DETRAS DE ESCENA
- Hola, quisiera pedir publicas disculpas a todas las fans (alguna habra no?)que esperaban el capitulo la semana pasada, pero la pagina no me dejaba subirlo, pasando a temas mas relevantes, esta semana tratare de subir el capitulo nueve, la historia esta planeada para unos veinte capitulos, asi que hay que ponerle mas animo al asunto.
Sin mas que decir disfruten la historia
PD¿Mencione que los derechos no son mios?
Capitulo 8
Noche virgen
Mediados de febrero, mañana es el día de San Valentín, todos en Hogwarts están descansando para lo que promete ser un despertar inolvidable, por culpa de las medidas máximas de seguridad, la mayoría de ellos no a puesto un pie fuera del los terrenos de la escuela.
¨ Casi todos, como si no tuvieran que preocuparse de los éxtasis, la guerra, Voldemort, la adolescencia, los exámenes, los éxtasis, no tener pareja para San Valentín, los éxtasis, el extraño salvador sin nombre ¨
Ha, casi lo logra, por poco consigue pasar una noche sin pensar en el.
Sus pensamientos son interrumpidos por el sexto suspiro de da en lo que va de la noche, en la torre de Gryffindor solo se escuchan los molestos pensamientos de Hermione.
Intenta dormir desde hace 2 horas pero simplemente no puede, su cabello le pica la cara, siente calor y se limita a dar vueltas por toda la cama, resignándose a pasar otra noche en vela, baja a la sala común a leer un momento, toma los libros del respaldo de su cama y baja las escaleras de puntitas para evitar despertar a sus compañeras de cuarto.
Al llegar toma el mejor asiento, uno frente al fuego y empieza una lectura de los deberes para mañana, tres horas después, despuntando el alba y semidormida, por fin decide que es hora de subir de nuevo a su cama, pero antes de traspasar la puerta a los dormitorios, un destello dorado llama su atención, voltea rápidamente en dirección a el.
No es nada, solo el aire, cree que ahora si necesita subirse a dormir.
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El tiene toda la culpa y lo sabe, se intereso desde que esa pequeña en su primer año de escuela fue capas de vencer su reto que protegía la piedra filosofal, intento separarla de Potter y Wesley al inicio del curso siguiente, sin darse cuenta intento protegerla del licántropo en su tercer año, pero en su cuarto año fue mas consiente de sus crecientes sentimientos por ella, haciendo que lo odiara de verdad el día que fue alcanzada por una ridícula maldición, pero ella tubo su venganza, la noche del baile hubiera dado lo que fuera para ser el su acompañante.
Ese fuerte dolor en su pecho al verla bailar con otro no desapareció, entonces solo dejo pasar el tiempo, dejo de importarle todo lo que hacia ella, pensando que así podría llegar a olvidarla, pero ese sentimiento de desesperación nunca lo abandona. Sabe que es imposible, que su amor desde el inicio fue pecado, pero intentar negarlo es inútil, paso la mitad del curso anterior intentando destruirlo.
Esa pequeña niña de cabello alborotado con cada año que pasaba, se acercaba mas a el sin saberlo, no podía permitirse sentir, pero ninguna de sus pociones pudo arrancarle esos sentimientos, esa desesperación al saber que nunca la podía ver de otra forma que una alumna, Gryffindor, sangresucia, pero la mas bella que recordara.
¨ No hay poción capas de crear verdadero amor, ni tampoco ninguna para destruirlo ¨
¿Verdadero amor, soltó un bufido.
A buena hora lo entendía, ya teniendo vacíos los estantes de ingredientes y pociones.
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Con estos pensamientos en mente recuerda que aun no a cumplido la última parte de su misión, de entre una montaña de pergaminos toma uno que se encuentra protegido por varias maldiciones.
-Es hora de tomarme el regalo de despedida del viejo.
Antes de llevárselo, saca de el armario de pociones una de color plateado, lleva su contenido a sus labios, el sabor es amargo, mas de lo normal¿y eso es sabor a limón?
Si todo hubiera sido mas fácil, de un trago ingiere todo su contenido, sabiendo que lo que esta apunto de hacer puede llevarlo a la muerte, por parte de cualquiera de los dos bandos.
