† ETERNAL LOVE †

por

Tary Nagisa

Aquí yo, con el capitulo 2, esperó que les guste y estaré esperando sus reviews con su opinión n-n

Yu-Gi-Oh! No me pertenece sino a Kasuki Takahashi, Yo..., no pretendo hacer lucro de su trabajo, solamente tomé prestados a sus personajes para hacer un pequeño y simple Fic.

.-. Por primera vez en su vida, Yami se encontró con una chica que llamó su atención, no sólo por su belleza, sino que había algo que le parecía muy familiar, esa chica, hacía que todo su ser sintiera unas sensaciones muy extrañas¿Será acaso que Yami se enamoró a primera vista?

Aclaraciones:

( Palabras e intervenciones mías )

-lo que sucedió, se hizo, se dijo o lo que pasó-

X: lo que dice el personaje

(Alguna acción antes o después de algún dialogo )

"Susurros o Pensamientos"

La historia.

2. Capitulo 2- Una nueva luz.

La limosina se detuvo después de un tiempo en un hotel de 5 estrellas, era muy grande y elegante; tenía muchas áreas verdes, la entrada principal, tenía una alfombra de color rojo que daba más allá de la recepción, cómo sí en cualquier momento, artistas o gente muy adinerada fuera a llegar, y de hecho era posible, ya que era el mejor hotel en todo Domino;

Al estacionarse en la entrada, un valet parking rápidamente le abrió la puerta a la señorita que iba a bordo.

- Muchas gracias n-n –agradeció la ayuda al bajar de la limosina y dirigirse al hotel muy feliz-

- ¡Buenas noches señorita! n-n –saludó amablemente el joven de recepción al llegar con él-

- Muy buenas noches n-n –respondió a su saludo-

- Aquí está su llave –le entregó la tarjeta que habría su habitación-

- Gracias n-n –la tomó-

- ¡Qué pasé buena noche! n-n -sonrió el muchacho-

- Igualmente n-n –le dijo antes de retirarse de ahí-

La chica siguió su camino hasta el ascensor, el cuál, ya iba cerrando sus puertas, en eso, una mano se interpuso y las puertas volvieron a abrirse, dejando al descubierto a un muchacho de unos 18 años aproximadamente, alto, de cabello castaño, ojos azules y muy bien apreciado, el cuál, sonreía calidamente; al verle, ella le sonrió y entró al ascensor.

- Gra…gracias –articuló ella un poco apenada-

- Fue un placer n-n -le sonrió, mientras admiraba su belleza-

Ella, llevaba un vestido arriba de las rodillas con algunos olanes, era de color azul marino, en el cuello así cómo en la parte del frente, tenía encaje blanco, y un moño que iba en el cuello, también traía una mayas blancas y unos zapatos escolares negros, en su cabello, llevaba una especie de diadema, la cuál, tenía encaje blanco y en la parte media un listón negro, su cabello un poco más abajo de los hombros, de un tono castaño oscuro y sus ojos cómo verde grisasio, además de una sonrisa que la hacía aún más hermosa.

Después de varios pisos, el elevador abrió sus puertas en el piso 9, el piso dónde él bajaba, cuando salio del ascensor se volvió hacía ella y le sonrió, cómo dándole las gracias por el buen momento, la chica, sólo hizo una reverencia y después, las puertas se cerraron.

Adentro, ella sonreía, pues pensaba que todas las personas eran muy amables y atentas; y eso le daba gusto; aunque..., ella ni siquiera se daba cuenta de que a dónde quiera que fuera, todo el mundo la miraba, porque realmente ella era muy hermosa, además de atenta y amable, ella, tenía esa ingenuidad que hacía que hombres y mujeres por igual la vieran y quedaran fascinados con aquél hermoso ángel.

El ascensor, volvió a abrir sus puertas en el pisó 16, lentamente, ella salio de ahí, caminó por el pasillo para después dar vuelta a la izquierda, caminó un poco más hasta llegar a la habitación 1621.

