jo jo!!! Wolas!! que tal? a etto.. lamento la tardanza...je je es que me encontraba ultimamente ocupada y pues no habia podido actualizar!!! lo que era un sufrimiento a demas no me llegaba la inspiracion, bueno espero que les guste este capitulo je je se revelan muchas cosas y ya empieza lo bueno jo jo

a quiero agradecer a:

Aio-Chan: Muchas gracias por tus reviews y bueno creo que otra vez te voy a dejar con las ganas ... je je gomen pero etto.. a!! no lo puedo evitar!!! bueno muchisimas gracias por seguir leyendo este fic!!

kotsu: a muchas gracias, me alaga que te aya gustado y mas que sigas todos los capitulos que saco je je eso me alegra mis dias

XxLady-FilthxX: Woo me sorprede lo rapido que sacas concluciones y sale a volar la imaginacion... bueno pues aqui se revelan las respuestas a tu preguntas por cierto me sorprendi al darme cuenta que eras Misao je je no sabia que te habias cambiado de sobre nombre jeje tambien esta chiso este pero es mas dificil de recordar T.T bueno suerte y actualiza tu tambien!!

Nyx Eriineaa Kitsunee: hola1!! a ti te debo de agradecer que me ayas informado de los errores, realmente te lo agradesco no sabes cuanto me ayuda eso.. a!! muchas gracias por tu comentario!!

¡

LADRON.

Capitulo 5

Lo había perdido de vista, no lo podía creer, justo cuando creyó haberlo alcanzado; los guardias parecían mas lentos de lo que el creía, continuo caminando por aquella enorme calle, en ese momento observo como alguien se introducía a un callejón, corrió hacia aquel lugar con la esperanza de que fuese aquel ladrón pero al llegar ahí el lugar estaba completamente solo.

-¿Me buscabas?-

Hiei se giro rápidamente al escuchar aquella vos tras de el pero, en cuanto este giro su cuerpo para ver de quien se trataba el ladrón lo atropo tapándole la boca y lo empujo hasta la pared, apego su cuerpo al de Hiei impidiéndole cualquier movimiento. Los guardias pasaron por aquella calle sin percatarse de su presencia provocando el enojo de Hiei.

-Vaya, esto fue increíblemente fácil…- Hiei frunció el seño- Lamento tenerlo custodiado de esta forma Duque pero es por mi seguridad…- Le destapo la boca al estar seguro que los guardias ya no se encontraban cercas, tomo a Hiei de las muñecas levantando sus manos hasta que estas yo no pudieran flexionarse, con la mano que tenía desocupada quito el antifaz del rostro de Hiei.

- ¡Suéltame!- exigió este con enojo.- ¡Si no me sueltas ahora yo…

Inesperadamente sus labios fueron callados por los de aquel ladrón, sintió aquellos suaves labios moverse contra los suyos, por un momento aquel acto le dejo perplejo pero la manera en que le estaba besando hizo que inconscientemente respondiera a el beso entre abriendo su boca para que este examinara su interior. El ladrón se separo suavemente de el, este roso sus propios labios con su lengua y le sonrió.

-Mi nombre es "SM"- le soltó y se separo de el a una distancia prudente- recuérdelo bien porque nos volveremos a ver.

- ¡Espera!- Corrió hasta el pero este pareció desaparecer en cuanto este se acerco a el.

- Fue un placer probar sus labios, Duque- Hiei miro hacia el techo de una casa observando como el ladrón hacia reverencia con el sombrero en mano dejando al descubierto su cabellera castaña.- ¡Hasta luego!

En un abrir y cerrar de ojos este había desaparecido dejando a Hiei furioso y con puño en mano.

-¡Maldita sea! No te me escaparas.

Aquella voz… ¿Por qué la voz de aquel ladrón se le hacia familiar? Estaba seguro que la había oído en algún otra parte pero no estaba seguro a quien pertenecía.

Hiei tratado de alcanzarlo en vano, este desapareció en un descuido alejándose de su vista. Este ultimo continuo maldiciendo al ladrón mientras recordaba aquel contacto el cual le hizo tocar sus labios.

-¡Hermano!- se escucho la voz de Yukina a lo lejos- ¡Ven!

El aludido obedeció acercándose a ellos, al llegar su hermana le tomo del brazo sonriente este no mostro ninguna reacción y siguió adentrado en sus pensamientos.

-¿Hermano¿Te sucede algo?-

El pelinegro negó con la cabeza con una expresión de enojo, razón por la cual sus empleados no se acercaron mucho a el.

