IMPORTANTE: Este capitulo es un NARUHINA, no obstante, como dije en la primera parte, SASUSAKU apareceran ya que son la pareja principal de esta serie. Por otra parte, quiero agradecer los reviews del primer Episodio de este fiction que subi. Sinceramente espero que este episodio también obtenga la misma aceptación, y si no les gusta, bueno igual pueden dejerme un reviewsito.

Segunda parte de la serie: El tren de los momentos.

Summary: Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde. Ese es el caso de Naruto. Hinata ha sido prometida para casarse con alguien que no es él. ¿Qué hará Naruto ahora que finalmente se ha dado cuenta que sus sentimientos por Hinata no son solo de amigo? Creo que necesitas que te ayude a volver en sí - le dijo Sasuke, ya que para eso estaban los amigos, ¿verdad?

Mi querida Hinata.

-¿Por qué?, ¿Por qué?, ¿Por qué?- se repetía Naruto una y otra vez mientras golpeaba furiosamente el tronco de un viejo árbol. Lagrimas amargas rodaban por su rostro por el dolor de saber perdido un amor.

"Me gustas mucho Naruto-Kun"- le había dicho Hinata y después le había besado en la boca.

-Soy un idiota.- se decía por milésima vez mientras los sucesos de aquel día volvían a su mente.

Flash back.

No había hecho ni dicho nada tras la declaración de la dulce Hinata, simplemente se había quedado ahí, en blanco mudo, pasmado… y ella con la carita roja de anhelo había esperado su respuesta, una respuesta que no llegó ya que Naruto jamás se imagino pasar por alguna situación semejante, ¿Qué debía hacer? Si se hubiese tratado de otra chica, (cosa que era muy probable ya que Naruto se había vuelto muy popular entre las féminas), la hubiera apartado de sí ofendido por el ofrecimiento o quizá lo hubiera aceptado de buen grado, no obstante, se trataba de Hinata, de una buena y tierna amiga a la que le tenía una cariño increíblemente fuerte que ni él mismo entendía.

Y como su respuesta no llegaba, Hinata se convenció de que era una estupidez esperar por algo que definitivamente no llegaría.

Dio media vuelta y con la carita toda roja de vergüenza y decepción se marchó.

-Si serás idiota!- exclamó Sakura cuando esa noche Naruto se apareció en la mansión Uchiha a la hora de la cena.

Les contó todo lo ocurrido a sus dos mejores amigos (ahora casados y en la dulce espera del primogénito), y la reacción de Sakura fue de asesinarlo, pero tuvo que conformarse con solo darle un buen derechazo en la cara, que lo mando a volar hasta estamparlo contra la pared.

-Eso dolió Sakura-chan- se quejó el rubio.

-Te lo tienes bien merecido- le decía Sasuke ayudándole a ponerse de pie solo para después golpearle la otra mejilla y además darle una patada que lo hizo volar por los aires hacia una ventana que terminó en mil pedazos por el impacto.

-¡Ay, ay, ay! Tu también Sasuke?!- se quejó- ¿Qué fue lo que hice?

-El puñete es por hacer enojar a sakura y la patada por seguir siendo un idiota.

-¡Sasuke!- exclamó Sakura maravillada.

-Estas bien?- le preguntó primero mirándola a los ojos y luego a su barriguita bastante notoria.

-Sí!-dijo asintiendo con una sonrisa boba.

"Si hubiera sospechado que esto pasaría, no les habría dicho nada"- se decía Naruto mientras se ponía de pié.

-De todas formas…-comenzó Sasuke- ¿Qué piensas hacer?

Naruto que estaba saltándose el alféizar miró a su amigo un tanto confundido. Sasuke le puso cara de no me jodas con lo mismo, y este captó la idea con una sonrisa nerviosa.

-¿Y bien?- insistió el Uchiha mientras Naruto ocupaba un lugar junto a la cabecera.

-Esto…no lo sé, yo nunca pensé que algo como eso iba a pasarme.

-¡Ay Naruto! ¿es que nunca te has fijado que ella toda la vida te a mirado de forma distinta?- decía Sakura. Naruto sacudió la cabeza.

-Sin embargo, lo que si he notado es que siempre para con la cara roja.

Sakura resopló.

-Eso es porque se sonroja cuando tú estás cerca.

-Ah bueno…, ¿pero eso está bien, no? A mi me gusta.

Sakura puso los ojos en blancos antes de girarse hacia su esposo buscando ayuda.

