del humo, una vez que este se disipó Azula, Mai y el tanque principal habían desaparecido.

"ha escapado" - dijo Katara.

"no importa" - respondió Aang - "lo importante es que nadie haya resultado lastimado" - pero al voltear a mirar vio como casi todo el pueblo estaba destruido bajando una mirada de culpa.

Katara y Toph se le acercaron acongojadas mientras que Sokka enterrado en la nieve se había levantado "¿qué pasó? ¿ganamos?" y levantó su mano con su boomerang victorioso "¡sí, una vez más el grupo Avatar ha salvado el día!" pero al ver a todos los demás acongojados se quedó callado bajando su mano.

"lo he arruinado... lo he vuelto a arruinar todo otra vez" - dijo entristecido Aang.

"no Aang" - le dijo Katara poniendo su mano en su hombro - "tú no tuviste la culpa"

"es cierto" - afirmó el jefe del pueblo acercándose a él - "usted nos ha salvado"

"sí..." - afirmó también Toph sonriendo acercándose a él - "también me salvaste a mí, Aang"

El monje se sonrojó. Katara había volteado para mirar a Zuko quien se alejaba del lugar, corrió hasta donde él "¡Zuko!" le gritó, este se detuvo y volteó a mirarla. Quedaron unos segundos contemplándose fijamente queriéndose decir algo pero ninguno se atrevía a mencionar una palabra "te... te agradezco que hayas venido" balbuceó un poco la maestra agua sintiéndose un poco avergonzada.

"esto no tiene nada que ver con ustedes" - le respondió sin dureza y desviando un poco su mirada - "sólo quiero conseguir mi libertad"

"yo..." - volvió a decir Katara y se quitó su collar pasándoselo a Zuko quien se sorprendió.

"¿por qué me entregas eso?"

"si quieres tomar un rumbo distinto para tu vida y necesitas de alguien... te lo prestaré y me lo devolverás en caso de que aceptes"

Zuko quedó viéndola fijamente y sacó la espada que su tío le había regalado cuando niño pasándosela a Katara "ten esto entonces... si se da la ocasión nos volveremos a ver y te daré una respuesta" Katara quedó mirándole fijo hasta que escuchó la voz de su hermano de lejos "¡Katara!" Zuko se alejó, desapareciendo de su vista mientras Sokka se acercaba a ella quien veía en dirección al príncipe exiliado y guardó su espada.

"¿qué creías que estabas haciendo?" - le preguntó desconfiado.

"ah, nada ¿en qué estás pensando, Sokka?" - le reprochó molesta.

"¡adiós, adiós, Zuko, gracias!" - le gritaba sonriendo Milu al lado de los hermanos de la tribu agua.

Sokka miró extrañado a la pequeña que tan repentinamente había aparecido a su lado. Ya todo reunidos en el pueblo miraban los destrozos del lugar "creo que este año no podrá celebrarse la fiesta de navidad" dijo entristecido el jefe.

"¡olvídense de eso!" - reclamó Sokka - "pasemos directo al banquete y al platillo principal"

"eso no podrá ser, la armada de fuego acabó con casi todo, incluido el banquete"

"¡¡nooo!! ¡¿entonces para qué fue todo esto?!"

"esperen, aún podemos celebrar la navidad" - dijo el monje - "tenemos poco tiempo así que todos tendremos que colaborar"

"pero no tenemos tiempo de elaborar más regalos" - dijo desilusionado uno de los aldeanos.

"no se trata de regalos, esta fiesta es algo mucho más que eso, aún tenemos tiempo para conseguir otro árbol y podemos distribuir la comida que queda"

Todos se miraron entre sí y sonrieron distribuyéndose dadas las tareas que Aang sugirió. Ya en la noche, habían terminado de enderezar el árbol y alumbrar con unas cuantas velas este y su alrededor. Aang miró emocionado aquel árbol y todo el cielo cubierto de estrellas, el jefe le pasó una estrella indicándole que debía ponerla en la punta de este. El monje dio un salto y puso esta. Todos aplaudieron emocionados esperando la llegada de la estrella fugaz.

"no puedo creer que todas las horas de trabajo de ayer y hoy fueron para conseguir esto" - dijo Sokka decepcionado mirando en su mano una pequeña pieza de pollo.

"anímate, ya llegará la estrella fugaz" - le dijo su hermana.

Mientras todos seguían esperando Aang miró a Toph que se encontraba algo entristecida, fue hasta donde ella y la tomó de su mano llevándola atrás de una de las casas "¿qué sucede?" preguntó extrañada.

"me dijiste que te sentías triste en esta fecha porque no podías ver la estrella fugaz... pero cuando alguien celebra su primera noche de navidad tiene derecho a pedir un deseo" - y tocó suavemente el rostro de Toph - "y yo quiero que veas por un momento, que me veas, Toph"

El rostro de Toph se conmovió ante el monje. La estrella fugaz cruzó el cielo iluminando este y haciendo brillar el árbol en su entorno. Todos exclamaron entusiasmados mientras juntaban sus manos y cerraban sus ojos pidiendo su deseo. Aang suavemente acercó su rostro al de Toph besando sus labios, los ojos de esta se llenaron de lágrimas y cuando la estrella fugaz les iluminó las pupilas de Toph se abrieron y su iris tornó un color verde oscuro viendo al joven monje al principio un poco borroso pero luego viendo claramente su rostro quien sonreía enternecido.