-No se ve muy bien, parece que alguien le hizo enojar…- dijo un burlesco Yusuke, el cual recibió un golpe discreto pero fuerte por parte de Keiko.-¡eso me dolió!- se quejo este.

-cállate!

-Yukina, Vámonos- sentencio con firmeza.

- Pero si…- al ver el rostro de su hermano se estremeció cambiando de parecer de inmediato.- esta bien, como digas.

- ¿Qué se van tan rápido?-

- Yusuke no seas Igualado…!

Hiei tomo la mano de su hermana alejándose de la vista de su servidumbre mientras que Yukina se despedía a discreción de estos últimos.

-¿notaste eso, Yusuke?- comento Keiko con voz tenue.

-¿eso¿Qué quieres decir?

-El señor Hiei no traía el antifaz que tenía cuando llego

- quizás por eso venia tan enojado.

Kurama había llegado a su casa tranquilamente, por suerte no había sido visto por nadie. Se desvistió poniéndose ropa más cómoda y ocultando la otra, el botín había sido bueno, nunca se hubiera imaginado encontrarse con Hiei y mucho menos atreverse a besarlo, pero aquello lo había disfrutado, jamás pensó que los labios de su amo supieran tan bien.

Las puestas de su casa se abrieron dejando ver la figura de un hombre esbelto de cabellera castaña, casi igual al peluquín que se ponía para robar.

-¿Te fue bien?

- perfecto…- sonrió.- ya tengo las cosas listas. ¿Cuándo vas a llevárselas a "El"?

- hoy mismo, no me llevara mucho ir y venir.

- Si es lo mejor, posiblemente mañana empezaran a inspeccionar las casas de todos los plebeyos tratando de encontrar al culpable.

- bueno entonces esta decidido, hoy mismo se los llevo a Kuronue.

- Muchas gracias Koenma.

- No te preocupes, el caballo ya esta listo así que será mejor que me valla antes de que amanezca.

- bien, te lo encargo…

Koenma tomo la gran bolsa que tenía aquellos objetos hurtados sacándolos y colocándolos en la carreta, Kurama salió a escoltar a su compañero.

-¿no quieres que le de un mensaje de tu parte?- Kurama sonrió nuevamente con sarcasmo.

- solo dile que aun no puedo tener contacto directo con Yomi, pero que pronto tendré un avance de la situación.

- bueno creo que con lo que le voy a llevar quedara mas que satisfecho…

Nuevamente las actividades en la ciudad habían empezado aquel día, los rumores de los robos de la noche anterior ya se habían expandido por toda la pequeña ciudad alertando a los habitantes. Los guardias comenzaban a revisar todas las casas de los plebeyos desde muy temprano tratando de encontrar aquellos objetos robados pero sin éxito.

Kurama cerró las puertas de su casa en cuanto estos terminaron de revisar su casa y se dirigió a la gran casa en la cual trabajaba.

-Pelirrojo, nos volvemos a ver…- aquella voz le hizo irritarse pero no lo dio a conocer y simplemente se limito a sonreír a la persona que le había llamado.- ¿A dónde vas con tanta prisa?

- no es de su incumbencia, soldado… ¿no tiene trabajo que hacer?

El hombre de cabellos largos color negro se acerco a el mientras que Kurama continuaba su camino hacia la casa de Hiei.

-No deberías hablarme así, después de todo somos de categorías muy diferentes…- Karasu le tomo de la muñeca bruscamente atrayéndolo inútilmente hacia el- ¿Por qué tanta indiferencia, pelirrojo? Por que no nos damos un tiempo de conocernos mejor…

- le aconsejo que me suelte o si no tendré que…

- Karasu…- una carrosa se acerco a la pareja asomando su rostro un hombre de aspecto impotente.- deja de estar jugando y ponte a trabajar…

- como ordene, señor Yomi…- Karasu soltó a Kurama distanciándose de el.- nos veremos en otra ocasión, pelirrojo.

Kurama miro de reojo a Yomi quien le miraba fijamente en una postura neutral, Kurama frunció el seño con discreción y trato de cobrar su compostura.

-muchas gracias, señor Yomi… - el hombre solo le miro y ordeno al conductor que pusiera a andar el carruaje.

No podía creer que aquel hombre fue tan descortés, pero de alguna manera había sentido como si con la mirada le hubiera dicho "de nada". Pero al menos había tenido contacto visual con aquel hombre.

-¡Kurama!- Yusuke se acerco a el con evidente frio.- ¿te enteraste?

- ¿sobre el ladrón que le robo a los nobles?

- ese mismo…. Estoy seguro que se trata de ese maldito ladrón de "SM"…

- si, es muy probable que sea el hombre que tu dices.

