Dios Santo. Hacia demasiado tiempo que no me sentía tan nerviosa.
A pesar de que la cama era bastante grande, no me animaba siquiera a mover un pie. Me encontraba peor que una estatua de bronce, como las que había en casa…totalmente inmóvil, sin posibilidad de escapar, de huir.
En la oscuridad de la habitación, podía sentir como Mike se movía a mi lado. Para colmo, parecía que con cada movimiento que el hacia, se acercaba mas a mi. Para mi completa desesperación.
Hacia media hora que nos habíamos acostado, a petición claro, de mi madre, quien encontraba sumamente cansado al pobre de Mike, por todo el problema de los caballos, y que se yo que mas. Él pareció muy complacido de ver como ingresaba predispuesta a su habitación, sin chistar (porque no vio como mi madre me empujo hacia ella). Había intentado quitarme el maldito vestido y corsé sin mayores problemas, pero cuando no: sin ayuda, e intentándome hacer la valiente, la autosuficiente, me había enredado con las cuerdas de aquella jaula, y desgraciadamente tuve que pedir ayuda a Mike, quien se encontraba ya acostado.
Obviamente que acepto encantado la oferta. Claro.
Luego de solucionado ese inconveniente, tuve que lidiar contra el ufano corsé, que ahora libre de sus ataduras, deseaba caerse, destapando y dejando al descubierto gran parte de mi cuerpo desnudo. Luego de hacer diversos malabares (que incluyeron hacerme la despistada, y agacharme buscando algo por el piso para poder quitarme todo sin que él me viese), pude por fin meterme a la cama. Y alli comenzó la incomodidad.
Apenas ingrese entre las sabanas, Mike me deseo las buenas noches, acercándose a mi, lo que yo interprete mal, y me aleje de el (casi caigo al piso gracias a ello), pero era solo para besarme la frente. Me sentí muy mal por el desprecio, pero pareciese que el ni siquiera lo noto, pues me sonrió y apago la vela.
Yo me iba corriendo para la esquina izquierda, y el iba acercándose cada vez mas.
Si me corría un poco más, caería al suelo; por lo que, decidí, no podia ser tan malo que se me acercara un poco, solo un poquito.
Que grave equivocación.
Con su brazo izquierdo, Mike rodeo mi cintura, apretándome fuertemente contra el. No omití sonido, e intente parecer dormida, cosa que no se me daba muy bien, por la respiración agitada que presentaba en esos momentos. Por suerte, llevaba una ropa de cama bastante abrigada, y por ende, cerrada…asi que ante cualquier…improvisto, me sentía segura. Aunque eso no reducía los nervios que tenia.
Apretó el agarre. Fue tan suave y a la vez tan autoritario, y encima, en un costado…que me provoco cosquillas.
No pude evitarlo, y un estremecimiento, y el instinto que me domino en ese momento de librarme de la mano, me hizo dar vuelta en la cama, a lo que Mike soltó su agarre, y quede frente a frente con el. Me estaba sonriendo.
No me quedo otra que sonreírle, y agradecer al mismo tiempo la oscuridad que inundaba la habitación. Me encontraba tan colorada que hubiese creído que tenia fiebre o algo de eso.
- Te sientes bien, cariño?.- pregunto casi en un murmullo, acercándose mas a mi. Ya no podía rechazarlo
- Si, es solo que no puedo dormir.
- Te molesto?.- claro que si. No podía decirle eso, pobre Mike…después de todo no me había hecho nada. Aun.
- Por supuesto que no.
- Segura?.- dijo, acercándose aun mas a mi. Ya podía respirar su aliento, y sentía sus manos en mi espalda, apresándome contra el.
- Segura.- sus labios, lentamente, como esperando el rechazo que yo tanto ansiaba darles, fueron acercándose a los míos, y yo, no hice nada. Absolutamente nada. Y me beso.
Comenzó como un simple beso, cargado de ternura, que yo no podía devolverle, cosa que no pareció importarle. Sus manos me apretaron mas fuerte contra el, pidiendo algún tipo de acercamiento de parte mía. Se lo di.
Enrede mis brazos por detrás de su cuello, y a regañadientes, respondí a su beso. Lentamente, y creyendo que yo no me daba cuenta, me estiro en la cama y fue poniéndose encima mío, aplastándome con su peso. Oh, no.
Mi respiración se hizo mas agitada, y mientras el abandonaba mi boca, hacia mi cuello, me tome el tiempo para respirar agitadamente todo lo que podía. Había abierto mis piernas, cosa de colocarse en una mejor posición arriba mío. Me sentía un poco incomoda, por no decir mucho, pues era la primera vez que tenia un hombre sobre mi, en una cama.
Pude sentir como su mano izquierda levantaba sutilmente mi camisón, para acariciar lentamente y en subida mi pierna. Gemí de sorpresa y pánico ante el contacto, a lo que Mike sonrió; estaba segura que el creía que mi gemido había sido de…excitación, y no de miedo.
Lejos de todo lo que había pensado, soltó su agarre de mi cuerpo, y apoyándose a mi lado me susurro en el oído:
- No te preocupes. Se que estas impaciente por que estemos juntos, pero debemos esperar hasta después del casamiento.- diciendo esto, murmuro alguna que otra palabra, y se acostó del todo. Pude sentir su respiración acompasada rápidamente. Si que estaba cansado.
