Ya stoy aki de nuevo!!!!! Con una de vuestras peticiones jeje, seguid mandándome reviews con vuestras parejas favoritas, intentaré hacerlas todas.
Esta me ha costado un poko, xq no es una pareja q me parezca muy común q se diga... xo weno. Ya me diréis.
Gracias por leer y disfrutadlo n.n!!
8- Entre risas y tortazos
No estaba bien, no parecía lógico. En realidad era una auténtica locura. Pero Sakura nunca había sido una persona especialmente cuerda. Mirando el agua que pasaba bajo el puente, la pelirrosada suspiró. Estaba en el lugar en el que antiguamente se reunía con su equipo, el equipo 7, con Naruto, con Sasuke… y con él. Sacudió la cabeza.
Cómo había pasado? Ni ella lo sabía, pero sus sentimientos estaban claros, al menos para ella. Se había enamorado, loca y profundamente. No como en su infancia, cuando persiguió a Sasuke hasta la saciedad. No ella había madurado… y sus sentimientos también.
Y es que era loco haberse enamorado de su mentor, su profesor, el hombre con el que pasaron tantas aventuras… de Kakashi, vamos. "Y encima es un pervertido, irresponsable, inmaduro, impuntual… fuerte y valiente y apuesto… y con un cuerpazo!!! Vale," se dijo Sakura "empiezo a desvariar." Un nuevo suspiro salió de sus labios y mirando la hora, vio que debía volver en breve al hospital donde trabajaba como medininja, siendo una de las mejores del País del Fuego.
Mierda, Kakashi, porqué no puedes amarme como yo a ti?
Kakashi caminaba tranquilamente por Konoha, leyendo como siempre su querido Icha Icha Paradise. Desde luego, aquel sannin si sabía como escribir, se iba diciendo feliz. Levantando la vista n momento, vio a Sakura apoyada en un puente, con la mirada pendida en el agua. Y no pudo evitar pensar que era hermosa. Los años la habían sentado muy bien, tenía un cuerpo precioso, su pelo caía en cascada por la espalda, largo de nuevo, hasta la cintura, y sus ojos verdes resaltaban en su piel de porcelana. Con la mirada melancólica se acentuaban los rasgos de su rostro armoniosos y delicados que ya habían dejado atrás todo el rastro de la adolescencia. Sakura era una mujer hermosa, pensó Kakashi, sintiendo una ya conocida tristeza adueñarse de él, una mujer hermosa, fuerte, valiente y cariñosa a la que jamás conseguiría acercarse más que como amigo.
Se acercó lentamente, con intención de sobresaltarla un poquito. Y cual sería su sorpresa cuando, al acercarse sin un solo ruido, oyó a la chica decir con un suspiro.
Mierda, Kakashi, porqué no puedes amarme como yo a ti?
Decir que estaba sorprendido sería como comparar a los AMBU de Konoha con un niño de un año. Pero, mientras su corazón cantaba de alegría y júbilo, se rehizo y dijo con voz suave dándole un susto de muerte a Sakura.
Porque no me lo has pedido – contestó a la pregunta.
Ha… Ka… qué… Tú…. – tartamudeó Sakura, que terminó por rehacerse – Me has oído?
Sí florecita – dijo el ninja con ternura acercándose a ella.
Yo… ah… lo siento Kakashi, no quise importunarte. Se que no soy correspondida y…
Y Kakashi, siendo como era, utilizó un método bastante radical para callarla… la besó. Sakura se quedó en estado de shock.
Sabes? Ahora que voy a ser tu novio, me puedes llamar Hatake – dijo con una risita.
Tú me quieres?
No, yo te amo – susurró el ninja – y ahora la más bella flor de Konoha es mía.
Eres un adulador – rió Sakura con un sonrojo adorable en las mejillas.
No, Sakurita, sabes, tienes mejor cuerpo y eres más guapa hasta que las heroínas de Icha Icha paradise. – dijo pícaro
Deberías dejar de leer eso – contestó ella.
Porqué? Da unas ideas estupendas de lo que podemos hacer juntitos – comentó, con una sonrisa lúbrica.
Hatake no Baka!!!!
Exclamó ella, separando al peliplateado de ella con un super mega puñetazo made in pinkie.
Pero Sakurita…
De Sakurita nada!!! Contrólate, Hatake!!!
