Bueno este es el capítulo número siete… no pensé hacer un capítulo siete y mucho menos hacer un ocho… es que se me quedo corto este capítulo así que la próxima entrega saldrá muy pronto… es que…. Ya se vienen mis vacaciones….. hurra! Sheeeeeeeeee! nn en mis vacaciones soy muy feliz por que no me tengo que levantar muy temprano y tampoco me tengo que amanecer estudiando…. Soy muy feliz!

Bueno espero que les guste este capítulo y me dejen reviews para no entorpecer mi felicidad… acuérdense que a más reviews me emociono más y me dan más ganas de escribir y pongo más capítulos y más rápido!... hahahha si, un poco de chantaje emocional no hace daño así que…. DEJENME REVIEWS! .

Homeless

Capítulo 7

Traté de convencer a Kouji que sería mala idea regresar a esa parte de la ciudad. Volver a pasar por nuestro antigua barrio nos traería solo malos recuerdos pero él estaba terco en el hecho de querer ir a ver a Takuya. Yo también quería ir a verlo por que en medio de todo él seguía siendo nuestro amigo pero si íbamos todo nuestro esfuerzo podría haber sido en vano.

Si… aún no teníamos la seguridad de que "papá" estuviera vivo o no. Todo este tiempo habíamos permanecido escondidos de él y el resto del mundo y ese había sido nuestro plan hasta llegar a la mayoría de edad… con lo que no contábamos era con que alguien nos pudiera descubrir. Takuya no le diría nada a nadie, en parte por que no tiene a nadie importante a quien decirle y por que Kouji dice que se lo pidió. Yo confió en Takuya pero no confío en la gente que pueda haber estado alrededor en ese momento… y si alguien los vio? Creo que era una paranoia que había crecido conmigo durante estos años pero no podía evitarla.

De camino a la casa de la abuela de Takuya iba recordando todo lo que había pasado desde que dejamos por última vez nuestra casa… a pesar de los años esa noche todavía seguía fresca en mi cabeza…

FLASHBACK

Jalé a mi hermano por toda la calle, no podía dejar de correr. Por momentos miraba de reojo hacia atrás, me deba pena ver como se consumía nuestro hogar. Se que no era un hogar decente pero era algo que habíamos conservado por años y verlo ahora en ese estado era como perder parte de nosotros mismos, como un brazo o una pierna.

No sabía con seguridad si el hombre que nos había seguido hasta ahí permanecía en la casa, o seguiría mirando su destrucción desde afuera por que aparentemente nadie nos seguía. Mi problema era que ahora estábamos solos en la calle sin un lugar seguro a donde ir. Me daba un poco de miedo ir ahora a la casa de Takuya por que de repente le podríamos ocasionar problemas, por otra parte no conocíamos un lugar más seguro que su casa.

-"No podemos ir donde Takuya! No podemos ponerlo en peligro a él y a su abuela… además… sería bueno que nos fijáramos en los Akamine… no?" – Kouji había captado mi preocupación y tenía razón, no podíamos ser tan ingratos con los Akamine, teníamos que ver que estuvieran bien, aunque sea de lejos.

-"Ya había pensado en eso. Vamos para allá pero los vemos, nos aseguramos que estén bien y nos vamos. No podemos arriesgarlos más… entendido?" – Kouji aceptó mi condición aunque creo que lo hizo por que no teníamos otra opción. Cambiamos de calle y nos fuimos por otra, no tardamos mucho en llegar ahí. La casa se veía bien, todo estaba donde lo dejamos pero ellos ya no estaban tirados en el piso de la cocina. Desde la ventana vimos que estaban caminando algo adoloridos por la casa. El señor caminaba hablando por el teléfono y ella estaba sentada preocupada en el sillón. Tenía ganas de entrar a la casa y abrazarlos pero si hacía eso era seguro que nos vendrían a buscar otra vez. Por otra parte tuve que agarrar varias veces del polo a mi hermano por que sus pies lo llevaban hasta adentro, con ellos.

-"Quieres que te repita lo que puede pasar si llegamos a entrar otra vez a esa casa?"

-"No, ya entendí pero… míralos! Están preocupados por nosotros! Ni siquiera podemos hacerles saber que estamos bien?"

-"Si se enteran que estamos bien entonces todos lo sabrán, incluso él! Si él lo sabe nos volverá a buscar. Por ahora lo mejor es desaparecer un tiempo hasta que se enfríe la situación" – me sorprendía lo frío que podía pensar pero en estos momentos tenía que velar por la seguridad de mi hermano y la mía… sino quien lo iba a hacer?

Hasta ahora no sé como llegué a convencer a Kouji para irnos de ahí. Pasamos la noche en la calle esa vez, dormimos en el parque en un árbol para ser más exactos y no bajamos de ahí hasta la noche siguiente para inspeccionar el terreno y buscar comida. Nos moríamos de hambre. Las calles a cierta hora siempre están desocupadas así que no teníamos la necesidad de ocultarnos con cada ruido de la calle. Nuestras piernas nos llevaron hasta nuestra derruida casa al final de nuestra calle. Había restos de vasos descartables tirados por todo el jardín, Una cinta amarilla rodeaba toda nuestra propiedad tratando de impedir el paso de algún curioso. Nos escabullimos hasta la parte trasera de la casa, todo estaba casi igual excepto que algunas paredes se habían caído y toda la casa era una acumulación de polvo y deshechos. Se me hacía difícil creer que algo hubiera quedado intacto. Tratamos de entrar a la casa por nuestra vieja ventana pero adentro estaba demasiado oscuro y las cenizas no eran de ayuda por que se nos metían a la nariz.

-"Ponte tu polo en la cara para que no respires las cenizas" – Kouji se quito el polo y se lo puso como le sugerí, yo también hice lo mismo. Nuestro templo había sido consumido por completo, desde la mesa en la que estudiábamos hasta la cama hecha con cartón y ropas sucias y algunas frazadas. Salimos por entre una pared derruida hasta lo que fue la cocina. La casa estaba tan llena de polvo que no se podía ver el diseño de las mayólicas, las ventanas estaban reventadas por el calor del fuego. La escalera principal estaba hecha un desastre, algunos escalones se habían perdido en el incendio y para llegar al segundo piso tuvimos que realizar algunas acrobacias.

El segundo piso estaba mejor conservado que el primero pero igual de sucio. Lo que mejor conservado estaba era el baño en el que nos habíamos metido antes de bajar. Habíamos dejado el agua corriendo y eso como que había frenado un poco el fuego.

-"Y ahora que vamos a hacer?" – Era una buena pregunta, ni yo sabía la respuesta.

-"Se te ocurre algo?" – los dos estuvimos sentados en el piso de la casa pensando algo pero pasaron como diez minutos y no teníamos una idea fija.

-"No podríamos dormir un poco?"

-"Tienes sueño? Si quieres duerme, yo haré la guardia primero"

-"Creo que estas un poco paranoico. Nadie puede llegar hasta aquí, con las justas lo hicimos nosotros! Yo no quiero esconderme… quiero un lugar normal… quiero una familia o por lo menos alguien que se preocupe por nosotros… por que no podemos ser como los demás y tener una familia?" – no sabía que responder… era algo que también quería y en su momento también me había cuestionado lo mismo… a veces me parecía como si estuviéramos malditos o como si tuviéramos algún tipo de hechizo encima.

-"No estoy paranoico. Solo estoy pensando un poco por los dos. Hagamos esto, averigüemos si ese hombre sigue en la ciudad. Si esta aquí entonces tenemos que escondernos pero si no esta… entonces regresemos con los Akamine. Te parece?"

