Ok. La última vez dije que actualizaría pronto y ahora por fin estoy subiendo el último capítulo como tres años después. Aún así estoy aquí para cumplir la promesa que de todas maneras iba a acabar con mis historias. Me tomo tres largos años ponerme de ánimo para terminar esto, por aquella época no quería que acabara por que me encariñe con esta historia. Admito el egoísmo de mi comportamiento.

La releí y encontré algunas fallas ortográficas, algunas palabras con letras demás pero la verdad no quiero reparar eso. Uno por que me da flojera pero principalmente por que esos errores me recuerdan como escribía y como solía pensar además de algunas cosas más, por eso prefiero preservar mis errores como recuerdo para saber como fue que empecé a escribir. Como ven no soy perfecta pero ahora trato de no cometer tantos errores como antes.

Una vez más miles de disculpas para las personas que me esperaron por estos tres largos años, disculpas para las que recién encontraron mis historias y mi profile y pensaron que nunca acabaría. Gracias a la gente que me dejo reviews para hacerme acordar que tenía que acabar con esto, gracias por acordarse de mi, gracias por darse tiempo para leer esta última entrega.


Homeless

Capítulo 10

¿Te has dado cuenta que cuando piensas como respirar el acto de respirar se te hace más difícil? Uno respira sin darse cuenta, sin pensarlo. No te cuesta nada hacerlo.

Ahora estoy tratando de no pensar en como es que respiro. Trato de pensar que voy a hacer apenas me pare de donde me tienen echado. Ese sonido tan rítmico pero sumamente ruidoso no me deja dormir. No comprendo por que quiero dormir. Apenas fue ayer que me levante de la cama en la casa de Takuya… pero el día se me fue muy rápido.

Comí salchichas en la mañana y tome leche caliente. Eso me dio fuerzas para pasar por todo lo que pase hoy. La abuela tenía razón al decir que el desayuno era el alimento más importante del día. Salía a trabajar con mi hermano como de costumbre y como de costumbre también quisimos comer juntos pero eso no se pudo.

¿Cómo fue que llegue hasta esta cama?

¿Cómo es que el fuego puede consumir las cosas tan rápidamente?

Me duele mover los dedos pero supongo que si sigo vivo no debería quejarme tanto. Pero tampoco me puedo quejar. No puedo hablar por la máscara que tengo en la cara, ya lo había intentado. Como me dolían los dedos tampoco podía presionar el botón para llamar a alguna enfermera y que me dieran noticias de mi hermano.

¿Cuánto tiempo más me van a dejar aquí solo sin decirme nada?

xoxoxoxox

Yo veía que los doctores entraban de un lugar y salían y volvían a entrar. Entraban con las manos vacían, salían con papeles y regresaban con más cosas. Entraban a un cuarto y luego entraban al otro.

¿Por qué nadie me decía que estaba pasando ahí adentro?

Si ellos no me decían nada entonces yo mismo tendría que pararme e ir a buscar mis respuestas.

Estaba por entrar a uno de los cuartos cuando la puerta se abrio de pronto y me empujo. Una enfermera salió corriendo y trajo a uno de los doctores de la habitación contigua… hablaban acerca de…

"¿Paro respiratorio?"

Pero ninguno me contesto y volvieron a entrar al cuarto.

Yo no podía quedarme ahí. Entre al cuarto para ver de quien hablaban. Pero los doctores y enfermeras estaban rodeándolo y no pude ver nada.

"¿Kouji¿Kouichi?"

¿Pero que estaba haciendo? Ninguno de los dos, quien fuera que estuviera ahí me iba a responder

"Por favor retírate de aquí, este no es lugar para que estén los niños" – una enfermera me comenzó a botar de la habitación pero yo seguía intentando poder ver quien era el que estaba ahí echado.

Volví a mi sitio en la tercera silleta del pasillo, justo en medio de las dos puertas. Todo se oía muy tranquilo en la habitación contigua hasta que empezó el sonido de algo más y otro grupo médico entró. Paro respiratorio volví a oír. ¿Era tanta la empatía que existía entre los dos?