Al llegar, metió la tarjeta y después de ponerse verde en señal de que había abierto, jaló la manija y la puerta se abrió, prendió las luces del lugar para después entrar y cerrar la puerta tras de sí, después corrió y se aventó a la cama, cayendo bocabajo y abrazando la almohada.

De pronto, comenzó a recordar que esa tarde-noche había vuelto a ver y a hablar con su Faraón, su Príncipe..., después de tanto tiempo, después de tantos milenios..., así que no pudo evitar emocionarse, gritaba, sonreía y rodaba de un lado a otro en la cama.

Después de un rato, se detuvo, se levantó de la cama con la almohada todavía en brazos y se dirigió a salir al balcón; Vio la noche estrellada, las luces de varios edificios y centros comerciales encendidas, y hasta pudo sentir cómo el viento soplaba levemente..., después, un suspiro abandonó sus labios, mientras decía en susurró y para sí misma.

"Mi Príncipe, ha pasado mucho tiempo, pero… aún lo amó… esperó que pronto nos podamos volver a ver, y quizás... pueda decirle cuanto lo quiero…", después de esto, sólo sonrió melancólicamente.

En ese mismo momento, pero en otro lugar; un joven iba caminando muy lentamente, iba pensando sobre lo que había pasado esa tarde..., no podía sacar de su mente a ésa chica, realmente le había producido sensaciones que él ni siquiera comprendía..., lo único que sabía, era qué tenía que volver a verla a cómo diera lugar; sin más, un suspiró abandonó sus labios, siguiendo con su camino a casa muy lentamente.

De pronto, y un poco más adelante a él, una limosina se detuvo, y justó cuando Yami estuvo a la misma altura, la ventanilla se bajó y una voz le preguntó.

- Es usted el joven Yami... ¿verdad? –preguntó la voz, aunque más bien sonaba cómo una afirmación-

- Bue... bueno sí... ¿Qué desea? –preguntó un tanto desconfiado, mientras se abría la puerta y una chica bajaba de la limosina-

- ¡Me da mucho gustó volverlo a ver, Mi Faraón! –ella hizo una reverencia-

- ¿Cómo dice?... ¿Faraón?... ¿Quién es usted?... (hizo una pausa) ¿Y de dónde saca eso? -preguntó Yami un poco alterado y esperando a que le diera una explicación-

- No se alteré..., mi nombre es Ishtar, Ishizu Ishtar, y vengó desde Egipto –se presentó-

- De… ¿Egipto? –repitió mecánicamente y un poco confundido-

- Así es... (asintió con la cabeza) mi familia tiene la misión de cuidar su tumba hasta el día en que usted regresé, y al igual que usted, yo también tengo un artículo del milenio –le mostró su collar-

- Ha estado también bajo el cuidado de mi familia, ahora, es mí deber portarlo, pero si he venido es por algo muy importante… ¿Es verdad que desea recuperar sus memorias, Mi Faraón? –le preguntó-

- Por supuesto que sí…, Usted... ¿Puede ayudarme? –preguntó sorprendido-

- En sí no puedo, pero… hay alguien que si podría ayudarlo, aunque… -hizo una pausa-

- ¿Aunque qué?... ¿Qué sucede? –preguntó un poco desesperado-

- No sé si quiera ayudarlo, tendré qué preguntarle –dijo dudosa-

- ¿Y quién es? –preguntó curioso, ya que quería saber quién podría ayudarlo-

- Bueno, aún no puedo decirle su nombre pero, es alguien que vivió con usted en el pasado, aunque esa persona ahora vive conmigo y mi familia, yo... sólo he venido a confirmar que en verdad usted desea recuperar su memoria –terminó de decir-

- Y... ¿Ésa persona vino con usted? –volvió a cuestionar-

- Bueno, si… -hizo una pausa-

- ¿Y cuál es el problema? –preguntó Yami-

- Yo tengo que volver lo más pronto posible, aunque... –se detuvo para pensar-

- ¿Sería posible que esa persona se pudiera quedar aquí? –inquirió cómo sugerencia-

