"La Chica Para James"

Por Crystal.

Cáp.3 "Miradas y Alianzas".

"La hora de la cena llegó y James no apareció. Cosa extraña, ya que ninguno nunca, había faltado a una comida sin que el otro supiera. Me extrañó no verle en parte de la tarde y tampoco a la hora de la cena. Pregunté a varios a mi alrededor- incluyendo a unas cuantas chicas de las diversas casas para preguntarle si lo había visto. Todas me respondieron con negativas".

"Le pregunto a Remus y este me responde con una negativa. El sujeto ni siquiera nos digna mas de tres palabras juntas últimamente. No se que le ocurre y tampoco habla de ello. Peter me responde que lo vio cuando nosotros lo vimos: eso fue esta mañana"

"Entonces, se aproxima Louise Mccartney de Ravenclaw a mi y me quedo esperando su comentario"

-Me dijeron que buscas a Potter.

-Así es.—afirmó el hombre de ojos azules.- ¿Lo has visto o solo viniste a preguntarme eso?

Encogiéndose de hombros declaró con el ceño fruncido.- Solo vine a decirte que, lo vi en la biblioteca... temprano.

-¿En la biblioteca, James? – preguntó Sirius algo dudoso. Remus levantó la mirada del puré de patatas y pollo para ver con incredulidad a la muchacha.

Afirmó abochornada en el momentáneo período de atención recibido de los muchachos. Remus preguntó con cortesía..- ¿Qué estaba haciendo en la biblioteca?

Y es que la situación era en verdad, sorprendente.-No se- respondió ella algo abochornada. Fuera de pequeñas cicatrices que tenía en su cuello, Remus Lupin era un chico soñado. –Pero no estaba solo si a eso se refieren...- atrayendo ahora miradas aun mas curiosas.

-¿En serio? – preguntó Sirius ahora preocupado.- ¿No estaba solo? James jamás va a la biblioteca al menos que sea por una investigación para nuestras andanzas...

-Eso a ti no tiene porque preocuparte- declaró Remus sorprendiendo a Sirius.- James tiene derecho a su vida muy aparte a la de nuestro grupo de amigos.

Sirius hizo un ademán que se clavaba a si mismo un puñal en su pecho. Con melodramática voz recalcó.- ´¿Acaso predicas que nuestro grupo, como una familia, no tenemos derecho a velar por el bienestar de los demás?

Remus le miró un instante antes de ponerse de pie y declarar- No. Solo te digo que cada uno es un individuo. Como tal, no podemos siempre depender que andemos en los pasos del otro...

-¡Inaudito! Eso rompe claramente con la ley 39 de nuestra sociedad "Solo depender de tu hermano Merodeador" dices una abominación.

-Ehhh ¿Ya puedo irme? – preguntó Louise algo nerviosa como Sirius estaba subiendo su tono de voz.

-Claro Louise... gracias- respondió Remus azorándole con su dulce sonrisa.

-¡No, no se va! – declaró Sirius. Louise hesitó pero ante la mirada de Remus, se retiró lentamente antes de ser advertida por el Merodeador de cabellos negros.- James necesita ahora mas que nunca a sus amigos...

-Él, de vez en cuando necesita tiempo a solas... es todo.- declaró Remus con firmeza- Tienes que entender que no siempre seguiremos juntos...

-¡Te comportas como uno de Slyterin! – alza la voz su amigo atrayendo miradas a su alrededor.

-¡Y tu como un celoso! – declaró marchándose del sitio atrayendo miradas a su alrededor.

Sirius en respuesta, tiró una sonora carcajada. Su mirada irremediablemente fue a pocos asientos de él donde una muchacha de ojos azules le miraba como si llevara un abrigo de piel de serpiente en su cuello acorde con un ave muerta en su cabeza.

-¿Qué demonios miras March?

-Nada interesante, eso puedes estar seguro.- declaró ella altanera y volteó su mirada.

"Grandioso. Ahora no puedes anotar puntos extras con ella" suspiró resignado. Realmente pensó que ese sería su día.

Salió del salón y usando el Mapa del Merodeador, observó que James estaba en la habitación de ellos. guardando el mapa, escuchó la puerta del Gran Comedor abrirse y volteándose notó a Louise. – Se me olvidaba algo...

-¿Qué cosa? – guardando el mapa fuera del alcance de la mirada de la muchacha.

-James Potter no estaba solo. Lily Evans estaba con él. solo por si te interesa saberlo... – agregó con precaución. Después de ello, volvió al comedor.