Estaba por pararme una vez más y correr a cualquiera de las dos habitaciones para darles ánimo cuando una enfermera se paro frente a mí. Ya era hora que alguien viniera a contestar mis preguntas.

"¿Los conoces¿Sabes a que teléfono podemos contactarnos para ubicar a sus familiares?" - ¿Qué clase de pregunta era esa de si los conoces? Obvio que tenía que conocerlos. No tenía por que perder dos horas de mi vida sentado ahí por las puras.

"¿Cómo se encuentran¿Estarán bien?" – dudo un poco en contestarme.

"No creo que se encuentren muy bien. La cosa pinta difícil para los dos. ¿Dónde puedo contactar a sus padres?"

"Son huérfanos"

"Oh… ¿Quién esta a cargo de ellos entonces?"

"Nadie… viven solos…"

"No puede ser. Se nota que son menores de edad, tiene que haber alguien que sea su tutor legal o que este a cargo de ellos…"

Era complicado explicarle la situación de los dos sin tener que contar toda una historia de dudas que ni ellos mismos sabían explicar bien.

"¿Por lo menos me podrás decir sus nombres y sus edades verdad?" – ella estaba más preocupada en llenar su cartilla que explicarme de la situación.

"Kouichi y Kouji Kimura, los dos tienen 16… aunque a ellos hace tiempo los había adoptado una familia pero ellos dejaron la ciudad hace mucho… La familia se llamaba Akamine. No me acuerdo sus nombres, lo siento"

"Esta bien… veré que puedo hacer yo entonces"

Ella se fue apresurada con sus papeles bien agarrados y despareció en una de las aberturas del pasillo. Una vez más me quede solo en el pasillo. Ya no oía ruidos al otro lado de la puerta, al parecer todo se había calmado. Los doctores salieron pero esta vez me les puse en frente.

"Soy amigo de ellos… ¿Cómo se encuentran¿Estarán bien?" – ajusto sus anteojos a su pequeña cara y me miro con detenimiento.

"¿Tu también estuviste en el incendio¿Ya te atendieron?"

"Si… estoy bien pero ellos…"

"Ellos están bien por el momento. Inhalaron mucho humo ahí dentro… uno de ellos esta enfermo, el otro esta muy mal herido. ¿Tienes idea que paso allá dentro?"

Ahora que me ponía a pensar en eso no tenía mucha idea. Cuando los deje de ver esa mañana ellos estaban muy bien, incluso iba a almorzar con ellos… lo que me recordaba que aún no le había dicho nada a mi abuelita, ella debía estar esperándome para comer con dos puestos más en la mesa.

"No se nada… yo solo llegue para ayudarlos a salir… no se nada más"

El pareció contento con mi respuesta y se fue seguido por los demás médicos y enfermeras. Quería entrar a verlos pero no sabía si podría hacerlo. Por otro lado era necesario usar el teléfono para llamar a casa, talvez podría llamar a Izumi pero primero lo primero… tenía que ir con urgencia al baño más cercano.

En el baño después de hacer lo que tenía que hacer me vi al espejo. ¿Ese era yo? No me reconocí al principio por lo oscuro que me veía. Pero mi ropa también estaba sucia y si me olía un poco más no era un buen olor. Con razón la gente no se me acerco mucho y tampoco me dejaron entrar a verlos. Quizás sería mejor idea regresar a casa y hablar con la abuela antes de volver por que de todas maneras tenía que regresar para ver como estaban.

La abuela se preocupo mucho cuando le conté lo que sabía que había pasado e insistió en venir conmigo después que me bañara y me pusiera algo más limpio y menos oloroso.

Ya con otra pinta regrese al hospital, Izumi llego también poco después, no la podía excluir de esto por que ella también era su amiga y los conocía mucho antes que yo.

Mi abuelita pidió verlos pero al parecer no nos querían dejar entrar por que no éramos familiares cercanos pero después de hacerles recordar que ellos no tenían familiares nos dijeron que tenían las visitas restringidas por el momento así que tuvimos que conformarnos por verlos por una ventana.

xoxoxoxox

¿Cuánto había dormido ya?

No había ni un reloj cerca para mirar. Tampoco había un calendario para ver en que día estaba. Sentía como si hubiera dormido por años. ¿Pero si había dormido por tanto tiempo por que se sentía tan cansado?

El dolor que sentía era más llevable… ya no le dolía tanto pero si quisiera mover los dedos tampoco podía hacerlo por falta de energía. Abrir los ojos era lo único que podía hacer. Mirar el techo por horas era sumamente aburrido a pesar que cada vez que volvía a mirar podía ver nuevas figuras.

Las máquinas que estaban en su cuarto ya no hacían tanta bulla. ¿Era eso o ya se había acostumbrado a su sonido?

Lo que sí todo tenía un fuerte olor a desinfectante o a limpieza pero no era un olor muy agradable.

Pero había algo que le preocupaba cada vez que abría los ojos. No sabía cuanto tiempo exactamente había pasado y tampoco sabía de su hermano. ¿Estaría bien igual que él? Después de todo los dos habían salido de la casa. De alguna manera incomprensible Takuya había parecido al rescata y en el momento más necesario.

Pero a Takuya era otro que no veía. Es más nadie venía a verlo, a la única que veía era a la enfermera que siempre venía a apuntar algunas cosas en un papel y a revisar que todo estuviera bien.

¿Si todo estaba bien ya podían dejarlo irse a ver a su hermano?

Si no venían a darle permiso entonces el mismo tendría que salir.

Dio una respiro profundo, respirar aún era doloroso. Aún así y con las pocas fuerzas que tenía logró sentarse. Hacer que sus piernas bajaran de la cama también fue difícil pero lo peor fue intentar mantenerse se pie. Felizmente para él había un palo al que estaba conectado de alguna manera que no se molesto en corroborar. El piso estaba frío pero eso no importaba ahora.

Bien agarrado del palo con ruedas logro llegar hasta la puerta de la habitación en la que estaba atrapado. Despacito para que nadie se diera cuenta abrió la puerta jalándola hacia adentro. No había nadie afuera… ¿Dónde estaría Kouji ahora¿A dónde ir¿Derecha o izquierda?

Cerró los ojos y fue por donde el pensó que era correcto. Dio un par de pasos y alguien lo detuvo.

"¿Qué haces fuera de tu cama Kouichi¿Ya te dejaron salir acaso?" – era Takuya

"¿Takuya¿Dónde esta Kouji¿Esta bien?" – no me respondió, pero yo no sentía nada fuera de lo común, no podía haber pasado nada malo… lo hubiera sentido.

Takuya me ayudo a llegar hasta el cuarto de Kouji que era el que estaba junto a mí.

"No me dejan pasar, solo lo podemos mirar por la ventana"

Apoyado por el palo, que me estaba siendo de mucha utilidad, mire a través de la ventana.

Kouji al igual que yo estaba tirado en una cama dormido. El aún tenía la mascarilla para respirar pero había algo raro en él.

"Su cabello esta más corto… eso no le va a gustar"

"El cabello crece. ¿Tu sabías que tenía neumonía?"

"¿Ah? No… ¿estará bien?"

"Si, lo están tratando pero esa no es una enfermedad fácil… es un poco complicada pero no te preocupes, va a estar bien"

Pero no me iba a quedar ahí mirándolo desde una ventana. Gire la manija y entre. Takuya parecía tratar de detenerme pero igual entre. No tenía idea cuantos días habíamos estado distanciados pero no planeaba prolongar eso por más tiempo.

Kouji estaba dormido aparentemente. Respiraba con dificultad como siempre. Le habían cortado su cabello, unos diez dedos por lo menos… seguro que con el incendio se le había quemado un poco. Me apoye en su cama y lo toque… estaba tan frío como yo. Verlo dormir me dio sueño a mi también… los ojos se me cerraban… podíamos dormir los dos juntos otra vez.

xoxoxoxoxox

Kouichi me metió en problemas con todas las enfermeras del piso. No solo por que lo deje salir de su cuarto y abandonar su cama. Lo había encubierto para que entrara a ver a Kouji y todo ese esfuerzo lo había agotado.

Izumi también me grito y se enojo conmigo por haber permitido eso.

Pero ya había pasado una semana del incendio y las cosas ya estaban normales. No era como el primer día que nadie sabía a ciencia cierta si se iban a recuperar o no. Si bien Kouichi ya no necesitaba ayuda del respirado Kouji si pero los dos de cuando en cuando abrían los ojos y luego los volvían a cerrar.

Después de una semana Kouichi había logrado mantenerse despierto por una hora y había logrado volver a comer algo. Kouji en cambio solo abría los ojos y los volvía a cerrar a pesar que entre todos tratábamos de mantenerlo despierto.

Por lo menos ya me dejaban entrar a sus cuartos para hablar un rato al menos con Kouichi.

A una semana y tres días recibimos una noticia… o mejor dicho una visita.

Los dos estábamos en el cuarto de Kouichi planeando ir a visitar a Kouji e intentar mantenerlo despierto por mas de quince minutos cuando dos personas entraron a la habitación. A mi me costo trabajo reconocerlos al principio pero Kouichi los identifico muy rápido.

"¿Cómo te encuentras Kouichi? Hace ya bastante tiempo que no nos reuníamos para conversar"

"¿Lo conoces Kouichi?"

"Claro… son los señores Akamine…" – Kouichi parecía un poco avergonzado al verlos. Según me dijeron los dos habían huido de la casa la noche en el que se supone era su papa había ido a buscarlos. –"Naoko y Hirokazu Akamine"

"Nos alegra que te acuerdes de nosotros Kouichi" – los dos se veían del tipo de personas comprensibles pero ella tenía cara de tener mejor carácter y guardar más la calma. – "¿Cómo te encuentras¿Te dejaran salir pronto?"

"Eso espero…"

"Suponemos que cuando les den de alta vendrán con nosotros… ¿verdad que si?"

Kouichi tenía cara de pensarlo seriamente.

"¿Después de todo lo que paso aún quieren hacerse cargo de nosotros?"

"Sabemos que no fue culpa de ustedes aunque hubiera sido mejor que nos aclararan la situación antes de para estar prevenidos. Aún así nunca dejamos de buscarlos a pesar que mucha gente decía que nunca más iban a aparecer era mejor darlos por muertos"

Eso era lo que la mayoría de gente decía. ¿Pero como alguien puede perder las esperanzas de esa manera?

"¿Dónde esta tu hermano¿Dónde esta Kouji?"

"Kouji esta en la otra habitación. No nos dejan estar en un mismo cuarto"

"Eso se puede arreglar" – El señor Hirokazu salió de la habitación mientras ella se acerco más a Kouichi para tocarlo. Supuse que en verdad quería comprobar que era de verdad y no una fantasía. A mi me pasaba lo mismo cada vez que no creía en algo, comprobar era algo que siempre solía hacer.

A partir de ese día las cosas cambiaron un poco más. A los dos los cambiaron a una misma habitación. La familia Akamine aún conservaba el poder sobre ellos como sus padres adoptivos.

Cuando Kouji los vio se sorprendió mucho. Pero mas se sorprendieron ellos cuando descubrieron que Kouji ahora si podía hablar.

"Y tan bonita voz que tienes… es una suerte que puedas volver a hablar" – Naoko era la que se había encariñado más con Kouji y Kouji también sentía un cariño muy grande por ella.

Supe después por Kouichi que los dos se habían quedado conversando hasta tarde acerca de regresar a vivir con los Akamine. Para ellos la decisión era difícil por que no sabían si volverían a tener problemas y que todavía lo estaban pensando.

"No van a volver a tener problemas. Si la decisión la están tomando por ese hombre que los perseguía no se preocupen por él" – Kouichi me puso una cara como que no entendía y luego me acorde que aún no le había contado nada de lo que había pasado.

Me tome mi tiempo para explicarle lo que paso desde el momento en el que entre a la casa y me encontré con él. El accidente en las escaleras, su caída y cuando me encontré con ellos y los ayude a salir de ahí. Con lo que le dije que había pasado ahora solo tendría que volver a hablar con Kouji y volver a tomar la decisión de regresar con ellos. Era lo mejor para los dos teniendo en cuenta que el tiempo que convivieron con ellos la habían pasado muy bien y sin problemas.

A Kouji pareció gustarle la noticia por que la siguiente vez que fui a visitarlos con Izumi nos dieron la noticia que apenas les dieran de alta irían con ellos.

Obviamente la noticia nos hizo muy felices por que después de tantas cosas que habían pasado se merecían un descanso. Yo estaba feliz por los dos pero no podía dejar de sentirme un poquito triste por que ya no irían a comer a mi casa. Yo en el fondo guardaba cierta ilusión de vivir juntos en una misma casa si es que nadie se quería hacer cargo de ellos mi abuelita y yo lo podíamos hacer.

En el hospital estuvieron solo por dos semanas y un par de días. Los hubieran dejado salir antes a no ser por que querían ver como evolucionaban en especial Kouji con sus problemas respiratorios. Los días habían pasado volando. Al principio se pasaban lento por que no sabíamos nada pero conforme se iban recuperando los días se hicieron más tranquilos.

Naoko les trajo ropa abrigadora para salir del hospital y luego los llevarían a la casa. Todo sonaba bien.

"Ne… podemos pedirles un favor?" – Kouichi fue el que siempre pidió

"¿Necesitan algo?"

"No es que necesitemos… es algo que queremos hacer" – Kouji interrumpió. Los dos se miraron y pidieron a la vez.

"Queremos ir a un lugar antes de ir con ustedes"

xoxoxoxox

Al parecer la noticia los sacó un poco de cuadro. Era un poco tonto pensar que nos dejarían ir a algún lado en especial ir solos a ese lado.

-"¿A dónde tienen que ir¿Los podemos llevar?" – Naoko estaba un poco curiosa pero Kouichi la detuvo.

"Es algo que tenemos que hacer solos… solo queremos ir a ver un pozo"

"¿Qué importancia tiene ese pozo Kouichi¿No pueden ir otro día?"

"Podríamos ir cualquier otro día pero es algo que tenemos que hacer ahora. No podemos empezar algo sin antes cerrar un capítulo de algo pendiente. Para nosotros en verdad es muy importante"

"Por favor" – Takuya nos miraba algo sorprendido.

"Esta bien… si tan importante es vayan pero por favor no se demoren mucho" – Naoko nos aconsejo.

"¿Puedo ir yo?" – Kouichi y yo nos miramos. Era algo personal lo que íbamos a hacer pero por otra parte Takuya nos había ayudado siempre. Quizás íbamos a necesitar algo de ayuda…

"Esta bien" – los tres salimos despacio por la puerta principal del hospital.

Se sentía bien respirar otro aire principalmente por que el hospital nunca tuvo un buen olor. Quizás hubiéramos podido correr para no demorar tanto en llegar a donde queríamos ir pero yo no podía correr sin agitarme.

No se si era mi imaginación pero apenas nos paramos en la calle de la casa aún podía percibir el olor a humo y a quemado.

"Muy bien… ¿Dónde esta ese famoso pozo?" – pero ninguno de los dos le respondió la pregunta.

Al estar ahí parados frente a la casa ya no teníamos ganas de buscar el pozo. Teníamos ganas de entrar a la casa para ver con nuestros propios ojos como había quedado todo después del incendio. Al parecer la casa había logrado mantenerse de pie por fuera pero por dentro sabíamos que estaba bastante deteriorada. Aún así entramos bajo nuestro propio riesgo seguidos por Takuya.

Entramos por la puerta principal por que a nuestra edad y por más delgados que estuviéramos no íbamos a poder pasar por la ventana trasera que tanto habíamos usado siendo niños. Aunque ahora que lo recordaba bien no sabía como había logrado meterme por ahí la última vez que vine.

La entrada de la puerta principal estaba casi intacta a no ser por unos cuantos rasguños. Pero eso si todo estaba muy sucio. Fue difícil abrirla, al parecer algo estaba atascándola desde adentro. Entre los tres logramos empujarla y vimos el verdadero estado en el que había quedado la casa.

El primer piso había sido prácticamente aplastado por el segundo. A la escalera le faltaban peldaños y el olor a humo aún estaba en el ambiente.

¿En verdad nos haría bien escalar estos escombros?

A medida que caminábamos podía encontrar pequeños fragmentos de momentos que parecían olvidados. Pedazos de muebles, trozos de papel tapiz, porcelana destrozada en miles de pedazos. Todos los cuadros estaban en el piso destrozados. La mesa en la que me escondí estaba hecha astillas y se veía peligroso pero mas peligroso se veía el camino a la cocina y por ende la entrada al sótano.

"¿Planean entrar? Se ve peligroso"

"Takuya tiene razón Kouichi, mejor vamos saliendo" – pero Kouichi tenía algo más en mente y siguió caminando. –"Ten cuidado"

Yo como siempre lo seguí. No se por que lo hice. ¿Seria tal vez por que estábamos acostumbrados a ir siempre juntos o era el temor a que pasara algo y no queríamos quedarnos solos? Por otra parte no era necesario que Takuya nos siguiera, el podría ponerse a resguardo de cualquier situación peligrosa con solo salir de la casa pero el prefirió seguirnos.

Los tres escalamos un cerro de desmonte y cruzamos la puerta de la cocina que estaba en mejor estado que el resto de la casa. La entrada al sótano estaba tan sucia como siempre cubierta por una madera vieja que solo había que remover para ir a las profundidades de la casa.

El sótano estaba tan igual a como lo dejamos. Los colchones seguían apilados en la esquina y nuestra mesita estaba cubierta por una capa dura de polvo. La arañas ante nuestra ausencia habían tomado posesión del lugar. Las telarañas estaban en todas partes con algunos insectos a punto de ser devorados.

Pero las arañas no eran las únicas que habían tomado posesión del cuarto. Algunas plantas habían entrado por algunos huecos en la ventana y si las plantas habían logrado entrar no me sorprendería saber que algún otro tipo de animal andaba por estos lares.

Mientras caminaba recordando cosas me tropecé con algo. Una frazada, un libro, un cuaderno. La foto de mama estaba en un marco tirado en el piso. Lo levante y lo lleve conmigo. Eso era lo único que yo estaba buscando.

Los tres salimos del sótano para salir de la casa. Cuando cerramos la puerta sentí que ahora si todo marcharía bien. Caminamos hasta la parte posterior de la casa donde el jardín era una selva. Recubierto por una infinidad de hierbas estaba el pozo. Nadie hubiera podido adivinar que esta casa tenía un pozo.

Entre los tres hicimos a un lado la hierba y le echamos un vistazo a la profundidad. De chiquitos parecía no tener fin pero después de tirar un par de piedras supimos que no era tan profundo.

Según la historia uno de los dos tenía que ser bajado por el pozo hasta encontrar agua.

"¿Quién va?" – pregunto Takuya. Eso era algo que aún no habíamos decidido.

"Yo voy" – me ofrecí. Siempre tuve curiosidad como se vería el pozo por dentro. Me trepe al filo del pozo y me coloqué lo mejor que pude en la cubeta.

"Ten cuidado allá abajo Kouji" – Entre los dos comenzaron a bajarme despacio. Poco a poco se estaba poniendo oscuro. Si me fijaba con cuidado había gusanos caminando por las paredes de la superficie rasposa del pozo. Conforme iba bajando podía sentir la humedad, el agua no debía estar muy lejos. Pero tampoco podía ver. ¿Cómo me iba a fijar donde estaba lo que escondió mamá?

Estaba bajando despacio hasta que el balde toco fondo. Lo único que podía ver era la entrada del pozo si es que levantaba mi cabeza pero de otro modo me era imposible ver algo. Comencé a palpar el hoyo. Las paredes estaban húmedas y por ciertos sectores un tanto viscosas. El olor, el lugar no olía muy bien. El pozo tenía poco agua, lo supe cuando puse un pie fuera del balde y me alcanzo hasta las rodillas.

Por más que palpaba todo lo que podía de la pared no encontré nada. Quizás este no era el lugar donde mamá había puesto dinero, quizás solo era un simple cuento. Pero aunque me repetía eso constantemente una parte dentro de mi quería creer que era verdad y que de alguna manera misteriosa y mágica el dinero y mamá iban a aparecer de pronto… pero eso nunca paso.

"¡Hey Kouji¿Encontraste algo?"

"¡Nada aún!"

Ya había palpado la pared entera pero existía la posibilidad que lo que buscaba estuviera en el agua. Buscar en el agua no era tan complicado. No había mucha agua, solo me tenía que agachar y si tenía suerte encontraba lo que buscaba.

Pase mis manos por entre mis piernas. Encontré piedras, cosas que por su forma parecían ser como juguetes de plástico y otras cosas que no conseguía identificar que eran.

"¡No hay nada¡Voy a subir!"

Grite. Estaba por subirme a la cubeta cuando mi pie se atraco con algo. Intente jalar con toda mi fuerza pero me cai al agua.

"¿Kouji estas bien?"

'"Me tropecé con algo… creo"

Usando mis manos intenté liberar a m i pie del aprieto. Mi zapatilla se había atorado en una hendidura.

"¿Necesitas ayuda?"

Así necesitara ayuda dudaba mucho que Kouichi pudiera bajar hasta donde estaba para sacarme del embrollo.

"Mi zapatilla se atoro en un hueco"

"¡Sácate la zapatilla y luego intenta sacarla del hueco¡Ayúdate con esto!"

Takuya me lanzo un palo. Hice lo que me dijo y con ayuda del palo logre sacar la zapatilla del agujero. Me subí ahora si a la cubeta y con cuidado me volvieron a subir a la superficie. Mientras iba subiendo vi algo que no había visto antes.

Había un agujero en la pared del pozo. Con mi cuerpo balancee la cubeta.

"¿Qué haces Kouji¡No lo hagas que te vas a caer!"

Pero no iba a parar. Mis manos ya casi llegaban al agujero.

"¡Lo encontré¡Estaba aquí!"

O al menos yo creí en ese momento que eso era lo que estaba buscando. Había logrado agarrarme a la pared y con mi otra mano había agarrado algo que tenía la textura de una bolsa plástica. Lo tome con fuerzas y pedí que ahora si me sacaran de ahí.

Una vez afuera nos dimos cuenta que lo que ese hombre había dicho era verdad. Mama tenía plata escondida en alguna parte de la casa… aunque no estaba exactamente adentro de la casa. Si hubiéramos encontrado toda esta plata antes no hubiéramos pasado tantas necesidades y quizás nuestra vida hubiera sido un poco mejor. Pero ahora lo que nos esperaba al volver era una familia que no estaba interesada en nuestro dinero, era el hogar que siempre habíamos buscado.

"¿Y no planean usar esa plata aunque sea para comprarse algo?"

"No la vamos a necesitar… Además en un par de años nos van a dar la que esta en el banco"

"Esta plata no es buena. Nos trae malos recuerdos… quizás…"

"Quizás sería mejor…"

Takuya se encontraba un poco perdido en lo que estábamos hablando por que la conversación que estábamos teniendo era silenciosa. Los dos sabíamos que íbamos a hacer con esa plata.

Caminamos con la plata en mano con Takuya siguiéndonos los pasos como siempre. Volvimos a entrar a la casa destartalada y nos fuimos a las escaleras buscando el lugar que Takuya nos había contado antes.

El hueco por donde él cayó estaba delante de nosotros y el dinero empezó a caer lentamente.

"Ahí esta la plata que tanto buscabas"

"Ojala te sirva de algo… nosotros no la necesitamos"

La plata iba y venía. Por ese dinero habían pasado muchas cosas malas. Lo mejor era deshacernos de él.

Camino a casa Takuya aún no podía creer lo que habíamos hecho. Quizás le hubiéramos podido encontrar un mejor uso pero tener esa plata con nosotros por más tiempo era algo que no queríamos.

"¿Si iban a hacer eso desde el principio entonces para que pasar por todo eso en el pozo para lanzar la plata al hoyo?"

"Nos queríamos sacar la duda"

"¿Duda?"

"Aja"

"No entiendo"

Y nunca lo entendió.

xoxoxoxox

Bueno eso es todo… ¿o querían que dijera vivieron felices para siempre?

Criticas y comentarios siempre son bienvenidos.
♥♥♥