- No lo sé, yo me quedaría con pendiente dejándola aquí sola..., no conoce éste lugar, podría perderse –Ishizu comenzaba a divagar-

- ¿Y si viviera conmigo? –sugirió Yami muy convencido de sí-

- ¿Qué? –su propuesta la tomó por sorpresa-

- Sí..., si yo me hiciera cargo de protegerlo mientras esté aquí; yo lo cuidaría bien –dijo muy decidido-

- Bueno… se lo consultaré... ¿De acuerdo?, si acepta entonces se podrá quedar, aunque… ¿No tendría problemas usted? –le preguntó preocupada-

- Bueno… Yugi y su abuelo fueron muy amables en permitirme quedar con ellos, y… estoy seguro que si se los dijo no habrá problemas, ellos entenderán –Ishizu sonrió, pues ha pesar de que había pasado el tiempo, el Faraón aún era una buena persona, seguía siendo responsable, decidido; no por nada había sido faraón-

- Bueno, ya tengo que irme, pero prometo hablarle en cuanto tenga la respuesta

- Esta bien, muchas gracias –Yami sonrió un poco-

- Ah... ¿Por cierto? –Yami se sacó de onda-

- ¿Podría darme el número para poder comunicarme con usted? n-n?

- o.Ó, Sí... por supuesto n-n?, es… -estaba un poco apenado-

- Bien, entonces al rato le habló..., fue un placer volverlo a ver, Mi Faraón n-n -hizo otra reverencia-

- E-el placer fue mió señorita Ishtar –Yami estaba un poco nervioso-

- Por favor sólo dígame Ishizu n-n –sonrió-

- Está bien..., Ishizu –una pequeña sonrisa se formó en sus labios-

- Bueno, entonces nos vemos n-n –subió a la limosina-

- Por favor, lléveme al hotel Paraíso –le dijo al conductor-

- Cómo diga señorita –la limosina se puso en marcha-

Yami, siguió su camino a casa, ahora el problema era que Yugi y su abuelo aceptarán que la persona qué lo podía ayudarlo se pudiera quedar en casa; en unos minutos llegó, se paró en frente de la puerta, tomó aire y respiró hondo, metió las llaves y abrió la puerta para después entrar y cerrarla tras de sí.

Al llegar a la sala se topó con ésta totalmente vacía, al parecer los chicos ya se habían ido, aunque..., aún quedaba rastró de su estadía ahí; a pesar de que la tele estaba apagada, los sillones estaban movidos y desaliñados, así cómo con palomitas en ellos y en el suelo; dejando a un lado esta revisión dejó su chamarra en una de los sillones.

- ¡Ya llegue! –anunció Yami-

En eso, alguien se asomó desde la cocina.

- ¡Ah, Yami..., que bueno qué llegaste!..., ya casi esta la cena, porqué no vas y te lavas las manos –sugirió el abuelo volviendo a entrar a la cocina-

- ¿No quiere qué le ayude? –preguntó mientras entraba a la cocina tras el abuelo-

- No te preocupes, todo ya está listo, sólo falta unos cuantos minutos..., mejor ve a decirle a Yugi y lávate las manos -sonrió-

- Bueno..., está bien –se dirigió a la habitación de Yugi, tocó la puerta y esperó a que Yugi lo dejará pasar-

- Yugi, ya va ha estar lista la cena –le informó entrando a la habitación-

- Muchas gracias Yami –agradeció sin verlo siquiera, ya que estaba tratando de resolver un ejercicio que llevaba más de media hora y no más no le salía.

Molestó por no poder resolverlo, cerró su libro y su atención se sentó en Yami, el cuál, permanecía sentado sobre su cama y sin decir nada.