-No cuentes conmigo, no tengo ni la menor idea de cómo explicar esas cosas.-

La Sakura interior exclamó: ¡Hombres! Todos iguales.

-¿Eh?- Naruto que no entendía.

Pero al final, solo para darle gusto a su esposa a quien amaba, Sasuke dijo:

-Oye! ¿Qué es lo que sientes cuando Hinata está cerca.

Y mientras Naruto lo miraba confundido, la expresión que Sakura tenía era de eterna devoción.

-Que siento…- repetía Naruto pensativo- Pues… me gusta estar cerca de ella. Cuidarla y protegerla. – por la mente de Naruto, pasó un terrible episodio en el que Hinata estuvo a punto de ser asesinada por unos mercenarios que los atacaron mientras cumplían su misión. Fue tanto su enfurecimiento que se descontroló al punto de casi terminar matando a los atacantes. Apartando esos sucesos de su mente, Naruto continuó con la descripción de lo que sentía cuando estaba cerca de Hinata:
-Ella me hace sentir bien, tranquilo, seguro.- se quedó pensando- Bueno no sé que más decir?

-¿Qué te paree ella? Es decir, físicamente.- le preguntó Sakura queriendo sonsacarle todo. ¡TODO!

-Pues... que es muy inteligente y fuerte, aunque no tanto como tú Sakura chan- Sakura no supo si tomarse eso como un cumplido o no.- Es guapa, agradable y su risa es contagiosa y calida, y cuando su carita está roja me parece que es la chica más linda que he visto en toda mi vida, además, me gusta como cocina.- terminó con una sonrisa traviesa.

Sasuke y Sakura intercambiaron una mirada y sonrieron.

-Bien, eso quiere decir que te gusta- dijo Sakura sin la menos duda.

-¿gustarme?

-Aja!- dijo la pelirosa- Solo una cosa más por curiosidad, cuando te besó, ¿sentiste mariposas revoloteando en el estómago?

Sonrojado, nervioso y sorprendido, Naruto le preguntó:

-Sakura chan, ¿Cómo sabes eso?

Sakura miró con ojos brillantes a Sasuke que tenía una cara aburrida por la conversación, no obstante, sus ojos decían todo lo contrario. Brillaban iguales a los de su esposa.

-Por experiencia propia amigo, ¿verdad Sasuke?

Este solo le sonrió con una promesa oculta para más tarde.

Y como siempre, Naruto se quedó sin saber nada.

Flash back end

-¿Por qué no lo entendí, entonces?- se reclamaba.- ¿Por qué fui tan ciego?- Recargaba su cuerpo sobre el mismo árbol que había estado golpeando- ¿Qué se supone que voy a hacer ahora Hinata?

Sentía que era demasiado tarde para reparar su error. Había tardado demasiado tiempo para entender, para aclarar su mente confundida. Su corazón. Toda su vida había estado enamorado de Sakura, (incluso después de que esta se casara con su mejor amigo), hasta esa tarde en la que Hinata se paró delante de él y le confesara su amor.

Y lo besara.

Y finalmente, después de haber conversado con sus dos mejores amigos y estos le hicieran ver sus sentimiento por Hinata, lo que le llevo tiempo asimilar y prepararse para este repentino descubrimiento que más que asustarlo lo llenaba de felicidad porque había descubierto que Hinata era todo lo que deseaba de una chica, descubre que acababa de comprometerse con Kiba Inuzuka.

Flash back.

-¡Hinata!-gritó un desesperado Naruto cuando ingresó a la grandiosa mansión Hyuuga en busca de la chica. Había estado esperando poder verla ni bien regresaba de su misión ya que no podía creer lo que el mismo Kiba le había dicho dos días atrás.

"Hyuuga Hiashi a aceptado mi proposición de casamiento con su hija".

Sin poder creerlo, en ese mismo momento había ido a buscar a Hinata, pero se encontró con ella había salido a una misión.

-Neji, por favor por lo que más quieras, dime que no es verdad que Hinata se va a casar con Kiba.

-Es verdad.- había sido la respuesta del ojiplata.

Y él que no podía creerlo.

¿Por qué? ¿Por qué? Se preguntaba porque no entendía nada. No habían pasado ni dos días cuando Hinata le declara su amor y lo besara en la boca…. ¡aquel beso! Dios era para nunca olvidarlo.

Decidido a no rendirse, decidió esperar a que regresara para hablar con ella. Y cuando supo de su vuelta…

-Hinata sama no está aquí, aún no regresa de su misión.- le decía Neji.

-¡Mientes!- exclamó furioso por la mentira.- Me acabo de encontrar con Chouji.