"Aang... Aang" - mencionó con sus ojos lagrimosos que destellaban gran ternura con sus pupilas moviéndose, se abrazó al monje que también la abrazó consigo.

Mientras que la pequeña Milu permanecía con sus manos entrelazadas con sus ojos cerrados muy concentrada en su deseo, en ese momento se escucharon una voz "Milu" La pequeña volteó sorprendida al ver a su padre con su brazo vendado y con un bastón cojeando un poco pero que le sonreía dulcemente.

"papá... ¡papá!" - exclamó sorprendida y emocionada con sus ojos llenos de lágrimas corriendo hacia él y abrazándolo fuertemente.

Sokka y Katara quedaron sorprendidos "han regresado de la guerra ¿pero cómo?" preguntó Sokka alterado.

"yo y mis compañeros estuvimos batallando largo tiempo, en un ataque salimos con vida pero el general a cargo nos mandó a nuestro pueblo para recuperarnos" - respondió sonriendo emocionado mientras abrazaba a su pequeña.

"me alegra escuchar eso" - dijo sonriendo emocionada Katara mirando a Milu que también sonreía junto a su padre.

Todos los guerreros caminaban hacia sus hijos en un estado similar al padre de Milu, estos corrían felices a abrazar emocionados a sus padres "es un milagro" dijo emocionado el jefe "todos han vuelto a salvo"

"bueno Katara, supongo que tenías razón, después de todos los milagros si existen" - le dijo su hermano un poco incrédulo y de brazos cruzados mirando a otra parte.

"supongo que sí" - dijo esta mirando la espada de Zuko que tenía en su mano.

Zuko mientras tanto caminaba hacia su tío quien le sonrió al verlo "me alegra de verte, sobrino, parece que pasaste un buen día"

"un día como cualquier otro" - dijo pasando por su lado.

"parece que recibiste un presente" - dijo su tío sonriendo alcanzando a ver el collar que tenía en su mano.

"no es nada" - dijo escondiendo este.

"bueno" - dijo sonriendo - "la noche empieza a estar más cálida, pero creo que nos vendría bien un poco de té al terminar la jornada" - y fue caminado con su sobrino hasta que observó que unos copos de nieve caían lentamente dando un hermoso ambiente.

Zuko y su tío se detuvieron a mirar tranquilos los copos de nieve mientras que todos en el pueblo observaban emocionados estos caer. Toph y Aang se apartaron muy lentamente de sí mirándose uno a los ojos del otro con gran ternura. Los ojos de Toph volvieron a nublarse nuevamente hasta perder la visión, estos se llenaron de lágrimas pero a la vez su rostro dibujó una sonrisa.

"feliz navidad, Toph"

"feliz navidad, Aang"

Fin

Terminé por fin este fic, modifiqué un poco el primer cap, así que vuélvanlo a leer jejej gracias a todos por sus reviews Kyoshi -C, Princess Sheccid, Kenryu17x, Nightwings, Rpadme, always mssb a todos ustedes una feliz navidad (aunque ya es un poco tarde) y que hayan pasado un feliz año nuevo y que sigan habiendo más fics del avatar este año.

Kyoshi -C: qué bueno que te haya gustado y aquí el final que espero que también te haya sido de tu agrado.

Princesa Sheccid: Felices fiestas también, espero que también el final te haya gustado.

Kenryu17x: A mí también me gusta la pareja de Aang y Toph y la tomé más en consideración ya que hay muchas historias entre Zuko y Katara que también me encantan, y se cumplió tu expectativa del beso jeje.

Nightwings: gracias por tu apoyo, y que bueno que te reíste, quería poner de todo un poco y en este capi puse más acción, la pareja Zuko y Katara es mi favorita pero no pude darles mucho protagonismo y no se me dio la ocasión para que ambos se besaran U U pero aún así se entendieron mejor para alguna relación futura, mi fic de shaman king dame un poco más de tiempo, es que no he tenido mucho tiempo para escribir pero te prometo que lo continuaré.

Rpame: Qué extraño eso de los reviews anónimos... yo no tengo mucho de haberme registrado y recién empiezo a cachar más, con decirte que antes escribía tipo script y estaba prohibido en esta página, sorry por demorarme U U de hecho tenía pensado terminarlo el mismo día 24 pero no se me dio la oportunidad, agradezco enormemente tu interés, me puso muy contenta y espero que al igual que todos te haya gustado el final.

always mssb: Milu si les dio un pequeño empujoncito, jeje, al mostrarle que Zuko no era tan malo, te agradezco también tu review, no estaba muy segura de la idea al hacer un fic del avatar así que intenté con uno pequeño para ver que tal me iba, ojala el final te haya gustado también.