La dama de templo condenada

¿Cuántos días han pasado? Nadie lo sabía, un enorme grupo de personas estaba caminando por la arena, aparentaban ser unos civiles pero en realidad eran despiadados bandidos, unos caballos tiraban de una carreta no muy grande pero si elegante, era como un pequeño templo solo que no se podía ver lo que había en su interior, dentro de aquella carreta, estaba una chica sentada sobre sus piernas sobre una muy cómoda almohadilla, en esos momentos tenía sus ojos cerrados y estaba cabizbaja. Era una chica sumamente hermosa, su cabello era largo y de color rosa, la frente de la chica era cubierta por un flequillo cortado en recto, su piel era muy clara y usaba un kimono blanco. En su rostro podía notarse angustia. Ya estaban cerca de la entrada hacia la aldea oculta de la arena, era de noche, aquella chica solo entrecruzaba sus manos y las colocaba a la altura de su rostro comenzando a susurrar algo, uno de los hombres se acerca a la carreta

Bandido: -mira la carrera- Sakura, ya casi llegamos –sonríe de manera amplia- ¿No te da gusto ver a tu tío?

Sakura: -deja de rezar y suspira un poco- si….

Bandido: -Le da unas suaves palmadas a la carrera, sonríe de manera amplia- vamos, vamos, lo dices como si fuera una tortura, muñeca, recuerda que el nos mandó a sacarte de ese aburrido templo para que usaras tus poderes de sacerdotisa en nuestro servicio, sino fuera por ti, no hubiéramos logrado matar y robar lo que tu tío nos ordenaba, solo tienes 12 años y eres toda una dulzura.

Sakura no dijo nada pero entreabrió sus ojos, aquellos ojos eran de un color verde-jade muy profundo. Ellos lograron entrar a la aldea, llegaron hasta un callejón en donde abrieron la carrera para dejar salir a Sakura, ella baja de la carreta con ayuda de la persona que la abrió. Ya una vez en el suelo, se presenta ante ellos un hombre cubierto por una capa café, este hombre era moreno, su cabello era de color negro y sus ojos eran de color amarillo, miraba con una gran sonrisa a los recién llegados.

Bandido: Que bueno que apareciste pronto, Tao

Tao: debemos apresurarnos, los guardias despertarán en cualquier momento, ese somnífero que les di resultó de mucha ayuda –comienza a caminar de manera apresurada-

Bandido: Tu lo has dicho, jefe

Sakura: -mirando hacia abajo- Tío…. ¿Cómo están mis padres?

Tao: -Dirige su mirada a Sakura- ellos están muy bien, te extrañan demasiado pero les dije que si querían seguir viviendo mi adorable sobrina debía seguir trabajando para mi.

Sakura: -se pone triste- lo se… por eso doy lo mejor de mi.

Tao y su grupo entran a un edificio lo mas rápido que pudieron, aquel edificio estaba abandonado, la luz de la luna iluminaba el lugar ya que aquella luz entraba por las ventanas, los bandidos tomaron asiento mientras que Sakura aún seguía de pie.

Tao: Ustedes han cumplido muy bien su trabajo, les he pagado por su excelente –su mirada se hace sombría- pero esta vez, los he llamado para que me ayuden a cumplir esta misión: ¡Asesinar al Kazekage Gaara!. ¡Un monstruo jamás dejará de serlo así que por eso debe morir, si me ayudan con esta misión tendrán tanto dinero que necesitarán de dos vidas para poder gastarlo todo!

Los bandidos gritaron con mucha euforia al oír esto pero Sakura solo cerró sus ojos, unas lágrimas rodaron por sus mejillas y salió de aquel lugar sin que la notaran. Caminaba por las calles de la ciudad aún dejando escapar algunas lágrimas, siempre lloraba cada vez que la obligaban a matar, ella no quería hacerlo pero era la única manera de que no asesinaran a sus amados padres.

Sakura: -Mira hacia arriba- que linda noche –mira la luna- si que es hermosa –voltea a todos lados- no viene nadie –suspira aliviada mientras se limpia las lagrimas, saca un sello lanzándolo al suelo- ¡tori! Aquel pergamino se hace una enorme águila, Sakura sube a ella para que el ave comience a volar por la ciudad, después de unos minutos el águila desciende sobre el techo de un gran edificio de forma esférica, en cuanto su dueña baja al suelo el águila vuelve a ser un pergamino que vuela hasta la mano de Sakura, ella lo toma y camina, mira hacia la luna sonriéndole con ternura y comienza a cantar.

¿Cuándo florecerán las flores de cerezo? ¿Cuándo se abrirá aquella villa de la montaña? ¿Cuándo florecerán por completo las flores de cerezo? Cuando la sonriente niña de siete años juegue ¿Cuándo las flores de cerezo bailarán? Cuando la cantante niña de siete años duerma ¿Cuándo se marchitaran las flores de cerezo? Cuando la niña de siete años se levante de la muerte.

----------------------------------------

Gaara estaba aun atendiendo varios documentos, ya era muy noche pero dado a todos sus deberes seguía trabajando, fue entonces que escuchó una leve voz que al parecer estaba cantando. Dejo de hacer su trabajo y solo miró hacia arriba, se levantó de su lugar y decidió investigar lo que pasaba. Ya una vez en el techo pudo ver a chica cantando y mirando hacia la luna

Gaara: -Mira fijamente a Sakura- ¿Quién eres?

Sakura: -Deja de cantar y da media vuelta mirando a Gaara con mucha sorpresa, mira los ojos de Gaara, se calma por completo y le sonríe con ternura- una persona que ha sufrido tanto como tu –lanza el pergamino que tenía en su mano- ¡tori!

