12) Aspecto:
Nunca se había considerado una persona excesivamente preocupada por su aspecto físico, ni tan siquiera creía que era guapo. Sí, era cierto, su ropa podía decirse que resultaba llamativa, pero no mucho más que la de la gente que le había rodeado durante aquellos cinco últimos y vomitivos años.
Y sin embargo llevaba veinte minutos embobado delante del espejo, como un zombie, contemplando la horrenda cicatriz que se extendía por la mitad izquierda de su cara y su cuerpo. Las heridas ya no sangraban ni necesitaban vendas, pero la piel seguía fina, enrojecida y tirante, impidiéndole mover el brazo izquierdo a pleno rendimiento. Por muy bien que se le curase, las marcas nunca desaparecerían del todo, diciéndole que lo había intentado y había fracasado.
Cuando presionó el botón, pensó que lo que menos le importaba era la pérdida estética. Obviamente, morir era mejor que ser capturado. Sin embargo, ahí estaba, echando de menos su propio cuerpo, uniéndolo a la lista de cosas que había perdido para siempre en aquella carrera suya: hogar, amigos, futuro, reputación, belleza, orgullo...
·-No te preocupes, te enseñaré a maquillarte.- se rió Hall. ¿Cuánto tiempo llevaba observándole, apoyada en el marco de la puerta? Su camisón tenía los tres primeros botones abiertos.
Mello le dedicó una mirada agria. En situaciones como aquella, tenía ganas de partir su preciosa cara... desde siempre le había desagradado que lo observasen cuando él creía que nadie lo observaba. Y el ser pillado in fraganti en uno de sus raros momentos de bajón emocional nocturno no hacía mejores las cosas.
·-Esto es como llevar una pancarta con mi nombre colgada del cuello.- gruñó.- ¡Hola Kira, me llamo Mello y soy suicida!
·-Sólo llamarás la atención un poco más que cualquier otro chaval europeo vestido de cuero y que no tenga cicatrices.- Hall intentaba ser optimista, pero falló un poco al no poder contener un audible bostezo- No le des tanta importancia y vuelve a la cama.
No le daba ninguna importancia. Qué va. Lo malo iba a ser convencer a Hall de que eso no le había quitado el sueño... lo que, por otra parte, era cierto.
Comentarios: A vueltas con Mello. Tiene algo que me impide dejar de hablar de él a todas horas. Y ni siquiera es mi personaje favorito. Rubio bastardo...
Lamento ser tan lentita. No es que me sienta creativamente comatosa, sino creativamente vaga... y, a cuanto más tiempo me doy, menos ganas tengo de ponerme a la faena. Lo lamento de veras.
