ETERNAL LOVE

por

Tary Nagisa

Aquí, el capitulo 3, espero les guste y deben reviews, sip? n-n?

Yu-Gi-Oh! No me pertenece sino a Kasuki Takahashi, Yo..., no pretendo hacer lucro de su trabajo, solamente tomé prestados a sus personajes para hacer un pequeño y simple Fic.

Yami ha conocido a la única persona que le puede ayudar a recordar su pasado, aunque nunca se imaginó que ésta, fuera la misma chica que conoció en el parque el día anterior... ¿Qué pasara ahora que ambos vivirán bajo el mismo techo?... ¿Realmente Yami recuperara sus memorias?

Aclaraciones:

( Palabras e intervenciones mías )

-lo que sucedió, se hizo, se dijo o lo que pasó-

.-. lo que dice Mana

-.- lo que dice Yami

- lo que dice cualquier otro personaje

(Alguna acción antes o después de algún dialogo )

"Susurros o Pensamientos"

La historia.

3 Capitulo 3- Una Nueva Vida

Ambos, permanecían afuera de la casa, Yami muy sorprendido de volver a ver a la chica que había conocido la tarde anterior, y la chica, qué sé llamaba Mana, lo miraba sin poder creer que después de tantos siglos, su Faraón y mejor amigo estuviera enfrente de ella, de pronto, salió de sus pensamientos y le contestó.

.-. Sí, así es..., mucho gusto –haciendo una reverencia-

-.- ¡No puedo creerlo! –decía muy sorprendido-

-.- Tú... ¿Eres la misma chica que conocí en el parque, verdad? –quería rectificar y terminar de atar cabos-

.-. Si –contestó un poco apenada-

- ¿Qué?, No me digan que ya se conocían –preguntó mirando a uno y a otro-

-.- Pues si..., nos conocimos ayer en el parque, ambos íbamos distraídos y no nos percatamos de la presencia del otro por lo que tuvimos un pequeño accidente –recordó el incidente-

.-. Si es verdad... ¡Aún me duele el golpe! –llevó su mano a su frente al mismo tiempo que se sobaba-

-.- ¿Te lastimé, te duele mucho? –preguntó preocupado-

.-. No, estoy bien, no me paso nada n.n –sonrió mientras le cerraba un ojo-

- Bueno, me alegra que ya se hayan conocido, espero que no haya ningún problema –volvió a mirar su reloj-

-.- No te preocupes, todo está bien –sonrió un poco-

- Bueno, ya tengo que irme se me hace tarde, pero antes… –volteó a ver como un señor bajaba el equipaje de Mana-

- ¡Ven Mana! –la abrazó con mucho cariño mientras se despedía de ella-

- Prométeme qué te portarás bien, y que no le causarás problemas al Faraón, si necesitas algo llámame al celular ¿De acuerdo? –la abrazó más fuerte-

.-. ¡No te preocupes Ishizu!, te prometo que me portaré bien y no le causare problemas al Faraón –puso su dedo meñique en señal de promesa-

- Está bien n-n –selló la promesa con su dedo meñique-

- Bien, cuídate mucho Mana –la dejó de abrazar-

- Mi Faraón, por favor cuide mucho a Mana –tomó las manos de Yami-

-.- ¡No te preocupes Ishizu, la cuidare muy bien cómo si fuera mi propia vida! n-n –miró a Mana, la cuál, estaba toda roja por aquellas palabras-

- Bien –volvió a mirar su reloj-

- Señorita Ishtar, es todo el equipaje –le informó el chofer poniendo la última maleta en el suelo-

- Bien, entonces, ya tengo que irme, Mana, mi Faraón cuídense mucho –les dio un abrazó a cada uno-

.-. Cuídate también, Ishizu –le dijo al ver cómo subía a la limosina-

Después de eso, ella dio la orden para que la llevara al aeropuerto, arrancando el auto enseguida.

.-. ¡Buen viaje Ishizu!... ¡Y cuídate mucho! –decía desde media calle, mientras movía su mano diciéndole adiós-

Mientras tanto, en la limosina, Ishizu sonreía y decía en susurró para sí.

"Buena suerte Mana, ahora… todo depende de ti"

Mana, aún estaba a media calle, por lo que su Príncipe llegó a su lado.