Se hizo un fúnebre silencio entre los dos shinobis.

-¿A que has venido?- le preguntó Neji agriamente.

-Necesito hablar con Hinata.- dijo decidido a entrar como sea en busca de la joven.

-¿para qué? ¿Qué es lo que quieres de ella?

-Ese es un asunto que solo nos concierne a ella y a mi. ¡Hinata!- grito.

-Es inútil, ella no va a salir.

Naruto ya estaba perdiendo la paciencia así que por una vez más le dijo que se apartara, pero Neji se negó.

Un golpe de derecha, otro de izquierda. Una patada, vuelta en el aire, y otra patada y puño. Una pequeña batalla se inició entre los dos. Golpe tras golpe, aquello parecía no tener fin. Naruto estaba perdiendo la paciencia, sabía que su tiempo era escaso. Tenía que hablar con Hinata y saber las razones por la que se había comprometido con el odioso de Kiba.

Pero en su precipitación para llegar a Hinata, bajó la guardia un instante, sólo un instante, que Neji supo aprovechar para noquearlo.

-Perdiste tu oportunidad con Hinata sama. Así que será mejor que te vayas y no vuelvas por aquí. No la busque no insistas con ella. Y si te importa un poco deja que logre alcanzar la felicidad.

No recordó como fue que llegó a su casa, pero ni bien despertó decidió que estar encerrado ahí terminaría volviéndolo loco. Camino por las calles de Konoha sin ser conciente da las personas que lo rodeaban y que lo saludaban amistosamente. Ni siquiera cuando el dueño del Ichiraku Ramen le invitó a comer un súper tazón gratis le importó. Sus pies y su cuerpo loo siguieron conduciendo hacia un lugar que en su vida se atrevería a ir por el simple hecho de que lo que vendían ahí era de su total desagrado.

Pero iba a ayudarlo, ¿verdad? Tenía que hacerlo. Decían que una buena botella de Sake ayudaba a olvidar los dolores del alma, de un corazón roto por el amor.

-Si que eres problemático. Mira que venir a un bar a emborracharte

-¡Ey! Shikamarruuuu hip! ¡Que hay! Ven siéntate conmigo y brindemos un rato.

-¡olvídalo! Esa onda no va conmigo.

Naruto puso trompita.

-¡Aguafiestas!

-No es mi estilo ir por ahí emborrachándome.-dijo fastidiado. Miró en torno para ver que de bueno tenía ese lugar y de que iba el Ambiente- Es una pocilga.- pensó.

-Oye Shikamaru, alguna vez te has enamorado?

La pregunta tomó por sorpresa al Nara.

-Pero, ¿Por qué preguntas eso?

Naruto sonrió tontamente.

-Sí que lo has estado.

"No para de decir puras estupideces con lo borracho que está, sin embargo, tiene razón. ¡Tsk!, que problemático!".- la mente de Shikamaru voló hacia muchos kilómetros de distancia donde una joven de cabellos rubios en esos momentos también pensaba en él.

-Será mejor que levantes el culo y te vengas conmigo.- le dijo fastidiado por el pensamiento que había tenido sobre las chica que le robaba el sueño.

-No quiero. Estoy muy bien aquí.

-Estás bien borracho, querrás decir.

-será el sereno.

Shikamaru ya estaba perdiendo la paciencia.

-¡Demonios! Si no quieres venir por ti mismo entonces tendré que usar la fuerza.

-Déjame en paz.

-Me gustaría hacerlo, pero tengo ordenes de la quinta de llevarte a su oficina.

-Me vale una mierda!- exclamó- ¿Es que no lo entiendes? Quiero estar solo.

-¿Pero qué demonios te pasa?

Naruto no le respondió a su pregunta, pero dijo:

- Si el amor te hace sufrir de esta manera, entonces no me quiero enamorar.

Flash back end

-Si que eres patético.- le llegó la voz de Sasuke.

Naruto hizo una mueca muy parecida a una sonrisa. Estaba más tranquilo, sereno, pero no por eso dejaba de pensar en que era el más grande de los idiotas.

-Si has venido a echarme la bronca, entonces ya puedes irte por donde has venido.

Sasuke, apoyado contra el mismo árbol que su amigo, se desperezó con las manos hundidas en los bolsillos del pantalón.

-Lo haré, solo que vendrás conmigo.- le dijo con determinación a Naruto y añadió.- Así tenga que primero patearte el culo.

Naruto sonrió. Era muy pocas las veces en el que su mejor amigo hablaba de esa manera tan despreocupada.

