Advertencias de rigor: No contiene escenas para adultos, pero vuelve a tratar temas para personitas mayores. LxLight.
16) Natural:
Light Yagami estaba muerto.
Muerto de vergüenza, con las mejillas rojas y calientes como soles. Se sentía igual que si se hubiese tragado un cubo de cemento rápido y ahora no pudiese mover ni un músculo. Sus ojos, abiertos hasta alcanzar el tamaño de pizzas familiares, intentaban concentrarse (sin éxito) en alguna superficie no-reflectante. Ya se sentía bastante mal como para aún encima tener que aguantar a su propio reflejo, mirándole con cara de cadáver desde el cristal de la ventana, el espejo o el suelo meticulosamente encerado. Según el reloj, había pasado media hora, la más larga de toda su condenada vida.
¡Pero es que, maldición, aún tenía el olor de Ryuzaki enganchado a su piel!
Volvieron a él los recuerdos recientes y deseó arrancarse la piel de la cara a tiras. De no haber estado unido a su compañero por la cadena, Light muy gustosamente se hubiese tirado por la ventana, de cabeza. Estaban en un décimo piso, ni siquiera se enteraría...
·-No me lo puedo creer...- jadeó, con un hilito de voz mortificada.-acabamos de...
·-No pasa nada, Light-kun. Fue un arrebato, está bien.
¡Y lo dijo con toda la tranquilidad del mundo, arrastrando las palabras, como si realmente se creyese que no había pasado nada! Claro, para él era todo muy fácil: un freak amoral de dudosa sexualidad y sin ninguna reputación ni dignidad que mantener...
En caso contrario, no yacería en la otra mitad de la cama, ronroneando con la misma satisfacción de un gato al que le rascan la tripa. Era raro en él, pero su cuerpo estaba totalmente estirado en el colchón, en lugar de ovillado, como solía dormir. Light sentía su respiración suave y acompasada, y juraría que estaba sonriendo. No lo estaba viendo, naturalmente, pero sentía su sonrisa.
¿Que estaba bien?...¡Y un cuerno estaba bien!
·-¡Pero es que tú y yo...!- joder, si seguía hablando se moriría de horror.- no puedo creer que...
·-No es nada, Light-kun, no te obligaré a casarte conmigo ni nada.- solo Dios sabía si Ryuzaki hablaba en broma o en serio- y no le diré ni una palabra a Misa-Misa, te lo prometo. Sé guardar secretos...
·-Más te vale que sepas...- siseó Light entre dientes, como respuesta.
Porque oh, ésa era otra. Aunque nunca se había considerado el novio de la chica, lo cierto era que a Light le daba en la nariz que la suya era una relación consolidada marido-mujer. Y estaba seguro de que, si Misa llegaba a enterarse de lo que su flamante novio le acababa de hacer al freak amoral, se raparía la cabeza, publicaría el suceso en todas las revistas del corazón del país, para hundir su reputación, y luego se suicidaría. Lo que llevaba a preguntarse por qué raparse la cabeza si se iba a matar después...
Y luego estaba su padre. Su pobre, heterosexual e inocente padre. Seguramente Ryuzaki habría instalado cámaras de seguridad en el dormitorio, y su última hazaña ya estaría inmortalizada en formato vídeo. Seguramente Matsuda, o quien hiciese la ronda de noche, las habría visto ya. Seguramente pronto algún imbécil las colgaría en Internet... Weddy, seguramente, con su extraño sentido del humor. Pondría una censura estúpida de smileys ridículamente pequeños y sonrientes. Pobre Weddy, tendría que estrangularla y tirar su cadáver al río.
·-Soy un monstruo...- se lamentó el más joven, en voz muy baja. ¿Cómo había podido ocurrírsele matar a Weddy?
Aunque ajeno a los procesos mentales del muchacho, su última y desolada afirmación pareció enternecer a L, porque Light oyó cómo se agitaba suavemente en su ladito de la cama. El mayor tosió con aire solemne, como para aclararse la garganta, y empezó a explicar:
·-En realidad es algo totalmente natural...¿sabías, Light-kun?- y utilizaba la misma voz que se usaría para hablarle a un crío de tres años, mandaba narices...- Es normal: somos jóvenes, sanos y con energías... es algo que se da incluso entre los animales. En un documental sobre pingüinos vi...
Tierra llamando a L, Tierra llamando a L: ellos no eran pingüinos. Para empezar, los pingüinos tenían mejor gusto al vestir que Ryuzaki...
·-...a tu edad, yo también pasé por etapas muy complejas. No tiene nada de raro, sirve para liberar estréss.
Sí, ya: "liberar estréss". Para eso se iba a los balnearios, se hacía yoga o se apretaban pelotitas desestresantes.. ¡no aquello!... ¡Aquello era de locos, la excusa más barata de la película X de Serie B más cutre del mundo!
El chico volvió a recordar, volvió a subirle la temperatura en las mejillas (pero única y exclusivamente allí) y sintió un escalofrío de horror: ...¿por qué aún no había caído ningún rayo que lo partiese en dos?...¿Es que a Dios le gustaba tomarle el pelo?...¿Dónde estaba Kira y sus infartos mortales cuando se lo necesitaba? Estúpido ángel salvador de tres al cuarto...
·-Creo que no me encuentro bien...
En realidad, estaba al borde del colapso. Lo único que quería era dormirse y pasar allí tres millones de años, sin hablar con nada ni nadie. Sin embargo, L no era tan empático como para darse cuenta de eso: malinterpretó el malestar de su compañero y volvió a darle la murga con su discursito de postal:
·-No te preocupes, Light-kun: la primera vez siempre resulta algo doloroso.- intentó tranquilizarle. La voz vino acompañada de un sonido de succión: Ryuzaki volvía a chuparse el pulgar... sería guarro- Para la próxima será mucho mejor, lo haré más despacio.
¿¡PERO QUÉ!?
Light dio un respingo en el borde de su cama, y estuvo a punto de caerse. De haber tenido algo en la boca, se habría atragando de fijo:
·-¿Te has vuelto loco?- su voz se pareció mucho al sonido de un ratón al pisarle el rabito- ¡No va a haber ninguna próxima!
Los crujidos del colchón, y el suavísimo tirón en la cadena que rodeaba su muñeca, advirtió al menor de que L se había incorporado suavemente para mirarlo:
·-¿Ah, no?- o Ryuzaki parecía algo desilusionado, o fue producto de su imaginación- bueno, tú sabrás.
Y volvió a enroscarse entre las sábanas.
Comentarios: Le doy vueltas y vueltas, y la narración no termina de gustarme, pero creo que es lo mejor que puedo hacer respecto a esta escena. Era la primera vez que escribo sobre Light (lo odiamos...¿verdad, mi tesoro?), creo que no puede estar más OOC... pero por algo se empieza, o no? Por cierto, suelo ser radicalmente contraria a utilizar partículas japonesas, pero es que L no me parece L si no dice "Light-kun" (y NO pienso adaptarlo como "Lightcillo" o aberraciones similares)... cosas mías.
Pd: Esto es mi concepto de humor... ¡No lo toméis en serio!