Sorprendido ante aquella revelación, Sirius marchó con prisa a las habitaciones en la Torre de Gryffindor. Sospechaba que algo extraño ocurrió y tenía que ver con la pelirroja. No era escondido para él, los sentimientos de James por la pelirroja de Gryffindor. Abriéndose paso por el retrato vio algunos alumnos ya acomodados en los muebles. De ahí fue a sus habitaciones donde abriendo la puerta, encontró a James sin la túnica pero con el resto del uniforme puesto. Estaba echado en la cama con la mirada al techo.

-¿Por qué no bajaste a cenar? – preguntó Sirius, haciendo a un lado el libro de Historia de magos negros en el siglo cuatro que estaba en la cama junto a su amigo.- ¿Qué, te sientes mal?

James se quedó mirando el techo y Sirius le observó un largo rato. James hizo ademán de agarrar algo entre sus dedos y dejarlo ir.

Al poco rato, James le observó con extrañeza y declaró con voz cansina- Sirius ¿Cuándo llegaste? No te había visto...

Sirius suspiró profundamente y declaró con precaución.- ¿Sabes? Todo esto se solucionaría y te darías cuenta de una vez y por todas que no es alguien para ti, si la invitas a Salir.

James se le quedó observando con curiosidad y preguntó.- ¿De quien hablas?

-¿Cómo que de quien? De Evans por supuesto... – James se incorporó mirándole como si hablaba ruso.- ¿Qué, ahora me dirás que no te gusta Evans? Si es por ella que estás echado en la cama en vez de cenar con tus amigos...

-¿Por qué rayos dices eso?

-Porque estabas con ella en la biblioteca el día de hoy.

James le observó con cierto rencor para añadir.- ¿Ahora te dedicas a espiarme Canuto?

-No te espío...

-Porque la gente puede malinterpretar nuestra amistad amigo...

-¡Deja de decir tonterías para desviarnos del tema! – viendo como sonreía el chico de gafas y mirada almendrada. – Deberías invitarla a salir y terminar con esta obsesión.

-No tengo obsesión de nadie...

-Si, como no- declaró de manera irónica.- A Evans vienes observándole raro y como troglodita, desde que estábamos en quinto. Solo que para esa época eras mas estúpido.

James se le quedó observando un instante para después, sacudir su cabeza de manera negativa. – No tengo tiempo para tonterías... tengo un partido contra Hufflepuff y si queremos ganar el torneo, tengo que lograr que los demás pongan la cabeza en su lugar...

-Si, si, se que eres el capitán este año... después de todo, eres el mejor jugador de quiddicht de todos los tiempos.

-No soy el mejor pero sobrevivo – admitió James humildemente. – Pero si queremos ganar, debemos poner nuestro mejor esfuerzo en ello...- haciendo una pausa – Además, no creo que sea conveniente, invitar a Evans a salir...

-¿Ah si? ¿por qué es eso?

James sonrió con cierta melancolía para declarar- Lily anda con Mattew Cornell de Ravenclaw...

Sirius se quedó observándole unos instantes en donde vio la mirada de derrota en el rostro de su amigo. Dándole una palmadita en el hombro declaró.- Lo siento amigo... pero, ¡Ahí tienes! Es la prueba mas concisa que ustedes dos son como agua y aceite...- sonriéndole agregó.- Lo que tienes que hacer es sacar esa idea de tu cabeza y concentrarte en lo que realmente importa. Quien sabe- sonriéndole mas abiertamente mientras tomaba sus pertenencias para ir al baño común- Tal vez, para cuando nos graduemos, Lily no andará ya con ese chico y podrás invitarla a salir...- saliendo de la habitación.

James lo observó marcharse y suspiró resignado. Tal vez tenía razón: No habría posibilidades de acercarse a Evans. El Michael ese, era uno de los alumnos mas populares del colegio.

En ese momento, divisa la mirada color miel de Remus quien le observa desde el rellano dela puerta.- Hola Cornamenta... – sentándose a su lado.- Te echamos de menos en la cena.

-Si. Ya Canuto me puso al tanto- declaró James enderezándose las gafas. Observó a Remus con simpatía y declaró. - ¿Todo bien?

-Mas o menos – declaró Remus – Escuché un instante atrás lo dicho por Sirius... acerca de Evans...

James recordó que Remus y Lily parecían llevarse "Muy bien" temprano aquel día.

-¿Ah, si? ¿Qué con ello? – levantándose para no verle al rostro.