- Yami –Yugi le llamó, pero no obtuvo respuesta, parecía que no lo había escuchado-

- ¿Yami?... ¿Oye..., Yami? –y cómo parecía no escucharlo, se levantó y se dirigió a él, estando unos centímetros tan cerca de su rostro le volvió a hablar-

- ¡¡Yami!! –el aludido se espantó-

¡¿Q-qué, qué sucede Yugi?! –Yami se sonrojó al ver el rostro de su ex-hikari tan cerca del suyo-

- ¿Estás bien? –le preguntó mientras tomaba una distancia más conveniente-

- Si... ¿porqué? –trataba de tranquilizarse-

- Bueno, es que te estaba hablando y tú no me escuchabas –argumentó recordando la escena-

- Parecías una estatua –fue a sentarse a su lado-

- ¿Qué te pasa? –preguntó preocupado Yugi-

- Nada... (hizo una pausa mientras reflexionaba), no es... nada –terminó de decir no muy convencido y siendo notado por el menor de los Motou-

- Sé... qué deseas recuperar tu memoria, y sé qué hay veces que deseas estar solo (hizo una pequeña pausa para agregar después) por eso tratamos de darte tu espacio, pero eso no significa qué no nos preocupemos por ti..., si nosotros podemos hacer algo por ti, sólo dilo, siempre estaremos contigo...¿de acuerdo? –volteó a verlo-

- Muchas gracias Yugi –sonrió un poco-

- Bueno, creó que la cena ya esta lista, vayamos –se puso de pie-

- Está bien n-n -también se puso de pie-

- Te apuesto a qué… (salió corriendo de la habitación) ¡Yo llegó primero que tú! –dijo mientras corría para bajar las escaleras-

- ¡Eso no es justo, Yugi –salió corriendo tras él-

La cena, había estado deliciosa, ahora estaban comiendo el postre, en sus adentros, Yami se debatía en hablar o no hablar, hasta que se armó de valor y dijo.

- Bueno, yo… (hizo una pausa atrayendo la atención de Yugi y el abuelo) Yo..., quiero decirles algo que me pasó hoy... –al decirles esto, ambos le pusieron suma atención-

- Hoy..., hoy conocí a una chica… -al decir esto se sonrojó un poco-

Al verlo, el abuelo y Yugi le empezaron a echar carrilla, incluso éste último lo golpeó ligeramente con su codo en sus costillas; al ver que ellos estaban malinterpretando lo que había dicho aclaró-

- ¡Pero no es lo que ustedes piensas! (negó con sus manos), la chica de la que les estoy hablando me dijo que... había alguien que podía... (volteo a verlos) ayudarme a recuperar mi pasado –cuando termino de decir esto, el abuelo y Yugi de nuevo actuaron normal y le volvieron a poner atención-

- Pero... al parecer hay un pequeño problema –dijo decepcionado-

- ¿Cuál es el pequeño problema? –preguntó intrigado el Abuelo-

- Bueno..., ésta chica, que por cierto, también tiene un artículo del milenio y viene de Egipto... –fue interrumpido por Yugi-

- ¿Un artículo del milenio? –preguntó Yugi un poco asombrado-

- Así es (asintió) al parecer a estado en su familia por siglos, Ishizu, me dijo que… tenía que regresar lo más pronto posible a Egipto -bajo un poco su cabeza-

- ¿Así se llama esa chica? –preguntó el Abuelo tratando de entender cada detalle-

- Sí, así es –afirmó Yami-

- Y entonces... ¿Cómo te puede ayudar si ya se va? –preguntó Yugi sin entender nada-

- Quién me puede ayudar es otra persona, también vino con ella, pero... no la pude conocer hoy... (tomó un poco de aire) la única forma es que esa persona se quedé, pero, Ishizu duda..., tiene pendiente de qué se quede sola aquí en la cuidad, y bueno… yo le dije… que si yo..., que si yo podía cuidar a esa persona mientras este aquí –terminó de decir con mucha dificultad-

- ¿Y qué te dijo? –cuestionó Yugi-

- Bueno, le iba a preguntar si aceptaba quedarse, aunque yo… quisiera saber sí..., es posible que..., se pueda quedar en esta casa –cerró sus ojos con fuerza no queriendo ver sus expresiones-

Cómo se formó un enorme silencio, poco a poco abrió sus ojos y vio a Yugi y al Abuelo que se miraban fijamente.