-Tú no vas a patearme nada. No querrás malograr tu impecable atuendo, ¿verdad?

-Me darías la excusa perfecta para no tener que asistir a esa boda.

¡¿Tenía que recordárselo?!

-Entonces, ¿vienes?

-No.

Con un suspiro, Sasuke se apartó del árbol y empezó a quitarse la chaqueta y luego el chaleco para después remangarse la camisa hasta los codos. Se colocó frente a él y lo levantó de la solapa. Naruto le miró confundido y entonces, ¡Plaf! Que le da un puñete en toda la cara.

-¿Pero qué cojones…?

-Creo que necesitas que te ayude a volver en sí.

OoOoOoOoO

Si dependiera de Hinata, en ese mismo momento saldría corriendo hacia algún lugar lejano donde no la conocieran; donde no tuviera que pertenecer a ningún clan donde nadie tuviera que decidir por ella, ni a que le obligaran a hacer cosas que no deseaba; como por ejemplo, casarla con alguien a quien no amaba.

Si tan solo Naruto no la hubiera rechazado cuando le declaró su amor, quizá en ese momento ya estarían comprometidos para casarse.

Se miró al espejo. Tenía unas profundas ojeras y los ojos hinchados de tanto llorar.

-Estoy como para dar lastima- se dijo reflejada en el espejo.- Tonta, eres una tonta Hinata.- se regañaba por creer que los chanchos vuelan.

Había pensado, se había hecho a la idea de que Naruto comenzaba a sentir lo mismo que ella, que finalmente su más grande sueño se había hecho realidad y sin embargo, al final todo se resumía a eso, ¿no? A un sueño.

-Naruto Kun…-decía mientras su mente retrocedía hacia el día de su sentencia.

Flash back

Y ahí estaba.

Escondida detrás de un poste de luz, Hinata esperaba nerviosa que Naruto abandonara el Ichiraku Ramen. Finalmente había reunido el suficiente valor para hablarle a Naruto sobre sus sentimientos. Estaba decidida, preparada. Segura de que la respuesta de Naruto sería positiva ya que durante los últimos meses, en las misiones que les asignaron juntos, él había demostrado un inusual interés en ella. Quería saberlo todo sobre su vida. Sus gustos, lo que le desagradaba. Sus sueños, sus metas y cosas así por el estilo.

-Me gusta mucho estar contigo.- le había dicho una noche en la que rodeados por el calor de una calida fogata miraban juntos el cielo estrellado.

Desde ese momento, quizá, comenzó a hacerse ilusiones, y más adelante cuando se vio en peligro de ser asesina, completamente fuera de sí, Naruto la salvó y acabó con los mercenarios que los emboscaron mientras cumplían con su misión.

-Si algo malo te llegaba a pasar, te juro que no sabría lo que hubiera hecho, yo…-pausa.- tú eres muy importante para mí.

Así que después de eso, totalmente convencida de que sus sentimientos eran correspondidos, decidió dar el primer paso, después de todo, el lentito de Naruto aún no se había dado cuenta de que la amaba, ¿verdad?

Sin embargo, después de que le dijera: "tú me gustas mucho" y que lo besara, esperó con el corazón en la mano que él le dijera: "yo también te amo". Empero, todos sus sueños e ilusiones se vinieron abajo. El silencio del joven y la cara de espanto que tenía le hizo ver que todo lo que había creído que podía ser no era más que un espejismo.

-¡One sama!- le llamaba Hanabi, su hermana menor, desde el otro lado de la puerta.

Preocupada, Hanabi se acercó a la habitación de su hermana mayor, ya que no se había presentado para la cena, alegando que se encontraba resfriada y que por ello le dolía la cabeza a más no poder.

-One sama!- insistió la menor.

-Estoy mejor.- contestó Hinata con voz ronca- Sólo necesito descansar.

-Descansarás después de que hablemos.- se escuchó una voz masculina.- Por favor, Hanabi san, déjanos solos unos momentos.

-¡Nisan!- ¿Qué debía hacer? Al final, pese a no querer retirarse, hanabi asintió y se retiró del paso de su primo al que amaba como a un hermano.

Cuando Hanabi desapareció de la vista, Neji echó la puerta abajo de una patada.

-Neji nisan, pero que…?

-No me creo nada acerca de ese repentino resfriado, ya que estoy completamente convencido de que todo se trata de una mentira.

-¿Cómo dices?

-Te vimos- Hinata abrió los ojos asustada.- Tenten y yo te vimos cuando hiciste lo que hiciste.

Se puso roja por haber sido sorprendida, no por eso se amilanó ni negó nada.

-…tampoco me arrepiento de lo que hice.

Neji suspiró sin que su bello rostro se viera marcado por la preocupación.

-Sabía que esto tenía que suceder tarde o temprano, sin embargo, nunca me imaginé que los resultados fueran mal.

Hinata ni lo miró. Sus ojos estaban llenos de lagrimas, pero hizo todo lo posible por no soltar ni una sola.

-¿Qué te dijo?- le preguntó suavemente mientras se sentaba al filo de la cama.

-Nada. Ni una sola palabra.

-¡¿Cómo?!

-se quedó mudo, en realidad yo creo que estaba asqueado por mi comportamiento. Por eso él…

Neji suspiró armándose de paciencia. No estaba muy seguro de lo que iba a decirle, pero quizá le ayudaría a sentirse mucho mejor.

-No sería que estaba tan sorprendido que no supo como reaccionar, ¿sabes? Quizás haya sido su primer beso ya que, que yo sepa, él no es de esos que andan picando de una flor a otra.

En los ojos de Hinata hubo una pequeña chispa de esperanza, sin embargo, así como tan rápido apareció, rápido se fue.

-¿Cómo puedes saber eso Ni sama?

-Pues… creo entenderlo un poco.

Las mejillas de Neji se tiñeron de un ligero rojo mientras miraba hacia cualquier otro lado que no sea en su dirección. Hinata sonrió, aunque no pudo evitar sentir un poco de envidia. Neji y Tenten llevaban años siendo camaradas y amigos, pero ahora, gracias al atrevimiento de la chica al declararse, ya que Neji no se atrevía, estaban comprometidos para casarse en tres meses.

-Ojala y fuera verdad lo que dices nisan, pero si fuera así, porqué no está aquí ahora.

Neji la miró intensamente mientras se levantaba de la cama para dirigirse a la salida.

-Si tú no lo sabes menos yo, pero, si realmente deseas algo, lo que sea, debes luchar hasta el final, dar lo mejor de ti para conseguirlo.

Flash back end.

El agua caliente escurrió por su cuerpo cuando dejó la bañera; luego, con una toalla se envolvió mientras se asomaba a la ventana y observaba el jardín de la mansión Hyuuga que había sido arreglada para la ocasión.

Se alejó enjugándose una rebelde lágrima. No debería estar triste ya que después de todo se trataba de su boda, ¿no?

-Pero es una boda que yo no pedí ni… ni es el novio que siempre deseé.

Si en el lugar de Kiba, hubiera estado naruto… otra sería la historia.

Flash back.

Un día después de que le declarara su amor a Naruto, Hinata fue asignada a una misión. Ella, Shino y Chouji fueron enviados a la aldea oculta de la cascada. Se trataba de una misión fácil que no los demoraría. A Hinata no lo importaba mucho si les demoraría o no, lo único que ella quería era un poco de distancia para aliviar su pena. Aclarar su mente. Cosa que le ayudó por que cuando llegó la hora de regresar estaba dispuesta a seguir el consejo de su primo. Lucharía por Naruto, lo conquistaría. Sin embargo, a su regreso, deseó no haber regresado nunca.

-¡¿Por qué?!-exigía una explicación. No podía creer lo que su padre le estaba diciendo.--porque yo lo ordeno. Es mi última palabra y la acatarás quieras o no.

-¡No puedes hacerme esto padre!

En otros tiempos, Hinata habría acatado sumisamente la orden de su padre, sin embargo, tratándose de su felicidad…

-¡Claro que puedo! Soy tu padre. Además la Gondaine, ya dio su aprobación por lo tanto te casarás con Inuzuka y punto.

-Pero…, al menos dime por qué.

-¿Por qué? Todavía lo preguntas.- le preguntó furioso Hiashi.- nunca me lo imagine de ti Hinata, ¿Cómo se te ocurre montar un numerito en plena calle para atraer la atención de un hombre?

Hinata l miró horrorizada, ¿acaso su padre sabía…? ¿pero como fue a enterarse? ¿acaso Neji nisan…?

-¿Quién te lo dijo?

-No tiene importancia eso, el caso es que lo sé y por lo mismo no estoy dispuesto a que un miembro de mi familia, principalmente mi heredera, sea protagonista de un escándalo.

Flash back end.

Así fue como supo de su compromiso con Kiba, así como descubrió después, gracias a Tenten y Hanabi, que fue el mismo Kiba quien habló con Hiashi y le contó lo ocurrido con Naruto. Entendió entonces, la razón por la que KIba no había ido a la Misión que les asignaron como equipo, pues tenía su propia misión, lo que para eso se inventó primero un resfriado, y así en su ausencia pedir su mano.

-No quiero casarme. No quiero estar con él.

Pero no podía hacer nada para evitarlo. Su destino estaba escrito, sería de otro y no del amor de su vida.

-Naruto Kun…

Flash back

Había intentado escapar de su destino, pero no llegó muy lejos ya que el mismo Kiba la encontró gracias a su agudo olfato y a Akamaru.

-¿Por qué me haces esto?

-Porque te quiero. Porque desde la primera vez que te vi supe que tenías que ser mía.

-¡Guau!- ladró Akamaru.

-¡Pero yo no quiero!

-Eso es lo que menos importa. Ahora que ya estamos comprometidos…-pausa mientras se encogía de hombros y miraba hacia el horizonte.- Será mejor que volvamos.

Ella no quería ir a ningún lado con él, por lo que estuvo dispuesta a dar batalla si era necesario, sin embargo, la llegada de Neji lo hizo imposible.

Hinata tuvo que soportar la corte de Kiba por insistencia de su padre, así que obligada permaneció en el saloncito con él tomando un mate, cuando de pronto escuchó su nombre en la voz del amor de su vida.

-Ni se te ocurra dar un paso más Hinata, de lo contrario me obligarás a hacer algo que no deseo.

Pero Hinata no lo escuchó y caminó hacia la salida. Kiba la abordó antes de que salieran y forcejearon. Kiba no quería lastimarla así que hizo todo lo posible por evitar un contacto agresivo con ella, pero en cambio Hinata que no estaba a ceder por nada uso su técnica para paralizarlo, y cuando estuvo segura de que no iba a interferir salió.

-Lo siento.- se disculpó Neji cuando se encontraron en el recibidor.

-¿Cómo dices?

-Tengo órdenes. Tu padre no quiere que Naruto y tu se encuentren.

-Pero nisan…

-Es mejor así.

-No, no es lo mejor. ¡¿Es que no lo entiendes?! Quiero a Naruto, lo amo!- exclamó fuera de sí.

Neji esta vez la miró sin esconder su angustia y su pena hacia ella.

-No hay un futuro para ustedes, deberías entenderlo ya.- pausa. Las lágrimas de Hinata eran como agujas filudas clavándole en el pecho.- Lo siento, pero es por tu bien.

-¿por mi bien, dices?-sonrió tristemente.- Bueno, en ese caso creo que deberías ayudarme a alcanzar mi felicidad en vez de hacer todo lo contrario, o no fuiste tú quien me dijo que luchara por mi felicidad.

Flash back end.

-Tienes una carita one-sama, que parece que en vez de ir a una boda vas a un velorio.- le dijo Hanabi cuando esta entró para ayudarla con su arreglo.

Hinata aún no se había vestido y ni siquiera maquillado ni nada.

-Hinata-sama…

-¿Qué harías en mi lugar?

Hanabi no se sorprendió por la pregunta ya que ella misma se lo había estado formulando muchas veces.

-No sé, pero… definitivamente no me casaría con alguien a quien no quiero.

Hinata la miró y sonrió.

Era tan fácil decirlo, pero de ahí a hacerlo… y teniendo un padre como Hiashi, tan estricto como era, mejor no tentar a la suerte; menos aún si el buen nombre del clan Hyuuga estaba de por medio, por eso tenía, no, debía casarse con Kiba aunque no lo amara.

OoOoOoOo

-¿Dónde te metiste, Sasuke?- le preguntaba Sakura cuando su marido apareció en el pórtico del hogar.

-Tenía cosas que hacer.- dijo simplemente. Sakura lo miró con cierta sospecha.

-No sería que estuviste con cierto amigo nuestro, alentándolo para que haga la locura que creo que puede destruir su sueño de convertirse en Hokage. - Sasuke no dijo ni una palabra. -¡Uchiha Sasuke! ¡No puedo creer que lo hayas hecho!.

-No creo que sea para tanto.- dijo sin darle mucha importancia al asunto.- Además, ¿crees que convirtiéndose en Hokage llegue a ser feliz? Yo no lo creo. Para mi, un título, sea cual sea, no es tan importante como es el estar con la persona que se quiere.

-Sasuke…- Sakura estaba al borde de las lagrimas por las palabras tan maravillosas que su esposo decía.

-Ahora, si Naruto cree que un título es mucho más importante que alcanzar la felicidad con la persona que se quiere…, entonces no creo que haya que preocuparse por eso.

Sin embargo, Sakura y el mismo Sasuke sabían que tras los últimos sucesos, Naruto haría lo que finalmente el corazón le dictara.

Ooooooo

En silencio y con la ayuda de Hanabi, Hinata terminó de arreglarse. Estaba preciosa con su traje de novia, sin embargo, no resplandecía como debería ser. La tristeza se percibía al mínimo contacto con ella, o eso le pareció a Neji cuando se encontraron ante las puertas del jardín preparadas para abrirse y mostrarla ante el novio, familiares y amigos.

Una vez que Hanabi se retiró momentáneamente para dejarles que hablaran, Neji le dijo totalmente arrepentido por haber actuado contra el deseo de ayudarla.

-Hinata sama, quisiera poder hacer algo por usted.

-¿lo harías?- Neji ni la miró. Más avergonzado no podía estar.- Déjalo así ni san, no puedes hacer nada, solo aceptar mi destino como yo lo hago.

Neji la miró directamente a los ojos.

-¿De verdad lo has hecho?

Ella sonrió tristemente.

-¿Qué más me queda?

-¡Huir!

-Bien sabes que no puedo.

Porque la encontrarían inmediatamente, ¡maldición!

-Entonces, ¿Qué harás?

-Ya te lo dije.

-Pero no puedes…

-Ya lo he hecho, ¡¿Qué más me queda si al fin y al cabo nunca podré estar con el hombre que amo?!

-¿Por qué piensas eso?

-Porque él a mi no me ama.

-¿Estas segura? Porque que yo recuerde la última vez que estuve aquí no pude hablarte.

Hinata se sobresaltó al escuchar aquellas palabras. Se vlvió hacia el dueño de aquella voz solo para confirmar que era el mismo dueño de su corazón.

-Naruto Kun…- a penas y su voz se oyó.

-Naruto, ¿Qué haces aquí?- exigió Neji.

-¿No es obvio? Vengo por la novia.- dijo el Uzumaki caminando hacia Hinata. – Será mejor que nos apuremos Hinata?

En un acto reflejo, Neji se colocó delante de Hinata.

-Será que te marches si no quieres irte con los pies por delante.

Pero Naruto hizo como si no lo oyera y se dirigió a Hinata cuando habló.

-¿Hinata?

-Ella no irá contigo a ningún lado.

-Eso lo decide ella, no tú.

Se hizo un breve silencio hasta que Neji preguntó:

-¿Por qué Hinata sama habría de irse contigo?

Ni modo, tenía que decirlo delante de Neji aunque resultara un poco embarazoso, pero si con eso iba a lograr que los dejara en paz, ni modo. Suspiró y se armó de todo el valor que tenía.

-Debo reconocer… que soy el idiota más grande que existe sobre la tierra, o quizá algo peor que eso pero, nadie es perfecto, ¿verdad?- Ella no habló, seguía mirándolo como si aún no pudiera creer su presencia.- Yo… bueno, soy un poco lento y no me doy cuenta de algunas cosas tan rápidamente como debería ser, y por eso cuando les conté a Sakura y a Sasuke lo que había pasado esa tarde, ellos me hicieron ver cual eran mis verdaderos sentimientos por ti. Al principio no lo entendí, como te dije soy un poco lento, pero después de pensarlo mucho y recordar todas esas cosas extrañas, pero a la vez maravillosas que me hacías sentir con tu presencia lo supe.- dio un paso más hacia ella, pero Neji seguía interponiéndose y aún así, Naruto dijo lo que tenía que decir con todas sus palabra.- Hinata, yo también te quiero.

"…yo también te quiero… te quiero, te quiero, te quiero…" en su vida, Hinata se imaginó escuchar aquellas maravillosas palabras provenientes del hombre que amaba. Se sintió tan feliz, tan llena… que no pudo evitar apartar a Neji y correr hacia él y abrazarlo y… cuando sus bocas se encontraron ambos experimentaron la más maravillosa y subliminal de las sensaciones, que se olvidaron que el mundo existía y que lo que les rodeaba no era más que la razón por la que estaban ahí demostrando lo que sentían ¿De verdad estaba pasando? ¿No cabía la posibilidad de que se tratara de un sueño? ¡Imposible! No cuando el estaban tan cerca en uno de el otro y podían percibir tanta calidez, dulzura, puesto en aquel beso; pero sobre todo había amor.

-Naruto kun…- apenas y pronunció ella cuando se separaron.