-Si. Si te has percatado Evans es de esas chicas muy dominantes y con autoridad. Ese tipo de chicas, no es necesario aproximarse con demasiada timidez...

-Es la palabra de la experiencia ¿no es así? – declaró con cierta apatía su amigo. Remus le observó intrigado ante su forma de conducirse y James agregó.- La voz del especialista. ¿no es cierto Lunático?

-No se que hablas, James- declaró Remus algo retraído.- Solo te explico que, Lily, contigo, siempre se mostrará a la defensiva. Es una buena chica. Pero dada siempre las diferencias entre ustedes dos, siempre habrá algo de defensiva en su conducta.

-Ustedes parece que se llevan demasiado bien- argumentó su amigo con una pizca de celos en su tono de voz. -¿Acaso no sabes que anda con Cornell de Ravenclaw? – declaró para dar el "tiro de gracia".

¿Por qué rayos hacía eso? Sabía que una de las cosas que habían en la vida de Remus era su problema "Canino" tres veces al mes. Remus era demasiado retraído con las chicas.

¿Y justamente tenía que usar a Evans como arranque para adquirir confianza con las chicas?

-Claro que lo se- declaró Remus sonriéndole sutilmente.- Tu prima Samantha...- sonriéndole sutilmente. – Me la encontré saliendo de Cuidado de Criaturas Mágicas.

James se le quedó observando un instante y suspiró sonriendo y alivianando el ambiente.- ¿Cómo está Samantha?

-Bien. – respondió sonriéndole a James- Según explica, irá a tu casa en Londres para las fiestas Navideñas.

-Eso quiere decir que te irás con Sirius y conmigo a pasar las fiestas en casa.

Afirmando Remus agregó.- No te hagas ideas. Samantha es una buena chica.

-Es una gran chica. Deberías invitarla a salir.

-Olvídalo amigo. Samantha tiene bastante con ser de la familia que es para añadirle esto- señalándose a si mismo con desprecio. James frunció el rostro.

-No eres tan mal parecido...- se burló su amigo evadiendo sus verdaderas razones para no salir con ella.

-James: No voy a salir con ella y con ninguna otra chica en particular...

-Me parece extraño. Cuando te llevas "Tan bien" con Evans.

Remus sacudió su cabeza y agregó.- Estás diciendo incoherencias – no entendiendo las presunciones de su amigo.- En Fin. El asunto es que, con mi "problema" no es fácil para mi pedir "Caminatas románticas" bajo la luna llena.

-Pero le gustas. Las mujeres tienen cierto imán para los chicos "buenos" como tu y los "Chicos incorregibles"como Sirius o yo, siempre conseguimos traer los problemas en vez de una chica estable. Lo único que las chicas ven en mi, es que era un buscapleitos en los primeros cursos y siempre atraigo los problemas...

-Que eres un deportista estrella que en tres años estará en la división de Londres para los Mundiales de Quiddicht. Firmarás autógrafos para antes de los veinte años y podrás retirarte a los treinta con la fortuna de tus padres...

-¿Crees que es todo lo que hay en esta vida Lunático? ¿El dinero?

-No lo se. Pero es bueno tener dinero- sonrió con suficiencia- para estar vistiendo este tipo de túnicas- señalando su túnica cosida por sexta vez en su manga pues se enganchó con unos matorrales la semana anterior y tuvo que tomar aguja e hilo y coserla él mismo.

El dinero no sobraba en los Lupin para túnicas de repuesto a mitad de año.

James se sintió mal al mencionar el dinero. Remus no tenía tanto dinero como él o Sirius. Aunque eso no le quitaba todas las cualidades sobresalientes del sujeto, aun eso, lo consideraba un obstáculo además de su problema "canino", en noches de luna llena.

-No le gusto a Samantha. Es muy agradable y todo lo demás. Como es de simpática con todo el mundo. Y bien, no le doy razones para odiarme.

-Pero ¿no has aceptado nunca una invitación de ella?

-James: Samantha es una chica cordial. Es todo... no te pongas a imaginar cosas...

Es una pena que saliera en Slyterin. Es decir...- sonrojándose sutilmente pero James sonrió- No es como los demás de Slyterin.

-Si. Samantha es algo rara. Nunca ha encajado en la familia del Tío Athos. Mi tía Cleothilde para no variar, siempre vive diciéndole que "No lleva respetuosamente el apellido Mathis" sea lo que sea eso. El asunto es que, este año va a casa para la fiesta de Navidad... así si finalmente te animas a invitarla a salir.