- estoy seguro que es el, además dejo una tarjeta con sus iníciales, lo que hace que mis sospechas estén fundamentadas.

- entonces esta comprobado…

- ¿me pregunto donde se ocultara?

Ambos entraron a la gran casa siendo recibidos por Keiko quien al instante les indico sus labores de aquel día.

Hiei abrió la puertas de su cuarto caminando hacia las estancias donde se encontraban su servidumbre. Su corazón comenzó a acelerarse cuando su vista topo con la hermosa figura del pelirrojo deteniéndose en seco.

-Por cierto Kurama, no te vimos en el festival…- comento Keiko.

- Tienes razón, te estuvimos esperando toda la noche ¿en donde rayos estabas?- Kurama se percato rápidamente de la presencia de Hiei pero no lo dio a notar.

- je, je es que me perdí, pero conocí gente nueva…

- Vaya que tú no pierdes el tiempo.

- ¡Ah! Mi señor Hiei…- Keiko dio una leve reverencia al igual que sus otros dos compañeros.-

- vayan a sus deberes…- ordeno este y al instante comenzaron a retirarse.- excepto tu… - señalo a Kurama quien simplemente sonrió.- Sígueme…

Hiei lo guio a su oficina en el segundo piso, en todo el camino no se pronuncio palabra alguna. Cuando entraron Hiei tomo haciendo indicándole al pelirrojo que hiciera lo mismo. Una vez que ambos permanecieron sentados Hiei comenzó a hablar.

-Escuche que no fuiste al festival…. ¿Por qué?

- si estuve presente, mi señor pero… no con mis amigos.

Esa voz… estaba segura que la voz de Kurama se le asemejaba mucho a la del ladrón pero… era imposible que fueran la misma persona, el ladrón era castaño mientras que Kurama poseía unos hermosos cabellos rojos.

-bien, entiendo… lamento haberte quitado tu tiempo-

¿Qué le pasaba? Parecía como si se hubiera desilusionado¿acaso quería que el ladrón fuese Kurama? La solo presencia del pelirrojo le ponía nervioso y sentía unas incesantes ganas de sentirlo junto a su cuerpo.

-disculpe, mi señor….quería pedirle su autorización para faltar mañana

-¿faltar¿Se podría saber el por que?

- No, es algo privado…- Hiei frunció el seño ante aquella objeción.

- Me informaron que te vieron con el insecto de Karasu… ¿acaso tiene algo que ver con el?

- puede ser…- sonrió Kurama al ver la actitud del Duque- pero como ya le dije es algo privado.

Hiei se levanto de su asiento caminando en dirección al pelirrojo con un porte de imponente y de superioridad que siempre dejaba ver a sus semejantes; por otra parte Kurama permaneció en el mismo lugar y con la misma tranquilidad de siempre.

-¿Por qué tienes tanto interés en Yomi¿Qué hay en el que te llama tanto la atención?- se puso frente a el colocando sus manos en la silla acorralando a Kurama-

- Yo nunca mencione al señor Yomi, mi señor…

-No, no lo mencionaste hoy, pero se que tienes un extraño interés en el… quiero que me digas el por que

-y yo le puedo preguntar ¿Por qué le interesa tanto mi interés hacia el señor Yomi?

¿Qué es lo que estaba haciendo¿Por qué se comportaba de esa manera? Se sentía como un tonto, pero no lo podía evitar sentirse de esa manera al ver el interés de Kurama hacia alguien mas, estaba seguro que fuera quien fuera se comportaría de la misma manera.

Kurama espero pacientemente la repuesta, inesperadamente Hiei tomo el mentón del chico provocando que ambas miradas se cruzaran. Kurama sintió un extraño malestar en su pecho algo que no había sentido en mucho tiempo.

-¿quieres saber por que?- dijo Hiei con brusquedad- te lo diré si eso es lo que quieres… me pasa algo con tigo… algo que no puedo explicar y que nunca me había pasado, y lo que mas deseo es que esto pare, no quiero estar pensándote todo el día ni querer sentir…- paro al darse cuenta que había llegado demasiado lejos.

- ¿no quiere sentir que, mi señor¿No quiere sentir esto…?

Kurama fue acercando su rostro al de Hiei quien trato de recuperar su compostura en vano, eso fue inútil al sentir como el cálido respirar de Kurama se iba acercando a sus labios, quería evitarlos no quería caer en aquella monstruosa tentación pero ya era demasiado tarde, ambos labios ya se encontraban unidos, respondiendo mutuamente al beso. Aquella sensación ya la había sentido antes, pero en aquel momento no podía pensar con claridad…