La chica para James

Por Crystal

Capitulo cuatro- Emboscada.

"Quien dice que las mujeres son las criaturas mas fáciles de ser comprendidas¡Otra mujer a lo mejor! Cuando no se sienten bien con los hombres, forman grupos de chicas en las mismas condiciones para acabarnos con sus palabras venenosas y lenguas filosas. ¡Si lo sabré yo! Hay un club de las chicas que, que son de aquellas que he dejado de salir con ellas y lo único que hacen todo el santo día es criticarme. No tengo la culpa que lo nuestro no funcione. No tiene propósito estar o mantener una relación cuando una de las partes se siente incomoda con la otra. Pero ellas ven el amor... cariño, ternura y romanticismo. Los hombres, somos diferentes. No nos llevamos de sentimentalismos pero tenemos las frases adecuadas para llevar a cualquier chica a donde queramos. Ninguna se me niega si me empeño a ello... bueno, hay unas pocas que, admito que no se rinden a mis encantos. ¡Pero por favor: incluso Mirtle me ha espiado en las duchas! de tan irresistible que me encuentran incluso los fantasmas. Creo que los hombres somos mas fáciles de complacer y de entender. ¡Si señor: tenemos las de ganar!"

-Esto es fantástico ¿no es cierto Lily? — preguntaba Samantha mientras andaban del brazo caminando por Hogsmeadge. —Podremos ir a las Tres Escobas y me ayudarás a escoger un vestido en la tienda de la Señora Protger. Estoy por tomar un vestido color celeste para la fiesta de Navidad... y la Señora debe de tener uno adecuado para la ocasión.

-¡Falta mucho para la fiesta Samantha! — se alarmó Lily.- ¿Por qué tomarás ese vestido ahora?

-Bueno, es que...- ocurriéndosele de repente.- ¡Ya me conoces, siempre quiero tener varias opciones a la vista! — observando por la calle haber si veía venir a los chicos. Comenzaba a perder las esperanzas cuando delante del negocio de la Señora Protger, no habían señales de Potter o Lupin.

-No se. Siempre y cuando nos reunamos con Mattew. — declaró dudosa — le prometí que tomaría un té con él.

Ingresaron en el local y escucharon la campanilla sonar mientras Sam le replicaba- No te entiendo Lily. Hace dos años, respirabas aire por que James Potter te observara... — revisando los vestidos.

-¡Como se te ocurre decir algo así! — declaró abochornada mientras su amiga observaba con interés un vestido con un corset en piel de dragón. - ¡Lo odiaba! Era un petulante, presumido, tajante, terco, insoportable, malcriado...

-Ah ¿Significa que no lo es ya? —preguntó observándose en el espejo de la tienda el cual replicó - Vamos Evans... Sería ciego quien no se da cuenta del perfecto enlace que hay entre tu y Potter...

-¿Ahora que hablas? Se nota que andas tomada...

Sam suspiró irremediablemente ¡Hasta en eso se parecían!

-No, no... — Tomando ahora un vestido color rosa pálido de tirantes y que llegaba hasta las rodillas.- ¡Vamos! En la familia de Potter no ha habido una muggle en trescientos años... son cuatro generaciones juntas.

-Ahora me dices que, tendrá que, quererme como novia por su familia.- tomando un vestido color celeste de los exhibidores.

-No. Digo que, al menos que haya una fuerte razón por la cual, no puedas salir con Potter... me la digas ahora...

-Porque no me gusta- declaró sin ánimos.

-Lily: te gusta James. No te gustaba el todo lo que dijiste anteriormente de él... pero no es así...no mas.

Lily rió con ganas. -¿Qué no es así? Tengo acaso que recordarte que colgó al Snape de la torre de astronomía la semana pasada.

-No fue él. fue Sirius. Sabes que se odian a muerte.

Lily chasqueó la lengua para decirle.- Esa es otra; no se que le ve a alguien como Black. Para tenerlo de amigo.

-Me tienes a mi de amiga ¿no? — Declaró añadiendo.- Y soy lo peor que se puede decir de amigas...-

Lily sonrió e iba a responderle cuando la puerta se abrió y un corrillo de chicas de Slyterin con una muchacha de pelo claro como la luna y ojos fríos observó a ambas con desprecio, estaba a la cabeza. Ella respondía al nombre de Narcisa. No tardó en lanzarle una mirada de odio a Samantha, pero con quien se descargaba con ganas era con la pelirroja.

-Vaya, vaya... no sabía que, en esta tienda aceptaban animales...- declaró con veneno en la voz. — o mejor dicho: criaturas peores que los animales.

Samanta apretó con fiereza la percha que tenía el vestido que se medía.

-¿Entonces encontraste algo a tu altura aquí, Evans? — preguntó Narcisa con una sonrisa de autosuficiencia.- Aunque, no creo que, tengas el dinero suficiente para comprar aquí.

-¿Viniste a causar problemas Narcisa? Porque si es así la puerta está detrás de ti- declaró Samantha.

Narcisa observó de arriba abajo a la pelirroja mientras se aproximaba y Sam se acercó mas a Lily. La primera dijo con autosuficiencia- No se como el profesor Slug te admite en su club. Pensé que no admitía a Sangre Sucias inmundas...

-Eso es extraño Narcisa- declaró Lily sin dejarse amedrentar- Pensé lo mismo cuando te vi allí también. — borrándole la sonrisa de su rostro a ella y a sus amigas.

-Cuidado Evans... mucho cuidado... no sabes lo que estás deseando cuando te pasas de listas con nosotras- observando a Samantha agregó.- Aunque, por otro lado, no debe de sorprendernos verte con esta — dirigiéndose a Samantha.- "Basura busca basura"

-Aja...- riéndose y con señal de haberlo comprendido todo.- ¡Ah Gracias por habérmelo aclarado todo! Ahora puedo poner mi mente a descansar- señalando al grupo de chicas detrás de Narcisa- Ya puedo decir que entiendo porque todas ustedes andan juntas en manada...

Una de las chicas de Slyterin avanzó hasta ella pero no lo bastante rápido, pues Samantha había sacado su varita y se la rozaba en el mentón a Narcisa y replicó.- Te lo ruego... hazlo...- con una sonrisa de victoria.

Todas se quedaron estáticas. Eso fue hasta que llegó la Señora Protger y observando lo que ocurría alrededor de sus obras de arte lanzó el grito al cielo. Con un acento bastante enfático declaró.- ¡No, no! Pleitos en mi tienda no... salgan... váyanse de aquí. No armarán alboroto alrededor de mis creaciones. ¡fuera! Persistió.

-Esto no acaba aquí- declaró Narcisa retrocediendo con gesto amenazador.–No acaba aquí ¿Sabes? — las demás de su compinche se retiraron y luego lo hicieron ellas.

Samantha respiró profundo y luego Lily. La pelirroja le observó con desconfianza y la joven declaró.- ¿Qué pasa?

-¿En verdad te atrevías a echarle un maleficio?

-¡Por supuesto! No iba a quedarme de brazos cruzados...

-Nunca he echado un conjuro a nadie a propósito Sam. No se como tu lo haces... y entonces tienes la reputación de niña buena... o ingenua.

Samantha sacó la lengua traviesamente y declaró. — Hay facetas de mi que muchos desconocen. — tomando un vestido color gris plateado sin tirantes y fue al espejo se sonrojó en pensar con quien le gustaría bailar usando aquel vestido.- ¿O acaso todos conocen este lado tuyo?

-Por lo regular soy como me ves.

-Excepto cuando te ves con Potter.

-.No tanto- admitió Lily suspirando.- Admito que últimamente está algo extraño... incluso distraído... y ya no anda rompiendo reglas como antes.

-¡Aja¡Admites que has prestado atención!

-No digo que no. Solo que jamás de los jamás saldría con alguien como él.

Samantha sintió que el estomago se encogía. ¿Qué pasaría cuando ella supiera de los "Planes" que había hecho para ambas¿Cambiaría de parecer?

-¿Qué crees tu que se quedaría Sirius haciendo en Hogwarts? — preguntó Lupin ajustando su gabardina a su cuello.-¿Asignaciones, estudiar tal vez?

-Conoces a Canuto: si se quedó en Hogwarts en vez de venir a Zonko, tiene que ver con una chica...

Lupin observó a su alrededor con desinterés.- Agradezco que, me invitaras a salir del Colegio...- sonrió su amigo.- En verdad, no tenía planes y podía haberme quedado estudiando.

-Si lo se- declaró James mostrándole un pequeño paquete en sus manos con una carta- Enviaremos el regalo de mi padre. Luego iremos a Zonko y después a donde Madame Pudipie.

-¿Al salón de Té? — preguntó su amigo algo aturdido.- Oye James: me caes bien y todo lo demás pero creo que nosotros somos la peor pareja... — aguantando con mucho esfuerzo las risas y haciéndole ojitos a su amigo.

-¡Estate quieto Lunático¡No te estoy invitando una cita!

-Pues ¿Qué crees que uno puede tomarlo? Invitándome a tomar el té. Ese lugar solo van parejas a tomar el té- sacudiendo su cabeza- ¿Qué tienes que hacer allí?

-Nada. Estoy cansado de la cerveza de Mantequilla.

-Pues pídele a Rosmerta wisky de fuego. Recuerda que le gustas a la chica... y creo que, hasta te regalaría una botella sin terminar. Solo te costaría supongo una cita con ella en el patio de las Tres Escobas.

-¡Tiene veinte años! — declaró James.

-Si, es una chica con experiencia ya...- rió Lunático y James se volteó con una ceja alzada. -¿Qué?

-¿Acaso tu y Sirius bebieron poción multijugos y cambiaron lugares?

-Gracioso. Solo que, amanecí de buen humor... — sonrió su amigo.- De muy buen humor.

-¿Tu humor tiene que ver acaso con Evans? — preguntó con intención de que confesara finalmente si se unía a Mattews en la lista de conquistas o admiradores de la pelirroja.

Remus dejó de caminar y detuvo a su amigo con una mano.- ¿Por qué no nos dejamos de niñerías y me dices cara a cara lo que piensas?

James tomó aire y le dio la cara. Estaban a un lado de la calle y muchos alumnos y demás pasaban por alrededor.- Bueno, es que te observé el otro día con Evans. Estaban muy "Amistosos".

Remus alzó una ceja aturdido. - ¿Ese es todo el drama que tienes¿Crees que puede haber algo entre ella y yo?

-¿Cómo no habría? Eres simpático, amable y las mujeres te persiguen por tu forma de ser. Serías Perfecto para ella.- declaró con ironía.

Remus respiró aliviado y comenzó a reírse. James se sonrojó y no sabía el motivo de su risa.

-¡Por lo menos me alivia el saber que tus sentimientos por ella no han cambiado! Me tenías preocupado cuando dejaste de salir con chicas este año... — y dejando de reírse añadió.- Evans es una buena chica. Cuando se llega a conocer puede ser muy amable. Pero mis intereses no vienen al plano sentimental, James.

-¿Y de ella por ti?

-La verdad es que Lily preguntaba por mi madre... — declaró con sinceridad.- Como la última excusa fue la enfermedad de mi madre y me preguntó por ella. — declaró con una mirada urgente.- Es muy considerada y es una buena persona, aunque jamás lo dudé. Tiene un corazón que a muchas personas le hacen falta. James¿Por qué no te acercas a ella y comienzas a tratarla? Te aseguro que te llevarías una gran sorpresa.

James pensó en la promesa de Sam y declaró retomando el camino acompañado de su amigo.- Bueno, ahora anda con Mattews.

-Te aseguro que, lo de ellos no es serio.

-Tal vez- declaró James confiado. Fueron a Zonko y al correo como había previsto. Cuando dieron las doce, declaró.- ¿Almorzamos?

-Claro ¿Quieres ir a las tres escobas a probar el estofado de Rosmerta? — guiñándole un ojo.

-No. Vamos a donde Madame Pudipie..–señalando mas adelante en la calle. Remus vio el cartel del negocio y como varias parejas entraban a él salón.

-¿Aun no desistes de eso? — preguntó algo confundido.

.-Me dijeron que la tarta de arándanos es buenísima. También las empanadas de jamón y pollo.

Remus desistió dejándose guiar por su amigo. Cuando entraron, James buscó con su mirada alrededor, cosa que atrajo la atención de Remus.

-Bienvenidos monadas- declaró la mujer que se aproximó con un delantal de colores rojo y rosa con encajes y bolsillos en forma de corazones. - ¿Qué desean?

-Si. — declaró James tosiendo.- En realidad...- trató de explicar cuando la voz de una mujer gritando atrajo las miradas de James y Remus.

-¿Qué rayos crees que haces? — preguntó Lily a su amiga. James no las había visto pues habían elegido el cubículo al final del negocio, que era un enorme banco semicircular que, tenía una mesa en el medio. - ¿Por qué lo llamas a él? — preguntó notando que James señalaba a las chicas y se aproximaba a ellas.- ¡Oh No! Ahora tendremos que soportarlo...