Sacudió su cabeza y declaró.- No James. No voy a salir con Samantha.

-Pero ¿Si con Evans? – preguntó inquieto.

-No salgo ni saldré con nadie. Mi vida es bastante complicada sin añadir a una chica a la mezcla- tomando con violencia sus artículos de baño para dirigirse a las duchas- y te agradecería que no me tengas condolencias a mi persona y me dejes en paz en definitiva- saliendo con prontitud de la habitación.

James se echó nuevamente a la cama y observó al techo nuevamente. La imagen de la pelirroja venía a su cabeza. Pero también venía la imagen del jugador de Ravenclaw tomándole de la mano. La cabeza le dolía de tantas vueltas que le daba a la situación.

Finalmente se quedó dormido.

Cuando salió al siguiente día de la clase de Pociones, se dispuso a partir al campo de quiddicht. Tenían prácticas aquel día y estaban atrasados si tenían partido con Hufflepuff.

Cuando marchaba para el campo se sorprendió al notar en el camino a una chica que le esperaba parecía a él por su reacción. Se aproximó a él con prontitud y declaró- Hola Potter...

-Samantha... – notando sus cabellos agregó.- ¿Qué rayos... hiciste con...

y es que no era para menos. Samantha usualmente tenía un cabello negro liso. Tan negro como el de James- siendo primos segundos, casi terceros.- Y en aquellos momentos sus cabellos estaban aclarados unos mechones mas que otros: unos matices color canela cruzaban desde el nacimiento de su cabello hasta la punta. James sonrió inevitablemente y ella le devolvió la risa no evitando tocar los mechones aclarados. Samantha Mathis a diferencia de la mayoría de las chicas que James conocía tenía la tendencia de percatarse de cosas que los demás a su alrededor no. Era bastante introvertida. Sus ojos entre grises y azules eran un deleite para los chicos. Pero por alguna extraña razón que James desconocía hasta ese momento, ella no salía con ninguno.

-¿Mi cabello? Bueno, es mi regalo de navidad para mi madre- se rió con ganas. – Es la única manera de "rebelarme en casa" pero a estas horas no dudo que mi hermana le ha ido con el chisme en una lechuza. En fin, no fue a mostrarte mi cabello que he venido.

-Pues habla de prisa- declaró James- Tengo práctica de Quiddicht ahora mismo- señalando el campo de juego.

-Lo se- declaró ella.- Es que... lo se...- concluyó.

-¿Sabes, que?

-Lo de Lily. – declaró como si estuviera abochornada unos instantes- Que te gusta ella... y que anda con Mattews.

James retomó el camino dejándole sorprendida por unos instantes.- ¿Adonde vas Potter?

Le alcanzó y él le respondió.- Al juego. Se hace tarde- Samantha se interpuso entre él y el camino extendiendo sus manos para no dejarlo pasar- Sammy: déjame pasar- como cariñosamente le decían algunas personas y selectas.

-¡No! No te dejaré pasar... tengo... una proposición de negocios para ti.

James alzó una ceja y se detuvo mirándole con detenimiento. – El único que acepta proposiciones de negocios es Sirius...

Ella sacudió su cabeza y agregó- Ni me menciones a Black por favor. La semana pasada tuve la desgracia de encontrármelo besuqueando a Eloise. – haciendo ademán de asco.- Prácticamente le tenía la mano metida por...- Sonrojándose al instante y tosió.- Bueno... ¿Quieres ayuda o no?

-Aun no te entiendo.

-¡Vamos Potter! Estás loco por Lily Evans...

-Yo no ...

la muchacha se rió con ganas. Aguantando su risa declaró – Si, si... siempre me ha dado risa eso de ti. Las mujeres, contrario a los hombres, notamos cositas a nuestro alrededor que en un millón de años, un hombre no notaría. Estás loco por ella... lo que en cierta manera, es agradable. Y lo que en efecto, podría ayudarme a mis propósitos...

-¿Propósitos?

Asintió para añadir con gesto de confidencia- Te ayudaré con Evans...

-¡Vamos! – declaró incrédulo.- Tu no puedes ayudarme con ella...

-Claro que si puedo. Evans y yo nos llevamos de las mil maravillas. Puedo ayudarte con ella.. .es mas, puedo, incluso conseguir que salga contigo en una cita.

-¡Imposible! Anda como dijiste con Mattews.