- Yo... sé qué no es justo, ustedes me dejaron quedarme a vivir aquí, y yo todavía les pido esto..., lo sé, soy una mala persona –se disculpó muy arrepentido-

- Bueno, si es la única solución para que puedas recuperar tu pasado… entonces está bien n-n –sonrió-

- ¿De verdad? –Yami no podía creerlo aún-

- Si, así es n-n -Yugi apoyó la decisión-

- Muchas gracias, Yugi, abuelo –sonrío-

- Y dime... ¿Tú le vas a hablar a la señorita o ella a ti? –preguntó curioso el Abuelo-

- Ella me iba a hablar, aunque..., si esa persona no acepta yo… -se desanimó de nuevo-

- ¡No te preocupes Yami, todo va a salir bien, ya verás! –Yugi puso su mano en su hombro en señal de apoyó-

- Gracias Yugi n-n –sonrió-

En eso, sonó el teléfono y todos voltearon a verlo, sonó dos veces más; el Abuelo y Yugi miraron a Yami para qué contestará pero tenía un poco de miedo a que fuera Ishizu y que le diera malas noticias.

- ¡Vamos, Yami contesta!, seguramente es ella –Yugi lo empujó hasta el teléfono-

- Es qué yo… -Yugi decidió ayudarle un poco, descolgó el teléfono y se lo puso a Yami para que contestará, una voz de oyó del otro lado de la línea.

- Bueno... ¿Hay alguien ahí?, Soy Ishizu Ishtar –en ese momento Yami se decidió a hablar-

- Si, Ishizu... ¿Qué sucede? –preguntó un tanto nervioso-

- ¡Ah, Mi Faraón!, le tengo buenas noticias, aceptó quedarse con usted –decía feliz mientras una figura al lado de ella trataba de escuchar-

- ¿En serio?, vaya eso me da mucho gusto, dígale que muchas gracias –agregó feliz-

- No se preocupé, y dígame... ¿Aceptaron que se quedará en su casa? –preguntó curiosa-

- Bueno pues... –en eso Yugi y su abuelo gritaron- Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiii

- Ya veo, bueno ahora ya es un poco tarde, pero... ¿Está bien si mañana la llevó a su casa? -le preguntó-

- Si, está bien, no hay problema, bueno, deja le doy la dirección... ¿Tiene en qué anotar? –preguntó-

- Si dígame… (anotó la dirección en un papel) Ah, si, ya veo, bien esta muy bien, entonces mañana nos vemos allá –terminó de decir-

- ¿Cómo a qué hora? –preguntó curioso Yami-

- Bueno, mi vuelo salé temprano...¿Le parece bien a las 7:00 de la mañana? –preguntó para confirmar-

- Sí, está muy bien, entonces hasta mañana, que pase buena noche –se despidió antes de colgar-

- ¡Muchas gracias, e igualmente Mi Faraón! n-n –dijo calidamente antes de colgar-

En eso, ambos colgaron, Yugi y su Abuelo estaban parados esperando a que les dijera qué había pasado, Yami los miró para después decirles.

- ¡Aceptó!... ¡Aceptó quedarse conmigo! –cuando se los dijo, ambos también se pusieron felices-

- ¿Y cuándo vendrán? –preguntó curioso el Abuelo-

- Mañana como a las 7 –respondió emocionado Yami-

- Bueno, entonces ya váyanse a dormir los dos –agregó contentó-

- Sí –dijeron al mismo tiempo Yami y Yugi, para después comenzar a subir las escaleras, aunque Yami se regresó y de nuevo les dio las gracias al abuelo de Yugi, después, subió las escaleras, y fue al cuarto de Yugi a agradecerle de nuevo.

- Yugi, muchas gracias –le dijo Yami de todo corazón al estar adentro de su habitación-

- No tienes porqué dármelas, me da gustó que por fin vayas a poder saber sobre tu pasado, y me da más gusto que vuelvas a sonreír, pero bueno, creó que ya hay que dormirnos... ¿No queremos hacerlo esperar, verdad? n-n –sonrió-

- Tienes razón, entonces nos vemos mañana, buenas noches n-n -se dirigió a la salida-

- Si, buenas noches –dijo antes de que Yami cerrará su puerta-

Después de irse a su habitación, se preparó para dormirse, después de acostarse en su cama, trató de dormirse rápidamente pero no podía, estaba muy emocionado por lo de mañana, se tranquilizo un poco y se dijo a sí mismo.

