Capitulo 4.-

Se la había pasado toda la tarde trabajando al lado de Hiei, archivando papeles y otras cosas que a Hiei se le ocurrían en el momento, después de un largo rato este le había dejado irse y retomar sus habituales deberes. Kurama miro el reloj ya eran casi las seis de la tarde y el festival de plebeyos ya casi comenzaba, había terminado a tiempo sus deberes y era una gran oportunidad para que "S.M" apareciera.

-¿Qué dices, entonces si vamos al festival?- dijo Yusuke sentándose a la mesa donde este se encontraba.

- suena interesante y me encantaría distraerme un poco.

- ¡¡así se habla¿Tu también iras no Keiko?

- yo siempre voy…- sonrió la chica.- me encanta bailar alrededor de la antorcha, el año pasado baile con Kuwuabara… ¿bailaras con migo verada Yusuke?

- te lo prometía y así será. Bueno será mejor que no vallamos

- ¿pero no hemos pedido permiso.- cuestiono Kurama.

- nunca lo hacemos, todos los sirvientes de jefes de casas elegantes como esta nos vamos al festival, ya ellos saben que nos vamos al festival. Es el único día que no pedimos permiso para nada.

- ya veo.- sonrió Kurama.- entonces todos los sirvientes del pueblo estarán en el festival, en otras palabras todos lo plebeyos.

- Exacto. ¡será genial!

Yukina entro al cuarto de su hermano con una alegría demasiado sospechoso, Hiei la miro estaba seguro que le iba a pedir algo pero fingió como todas las veces anteriores no saber nada. Yukina se puso frente a frente de su hermano con una sonrisa aun mayor.

-¿Qué es lo que quieres, Yukina?

- hoy es el festival hermano y yo quería pedirte que…

- ya te lo he dicho no-le interrumpió- todos los años me pides lo mismo y siempre te doy la misma respuesta, No

- solo este año.

- es muy peligroso, para que vallas

- pero Yusuke me dijo que no era nada peligroso y que habían muchas luces de colores y..

- ¿Yusuke?- suspiro.- ese tipo…. Como sea ya te dije que no.

- ¿y si me acompaña tu? Así podrás relajarte un poco y…

- Yukina… no- Yukina se arrodillo ante los pies de Hiei- levántate Yukina.

- solo este año, vamos los dos juntos si nos disfrazamos nadie nos reconocerá, escuche que todos van a ir disfrazados y…

- levántate Yukina…

- por favor…

- esta bien…- suspiro- en cuanto termine con estos papeles…

-¡AhH!!! Michas gracias hermano- se levanto enérgica y abrazo a su hermano como nunca antes lo había hecho.- te quiero mucho, voy a alistar mis cosas.

La chica salió del lugar cantando una canción. Hiei sonrió al ver a su hermana tan contenta. Kurama le había comentado algo del festival, era probable que el también estuviera ahí y tal vez se distraería un poco con su presencia, de hecho solo con que estuviera al lado suyo ya no se podía concentrar, tal vez era una mala idea después de todo.

Todo lo tenía planeado ya, Yusuke y Keiko le esperarían en el festival, todos los plebeyos irían con un disfraz casero eso, hacia las cosas mas perfectas para la aparición de "S.M" si iba disfrasado del ladrón solo Yusuke se daría cuenta que es "S.M" y estaba seguro que podría perseguirle, mas sin embargo en el lugar iba a asistir mucha gente y era posible que Yusuke solo estuviera pendiente de Kurama, sea como sea ya lo había decidido esta sería su aparición.

Tomo su disfraz, un pantalón negro, una camisa de mismo color de un diseño algo inusual, coloco una capa negra en su cuello dando un toque de elegancia y, por ultimo se recogió el pelo y lo amorro para colocarse lo que era una peluca castaña en su cabeza cubriendo por completo su hermoso cabello rojizo, coloco un sombrero en su cabeza y por ultimo una mascara que solo dejaba al descubierto sus hermosos labios.

-Perfecto.- dijo este mirándose al espejo.- completamente un desconocido .

Asomo su cabeza por la ventana cerciorándose de que el sol estuviera oculto y que no circulara gente por el lugar, para su gran fortuna la calle estaba oscura y todos ya se habían ido al festival, salió de la casa sigiloso, escurriéndose por el lugar en dirección contraría al festival, perdiéndose entre las oscuras calles del pueblo.

Yukina ya estaba lista, traía un vestido muy sencillo parecido al de un gitana, con algunas cuencas enredadas en su pelo y por ultimo una pañoleta roja vieja; Hiei por su parte tomo cualquier ropa que encontró que no llamará la atención, se coloco un sombrero y un antifaz para que no le reconocieran.

-¡Te vez muy bien, hermano!- dijo esta emocionada.- ahora si estamos listos para irnos.

- bien, vámonos antes de que me arrepienta.

- ¿y como me veo yo?

- como una plebeya…

Yusuke miro a todos lados pero en ningún lugar podía encontrar a Kurama, el festival ya había comenzado hace ya una hora y no había señale de el. Kuwuabara y Keiko se acercaron al pelinegro con comida y bebidas en las manos.

-¿pasa algo, Yusuke?- pregunto Keiko entregándole un baso y comida.

- No es nada, solo que no encuentro a Kurama.

- bueno no es nada extraño.- dijo Kuwuabara.- todos estamos disfrazados, es posible que este aquí y no nos encuentre.

- si tienes razón, debimos haberle dicho donde íbamos a estas.