-Lo de ellos, es bastante elástico Potter. – declaró con sabiduría.- Pero... puedo conseguirte una cita con ella a Hogsmeadge. La próxima salida del colegio... es el domingo.

-Sammy- declaró él dudoso. Incluso sonrió dubitativo.

-Confía en mi.

-¿Conseguirías que Evans, Lily Evans saliera conmigo?

-Así es. No dudes del poder de convencimiento.

James le miró con duda. ¿En verdad, ella podría convencerla? Pero si Evans, siempre había dicho que él no era de su agrado y que lo odiaba con cada fibra de su ser? ¿Cuándo había cambiado de parecer?

-¿Qué dices James? – llamándole por su nombre de pila y saboreando la victoria.

-Bien... está bien...

-Excelente...- declaró ella sonriéndole.- ¡ah! Solo una cosita...

-Sabía que esto no me saldría gratis.

-.Nada en esta vida es gratis. – declaró ella con superioridad.- Si te consigo esta cita, tu me conseguirás una cita con Remus Lupin.

James se quedó sorprendido y estático por un segundo. -¿Qué dijiste?

-Una cita. Me conseguirás una cita con Lupin.

-Olvidalo.

-'¿Qué? ¿Por qué?

-Remus no saldrá contigo ni en un millón de años. – viendo que lastimaba su ego, ya que sus ojos mostraron algo de tristeza y consternación además de que sus mejillas mostraron rubor agregó inmediatamente- No es por ti... en verdad, a él no le llama la atención salir. ya sabes... citarse con chicas.

Samantha le quedó mirando un segundo y abrió los ojos como platos. - ¿En serio? Bueno, - sonriendo nerviosa y abochornada- No me lo hacía de ese tipo.

-¿Cuál tipo?

-Que no le gustan las chicas...

-¡Espera! A él si le gustan las chicas... solo que no le gusta eso de citas y salir. Ya ves que, no sale con ninguna.

Suspiró resignada y aliviada también ¡Y es que a ella le gustaba mucho!

-Bien. Pero ¿Me ayudarás o no?

-Samantha: - declaró James arrojando su escoba a un lado del camino. Apoyó sus manos en los hombros de su casi prima y declaró con solemnidad.- Quisiera ayudarte. Pero Remus está tajante con respecto a salir con alguien. No quiere. Y tiene sus razones para no querer...

Samantha se quedó mirándole a los ojos a través de sus gafas. Finalmente declaró.- Es por el asunto de su licantropía, ¿Cierto James?

James se quedó de piedra. ¿Acaso había escuchado bien? No. No podría haber escuchado aquello de labios de Samantha. Era imposible.

Riendo nervioso declaró.- ¿Licantropo? ¿Samantha, que dices? ¿no me digas que has vuelto a meter de incógnito Firewhisky al colegio?

Sonrojándole intensamente replicó la joven. -¡Pero claro que no!

-Pues si lo parece. ¡Por favor! ¿De donde sacas esa idea tan loca?

-¿Crees que no me daría cuenta? ¡hazme el favor! Los días que Remus siempre ha faltado al colegio son los días previos, durante y posteriores a la Luna llena. Y entonces, están esas cicatrices...

-¿Cicatrices?

-Si, cicatrices... sus marcas en la cara y el cuello. –exasperándose de estar perdiendo el tiempo.- No soy tonta. Y te aseguro que, no soy la única que se ha percatado. Solo que, Lupin es tan apreciado que prefieren hacerse de la vista gorda...

-Muchos odian a los licántropos.

-No yo. Son criaturas que son lo que son pero no por elección propia. Es mas- sonrojándose.- Eso no le quita a Lupin ser quien es...- haciendo una pausa- ¿Vas a ayudarme o no?

-Trataré –declaró finalmente.- Haré lo posible...

Samantha se inclinó a James y le besó en la mejilla declarando-.- ¡Sabía que podía contar contigo! – sonriendo.- Nos veremos en el patio el domingo antes de la salida a Hogsmeadge.

-Bueno... – declaró el sujeto aun inseguro que ella convencería a Evans que dejara a Mattews para salir ¿con él?

"No te hagas de falsas esperanzas Potter" declaró James retomando el camino al campo de quiddicht. "dudo que ella logre convencerla mas de lo que me tocará a mi convencer a Remus..." imaginándose la pataleta que haría su amigo. "Bueno. Lo que no sabe, no le dolerá" declaró con determinación ante la conclusión que, no le diría nada a Remus hasta que tuviera cara a cara a las chicas.

---------- Continuará.