wuolas!!1 que tal, bueno pues aunque me tarde un poco (bueno fue un poco mucho) aqui les traigo el segundo capitulo, jaja prometo no tardarme tanto en el proximo jeje esque acobo de entrar a trabajar y eso me mantiene acupado ademas esta la escuela y bla bla bal, espero que me tengan pasiencia.

xXxMisaoxXx: gracias por tu comentario, me dio mucho gusto ver que me habias dejado un reviews, y no te preocupes Karasu por ahora no le va hacer nada a kurama, al menos no en este capitulo jojojo. sale gracias por tucomentario y actualiza tu fic de kurama y Hiei (donde kurama es judio y todo eso) bueno noe vemos

Aio-Chan: hola pues muchas gracias por tu reviews, me enconto saber que les aya gustado, realmente pense que no iba gustar al publico pero que bueno que si, a y...bueno se que dejar con ganas de leer mas a alguien es horrible, espero que no pasas este sufrimiento esta vez (aun que si me salio bien el capitulo es posible que si te deje con ganas jojo) sale no dejes de leer!!

gracias sufraji a ti no te puse pero ya sabes en que quedamos ¿no? jojo, te pasas, nos vemos luego y espero que les guste.

"LADRÓN"

Capitulo 2.- Acercamiento.

Ambos chicos se quedaron mirándose uno al otro en cuanto Karasu había desaparecido de su vista. Kurama le sonrió al pasar algunos minutos, esperando alguna reacción de ellos.

La música comenzó a tocar dejando relucir una hermosa melodía que enamoraría a cualquiera.

-muchas gracias, mi señor- inclino ligeramente la cabeza en señal de respeto a su amo

Hiei torció sus labios simulando una mueca y le miro fijamente; parecía dispuesto a contestar cualquier cosa que se le viniese a la mente pero en aquel momento la voz de su hermana se hizo presente tomándolo por el brazo izquierdo recargándose en su cuerpo.

-hermano, ven vamos a bailar.- Kurama uso aquella pequeña distracción para desaparecer del lugar, para cuando Hiei quiso volver a verle este ya había desaparecido- ¿pasa algo, hermano?

- no es nada.

- entonces que dices ¿bailamos?

- esta bien…- suspiro.- después de todo te lo prometí

Yukina sonrió y le condujo entusiasmada hacia el salón de baile; en ese momento Kurama les observo salir del lugar para llegar al salón principal, salió de entre su escondite y se sacudió sus ropas para quitarse algunas hojas que se le habían quedado imprecadas en el arbusto.

-vaya, vaya…. Con que ese es el dueño de esta gran casa… - sonrió- luego investigare lago de el, por el momento tengo trabajo que hacer.

Se escabullo entre los invitados hasta llegar a la cocina, ya quería llegar a su casa para poder escuchar toda la conversación que había tenido Yomi en toda la noche. Algunas de las sirvientas del lugar entraron gustosas al ver al chico dentro, este les sonrió sacándoles así un suspiro de sus labios.

Todos los invitados observaban a los dos hermanos contonearse delicadamente al paso de la melodía, la vista era realmente esplendorosa y deleitante, ambos se veían tan bien juntos que la multitud al lado de ellos que también se encontraban bailando se retiraron solo para mirarlos.

La fiesta llego a su fin, poco a poco la gente se fue retirando despidiéndose a su paso de los anfitriones, pronto el lugar había quedado completamente vacio y sucio, eso significaba que las labores de los sirvientes apenas comenzaban ese día.

-rayos, los invitados nos dejaron mucho que hacer..- suspiro Yusuke rascándose la cabeza preguntándose a si mismo por donde debería de empezar- ¿Qué hacemos Kurama?

- yo pienso que deberías dejar descansar a los otros un poco mas, después de todo deben de estar muy cansado y apuesto a que tu también lo estas.

-si tienes razón, dejare que se vayan a descansar un poco y mañana a primera hora empezaremos a arreglar la casa.

- me parece bien, si quieres avísales a los demás mientras yo analizo el lugar para ver a que hora sería conveniente venir a recoger para tener todo listo antes de que el amo despierte.

- muy bien, muchas gracias, entonces no me tardo, me alcanzas en la cocina ahí reuniré a todos para avisarles.

- bien nos vemos ahí entonces, Yusuke.

Yusuke salió del primer salón, nuevamente se había desecho de algún testigo que pudiera peligrar su estancia en la casa. Se acerco a la mesa donde justamente aquel día había depositado aquella grabadora. Sonrío libremente, nadie se había percatado de la maquina, estaba intacta tal y como lo había dejado. La despego delicadamente y la apago, la guardo debajo de su pantalón amarrándolo en su pie escondiéndola con la tela negra de su pantalón.

Hiei cubrió aquel delicado cuerpo femenino con un sabe cobija, Yukina sonrió cerrando delicadamente los ojos.

-buenas noches, hermano!-

- descansa, Yukina.-

Hiei cerro la puerta tras de el, no sin antes apagar las luces del cuarto y dedicarle una sonrisa a su hermana. Suspiro al salir del lugar, la fiesta lo había dejado agotado; odiaba tanto tener a las personas alrededor de el hablando y tratando de obtener su atención. Continúo caminando pero en una dirección diferente a la que tenía planeada antes de salir del cuarto de su hermana.