"¡Ya!, hay que dormir ya, sino mañana no me voy a levantar", después de decir esto, cerró sus ojos y se quedó dormido.

Así paso la noche, y pronto fueron las 6:00 de la mañana, Yami abrió lentamente sus ojos, vio el reloj para después levantarse; tenía que bañarse y apurarse para estar listo, así que tomó su toalla, ropa limpia y fue a bañarse, después de 15 minutos salio ya vestido, terminó de arreglarse y después bajo.

Cómo aún tenía tiempo se puso a hacerle el desayuno a Yugi, ya que él iría a la escuela cómo era costumbre; al poco rato, Yugi bajo listo para desayunar, le sorprendió ver a Yami ya listo e incluso terminando de hacer su almuerzo, pero lo entendía, Yami estaba muy emocionado porqué iba a poder saber sobre su pasado y era obvio que tuviera tanta energía.

- ¡Buenos días! n-n -lo saludo con una sonrisa en su rostro-

- ¡Ah, buenos días Yugi!... ya está listo tu desayuno, siéntate por favor –Yami comenzó a servirle su desayuno para después llevárselo a la mesa-

- ¿No vas a desayunar tú? –preguntó confundido al ver sólo su desayuno-

- No, es que estoy muy emocionado y no tengo hambre, al rato desayuno n-n -le dijo con una gran sonrisa-

- Está bien, pero prométeme que sí desayunaras al rato –aclaró Yugi-

- Te lo prometo Yugi n-n –dijo al final-

No había duda de que Yami estaba demasiado feliz, y eso le gustaba a Yugi, verlo feliz; ya que después de todo, él no sólo consideraba a Yami como el espíritu del rompecabezas, ni tampoco cómo su amigo, ni mejor amigo, más bien cómo su propio hermano; sin embargo, ambos fueron interrumpido cuando alguien tocó el timbre, está vez Yami no dudo ni un instante y el fue a abrir, cuando abrió la puerta se encontró con Ishizu, la cuál, le dio los buenos días.

- ¡Muy buenos días, Mi Faraón! n-n –Ishizu hizo una reverencia-

- Buenos días, Ishizu n-n –respondió cortés y calidamente el saludo-

- Espero que no hayamos llegado muy temprano –consultó su reloj-

- No, por su puesto que no –aclaró un poco nervioso-

- Bueno, entonces creó que ya es hora –se dirigió a la limosina pues la persona que la acompañaba aún no había bajado-

- Qué esperas, el Faraón no te va a comer, anda baja ya –ayudo a bajar a la persona que iba a bordo, la cuál, estaba muy nerviosa, ya hasta se había arrepentido de haber aceptado vivir con el Faraón y su familia-

Al llegar de nueva cuenta a la entrada, Ishizu se encargó de hacer las presentaciones.

- Bueno, Mi Faraón le presentó a Mana –se hizo a un lado dejando a la vista a la persona que estaba atrás de ella y que desde ahora viviría con la familia Motou-

- Mana, él es nuestro Faraón –ambos, se quedaron mirándose por algunos segundos, hasta que Yami decidió romper ése extraño y largo silencio-

- ¿Tú?... ¿Tú eres la chica de ayer? –dijo muy convencido y sin poderlo creerlo-

Continuará…

Aquí el 2 Capitulo, espero que haya sido de su agrado, bueno eso sólo lo puedo saber si me dejan un review con su opinión... ¡Vamos no se limiten, háganlo! (¿Se supone que los tratas de convencer? ¬¬?) ¿Qué?... o.Ó ¿Sé nota mucho? n-n? (De aquí a 100 cuadras ¬¬') Ah..., etto... sólo dejen reviews, si? n-n!