-Deja de ser tan melodramática Lily. — declaró su amiga sonriéndole a ambos chicos.- Hola James ... Remus- saludando a ambos chicos. Ellos no se sentaron inmediatamente y Remus observaba sospechosamente a James.

-Hola... Samantha... Evans- saludó no evitando sonreír. Lily retiró su mirada de él, antes de saludarle.

-Potter. — dijo entre dientes y dejando entredicho su disgusto.

-¿Acaso esperan a alguien? Porque sino es así, Pueden sentarse con nosotras. — agregó Samantha sonriéndoles.

-¿En serio¿no les molesta? — preguntó James siguiéndole el juego a Sam. Esta asintió.

-Gracias por no pedir mi opinión Sam.- declaró Lily molesta.

.-No le hagan caso a mi amiga... el día de hoy ha amanecido con ganas de cazar dragones... — se burló Sam señalando a ambos lados de la mesa que ocupaban.- Siéntense. Hemos pedido una taza de té de manzana... y estamos eligiendo entre los emparedados de pollo o las empanadas de jamón y tarta de fresas...

Remus se sentó al lado de Sam porque no le quedó de otra. No sabía si James lo había planeado pero deduciendo su mirada a la pelirroja no lo dudaba. Suspiró resignado mientras se acomodaba en su silla y se notaba inquieto.

Sam trató por todos los medios de llamar la atención del chico de cabellos claros. Pero en verdad, Remus fue solo "Cortés" cuando trataban de poner conversación.

Remus por su parte estaba enojado con James. No dudaba a la media hora, que él, había planeado aquello. ¿por qué rayos lo hizo? Lo último que quería era complicaciones en su vida.

Y Samantha era una complicación: una hermosa complicación vestida de primera clase. Una tierna y considerada miembro de Slytherin, la cual tentaba con sus labios brillosos y carnosos a besar aunque sea por una sola vez. Pero era también alguien, que no merecía cargar con su estigma.

Las conversaciones (pocas en verdad) eran inverosímiles y tal vez, algo toscas. El ambiente comenzó a aligerarse una vez la comida llegó y Sam comenzó a hacerle conversación a James acerca de Quiddicht y como ella apostaba a favor de Gryffindor.

Remus observaba a Sam una vez comenzaron a hablar de las clases de Transformaciones y encantamientos y como a ella le gustaría aprender a ser animaga pero que no tenía la disciplina para ello. Hasta Lily en una se había sumado a la conversación cuando la mirada de ella fue a la puerta en un momento. Entonces, lo vio entrar.

Se detuvo abruptamente de reír. Vio como Mattews andaba del brazo de una chica rubia de ojos azules que vestía con un abrigo color celeste, y se notaba el desarrollo de aquella chica en su físico y es que su busto llegaba primero a la entrada que ella, pero Mattews andaba ensimismado con la voluptuosa rubia. Señaló una mesa para dos casi al fondo del establecimiento.

Cuando Mattews levantó la mirada se encontró con la mirada de Lily y después, delos demás.

El sujeto borró la sonrisa complacida que llevaba. Dejando a su acompañante en la mesa se disculpó yendo a la mesa de los demás. — Lily: no esperaba verte aquí...- observando a Remus y en especial a James.- Acompañada...

-¿Qué creías¿Qué saldría sola? — le preguntó con molestia.

-Dijiste que andarías con Sam- mirando a la aludida que bajó su mirada- No con mas personas... — sonrió cínicamente mostrando su dentadura perfecta.

-Y tu me contaste que tenías que estudiar- lanzando una mirada molesta a la mesa.- Aunque, no sabía a "Quien" estudiabas. Y que tomaríamos té luego...

-Bueno, esperaba que fuera mas tarde...

-¡Que osado eres! — se escandalizó ella.- ¿Pensabas despacharla antes de que yo apareciera? — poniéndose de pie.

-¿Qué me dices de ti? — señalando a James- Fingiendo que no significaba nada para ti. Debí olfatear algo cuando te citaste con él en la biblioteca.

-¡No me cité con él! — declaró ella alarmada y sobre todo molesta- ¡Nos encontramos de pura casualidad!

-Bien, si tu lo dices.- declaró con ironía. - ¿Y ahora, que me dices?