FIN FLASHBACK

Antes de llegar a la casa de Takuya nos quedamos un rato al pie de la nuestra. Seguía intacta y al parecer nadie había tratado de refaccionarla o venderla y mucho menos usarla… después de todo en las condiciones que estaba lo mejor era derrumbarla. Cuando me di la vuelta para ver la reacción de mi hermano me di cuenta que no estaba a mi lado… donde se habría metido? Empecé a buscarlo y me comencé a preocupar que no estuviera por ninguna parte.

-"Ryo? Donde estas?" – no podía arriesgarme a llamarlo por su nombre, no hasta estar en un lugar seguro. Escuche unos sonidos y me acerqué a la parte posterior de la casa… - "Ryo?"

-"Ayudame!" – Pensé lo peor cuando escuche sus lamentos, sería acaso… - "Mi pie se atasco con un arbusto… no lo puedo sacar!"

-"Me asustaste! No lo vuelvas a hacer!" – en verdad me había asustado bastante si es que no llegaba a matarme del susto. – "Vamos de una vez por todas donde Takuya para acabar de una vez con esta excursión" – saqué a Kouji de su embrollo y salimos del lugar. Alguien debería cortar aunque sea las plantas

Desde nuestra antigua casa a la de Takuya era un corto trecho. Recordaba el camino más largo pero después de pensar un poco debía ser por que antes mis piernas eran más pequeñas y ahora más alto todo se me hacía más rápido. Durante todo el camino traté de relajar a mi hermano pero el seguía muy tenso bajo la espera de que algo malo podría pasar. Entendía muy bien el por que de su preocupación pero ese hombre no se había vuelto a aparecer y hacerlo justo ahora, hoy, después de tanto tiempo era por demás improbable, teníamos que tener mucha mala suerte para que justo este día que decidimos salir aparezca… no?

Las cosas desde que dejamos la casa no cambiaron mucho para nosotros. Salimos de este lugar sin un cobre en el bolsillo y ahora no teníamos un montón de plata pero por lo menos nos alcanzaba para sobrevivir. De la plata del banco aún no podíamos tocar nada por que aún faltaban unos cuantos años más para nuestra mayoría de edad y en cuanto a la plata escondida… todavía no la habíamos sacado del escondite de mamá, ni siquiera habíamos corroborado nuestras suposiciones… no habíamos querido volver a saber de eso.

Tantas cosas habían pasado en nuestras vidas desde ese día que a veces se me hacía imposible creerlo. Ese día volví a hablar… no fue bajo las mejores circunstancias pero por lo menos pude hacerlo. Lo que si aún conservo de eso es la mínima cantidad de palabras que utilizo, es decir, no hablo si es que no se me permite como en el colegio por ejemplo. Con mi hermano la cosa cambia, con él si hablo hasta el cansancio, es más a veces noto que el como que se cansa un poco de mí pero eso no importa, yo se que a veces lo desespero y en medio de todo su enojo es superficial y no altera para nada nuestra relación.

Ya estábamos a una cuadra de la casa de Takuya y pasamos por una de las casa más antiguas de su calle. Yo no la recordaba tan llena de ventanas… las lunas me mostraban la imagen de lo que me había convertido y me mostraban a mi hermano casi como otra persona. Sabía que seguíamos siendo nosotros pero ahora que nos veía bien… habíamos cambiado bastante pero si habíamos cambiado… como fue que Takuya nos llego a reconocer?

En la oscuridad de la noche atravesamos la reja que separaba el patio de la abuela con la calle. La casa no había cambiado casi nada… solo el color parecía más nuevo a pesar de seguir siendo la misma tonalidad. Las macetas seguían conteniendo las plantas de la abuela y milagrosamente conservaban la misma disposición y longitud que antes. No faltaba ninguna planta, todas alineadas, la misma cantidad a cada lado de la puerta principal. La ventana por la que nos veía Takuya se veía limpia y detrás de la maceta… había envases?