-Maldito, cumplió su amenaza, por fin probé sus dichosos caramelos de limón
La poción empieza a hacerle efecto lentamente, comienza como un hormigueo en la punta de sus dedos, que se extiende rápidamente por todo su cuerpo, se siente ligero, más fuerte, lentamente va tomando la figura delgada de un muchacho de veinte años, como en sus tiempos de estudiante, toma una cinta de cuero y amarra el cabello que le cae por debajo de los hombros, ruega a merlín que solo sea temporal, pero interiormente se pregunta en que diablos estaría pensando Dumbledore.
Ante el espejo se encuentra un mago mas joven, sus rasgos no son tan duros como los de ahora, pero la intensidad de su mirada no cambia en nada.
Toma su larga capa de viaje, deseando que aun las salidas secretas de Hogwarts no se hayan cancelado.
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Aparece cerca del bosque prohibido, el frió aire da de lleno en su cara, la luna aun oculta entre los árboles reprocha su repentina debilidad. El castillo se encuentra aun lejos de sus pasos.
Tiene que encontrar la ruta más segura a la Dirección, un hechizo de invisibilidad basta para burlar la guardia de los Aurores. Usa su entrada personal a las mazmorras, atrás de los invernaderos. Sus mazmorras se encuentran igual que siempre, frías y húmedas.
Los corredores totalmente vacíos, están en completo silencio, no encuentran ninguna dificultad mientras sus pasos sumamente silenciosos lo llevan a la gárgola frente al despacho de la directora.
¨ Te de grosella ¨ Pensaba que las contraseñas dejarían de ser tan ridículas con el carácter de Minerva.
La Directora se encuentra sentada en una silla demasiado grande para ella, según Snape, con un aire frió y distante le da el gesto de pasar, es lo menos que esperaba de la persona en quien confió sus planes el viejo Dumbledore.
-Minerva, ya es el momento, pronto entraremos en una guerra abierta contra El, a comenzado a moverse, el ataque esta planeado en menos de dos meses, la ultima orden de Dumbledore se encuentra a dentro de este pergamino, las partes restantes del alma de Voldemort están en los lugares marcados.
Dicho esto le pasa el pergamino, junto con la última misión que se le encomendó, la mujer mira fijamente al joven profesor de pociones, por fin entendiendo a que se refería Albus .
-Severus, que harás a partir de ahora¿volverás con ellos, podrás seguir fingiendo ser algo que detestas con toda tu alma, sabes, puedo esconderte en el cuartel de la orden, hasta que sea conveniente reivindicar tu nombre y tus acciones.
A esto la mirada que el joven le dirige a ella es intrigante, mejor dicho de burla contenida.
-No tienes por que preocuparte, han empezado a sospechar pero antes que todo me asegurare a sacar a Draco con vida. Y no pienso seguir los pasos del cobarde de Sirius, ya vez, su historia no es muy inspiradora.
MgGonagall esta dudosa entre sentir admiración o plantarle tres bofetadas al mago que se encuentra frente a ella, pero un sentimiento de orgullo se antepone a sus pensamientos, el gran mago en que a podido convertirse alguien como el, capaz de arriesgar su vida para proteger la de otro ser indefenso.
-Tal vez solo desaparezca, ya no le debo lealtad a nadie, no tengo nada por que luchar.
Empieza a retirarse, seran unos meses muy largos. Recordando de golpe algo que le intrigaba.
-A propósito sabes cuanto durara el efecto de la poción.
Una sonrisa triste se forma en los labios de la Directora de Hogwarts.
-Es el regalo de despedida de Albus, su forma de agradecerte haber dedicado tu vida entera a la orden y arriesgarte tantas veces por la causa.
-¡Ese viejo¡ Ni aun muerto se deja de meter en mi vida, cree que solo por esto podré rehacerla, no importa mi apariencia, mi alma y lo que soy no cambiara nunca.
-Pero Severus, es que acaso no tienes esperanza en la vida, no tienes sueños, aun en esta situación que llevas debe de haber algo que puedas hacer en un futuro.
-Todo eso murió hace mucho tiempo.
-Pero Albus me dijo que aun quedaba alguien por quien podrías vivir, por que intentas negarlo, dijo que esa poción era tu oportunidad.
La cara de Severus toma un color sonrojado, que oculta rápidamente dando la espalda, dirigiéndose a la salida del despacho.
-Pues ya vez, se equivoco nuevamente.
