3. A medias tintas
- Sakura!!! Estás bien?
Sus ojo estaban opacos, oscurecidos por el miedo, sus ropas destrozadas y tenía sangre en la mejilla. Su cabellos se alborotaban alrededor de su cara marcada por las lágrimas. Sasuke se arrodilló y le cogió la cara entre las manos ella se estremeció, como si cualquier contacto humano le hiciese daño. Los ojos del Uchiha se llenaron de furia y miró los cuerpos tendidos muertos, que había matado en una furia roja que le cegó la vista al ver la escena.
- Sakura…
- Sácame de aquí… por favor.
Frunciendo el ceño, él la cogió en brazos, delicadamente, como si fuese una muñequita de porcelana, frágil e indefensa. Ella se aferró a su pecho, cerrando los ojos, mientras él saltaba hasta una cueva cercana. Quitándose la camiseta con el símbolo de su clan, se lo puso por encima del cuerpo tembloroso y ella se arropó, buscando cobijo. Aunque sentía una inmensa furia aún, al verla ahí, con el símbolo de su clan, se despertó algo muy profundo en él. Algo que llevaba sintiendo un largo tiempo, pero que no sabía como identificar. Ella seguía derramando lágrimas silenciosas.
- Sakura – su voz sonó ronca. No sabía porqué, pero de tener que matar de nuevo a aquellos salvajes lo haría con gozo, y con meticulosa lentitud.
- Tranquilo, ya paro – dijo ella, sonriendo entre las lágrimas – Sé que siempre te doy problemas y soy un incordio.
- No – dijo él cogiéndole la cara entre sus manos – eres una de las kunoichi más fuerte que hay. Y no me molestas, es más, siempre has sido un apoyo, aunque no haya sabido demostrártelo muy a menudo.
- Sasuke…
Su voz sonó ahogada por las lágrimas, y ante eso, él no se contuvo más y la estrechó entre sus brazos, haciendo que subiese la cabeza y, acercándose despacio, la besó. Ella abrió los ojos, pasmada, pero al insistir él, acomodando sus labios a los suyos, tomándola del rostro suavemente y tentando con su lengua la suavidad sedosa de sus labios, ella se rindió. Abrió suavemente la boca y sus lenguas se enredaron. Sakura se perdía en la calidez de ese beso, en su ternura, nunca hubiese imaginado que él fuese tan dulce. Pero algo gritó en su interior. Se separó y el moreno la miró con extrañeza y se alarmó al ver como se llenaban sus ojos de nuevo de lágrimas, ella apartó de nuevo la vista diciendo con voz rota:
- No juegues conmigo, Sasuke, por favor.
- No – dijo cogiéndola de la barbilla y haciendo que le mirase – No juego contigo. Sé que me he comportado como un auténtico capullo, muchas veces, pero siempre fuiste importante para mí. Y no sé lo que siento, me tendrás que dar tiempo para aclararme, pero si se que siento algo por ti.
- Sasuke…
- Me esperarás? – inquirió él, de pronto muy asustado de cual pudiera ser la respuesta y mirándola fijamente, perdiéndose en sus ojos de jade.
- Siempre.
Y esta vez fue ella quien inició el beso. Cada vez más entregado, cada vez más apasionado. Él con una mano en su cintura, atrayéndola hacia si estrechamente y con la otra acariciaba, tímido al principio, sus piernas. Ella lo atraía del cuello, mesando sus cabellos azabache. Agitados, excitados, se les estaba yendo de las manos. Sasuke bajó su boca hasta el cuello de la pelirrosa y ella gimió.
- Sasuke, deberíamos parar…
- Sí – admitió él – Pero no pienso soltarte.
Ella soltó una risita ante su tono jocoso y se acurrucó entre sus brazos, cerrando los ojos y dejándose al sueño. Sasuke se quedó despierto viendo como dormía la chica en sus brazos. Era extraño, por primera vez, desde que Itachi matase a sus padres, se sentía completo, completo y feliz. Y pensando en esto, cayó en un dulce sueño.
Weno, dedicado a todos a los que les guste el SasuSaku! Spero que os haya gustado y que no os haya dado una diabetes, por el exceso de azúcar XD!!
Gracias a los que me dejais reviews, me animáis a seguir!!