Kouichi y yo nos acercamos más a la puerta de la casa y como lo hacíamos antes nos sentamos en los escalones. Mis pies que antes solo abarcaban un escalón ahora abarcaban dos exactos. Nos recostamos contra la puerta a esperar a que Takuya nos diera una muestra que estaba ahí aunque los envases hablaban por si solos. No esperamos mucho hasta que detrás de la ventana se oyó una voz…

Los vi llegar, pensé que no vendrían. Había alistado su comida así como lo había hecho hace tiempo cosa que extraño a mi abuela pero ella no me dijo nada y solo se fue a su cama a descansar. Como siempre jale mi banco y senté a esperar. Los dos aparecieron un poco más tarde de lo que tenían acostumbrado. Habían crecido bastante aunque seguían igual de delgados pero sus enormes ojos azules eran los que los hacían especiales del resto y resaltaban más sus figuras. Lo que no me gusto de verlos era que ninguno de los dos conservaba su cabello negro. Como ya lo había visto antes Kouji tenía el cabello rubio y Kouichi estaba con una tonalidad entre rojo y marrón… se les veía muy raros.

-"Pense que no vendrían!" - les dije por la ventana

-"Se nos hizo un poco tarde… hicimos una pequeña parada en la antigua casa"

-"Ya veo… como han estado después de todo este tiempo? Ya sé que Kouji puede hablar… eso es bueno! Cuéntenme que ha sido de ustedes, desde que desaparecieron nadie los ha vuelto a ver…"

-"Excepto tu Takuya. Como diste con nosotros?" – Kouichi estaba muy curioso de cómo había dado con ellos así que le explique aunque con más detalle lo que le había explicado a Kouji. Era obvio que alguien los reconociera, poca gente en Japón tenía ojos azules de verdad, la mayoría usaba de contacto. Esa explicación pareció satisfacerlo… al menos por un rato.

-"Bueno… me van a contar que onda con ustedes?"

-"Mira Takuya, cuanto menos sepas de nosotros es mejor para ti. No quiero ser malo pero es mejor que te olvides de nosotros… al menos por un tiempo más"

-"Se puede saber por que Kouichi? Si me dejas adivinar es por que alguien los sigue… verdad?" – Pude interpretar su silencio – "Se que los están siguiendo no por que haya visto a alguien detrás de ustedes sino por la manera en la que se comportan… están paranoicos. De quien se esconden?" – se empezaron a mirar entre los dos como decidiendo si contarme o no y la verdad eso no me gusto. Detestaba que se me ignorara en algo, tan grave era el asunto como para no atreverse a contarme algo?

-"Takuya… nosotros… en verdad es mejor que no lo sepas pero si tanto te interesa…" – bien! Al parecer Kouji me iba a decir algo más que simples evasiones.

-"Te diremos pero tienes que prometer que no se lo dirás a nadie, ni siquiera a tu abuela, ni a tu almohada!"

-"Esta bien Kouichi… ni a mi almohada!"

-"No es una broma Takuya. Tómalo en serio!"

-"Esta bien… disculpen pero no se queden callados y cuéntenme que fue lo que paso"

-"Esta bien pero no nos interrumpas. Tus preguntas al final!" – los deje que me contaran, una historia bastante difícil de creer. Yo no sabía nada de su papá y tampoco me había atrevido a preguntarles nada de él en aquella época, me alegraba no haberlo hecho.

-"Ya veo… eso fue lo que paso. Pero no han averiguado nada? Me refiero si saben algo de él"

-"No sabemos nada de él desde ese día y esperamos no volverlo a ver. Muchos problemas nos ha ocasionado desde entonces. Más bien, sabes si la familia Akamine esta bien?"

-"Lo único que se es que se mudaron poco después. Eso es lo que se dice. Se les veía preocupados y temerosos desde ese día, quizás por eso se fueron"

-"Ya veo… me hubiera gustado despedirme de ellos" – note un tono de tristeza en la voz de Kouji, recordé que él se había encariñado mucho con esa señora. Lo que más me daba pena de todo este asunto era el hecho que habían tenido que renunciar a la familia que les habían dado para seguir con vida, lo que ellos más querían era una familia ya que la suya les fue quitada. Yo todavía tenía mi familia, viajaban mucho pero solo estábamos a una llamada de distancia y tarde o temprano vendrían por mí en cambio ellos…

-"Y que planean hacer ahora? Vivirán alejados del mundo hasta cuando?"