Tenia presente en su mente la cara de aquel pelirrojo, se suponía que era uno de sus empleados y no lo había visto en toda la noches después de su encuentro, tenía ganas de verlo de nuevo, ese delicado rostro de tez blanca y…

-mi señor¡Cuidado!- aquella voz le hizo reaccionar de inmediato, estaba apunto de impactarse contra un librero.

¿Qué rayos le estaba pasando? Estaba tan entrado en sus pensamientos que olvido mirar por donde caminaba, que bueno que aquella voz le había hecho reaccionar. Sacudió su cabeza y giro para ver a la persona que le había hecho el llamado.

-¿tu, de nuevo?

- ¿se encuentra bien, amo?- el pelirrojo se acerco a el.

- ¿Quién rayos eres tu?- Kurama se impresiono por el tono que denotaba aquella pregunta, su tono de voz era cebero y un tanto arrogante pero, a la vez era delicada y curiosa.

- lo lamento mi señor, no me he presentado.- sonrió- mi nombre es Kurama

- Kurama… - arqueo una ceja-¿Qué clase de nombre es ese?- Kurama lucho por no mostrar alguna señal de enojo por aquella pregunta y siguió sonriéndole.

- en realidad ese un especie de apodo, no es necesario que le diga mi verdadero nombre ya que no es de mucha importancia, amo.- dio reverencia ante el pelinegro- tengo que retirarme ya es hora de que me marche. Que tenga una muy buena noche.

- no te he dado la orden de retirarte.-

Kurama no lo soportaba más e involuntariamente frunció ambas cejas, para su fortuna en aquel momento ya le había dado la espalda. ¿Quién se creía ese tipo para decirle que debía hacer? Lo que mas detestaba en el mundo era que alguien le diese una orden.

-lo siento, pero en estos momentos estoy muy cansado, puedo apostar que usted también lo esta, así que lo mejor es tomar un descanso .- continuo su caminar ignorando las palabras de aquel Hiei.- que tenga una buena noche, amo!

Ese chico era la primera persona que se atrevía a pasar por su autoridad; no podía creer el atrevimiento de ese chico pero en algo tenia razón, esta muy cansado y lo único que quería en ese momento era encontrar su cuarto y descansar en su cama. Lo malo en aquel momento es que había vagado mucho en sus pensamientos que no se dio cuenta que se había alejado bastante de su habitación.

Todos ya se habían puesto de acuerdo con la hora de entrada para recoger todo el desorden provocado por la fiesta, para cuando Kurama entro al lugar de reunión solo fue informado del acuerdo de la reunión. Después de ello salió de aquella gran casa rumbo a la suya acompañado de Yusuke.

-sabes Kurama…- comento Yusuke.- esta ciudad es muy tranquila ¿no te parece? Seria una lastima si ese maldito ladrón aparece por estos alrededores.

-¿ladrón¿de que estas hablando?

- no me digas que no has oído de "S.M."- Kurama negó mostrándose indiferente a lo que este le decía.-

-¿acaso se encuentra en esta ciudad?

- bueno no diría que se encuentra precisamente en este lugar, debo de confesarte que le e seguido la pista.- Kurama se detuvo por unos instantes.

-¿de que estas hablando?

- bueno veras, lo he investigado hasta ya mas no poder, conozco sus movimientos y estoy mas que seguro que el se encuentra en esta ciudad o al menos este es su próximo objetivo. No puedo darte una buena explicación a esto pero siempre ataca apersonas con un gran poder en la sociedad y estoy seguro que a fijado su vista en alguien de esta ciudad y…

- se ve que te interesa mucho capturar a ese ladrón… te preguntaría el por que pero estoy muy cansado y ya llegamos a mi casa. Te molestaría si me cuantas mas sobre ese ladrón mañana, se oye muy interesante.

- claro que si,- sonrió Yusuke.- hasta estoy seguro que tu me puedes ayudar a capturarlo, con tu gran ingenio no será tan difícil descubrir quien es.

- si, lo pensare.- abrió la puerta de su casa para entrar en el.- descansa Yusuke.

Una vez dentro de su hogar se dibujo una sonrisa en su rostro, fue quitándose su chaleco y desabotonando su camisa mientras caminaba a una gran maquina situado en su cuarto.

-con que mi mejor amigo trata de capturarme,- se sentó en un silla que se encontraba cercas de esa gran maquina- esto será muy interesante…

Toda la noche se había pasado muy rápido analizando aquella cinta que había grabado la conversación de Yomi en toda la fiesta, no había encontrado ningún dato destacable mas que uno que otro negoció que estaba dispuesto a hacer aliándose con un hombre llamado Toguro, pero en ningún momento mencionaron de que trataba ni en donde lo llevarían acabo. Al parecer esto iba a hacer más difícil de lo que espera.