-.- Será mejor que entremos n-n -la tomó de la mano inconscientemente, mientras ella, se sonrojaba al sentir la mano de su Príncipe.

Ya en la banqueta de nuevo, Yami tomó dos maletas, una en cada mano y entrando a la casa, mientras Mana, le ayudaba con las maletas restantes.

Ya adentro.

-.- ¡Ven, quiero presentarte a alguien! –ambos se dirigieron a la cocina-

-.- Yugi, quiero presentarte a alguien –le decía, mientras éste, lavaba los trastes-

Al escucharlo, se quitó el mandil, se secó las manos en él, lo dejó en una silla y se dirigió con Yami para conocer a la persona que le podría ayudar con su pasado.

-.- Yugi, quiero presentarte a Mana, ella es quién se quedará con nosotros –decía muy feliz mientras se hacía un lado para que la viera-

- ……… -Yugi no pudo articular palabra al ver a aquélla persona-

Ahora, él estaba ahí, parado, petrificado, mirando a la persona que Yami le había presentado, la persona que viviría apartir de ése momento con ellos, la única, que podía ayudar a Yami, no había duda, estaba muy sorprendido ya que él esperaba que fuera un chico, y había resultado todo lo contrario.

Era una chica, y muy hermosa por cierto, ese día, Mana llevaba un vestido de tres cuartos, era de color azul marino, tenía muchos olanes, sus mangas eran largas hasta las muñecas, un listón de color blanco sujetaba las muñecas encima de las mangas, en la parte de adelante tenía encaje de color blanco y del lado derecho una rosa bordada, en la parte de atrás, tenía un moño; ella, llevaba calcetas de color blanco que le llegaban casi a las rodillas, así, como unos zapatos negros de plataforma, en su cabello, llevaba una diadema de color blanco.

Esto, más una sonrisa, hacían que ella estuviera más que hermosa, al verla de pies a cabeza, Yugi se sonrojó.

- Mu… mucho gustó Mana, yo soy Motou, quiero decir… Yugi, Yugi Motou, sí, ése soy yo –estaba demasiado nervioso y sonrojado aún-

.-. El placer es todo mió (haciendo una reverencia), y disculpe las molestias, joven Motou –se disculpó-

- No, el placer es mió, por favor siéntete cómo en tu casa n//n -decía un poco sonrojado pero ya más calmado-

- Y no me hablas de usted, háblame de tú... ¿sí?, el usted es para gente grande cómo Yami –volteó a verlo-

-.- ¡Yugi! –decía un poco enojado-

.-. Está bien n-n

- Bueno, será mejor que me vaya o llegaré tarde a la escuela –tomó su almuerzo y corrió hacía la sala-

-.- Está bien, ten cuidado... ¿sí? –dijo mientras se asomaba para ver cómo corría de un lado a otro guardando las cosas en su mochila y yendo hacia el recibidor dónde se puso sus tenis-

- Bueno, ya me voy, Mana un placer, y estás en tu casa n-n –terminó de acomodarse bien los tenis-

.-. Gracias y tenga cuidado n-n -contestó desde la cocina al lado de Yami-

- Adiós Yami, y "USTED" no haga cosas peligrosas para su edad –agregó divertido al mismo tiempo que habría la puerta-

-.- ¡Yugiii! –decía un poco enojado y con una venita en la frente, mientras la puerta, se cerraba-

Después de que Yugi se había ido, Yami y Mana seguía afuera de la cocina, mirando hacía la puerta, el Faraón trataba de tranquilizarse, después de lograrlo y regresar a la normalidad volteó a ver a Mana y le dijo.

-.- ¿Qué te parece si vamos a ver tu habitación? n-n –preguntó amablemente-

.-. Si, por supuesto n-n –contestó feliz y yendo por su equipaje-

-.- ¡No déjalas!, yo las subo todas, no te preocupes n-n –se dirigió por las maletas-

.-. Yo puedo, además también quiero ayudarlo –hizo unos pucheros-

-.- Bueno..., está bien, subamos n-n?

Yami subió primero las escaleras, al llegar hasta arriba dieron vuelta a la izquierda, llegaron casi al final del pasillo, y se detuvieron afuera de una puerta, el Faraón, bajo ambas maletas al suelo, mientras le decía.

-.- Ésta, será tu habitación de ahora en adelante –giró la perilla para abrir la puerta-

Era una habitación un tanto grande, tenía dos ventanas, ambas con vista a la calle, las cortinas, eran de color blanco, la cama era matrimonial, encima tenía una colcha rosa con blanco con la imagen de un oso de felpa, ésta (la cama), quedaba justo en medio de las dos ventanas, al lado derecho había un pequeño buró, encima, tenía un despertador, del lado izquierdo había otro buró que hacía juego con la recamara, encima de esté, estaba el teléfono.

Enfrente, pero del lado izquierdo estaba un tocador, tenía un espejo en medio y varios cajones, del lado derecho había un mueble dónde se encontraba la televisión, el reproductor de DVD y un minicomponente, entre la ventana del lado izquierdo y el tocador había un pequeño sillón que hacía juego con la habitación, del lado contrario, en la pared, estada el closet, era muy amplio, después de echar un vistazo rápido a la habitación, Mana, estaba muy feliz ya que era muy bonita y acogedora, apareciendo en su rostro, una hermosa y calida sonrisa, la cuál, Yami observo, provocando que él también sonriera.

-.- Pasa, ahora está es tu habitación... ¿te gusta? –preguntó-

.-. Si, me gusta mucho n-n -respondió feliz mientras entraba-

.-. ¡Vaya, es hermosa! –fue ha asomarse por la ventana-

.-. ¡La vista es increíble! –mencionó muy feliz-

-.- Por cierto Mana... ¿Ya desayunaste? –le preguntó desde el marco de la puerta-

.-. Pues… no... ¿creó, qué no? –seguía viendo por la ventana-

-.- Bueno… ¿Qué quieres para desayunar? n-n –preguntó calidamente-

.-. ¿Usted sabe cocinar? –volteó a verlo muy sorprendida-

-.- S-sí, un poco... ¿Porqué? n-n? -preguntó un poco apenado-

.-. n-n -sólo le sonrió-

-.- ¿Q-qué, qué quieres que te preparé? –le preguntó, aún, un poco apenado-

.-. Si es algo echo por usted, lo que sea me comeré con mucho gusto n-n

Al escuchar esto, Yami no pudo evitar sonrojarse.

-.- Bueno… entonces te prepararé algo muy especial n//n?

-.- Mientras hago el desayuno... ¿Por qué no empiezas a desempacar? –propuso-

.-. Bueno..., pero cuando acabe iré a ayudarle ¿de acuerdo? –aclaró muy convencida-

-.- Está bien n-n, entonces, te esperaré abajo–salió de la habitación cerrando la puerta detrás de sí, para dirigirse a la cocina-

Por otra parte, en la habitación de Mana:

.-. ¡Vaya, desempacar todo esto y acomodarlo será muy tardado! –decía algo desanimada y sentándose en su cama-

.-. ¡Ah..., ya se!... ¡Puedo acomodar esto en unos instantes! –se levantó de la cama muy entusiasmada por la brillante idea que se le había ocurrido-

.-. ¿Veamos, cómo era…? –se cuestionaba mientras cerraba sus ojos y empezaba a concentrarse-

.-. ¡Lo tengo! –comenzó a decir una frase en un idioma extraño, las maletas, comenzaron a abrirse solas, la ropa y todo lo que había en ellas estaba flotando en el aire, cuando abrió sus ojos vio con satisfacción todas sus cosas flotando-

.-. ¡Bien!, ahora ustedes van acá –señalo con su dedo índice, mientras movía un montón de ropa, la cuál, fue dirigida hasta el closet, el cuál abrió sus puertas y cajones, la ropa entró sin ningún problema-

Después, dirigió otro tanto de ropa pero está vez a los cajones, estos, al estar llenos se cerraban y entraban al siguiente, una pequeña cajita fue mandada al tocador, cuando la ropa estaba en su sitio, siguió con otras cositas, como por ejemplo, sus collares, el cepillo, los zapatos, todos colocados donde ella deseaba, pronto terminó de acomodar todo en su sitio, incluso algunos cuadros, lámparas, y objetos que hacían a la habitación más hermosa y acogedora.

Después de terminar de desempacar, miró el lugar y estaba muy satisfecha de los resultados, sí hubiera tenido que desempacar uno por uno las cosas, hubiera tardado horas, pero gracias a que en el pasado había sido una aprendiz de magia, ahora, después de tanto tiempo y de practicar tanto, así cómo la ayuda de una persona que la había ayudado en la magia después de la muerte de su maestro Mahado y toda la batalla librada, así como poder estar en está época, era algo que le debía a ella, a la que consideraba su mejor amiga.

Y ha pesar de que ahora no supiera dónde estaba, sabía que pronto la volvería a encontrar, ya que después de todo, ella se lo había prometido y siempre cumplía sus promesas, después de terminar, se levantó de la cama y se dirigió a ayudar a su Faraón.

En ese mismo instante, pero en otro lugar, Yugi Motou estaba a punto de llegara a su escuela, cuando fue interceptado por Joey.

- ¡Hey, Yugi! –le gritó mientras llegaba a su lado-

- ¡Ah, hola Joey!... ¿Cómo estás? –preguntó feliz-

- ¿Te pasa algo, viejo?, te vez… diferente, cómo con más ánimos –examinó visualmente a su amigo-

- Te parece n-n -contestó feliz-

No había duda de que estaba muy feliz, feliz por Yami, feliz por haber conocido a Mana, en pocas palabras, muy feliz, aunque no terminará de entender muy bien porqué.

Así, ambos se dirigieron a su salón, al entrar, vieron a Bakura en su lugar, también estaba Seto Kaiba, cómo era costumbre, en su lugar, a veces con su laptop, o leyendo un libro, pero siempre ignorando a los demás y lo que hicieran.

- ¡Hola chicos!... ¿Cómo están? –Bakura saludó animadamente a ambos-

- Bien n-n -respondió Yugi con una gran sonrisa, lo que no pasó desapercibido por el joven Ryo-

- ¿Te pasó algo bueno, verdad Yugi? n-n -afirmó muy convencido Bakura-

- ¿Verdad que sí, Bakura?..., algo está tramando Yugi –decía muy perspicaz el rubio-

- No es para tanto, chicos n-n? –dijo al fin, al mismo tiempo que Tea llegaba con ellos-

- Buenos... días chicos –saludó Tea un poco agitada-

- Hola –respondió son dejar de mirar a Yugi-

- Buenos días Tea n-n –contestó amablemente Bakura-

- ¡Muy buenos días Tea! n-n -decía animadamente Yugi-

- ¿Pasa algo? –preguntó mirando a Bakura y Joey para que le dijeran de que se había perdido-

- ¿Verdad qué sí? –le preguntó a Tea-

- ¿Qué Yugi trama algo? –cruzó sus brazos el rubio-

- ¿Porqué dices eso Joey? –preguntó Yugi sin entender nada-

- Bueno, estás muy feliz... ¿Porqué?... ¿Qué sucedió Yugi? –preguntó Tea con curiosidad-

- Bueno es qué… -en eso, entró Tristan corriendo y gritando-

- ¡Hey chicos!... ¡Qué bueno que ya llegaron! –decía muy emocionado y agitado mientras trataba de recuperar el aliento, cuando llegó con sus amigos, respiró hondo antes de decir algo-

- ¿Qué te pasa viejo?... ¿Porqué bienes tan agitado? –le preguntó Joey intrigado mientras los demás sólo lo miraban sorprendidos-

- ¿Ya saben? –les preguntó Tristan un poco más calmado-

- ¿Qué? –cuestionó confundida Tea-

- Qué hoy... (hizo una pausa)¡Qué hoy viene una alumna de traslado! –agregó muy emocionado el castaño-

- ¿Y eso qué Tristan? –contestó Tea un poco decepcionada y sin entender porqué era tan maravilloso-

- ¡Eso quiere decir qué...! –Joey y Tristan se empezándose a emocionar al darse cuenta de lo que significaba-

- ¡Chica linda! –dijeron al unísono Joey, Tristan, Yugi y Bakura, éstos dos último sólo para seguirles la corriente, pues ya sabia lo que ambos pensaban de los traslados y las posibilidades e ilusiones que éstos dos se hacían al creer que la chica de traslado les haría caso-

- ¡No se porqué se emocionan tanto! (dijo Tea un poco molesta y haciendo una pausa)... ¿Ya están seguros de qué en verdad es una chica? –preguntó sin darle mucha importancia al asunto-