-"Nuestro plan era hasta la mayoría de edad, después de eso así nos mate no podrá usar la plata" – El plan de Kouichi era medio loco, alejados por tanto tiempo de la gente no valía la pena…

-"Si pero también esta el hecho que quiere la plata que mamá escondió"

-"Su mamá escondió plata?" – Kouichi le dio un codazo a Kouji, al parecer había dicho algo indebido.

-"Shhh! Se supone que no diríamos nada de eso en la calle!"

-"Pero nadie nos esta viendo Kouichi!"

-"Shhhh! Tampoco digas mi nombre! SI él esta por aquí nos podría escuchar!" – las medidas de Kouichi eran extremas, tenía razón de preocuparse por que su papá parecía ser una mala persona pero jamás en mi vida me había imaginado a Kouichi dándole codazos a Kouji, ni en mi sueño más descabellado.

-"Bueno… y cambiando el tema… que han hecho ustedes en todos estos años? Se han escondido bien al parecer" – se relajaron un poco pero aún así siempre estaban atentos a cualquier sonido extraño.

-"No hemos estado nunca en un sitio fijo y la verdad después de hoy tendremos que volver a mutar que tu nos descubrieras significa que nuestro disfraz no fue bastante bueno como para engañarte"

-"Hemos ido a varios colegios…" – Kouji interrumpió.

-"Al principio estábamos en la calle… no teníamos a donde ir ni a donde quedarnos"

-"Por un tiempo vivimos en un templo. Buena comida, ropa, educación pero…"

-"El padre nos hacía muchas preguntas sobre nuestra familia y una de las señoras nos quería mandar a un orfanato" – con cada palabra que decían me los imaginaba en malas circunstancias pero en medio de todo siempre juntos.

-"Aprovechamos bien nuestra estancia ahí, aprendimos mucho y con la ropa que nos dieron estábamos listos para salir a la calle otra vez"

-"Empezamos a trabajar de cualquier cosa" – a medida que hablaba Kouichi se miraba las manos – "Limpiando tiendas, cargando cajas, paseando perros…"

-"Nadie quería contratarnos por que éramos menores de edad, tuvimos que mentir a medias diciendo que estábamos aprendiendo el manejo del dinero y esas cosas… lo vimos en la tele. Tuvimos que decir que éramos mayores solo que bajitos"

-"No convencimos a todos. Había gente que nos ayudaba como lo hizo tu abuela que nos dejaba comida, otros nos botaban y no nos daban nada. Pero el gran problema era encontrar un lugar donde dormir" – Kouichi se sobaba los brazos mientras que Kouji comenzaba a toser.

-"Cuando nos mudábamos a un lugar nuevo la primera noche dormíamos en el parque pero a la segunda encontrábamos una iglesia donde quedarnos o un centro comercial donde escondernos. Cuando juntábamos dinero pagábamos un cuarto, algunos no querían dárnoslo por lo mismo que somos menores de edad pero a otros no les importaba"

-"Y ahora donde están?"

-"Eso Takuya no se dice. No te lo diremos por medidas preventivas. Pero no te preocupes por que estamos bien. Por lo menos estamos mejor que cuando nos fuimos. Ahora tenemos nuestro propio dinero y si bien no es mucho por lo menos nos es suficiente"

-"Pero por que no usan el dinero que escondió su mamá? Eso debe de darles mejor calidad de vida"

-"No podemos sacarlo. Primero por que no estamos seguros del lugar donde esta y segundo por que queremos estar seguros que él este muerto" – Kouji se veía bastante seguro de lo que decía pero me daba la impresión que ellos si sabía el lugar donde estaba ese dinero.