Observo la hora en su reloj, ya eran casi las cuatro y Yusuke no tardaba en segar, tenía que alistarse para salir a trabajar. No perdió mas tiempo y tapo su gran maquina con una manta, en el camino para ducharse comenzó a quitarse ropa por ropa tirándola por el suelo de su casa.

El sol aun no había salido del todo, apenas asomaba tímidamente unos cuantos rayos de luz. Hiei ya se había levantado y observo como uno cuantos sirvientes ya estaban entrando a su casa para comenzar a limpiar sus labores en aquella casa. Todo la noche había visto en sus sueños el rostro de aquel pelirrojo…Kurama, ese chico tenía algo misterioso, algo que le incitaba a querer verlo de nuevo, esto no le había pasado nunca y no quería que le pasara era algo incomodo y desesperante. Aun era temprano pero no quería dormir por que no quería volver a ver el rostro del pelirrojo en sus sueños pero si seguía despierto iba a pensar en el todo lo que restaba del día. Lo mejor que podía hacer era tratar de dormir pero sin éxito.

Poco a poco fueron pasando las horas y el lugar ya se encontraba mas iluminado gracias al sol. Las cortinas se fueron abriendo golpeando aun más fuerte sus ojos con los rayos de luz provocando que se abrieran.

-por fin despierta, amo- Kurama se acerca a Hiei quien se fue levantando mostrando su pecho desnudo.- ¿quiere su comida aquí o comerá…

- ¿mi hermana ya se levanto?-

-si, hasta ya a desayunado. En estos momentos se encuentra en los jardines.

-¿Por qué no me levantaste antes?- Kurama sonrió

- por que al parecer estaba soñando a una persona especial.

¿Una persona especial? Al recordar su sueño en el cual el pelirrojo aparecía sus mejillas comenzaron a sonrojarse.

-¿tenía razón?

- eso no te importa.- torció la boca y esquivo la mirada.- ¡ya lárgate y tráeme mi comida!

- como usted ordene, enseguida se la traen…

- no te tardes, que quiero que me ayudes en otras cosas.

Kurama salió de la habitación sonriendo aun estando muy cansado por no haber dormido toda lo noche anterior sumando otras dos mas antes de esa, su nuevo amo era algo interesante y divertido, una persona muy peculiar. Pero lastima que el no era su objetivo, no por el momento, mas sin embargo en ese chico provocaba algo en el algo que no tenia descripción en su mente. Al llegar a la cocina se sentó mostrando su cansancio a los presentes.

-¿se siente bien joven Kurama?- hablo una chica de pelo castaño, la cual se encontraba cocinando en ese momento.

- si, no se preocupe señorita Keiko, solo estoy algo cansado. Por cierto… el amo quiere que le lleven de comer a su cuarto.

- esta bien.- sirvió la comida en aquellos finos platos de porcelana, la adorno haciéndola ver apetitosa y la coloco en una bandeja de plata.- ¿te importaría llevársela?

- no se preocupe. Además me dijo que le ayudase con unas cosas. – Tomo la bandeja.- por cierto ¿no sabes donde esta Yusuke?

- ese irresponsable salió. Dijo que iba a investigar a un ladrón o algo así le entendí.

- ya veo. Gracias.

Kurama camino de vuelta a la habitación de Hiei. No podía creer que Yusuke se escapara para investigarlo, tenía que hacer algo; las investigaciones que hacia Yusuke no eran del todo malas hasta se podría decir que casi seria descubierto por su mejor amigo y lo mas posible era que seria encarcelado y eso no tenía que pasar nunca. Abrió la puerta para servirle la comida a Hiei, pero este ya no se encontraba yacido en su cama ni en ningún otro lugar visible.

-¿Dónde se abra metido?- dejo la comida en una mesa que se encontraba al lado derecho de la cama.- ¿amo?

- que rayos quieres… - salio del baño con una toalla cubriendo la mitad de su cuerpo.- me estaba bañando.

- no se preocupe, solo vine a dejarle su comida.

-espera.- camino hacia el dejando mojado el suelo a su paso.- te dije que quería que me ayudaras con unas cuantas cosas.

- a si, lo siento se me olvido.

-hn… eso ya no importa, vez aquel estante abre el cajón y saca los papeles que se encuentra ahí.

Kurama camino hasta el lugar indicado, abrió el cajón y saco una carpeta repleta de hojas con quien sabe que información. Hiei tomo un pan que se encontraba en la bandeja y lo puso en su boca mientras que Kurama se acercaba a el con los papeles. Kurama estaba muy concentrado pensando en que tanto sabría Yusuke sobre el "Ladrón" que no tubo cuidado en evitar el piso mojado que sus pies comenzaron a vacilar

-Cuidado!- grito Hiei.

Kurama ya había recuperado su equilibrio pero Hiei al ver que este estaba apunto de caer camino hacia el para sujetarlo e impedir su caída, pero este al igual que el pelirrojo perdió el equilibrio cayendo sobre Kurama al suelo. El pan que momentos antes traía en la boca rodo por el piso.

Hiei se levanto un poco encontrándose con aquellos ojos verdes bajo de su cuerpo, estaba muy cercas de su rostro, mas cercas de lo que había estado con otra persona en toda su vida.

Continuara…