- ya no te preocupes Yusuke, seguro que no tarda en llegar.

- si tienes razón.

El lugar estaba lleno de gente con disfraz, había música la cual resonaba alegremente, la gente bailaba, comía y jugaba uno que otro juego que se encontraba en los alrededores, la antorcha ya estaba prendida y se podía ver varia gente bailando alrededor de ella.

Hiei y Yukina ya habían llegado al lugar, no habían atraído la atención como Hiei pensaba, al parecer nadie los había reconocido, los disfraces les habían salvado. Yukina estaba mas que emocionada al ver a todo esa gente, los juegos y los bailes, eso era mucho mas divertido que las fiestas de las altas clases sociales.

-hermano juguemos ese juego.- la chica a punto a un pequeño puesto de aron los cuales se tenían que ensartar en una botellas de leche.

- bien, vamos.

- que bien!!

- ¿Yusuke? Esa chica…- dijo Keiko mirando hacia con Yukina.- ¿esa no es la señorita Yukina?

- ¿Yukina?- Yusuke miro hacia la dirección indicada observando a la pareja de hermanos jugando – pues eso parece.

- ¿Quién será el que esta a su lado?

- es lógico Keiko, no creo que el amo Hiei deje a su pequeña hermanita sola en este lugar.

- ¡¿Qué?! El amo Hiei. Pero que estarán asiendo aquí?

-em… quizás sea por que le conté a Yukina sobre el festival, ya vez como es la chica.

- vamos a saludarles, deben estar muy perdidos.

Ambos chicos se pararon de sus asientos rumbo en dirección hacia el duque y su hermana.

-Amo buenas noches- saludo Keiko.

- señorita Yukina veo que lo consiguió – dijo este guiñándole el ojo provocando una sonrisa en la chica y un leve deje de enojo en Hiei.

- si, me costo mucho pero pude venir. Nos estamos divirtiendo mucho¿verdad hermano?

-Hm

- por que no la pasan con nosotros así conocerás el festival mejor que nadie.

- ¡eso me encantaría¿Vamos hermano?

Hiei asintió caminando en dirección que indicaban sus acompañantes, su vista comenzó a enfocarse en todos lados, no encontraba al pelirrojo por ninguna arte ¿es que acaso no estaba presente? Quería preguntarle a Yusuke sobre Kurama pero no quería levantar sospechas de ninguna forma así que prefirió limitarse y simplemente continúo buscándolo con la mirada.

Como Kurama lo había esperado, las casas de alta clase social estaban prácticamente vacías, solo se encontraban uno o dos guardias custodiándolas, lo suficiente como para poder entrar y salir fácilmente. Entro por la ventana cuidadosamente, al parecer en aquella habitación tampoco se encontraba alguien, esa ya era la cuarta casa que visitaba esa noche, los guardias no se habían percatado de su presencia. Tomo algunas cuantas joyas y accesorios de gran valor para luego colocarlo en un saco que llevaba en las manas; una vez terminado con su labor coloco el saco en su espalda y dejo una pequeña tarjeta y salió de la casa por el mismo lugar por que había entrado.

Subió al techo para observar un poco el panorama, desde aquel lugar se podía ver el festival y a todos los plebeyos bailando y jugando. Ya había estado robando por poco más tres horas. Aun le faltaban más casas por examinar y estaba seguro que Yusuke le estaba buscando o al menos preguntándose donde estaría.

-solo cuatro mas… mi saca ya esta pesado.

Después de decir eso continúo con la ruta que había planeado.

Hiei observo a Yukina mientras danzaba al lado de Keiko alrededor de la antorcha, Yusuke se encontraba al lado de el observando a su alrededor buscando algo o a alguien, después de unos segundos Hiei se levanto llamando la atención de Yusuke.

-¿sucede algo mi señor?

- aquí no me llames así, pueden escucharte y n o quiero llamar la atención,- le miro de una manera severa que hizo estremecer a Yusuke.- voy a salir un momento… así que quiero que cuides a Yukina, si algo le pasa me las pagaras.

- je je entiendo mi… dijo Hiei

Este ultimo continuo caminando así ningún lugar, caminando entre la gente hasta la salida del festival, odiaba la multitud y el ruido, prefería caminar por las oscuras y solas calles del lugar. La luna iluminaba el camino con debilidad permitiéndole ver por donde iba.

El sereno no era tan frio como en otras noches y todo era más relajante, sin darse cuenta ya se encontraba en las calles de la alta clase social, nunca pensó que estas estuvieran tan cercas del festival. Miro hacia el cielo por unos segundos observando las estrellas, en ese momento su vista se topo con la figura de un hombre que salía de la casa de la familia Lucaria.

-¿un ladrón?- observo a los guardias, al parecer estos no se habían dado cuenta de la presencia de este algo que le hizo enfadar.- ¡Ustedes que rayos están cuidando!- dijo este acercándose a los guardias- ¡que no ven que están robando!

Kurama pudo escuchar aquello desde su estancia, desde donde estaba no pudo identificar al soplón, pero no tenía tiempo para averiguarlo y salto a la casa de a lado corriendo por el tejado.

-¡esta escapando!- dijo uno de los guardia.

- vaya que incompetentes.- bufo Hiei.- ustedes vayan hacía allá, yo le rodeare.

Estos hicieron lo que este les dijo mientras Hiei corría a dirección contraria, estaba seguro que le vería del otro lado y le capturaría, ya que aquellos guardianes no parecían servir de mucho.

Nos vemos en el proximo capitulo