-Será mejor que te calmes- declaró James molestándose por el tono que usaba con Lily. — Y no le hables de esa manera...

Estaban atrayendo las miradas de todos los que estaban en el lugar. La muchacha que andaba con Mattews se puso de pie y a su lado. Aquello encolerizó aun mas a la pelirroja.

-No necesito que nadie hable por mi- replicó Lily ante su intervención. —No te metas en esto...- amenazándole. James no se sorprendió pero se sintió como un intruso. Sam por otra parte se sentía molesta; en parte ella había causado eso.

-Mira: ni hablamos de una relación seria o exclusiva ni nada de eso. — se defendió Mattews.

-¡Perfecto! A mi no me reclames con quien ando entonces...

-Es una locura Lily — declaró Mattews.- Tratemos de calmarnos un poco.

-No quiero calmarme- observó a la muchacha con Mattews — ¿Cuánto tiempo llevas saliendo con él?

-Hoy salimos... — declaró ella con tranquilidad sin importarle que Evans parecía querer explotar de lo molesta que estaba.- Pero venimos teniendo algo desde la semana pasada- confesó con claridad.

A Lily no le faltaba escuchar mas nada. Con una risa nerviosa recogió su bufanda y se la colocaba. Mattews la trató de aferrarla por el brazo. Lily se libró de su agarre. — Si me tocas otra vez, juro que...- amenazó levantando el puño.

-¿Qué rayos te molesta?- comenzando a usar un tono de voz algo violento.- Ya te dije que nunca hablamos de nada exclusivo...

-¿Por qué rayos me dices eso¡Queda claro que, cuando salimos con un chico no necesariamente queda entredicho lo que es o no es exclusivo al menos que lo hablen! Nunca dijimos que no era exclusivo... — declaró rabiosa ante el engaño.- Hazme el favor y jamás te vuelvas a acercar a mi.

-Vamos Lily. Lo lamento.. si quieres, podemos hacerlo exclusivo pero no hagas esto.- declaró Mattews.

Ella se rió y declaró.- ¿Acaso estás loco? Si te atreviste a jugar hoy¿Qué te detendría en el futuro¡Olvídalo! — y deteniéndose declaró volteándose a los que dejaba. Mattews pensó por la mirada que llevaba en ella que se devolvía a abofetearle. Contrario a lo que él creía, ella se dirigió a James y lo besó en los labios sin siquiera hesitar.

Lo tomó por la solapa del abrigo y fue tan sorpresivo que él no luchó. Fue un beso tierno y al mismo tiempo James quedó hipnotizado desde ese momento con la chica. Era una pasión tal vez, por el deseo de desquitarse de Mattews pero él no replicó.

En aquel momento se sentía digno de ser el arma vengativa en contra del jugador de quiddicht. Mattews los observaba furibundo de lo que había hecho la pelirroja.

Ella se separó de sus labios y mirando desafiadoramente a Mattews como si pensara que él reclamaría, se volteó y los dejó a todos sorprendidos. Mattews tomó a la chica con quien andaba del brazo y salieron del salón de té.

James aun no se recomponía de aquel beso. Sam por su parte declaró.- Maldito canalla. Mas le vale que comience a beber de petacas... lanzaré una poción a su bebida un día de estos...- dejando la amenaza en el aire.- Creo que iré detrás de Lily.

James ni asintió ni negó nada¡Aun estaba sorprendido de lo ocurrido!

Despidiéndose de ellos, se marchó.

Remus sacó dinero de sus bolsillos y pagó la cuenta. James aun estaba demasiado pasmado con el beso.

-Recomponte hombre. Cualquiera creería que es la primera vez que te besan- despertándolo de su ensimismamiento.

-No. No lo es... pero es la primera vez que me besan así.- declaró componiéndose. Remus le dio dos palmaditas en su espalda y lo sacó de allí, aun con las miradas de casi todas las personas que habían en el salón de té.

Ya en la fría calle, James se puso a pensar mientras acompañaba en silencio a su amigo ¿Qué mosca le picó a Evans? Pero sea cual sea la soltaría mas seguido en el colegio para que aquello fuera mas a menudo.

-Yo que tu, no me haría de falsas esperanzas- declaró Remus adivinando lo que pensaba- Lo que ha ocurrido, no volverá a pasar en mucho tiempo.

-¿Por qué?