-Hinata, no digas nada y ven conmigo.

Ella iría con Naruto al fin del mundo si se lo pidiera, pero… miró a Neji. Este le sonreía. Era tiempo de enmendarse.

-Será mejor que vayas con él, Hinata sama.

-Pero…- miró hacia la puerta del jardín.

-No te preocupes por eso, yo me encargaré de arreglarlo.

No sería nada fácil, ya que seguramente Hiashi y Kiba iban a pedir la cabeza de Naruto en una bandeja de plata, pero haría todo lo que estuviera a su alcance para darles tiempo a escapar y lograr la dicha que deseaban.

-¡Vayanse!

-¡Bien! Entonces en marcha.

Oooooooooo

Si algo sirvió sus duras prácticas en el bosque, se diría que Hinata se conocía casi todo el terreno del bosque de konoha, no obstante, el camino por el que estaba escapando con Naruto le era completamente ajeno más no peligroso ni tenebroso ni nada que se le pareciera todo lo contrario, le agradaba y la sensación que se respiraba era de los mas placentera.

-¿A dónde vamos, Naruto kun?- No pudo evitar la pregunta.

Naruto sonrió y la miró con su ardiente mirada que la estremeció.

-A casa.

-A casa.- repitió ella recordando que bajo la luz de las estrellas y el calor de una fogata, él le había confesado que era hijo de Namikaze Minato, el cuarto Hokage (quien se casó con una kunouchi de la aldea del remolino), algo que él mismo ni sabía hasta que cumplió la mayoría de edad y le fue entregado lo que por derecho era suyo. Una propiedad en el campo y una considerable cantidad de dinero.

No pasó mucho rato desde que Hinata hiciera la pregunta y desde que Naruto le respondiera, cuando llegaron a un claro donde había una casita rodeada de flores silvestres y de un campo que se extendía sin límites.

La vista era hermosa, tanto como para quedarse ahí, de pie admirando el lugar. Hinata simplemente estaba maravillada ya que la casa de Naruto, era más de lo que se había imaginado. Lo miró y este sonreía con cierto encogimiento.

-No es mucho lo que tengo para ofrecerte pero…

-Para mi es suficiente.- dijo ella. Naruto hizo una mueca no muy seguro de las palabras de Hinata ya que ella estaba acostumbrada a vivir bien, claro que no es que él no iba a darle de lo mejor, pero dada su posición actual ya que prácticamente se había raptado a la heredera del clan Hyuuga…

-¿Me enseñas adentro?- como que Naruto no captó bien la pregunta hasta que la misma chica lo aló hacía la casita. Una vez ante la puerta, Naruto la abrió y le permitió el paso no muy seguro de seguir controlándose ya que tenerla tan cerca, respirar su olor y escuchar su voz, y, y… ¡Diablos! Era demasiado para él.

Hinata no había terminado ni siquiera de admirar la salita cuando sintió que sus pies dejaban el suelo y que uno fuertes brazos la levantaban en vilo.

-Na- Naruto kun, ¿Q-qué haces?- decía entre besos.

-Comprometerte.

-¡¿Cómo?!- exclamó ella separándose solo unos milímetros de él, lo justo para descubrir en sus ojos el fuego que ardía.

-Serás mía.- le besaba el cuello.- y tu padre tendrá que aceptarlo.- volvía a su boca para apagar su protesta,- y después nos casaremos, tendrás a mis hijos y seremos felices para toda la vida.

Y diciendo esto, a Hinata no le quedó más remedio que aceptar su destino.

Horas más tarde, cuando el sol se ponía, Hinata despertó con una sensación agradable de dicha y felicidad que ni ella misma se creía capaz de sentir. Se desperezó con una sonrisa mientras que con los ojos cerrados buscaba el calor del hombre que la había hecho la mujer más feliz del mundo.

-Te amo.- le soltó ella cuando al abrir los ojos lo encontró a su lado sonriéndole con amor y ternura.

-Yo también te amo mi querida Hinata.

Y gracias a ese amor, más fuerte que cualquier otro deseo, fue que Naruto y Hinata supieron afrontar el futuro y hacer posible el sueño que ambos compartían: Ser uno.

Ooooooooo

N/A:¿Y que tal? ¿les gusto? Espero que sí. Tal vez este capi sea un poco ¨tierno¨(quiza demasiado), pero bueno, se hace lo que se puede. LA siguiente pareja de será... chachachachannn

Dejen reviews no se olviden de esta humilde escritora que esta haciendo sus primero pininos en el mundo del manga y anime.

salu2, Rosita.