El enorme águila vuelve a aparecer, ella da un gran salto quedando en el lomo de aquella ave al mismo tiempo que vuela lo mas rápido posible para alejarse de aquel lugar, Gaara iba a seguirla pero es cuando llegan unos jounnin acompañados de Kankuro, habían llegado allí lo mas rápido que pudieron

Kankuro: -algo agitado y preocupado- ¿Qué fue lo que pasó, Gaara?, nos avisaron de que vieron un ave muy extraña volando por la aldea ¿Acaso la viste?

Gaara: No ha pasado nada –camina pasando de largo de los jounnin y Kankuro-

Jounnin: -Mira a Kankuro- ¿Qué debemos hacer, señor?

Kankuro: -Mira al jounnin- Deben vigilar bien la villa, no queremos otro ataque sorpresivo de los Akatsuki.

Jounnin: Si, entendido, señor –Desaparece en una brisa de viento-

A unas cuantas calles de donde residía el Kazekage, el águila había comenzando a volar bajo, cuando se detiene, esta toma con su pico las ropas de Sakura para bajarla con mucho cuidado al suelo, una vez hecho esto vuelve a ser un pergamino que esta vez vuela hasta el interior de las mangas del kimono de su dueña para esconderse. Sakura solo camina por las calles tranquilamente; aun sonreía y coloca una de sus manos sobre su pecho

Sakura: -Piensa para si misma- nunca pensé encontrarme una persona como el -comienza a tararear una canción-

--------------------------------------

Los ninjas estaban vigilando toda la aldea para prepararse de un posible ataque, Tao y los bandidos pudieron escuchar todo el escándalo de afuera así que lo más rápido que pudieron se escondieron en las sombras de aquel edificio.

Tao: -Enfadado- ¡maldición! ¿Qué habrá pasado ahora?

Pasaron horas para que todo volviera a calmarse, Tao y los bandidos salieron de sus escondites lo más sigilosos que pudieron, aquel hombre los miró a todos y pudo notar la ausencia de Sakura, se acercó hacia uno de los bandidos.

Tao: ¿Dónde esta la chica? –lo mira fijamente-

Bandido: No lo se, estaba aquí cuando llegamos –Mira a sus compañeros- ¿Dónde esta la chica?

Todos se miraron unos a otros confundidos sin saber dar razón de la chica, Tao se pone furioso y golpea una pared con todas sus fuerzas dejando un hoyo en ella.

Tao: -Furioso- ¡Búsquenla, esa mocosa es la clave de nuestro éxito!

Sakura: -Entra al edificio- No será necesario –guarda una extraña brújula que tenía en la palma de su mano derecha- perdone por irme así tío, se que no debí hacerlo pero pensaba que no me necesitaban.

Tao: -Se acerca lo mas rápido posible a Sakura, con mucha furia le da una muy fuerte bofetada tirando a la chica al suelo- ¡Pues pensaste mal, chica miserable, solo debes obedecer lo que digo sin que lo pienses! –la toma del cabello con fuerza y azota su cabeza contra la pared- ¿Me has escuchado?

Sakura: -Comienza a llorar, mira a su tío con algo de sangre en su boca- s-si….tío…. –se levanta poco a poco-

Tao: -Sonríe mientras mira a Sakura- bien, así me gusta. Ya se ha decidido el plan, para eso vamos a utilizarte, eres una poderosa sacerdotisa y ni que se diga de tu belleza, queremos que vayas con el Kazekage, te ganes su confianza y una vez hecho esto lo mates.

Sakura: -Impactada- ¿y-yo? ¡P-pero jamás he matado a alguien!

Tao: Siempre hay una primera vez –se acerca a Sakura tomando con delicadeza su mentón- Tienes que hacerlo o sino tus padres morirán, recuerda que solo yo se donde están –Mira fijamente los ojos de Sakura- además no te será difícil encontrar al Kazekage, es un chico pelirrojo con los ojos rodeados de gruesas líneas negras y tiene un kanji tatuado en el lado derecho de su frente.

Sakura se quedó mucho mas impactada al oír quien era el Kazekage, ella solo tragó saliva y su cuerpo comenzó a temblar un poco a causa de los nervios y el miedo.

Tao: Después de que consigas tu objetivo, los bandidos, con ayuda de algunos rebeldes y la mía, invadiremos la aldea de la arena y así podré tomar el control de ella –sonríe de manera maliciosa- ¿No te parece perfecto, mi hermosa Sakura?

Sakura: s-si….-Mira con mucho miedo a su tío-

Tao: Quién sabe, puede que hasta te haga mi prometida –suelta el mentón de ella con lentitud- a partir de mañana te presentaré ante el Kazekage, me encargaré de que luzcas realmente hermosa para el –Se da media vuelta y comienza a caminar- quien sabe, puede que hasta te diviertas con el jajajajaja.

Los bandidos se comenzaron a reír junto con su líder, Sakura solo cayo al suelo de rodillas sin saber que hacer o pensar, inclina su cabeza hacia abajo haciendo que sus mechones de cabello cubran sus ojos, ella no quería asesinar a esa persona pero si no lo hacía sus padres morirían, ahora estaba en un gran problema, aunque solo se le ocurrió algo: rescatar a sus padres de una manera o de otra.

Continuara

Notas de autora: Hola!!! ¿Cómo están?, espero les haya agradado el fic, Sólo si me dejan reviews continuaré con el fic ¡cuidense!