-"Bueno, mucha plática por esta noche. Ya nos tenemos que ir. Mañana tenemos que trabajar temprano y vivimos lejos de aquí. Un gusto volver a hablar contigo Takuya pero ya nos vamos" – Kouichi se estaba comenzando a levantar para irse, sabía que no aceptaría lo que les iba a decir pero de todas formas prefería arriesgarme.

-"Por que no se quedan a dormir hoy? Tenemos un cuarto desocupado, a demás ya es tarde como para que ustedes dos estén caminando por la ciudad de noche y encima solitos"

-"Gracias por el ofrecimiento pero por si no has caído en la cuenta desde que salimos de aquí hemos vivido prácticamente en la calle y caminar solitos por la calle ya no nos asusta" – Kouichi siempre seguía poniéndose de pie y jalando a su hermano.

-"Y que pasaría si ustedes se van ahora y mientras están caminando por la calle aparece él? No hubiera sido mejor que se quedaran a dormir esta noche acá? Asegurare bien la puerta para que nadie pueda pasar" – mis palabras ocasionaron el efecto que había esperado y por un segundo pensé que había ganado esta vez pero el sorprendido seguía siendo yo.

-"No podríamos" – Kouji fue el que se puso esta vez de pie – "Si llegara pasar algo esta noche acá en la casa de tu abuelita no me lo podría perdonar. Prefiero irme a mi casa y quedarme ahí, gracias por tu ofrecimiento de todas formas".

-"Pero les aseguro que no pasara nada malo! Por favor! Me sentiré más tranquilo si se quedan esta noche. Todo este tiempo han estado lejos de mi abuela y yo y nosotros no hemos podido ayudarlos durante todo este tiempo. Por favor! Ustedes han pasado por mucho… quédense solo esta noche. Mañana si quieren se van temprano" – puse mi cara de tristeza extrema para convencerlos. Se miraban entre ellos tratando de decidirse…

-"Esta bien. Tu ganas" – me sentí feliz y sin perder el tiempo les abrí la puerta para dejarlos entrar. Afuera hacía frío por que entro un chiflón de aire. Al entrar dejaron sus abrigos en el perchero y se quitaron los zapatos. Yo los guié hasta el cuarto vacío en el segundo piso. Ese cuarto era relativamente grande por que era el cuarto que alguna vez fue el de mi mamá, aún conservaba algunas de sus cosas pero mi abuela prefería usarlo para los invitados que nunca venían.

-"Espero no les moleste el color morado. Era el cuarto de mi mamá cuando era soltera. Esperen aquí que les prestaré ropa para dormir" – los deje un rato en el cuarto mientras iba al mío que estaba a su costado para traerles algunos pijamas que me quedaban justos. – "Tomen, espero que les queden bien" – Mientras yo les ponía cobertores a la cama ellos se ponían el pijama. Los pijamas que me quedaban a la medida a ellos les quedaban un poco grandes y era por que eran sumamente delgados. Cuando levantaban los brazos se les veía más las costillas.

-"Te ves sorprendido" – me dijo Kouji. No sabía como decirles sin ofenderlos que estaban muy flacos así que busqué otro pretexto para mi sorpresa.

-"No, es que como se estaban escondiendo pensé que se habían teñido el cabello pero ya veo que eran pelucas"

-"Ah… verdad! Las pelucas son parte del disfraz, jamás nos cambiaríamos el color del cabello" – y tenía razón. Los dos habían conservado el largo de sus cabellos. Los de Kouichi seguían siendo cortos mientras los de Kouji eran largos.

-"Bueno mejor los dejo para que descansen. Hasta mañana chicos!" –cerré la puerta tras de mí. Me daba gusto haberlos vuelto a ver.

Siempre había sabido que Takuya era una persona de confiar y un buen amigo. Me alegraba volverlo a ver después de tanto tiempo pero no podía de dejar de sentir cierto miedo de que algo pudiera pasar. Mi cuerpo toco las almohadas de la cama… hacía tiempo no dormía en una cama tan mullida como esa o con unas frazadas tan calentitas y con olor a limpio. Mi cuerpo se relajaba y comenzaba a olvidarme de todas las cosas feas de la vida y por primera vez después de tiempo me concentraba en dormir tranquilo. Mis ojos se cerraban lentamente hasta que me di cuenta que no sentía la presencia de mi hermano en la cama… a mi lado.