- Además... ¿Qué les hace pensar que esa chica estará en nuestro salón?, el curso ya inicio desde hace dos meses, es casi imposible –volvió ha agregar en el mismo tonó-

- ¿Y eso qué?, Tea, hay posibilidades de que ella esté en nuestro salón, y que yo… (Joey empezaba a imaginar) ¡Ella podía ser mi novia! –decía muy emocionado e ilusionado, mientras Seto Kaiba reía un poco al escuchar esa tontería-

- ¡Si, por supuesto! (cerrando su laptop) ¿Y crees que ella saldrá contigo, Wheleer?... ¿Por qué mejor no te callas y te largas, eh? –le dijo Kaiba muy desafiante con su mirada fría desde su lugar-

- ¡Ah sí, Kaiba! (respingó molestó Joey) ¿Desde cuándo escuchas conversaciones ajenas, eh? –estaba enojado por su comentario-

- ¡Yo no escuché ninguna conversación bobo!, además, con su alboroto me desconcentran, y todo por estupideces, ja ja –rió a su manera-

- ¡Ah, sí!... ¿Pues yo no nunca he visto ninguna chica detrás de ti?, Kaiba –agregó desafiante el rubio-

- ¡Vamos Wheleer, yo puedo tener a la chica que quiera! (tonó y actitud arrogante)¿Sabes Porqué? –preguntó el oji-azul, pero no hubo respuesta por parte de Joey-

- Porqué soy Guapo, Inteligente, y Rico, cualquier chica se moriría por estar conmigo, a diferencia de ti Wheleer, ja ja ja –rió de nuevo, causando que éste, quisiera lanzársele encima para callarlo a golpes-

- ¡Vamos Joey tranquilízate! –le decía Yugi mientras trataba de detenerlo-

Para suerte de todos, y sobre todo de Joey, el profesor había llegado.

- ¡Bien, siéntense jóvenes! –todos tomaron su lugar, algunos de mala gana-

- Bueno, quiero decirles que hoy es un día especial –todos se miraban pues no comprendían a qué se refería el profesor-

- ¡Vamos, guarden silencio! –se dirigió a la puerta-

- Bien..., desde hoy una nueva alumna de traslado estará con nosotros, así que esperó que sean amables con ella y que la ayuden a sentirse cómo si estuviera en su escuela –índico el sensei-

- (Tristan se levantó de su lugar) ¡Siii!... ¡Lo sabia! –muy emocionado-

- Joven Taylor, por favor tomé asiento –ordenó el Profesor-

- Si, lo siento –se disculpó y enseguida Tristan se sentó, mientras el Profesor abría la puerta y veía a la nueva alumna-

- Pasé por favor

- Si, Gracias –la alumna nueva entró y se detuvo al frente del salón-

Todos se le quedaban viendo detenidamente, a pesar de eso, ella no se incomodo, dirigió su vista a observar a sus nuevos compañeros de clases, los cuáles, la veían entre confundidos y sorprendidos.

Su vista, fue a posarse en el joven Kaiba, el cuál, al notar que lo observaba ni siquiera se inmutó, al contrario, él, la miró de una forma desafiante; su vista de nuevo se posó en el joven Yugi, el cuál, se sonrojo y desvió la mirada al encontrarse sus miradas, brevemente, miró a Joey y a Tristan, incluso hasta Tea, la cuál, se sorprendió y no supo si realmente la había mirado a ella o sólo había sido su imaginación, por último miró a Bakura, pero está vez fue de una manera distinta, éste, se percato del hecho y ella simplemente le sonrió, asiendo que se sonrojara un poco.

El Profesor estaba escribiendo su nombre en la pizarra.

- Esté es su nombre..., Miyazawa Denali –dijo al terminar de escribirlo-

Continuará…

Aquí el capitulo 3, espero que haya sido de su agrado n-n?, espero que dejen reviews si leyeron esto, sólo para saber si les gusto o no n-n? (Otra vez tú con lo mismo ¬¬) ¿Qué? u.u no pueden culparme por intentarlo y motivarlos a que dejen su opinión, después de todo, es un país libre, ne? (¬¬# Hm...) En fin u.ú olviden estás "interrupciones" y dejen reviews, si?, yo lo haría si alguna vez ustedes escribieran un Fic o cualquier cosa por el estilo... ¡Oh, sí!, no hay duda u-ú