-Porque ustedes son como el agua y el aceite. Jamás se mezclan: uno arriba, otro abajo pero nunca mezclados. No es que te digo que, podría no pasar pero es que, son tan diferentes...

-Diferentes...- murmuró.

-¡Lupin¡Potter! — escucharon ambos una voz atrás de ellos y se voltearon. Una chica de nombre Camila Houston del equipo de Quiddicht de Ravenclaw se les acercaba: Era una castaña de ojos almendrados y graciosa figura. Usaba en aquel momento unos pantalones hippies adornados con flores bordadas y parches; su cabello suelto con una banda en su frente y sus pantalones no se caían porque sus huesudas caderas impedían su desliz de su cintura. —¡Hola!

-¡Camila, hola! — saludó James.

-Que raro que no andan con Black o Pettigrew.

-Estos días es difícil tratar de localizar a Peter. Últimamente está podrías decir, incomunicado. Estudia mucho.

-Ya veo. ¿Qué tal si me acompañan a mi y a Miriam a las tres escobas? — señalando a otra chica que les saludó de lejos. —Ibamos a ver si podíamos robar una botella de Wisky de Fuego... Haremos una pequeña fiesta- acercándose a James y jugando con los botones de su abrigo.--¿Qué tal?

-Yo... es decir...

-James estará encantado de ir con ustedes niñas- empujó Remus para sorpresa de James.

-¿Por qué dices eso? — preguntó James por lo bajito.

-Por lo que hiciste con Sam. ¿Acaso creíste que no me di cuenta que fue un truco tuyo y de ella?

James refunfuñó por lo bajito. Dirigiéndose a las chicas declaró.- Bien. Iremos con ustedes damas- arrojando una de las mas hermosas sonrisas de su parte- y Lunático irá con nosotros...- aferrando a su amigo por la manga de su abrigo.

-¿Qué? — mirando a James y las chicas- James; Tengo cosas que hacer...-se disculpó.

-Tonterías- rió James con ganas. — Hagamos algo: vayan al colegio por el lago... espérennos allá: trataré de sacar una de las botellas de Wisky de Fuego...

-¿En serio James? — preguntó Camila entusiasmada. -¡Serás nuestro héroe! - y guiñándole el ojo a Remus replicó.- Hasta ahorita guapos.- yendo por su amiga y susurrándole lo que pretendían, ambas emprendieron camino al colegio.

-¿Por qué me metes en tus líos James¿Por qué quieres pasar tiempo con Camila?

-Porque tu mismo me dijiste que no me hiciera esperanzas con el beso de Evans. Así que, no me hago de esperanzas. Y yo soy un hombre soltero ¿No?

Remus suspiró resignándose. A James le faltaba madurar si pretendía acercarse a alguien como Evans en algún momento del futuro.

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Cuando Sam entró al colegio, comenzó a subir las escaleras para llegar a la Torre de Gryffindor pensando que allí se refugiaría. Iba a toda prisa cuando de repente una puerta se abrió y ella por poco choca con ella.

-¡Lo siento! . — replicaron del otro lado. Ahí observó a Lily quien se secaba el rostro.- ¿Sam?

-¡Lily! — observando la habitación de la que salía declaró.- ¿Qué haces en ... un armario?

-Lo siento… es que, pensé que encontraría a Susan en la sala común y no tengo ganas de contarle lo que pasó.

-¿Qué no quieres contarme? — sonó detrás de la pelirroja. Ahí se aproximaba Susan observándoles.

-Es que, ...- declaró Sam evitando decir mucho. Observó a Lily y esta se encogió de hombros y Sam concluyó.- Mattews y ella han roto.

-¿Qué¡Oh No! Lily cuanto lo siento...

-Yo también — declaró Sam apenada- Creo que es mi culpa que te sientas tan mal.

-¿Bromeas? Me hiciste un favor... — quitándose las lagrimas — Ese idiota me estaba engañando con Bonnie Comnrad de Huffflepuf.

-¿QU…?- se escandalizó la muchacha de ojos azules. Sam confirmó lo dicho por su amiga.- ¡Lo mato! Mato al maldito...

-No Sus... no vale la pena- escuchándole decir obscenidades por lo ocurrido.

-La verdad ¿sabes lo que necesitas? — declaró Sam ocurriéndosele algo.- Diversión... algo que hacer... en verdad no vale la pena llorar por ese tipo.

-No lloraba por ese tipo- declaró Lily y ambas jóvenes se miraron entre si- no me mal interpreten... pero no creo que sentía mucho por él. es que, - Sonrojándose — ¡No puedo creer que besara a James!

-¿BESO A JAMES POTTER? — gritó Susan atónita.

Chissssss

-Calla que te escucharán- declaró Sam observando a todas partes.

-Pero ¿Por qué lo besaste?

Mas roja aun declaró.- Ni me lo preguntes... cuando me di cuenta, ya lo estaba besando.

-Madre Santa. ¿Sufriste de delirios momentáneos?

-Podría ser...

-Vaya vaya- declaró una voz detrás del grupo. Tres miradas fueron a dar al chico alto y con el pelo rebelde que caían mechones a sus ojos dándole un aire peligroso a su porte. Tenía la camisa entreabierta dejando ver parte de su pecho y sus cabellos estaban revueltos. Sostenía la puerta de otro armario y la mantenía cerrada con su cuerpo. Susan frunció el rostro e hizo un mohín al verle. Lily sorprendida no el sonrió y Sam esperó la bomba. — Así que, James te ha besado ¿eh?

-NO me ha besado ... yo lo besé.- se defendió Lily alzando su mentón en desafío. Sirius dejó la puerta y se aproximó a ellas.

Sirius soltó una risita conspiradora echando con un ademán sus cabellos hacía atrás. Una de las tres sintió un respingo en su estomago.

-Eso aun no le quita el merito a mi gran amigo...

-¡Ah si¿otros labios conquistados para su vanagloria? — gruñó Susan. -¿Para la colección y Vanagloria de los Merodeadores?

Sirius le dirigió la mirada a ella y sonrió cínicamente. — Sabes que no tienes que seguirme tanto cariño. Te daré toda mi invaluable atención cuando quieras... — rozando su meñique con el mentón dela chica.

-No necesito caridad de tu parte... aunque la caridad sería de MI parte. ¡No te estoy siguiendo como crees! Hemos coincidido en los lugares ¡Es todo... ¿Por qué razón me defiendo de ti? — concluyó la joven.

Sirius hizo caso omiso a la muchacha que en verdad adoraba en secreto para decir a la pelirroja-La verdad es que me sorprende que James hiciera eso... si le advertí que mujeres como ustedes, son como una plaga de langostas... habría que ver... — riéndose.- ¡No me lo imagino tomando valentía para besarte!

-¡No me besó a mi! — declaró acalorada ya de corregir aquello.- YO lo besé a él

-Pequeñeces de sintaxis.- encogiéndose de hombros.- La verdad, le dije que le iría mejor con Fiora Darkren — aquello hizo que Lily adquiriera un ritmo acelerado su corazón. — Ella al menos no se detiene en solo besos.

-¡Eres un cerdo! — declaró Susan encolerizada con el sujeto. Este le miró de lado y parpadeó dos veces antes de hablar.

-¿Susan, sigues ahí? No noté tu presencia- rió con orgullo.

Eso si Susan no se lo aguantó. Cuando dio un zapatazo en el suelo, lo hizo con toda intención sobre el Pie de Sirius el cual chilló ante el impacto de su pie. Fue entonces cuando la puerta del armario que Sirius sostenía momentos antes con su cuerpo se abrió desde adentro apareciendo la hermana de Fiora Darkren quien le hizo ojitos y con el pelo revuelto y los labios hinchados declaró.- ¿Siriusin que haces ahí fuera?

Mirando a Susan con desafío declaró.- Ahí voy cariño.

Susan ahora lo observó con mas odio que nunca. ¡Si odiaba a Sirius Black, odiaba aun mas a las novias de Black!

-Si Siriusin. Ve. Para que ella no vaya a perder la vida por ti- gruñó Susan. Sirius le miró un segundo en el cual su mirada se suavizó un instante.

Volteándose sin siquiera despedirse, fue adonde Fiona le esperaba la tomó de la mano y salió con ella del armario fuera del alcance de las chicas.

-¡Es un maldito Playboy! — crispó Susan rabiosa. -¿Cuándo será que las mujeres entenderán que ese hombre nunca quiere nada serio con ellas?

-Ah no se. Tal vez cuando por fin se establezca con una novia fija- rió Samantha- Habrá una por ahí que le hará recapacitar... ¿no crees?

Susan se encogió de hombros e iba a decir algo cuando unos pasos rápidos se sintieron en el pasillo. Las tres observaron al profesor Flitwick y la Profesora Macgonagall hablar bajito entre ellos (en verdad el profesor de Encantamientos, le costaba trabajo alcanzar a la profesora pero aun así, hacía el esfuerzo). Fue entonces cuando la profesora se fijó en ellas. —Ah señorita March. — viéndose nerviosa al encontrarla.- Necesito que venga conmigo un segundo...

-¿Qué vaya con usted¿Adonde profesora? — preguntó ella cuando se vio halada por la mano de la profesora.

-No hay tiempo. El director quiere hablar contigo... y con Potter ¿Alguien lo ha visto?

-James, estaba en Hogsmeadge.

-El señor Longbottom lo vio ir a los jardines... — declaró observando el enorme terreno que se habría delante de ellos.

-Si quiere puedo ir por él. — se ofreció Samantha con amabilidad.

-Si, lo aprecio. Ahora iré con March adonde el director. Diganle por favor que es urgente y que no se entretenga por ahí en tonterías. — marchándose finalmente. Flitwick sacudió su cabeza en señal de negativa al ver marchar a la estudiante con la profesora. Lily pudo leer cierta pena en su mirada.

-Algo está pasando- declaró la inteligente pelirroja.- Y es algo, difícil...- declaró algo preocupada.- Vamos: te acompaño a darle a James el recado.

-Seguro están bajo ese árbol de ellos... .- declaró Sam avanzando al lado de su amiga. En efecto cuando se fueron acercando notaron unas figuras que conversaban pero lo que no notaron hasta que se acercaron bastante es que habían dos chicas con los sujetos.

Parecían beber de una botella de vidrio y una de las muchachas tenía la cabeza apoyada de la pierna de James mientras este observa ensimismado el lago.

Pero Evans no pudo evitar ver la "intimidad" que reflejaba aquella pose de ambos.

-Lily:- declaró Remus al verla. La otra chica permanecía sentada con Remus parecían jugar naipes. - ¿Qué ocurre?

Pero aun así Sam dejó ver cierta molestia en lo que veía.

James al escuchar su nombre dirigió su mirada buscando a la pelirroja a su alrededor. Entonces cuando se encontró con su mirada, notó su furia.

Sus ojos llameaban chispas del color esmeralda de sus ojos. Sus manos estaban apretadas en puños y su respirar era agitado.

-Evans...-tratando de quitarse a Camila de si.

-No, no te molestes por mi por favor- declaró con ironía. —Solo que la profesora McGonagall anda buscándote por el colegio. podría decirle que estás aquí, embriagándote con Camila y ... — mirando a Camila nuevamente agregó.- Y otras cosas...

-No es lo que tu crees.- trató de defenderse. Precisamente por los efectos de aquel beso que le propinó la pelirroja era que, estaba con aquella chica y de esa manera; quería olvidarla, quería olvidar que le había besado y que tal como Remus le dijo: su obsesión por ella no tenía futuro: eran como agua y aceite.

-No tienes que darme explicaciones- sancionó la chica.- Ve ya que la profesora te espera delante del despacho de Dumbledore.

-¿Dumbledore? — preguntó Remus observando a Lily, Sam (la cual ni lo miraba: mantenía la cabeza gacha)- ¿qué querrán contigo y Dumbledore?

-James¿Te vas? — preguntó Camile al ver que se colocaba los zapatos.- ¿Nos vemos luego?

-Hablamos luego- declaró yéndose sin siquiera atar los cordones. Remus se puso de pie también y se despidió de las chicas. Lily lo vio marcharse y sintió como Samantha le aferraba por el hombro.

-¿Qué¿pensabas que iría a cambiar... por un beso? — rió nerviosa a Sam.

Lily avanzó por el camino detrás de los sujetos. Sam por el contrario les observó a una y otra y declaró.- Ni siquiera tengan esperanzas por esos dos... para mañana se olvidará de sus nombres- tomando la botella y vaciando el contenido en el suelo.- Chaito.

----------------------------- Continuará.

Gracias por vuestros comentarios y apoyo. La verdad no me he olvidado de esta historia. Pero tengo muchisimas cosas en el medio y trato de actualizar cada vez que puedo. Gracias por sus rr y comentarios a mi correo. los aprecio mucho y espero poder responderles tan pronto como pueda.

un beso y disfruten de este capitulo.

Crys.