Abrí los ojos y rápidamente comencé a buscarlo por toda la habitación. Kouji se había entretenido con el tocador de la mamá de Takuya. Pero ahora que lo veía bien comprendía perfectamente la fijación de mi hermano por aquel mueble y es que nuestra mamá había tenido uno igual en la casa. Aparentemente era una cosa de mamas llenar la superficie del tocador con perfumes y cremas con olor y por supuesto un gran espejo. Volví a concentrarme en mi hermano y vid que con sus dedos bordeaba todo el contorno del mueble… estaría recordando algo?

Yo si recordaba muchas cosas. Recordaba que siempre que tomábamos una siesta con Kouji y nos levantábamos para ver a mamá ella siempre estaba arreglando sus cosas sentada frente al espejo del tocador. Mamá siempre se peinaba frente al tocador y nos arreglaba antes de salir a la calle. Almacenaba todos nuestros trabajos manuales ahí…

-"Que estas pensando?" – Salí de mi mismo y me concentré en mi hermano.

-"Nada… me quede dormido con los ojos abiertos. Tu que hacías ahí, mirando el espejo?"

-"Me recordaba al tocador de mamá. Solo que el tocador de mamá tenía una manchita oscura en el cajón izquierdo y este no" – me sorprendía que se acordara de eso. Nos quedamos mudos un rato como si el espejo hubiera absorbido nuestras almas. – "Me pica la garganta"

-"Trata de no hablar para que no tasas y despiertes a la abuela y a Takuya. Ven a dormir de una vez" – Kouji se acerco a la cama pero necesitaba toser. Se echo y tosió fuerte ahogando el sonido con la almohada. – "Esa tos me preocupa, de repente deberíamos ir a ver a un doctor"

-"No, estoy bien! Lo que pasa es que ya esta empezando a hacer más frío y tú sabes que siempre me resfrío. Estoy bien. No te preocupes por mí" - no podía dejar de preocuparme pero también era cierto que esta situación la pasábamos todos los años, en especial en invierno. Cuando volví a reaccionar Kouji ya estaba tapado hasta la nariz y se empezaba a acomodar para dormir. De repente era mejor dejar la charla para más tarde, para cuando regresáramos al cuarto donde vivíamos.

La cama estaba deliciosa como para dormir placidamente pero ahora no sabía por que pero no podía dormir. Permanecí varias horas mirando el techo concentrándome en figuras y cosas por el estilo pero cuando las ganas de dormir me entraban Kouji sin querer ahogaba un sonido en la almohada. Habíamos pasado varias cosas juntos desde momentos feos hasta bonitos pero lo principal era que siempre habíamos logrado permanecer juntos.

Cerré mis ojos y empecé a recordar como si todo eso lo hubiéramos vivido ayer, como si nunca hubiéramos abandonado nuestra antigua vida…

TBC…

Bueno este capítulo dice muchas cosas pero quiero saber que les pareció. Me parece que me estoy demorando mucho en acabar la historia y es que la verdad me da pena acabarla. Pero tarde o temprano llegara el día en que le ponga fin así que me tendré que preparar psicológicamente para eso.

Quisiera darle las gracias a las personas que me dejaron review en el capitulo 6:

Surei: mi amiwa y acosadora… gracias a ella actualizo rápido.

Kawaiitsuki: me alegra que te haya gustado el capítulo anterior, espero que te hay gustado este también.

Jerica: con personas como tu dan ganas de escribir… me has dejado un revie de cada capitulo… te quiero nn

Bueno esos es todo… no se olviden de dejarme reviews de este capítulo, no se olviden que me encanta leer sus comentarios. Mientras más reviews más ganas me dan de escribir!