Por lo menos, me había librado. Por ahora. El día en que me casara con el, él dispondría de mi bajo todos los aspectos. Y yo no podría oponerme.
Me dormí no muy apaciblemente, esperando rápidamente a que amaneciera, y comenzara un nuevo día.
Desperté con un dolor de cabeza infernal, por una mano que sacudía suavemente mi hombro. Mike me miraba divertido, ya vestido y preparado para partir, avisándome que tenía una hora para cambiarme y desayunar. Estupendo.
Hice todo lo mas rápido que pude (lo de vestirme con la ayuda de mamá, pues no podía con el corsé…intento sonsacarme a base de preguntas tramposas que había pasado la pasada noche, pero respondí con evasivas o cambiando de tema. No iba a lograrlo), y nos subimos al carruaje.
Pasamos todo el día allí, encerrados, sin parar en ningún lugar. Según Mike, había que seguir de largo, ya que si parábamos no llegaríamos a destino al anochecer como estaba planeado. Mi corazón repiqueteaba en mi pecho, y sentía una angustia creciente. Pronto vería a mi padre, y su estado. Y conoceríamos a los amigos de el.
Realmente, yo no sabia mucho de ellos, y lo poco que sabia mamá, no me lo contaba. No parecían mucho de su agrado, y quizás nosotras de ellos tampoco, pues nunca nos habían visitado.
Pronto llego el anochecer, y con el, un frío horroroso que nos calaba hasta los huesos. Me sorprendió, al ver por la ventana, que no nevaba. Quizás era el lugar, pero parecía ser así de frío en todas las épocas del lugar…o quizás yo estaba desvariando, por la cantidad de horas de viaje.
El carruaje se dirigió a una hermosa mansión, bastante antigua a mi gusto, y bastante espaciosa también, en donde paro a su puerta. Quizás esa era la casa en donde papá estaba mu…recuperándose de un enfermedad. Si, asi era.
Mike bajo hábilmente del coche, y se dirigió a la puerta. Golpeo varias veces un llamador muy grande, que se oyó incluso desde el coche el eco profundo que produjo dentro de la casa. Nada.
No salía nadie. Mike se dio vuelta, y nos sonrió. Con una señal de la mano, nos dijo que bajásemos. Algo extraño, viendo que nadie salía a recibirlo. Mi madre me tomo del brazo y salimos al terrible frio.
Caminamos hacia donde estaba Mike, salteando algun que otro matorral alli. Parecía una especie de jardin muy bien cuidado, con flores ahora cerradas por la oscuridad, árboles, arbustos y plantas muy bien cuidadas y podadas. Conforme nos fuimos acercando, vi como todas las cortinas y ventanas estaban cerradas. La puerta era imponente, realmente muy grande y hermosa. Tenia figuras talladas en ella, pero gracias a la oscuridad no podía ver que eran. En eso, se escucho el sonido de la cerradura.
Los tres nos sorprendimos bastante, pues en el silencio que reinaba allí, no habíamos sentido a nadie acercarse a la puerta.
Como si fuera muy pesada, la puerta al correrse hizo un sonido angustiado, pesado. Quede sin habla al ver quien la había abierto.
Era el hombre mas hermoso que había visto en mi vida.
Era alto, muy bien vestido, aunque algo desalineado (lo que le daba un toque genial), con cabellos desordenados, rubios, nos miraba con cierta sorpresa y aprensión en la mirada color…creía haber visto un color miel, pero no podía decirlo a ciencia cierta.
- Desean algo a estas horas?.- pregunto, al parecer, contrariado por la interrupción.
- Si. Esta es la casa de Carlisle Cullen?.- pregunto Mike un poco intimidado por la presencia de aquel caballero. Este nos miro a todos, y finalmente, con un brillo de comprensión en la mirada, nos sonrió. Era hermoso.
- Así es. Supongo que vienen a ver al enfermo.- dijo mirándonos a mi madre y a mí. Esta asintió, y aquel hombre se abrió, indicándonos con un brazo que pasásemos.
Mientras lo hacíamos, senti que Mike le preguntaba.
- Es usted el señor Cullen?.-
- Uno de ellos. Mi nombre es Jasper Cullen. Si me permiten, los acompañare hasta mi padre.- le corto en seco, dejando a un Mike con la boca abierta.
Lo seguimos, internándonos en aquella oscuridad.
Uno de ellos? Cuantos eran? Si los demás eran como el…no quería ni pensarlo.
Una sonrisa afloro en mis labios.
Hola!!
muchas gracias por los reviews! y realmente, me encanta que les haya gustado!
las dudas que tienen se van a ir resolviendo,no se preocupen.
con respecto a tu observacion, The Little Cullen...tienes razon, tiene un toque Draculiano, pero es solo al principio, a modo de base...no es que me este basando en esa historia, es simplemente, que me parecio un buen ejemplo a seguir; pero la historia se desarrollara de manera distinta, que no te quepa la menor dudaXD
ya saben: los reviews son mi sueldo, y la manera en la que se que les gusta y quieren que lo continue!!
cualquier agradecimiento, insulto, sugernecia o simple comentario...a review!XD
ya estan actualizados: Éste XD, " Que dificil es ser padres!" y su mas adorado..." 9 Meses de Dulce esperaXD". nos vemos alli!!
nos leemos!!
:Alice:
