Suspiro profundamente y se lanzo contra su cama, apoyo la cara en la almohada, a pesar de que no veía más allá de sus narices sentía la acida mirada de su amiga esperando respuesta. Solo quería dormir tenia un muy elaborado plan en su mente, trazado con sangre; despertar temprano y evitar todo tipo de confrontación, pero se encontraría con Helene en algún momento del día, y aun peor con Remus, no podría mirarlo a la cara sin teñir su rostro de color carmesí. Nunca en su corta vida había sentido algo así, y menos aun por causa de un chico.
- Veo que no quieres hablar –dijo su compañera con un tono frío y sin sentimiento alguno- y que solo quieres dormir -dijo mientras miraba sus uñas, Camille sintió que su amiga no se acostaría sin tener que sufrir interrogación alguna, casi sentía su comprensión.- de seguro mañana te levantaras y no te veré hasta historia, pero no me puedes evitarme todo el día, y más aun no puedes evitar a Remus todo el día. Es un chico exigente e insistente, te buscara cariño, o tú lo buscara, claro sin "darte cuenta".
- Maldita seas… odio que tengas razón –finalmente se dio vuelva y la vio sentada a los pies de su cama con los ojos brillantes de curiosidad.- ¿pues que quieres que te diga?
- Pues… ¿Qué paso? Supongo, a menos que no haya pasada algo entre ustedes y no haya algo que contar –se paro y camino en círculos por la habitación.- eres una persona fría y un tanto calculadora…
- ¿Fría, yo? ¿Y que queda para ti? –dijo mirándola con una ceja alzada.
- Hablamos de ti querida, no de mi, bueno, todos sabemos que te gusta Remus desde 2º, desde aquella romántica noche en la que te desmayaste y curiosamente el estaba para socorrerte-dijo con las manos juntas, mientras los ojos le brillaban.- y que te esfuerzas para estar cerca de él y no sonrojarte, -dijo cambiando de postura, a una fria y más seria.- mas aun para no saltar sobre cada chica que se le acerca, hoy Camille Pagannini, HOY… hiciste TODO lo que no hiciste en todos estos años, se que algo paso y me dirás que pasa o te entierro un lápiz entre ojo ...y ojo.
- Luego de este inspirador monologo intentare hablar… -tomo aire y se dispuso a hablar.- Me levante a mirar por la ventana que esta cerca de los baños –volvió a tomar aire y continuo con un tono de voz mas firme.- el se levanto me tomo del brazo y me dio el mejor beso que jamás me habían dado en mi vida –termino y luego de esa frase, dicha con increíble rapidez volvió a esconder la cara en la almohada.
- Como si tu vida fuera muy larga -dijo Helene escondiendo una peculiar risa.
Hablaron varios minutos, sobre el peculiar hecho. Los consejos sobraron pero al final la ayudaron, para Camille esto era muy complicado, eran cosas que no se acostumbraba a sentir, menos decir, a pesar de la confianza que tenían entre ella luego de un rato un silencio invadió la habitación y de paso sintieron como sus otras compañeras de habitación llegaban en un mar de chillidos y maldiciones como si el mundo se acabase esa misma noche. Ambas se miraron y rodaron los ojos.
- Punto uno... ¿que hacen despiertas a estas horas de la noche? y punto dos ¿Que les sucede? –pregunto Camille sin verdadero interés, pero sino se callaban no podría dormir.
- Pues… dicen… que… Remus… -la chica no pudo seguir al verse ahogada en esforzadas lágrimas.
- ¿Le paso algo a Remus? –dijo rápidamente Camille incorporándose de un salto.
- A él nada… es que hay rumores de que beso a una chica… y dicen que él esta enamorado
- Que rápido se saben las cosas en esta escuela... -dijo irónicamente Helene mirando a su amiga.
Camille se sonrojo de inmediato, no pudo evitarlo, parecía que explotaría en cualquier momento. Se acostó y se tiro tapo asta la nariz, "¿Cómo sabían eso?" repasaba una y otra vez en su mente sin encontrar respuesta. Mas el sueño la venció con rapidez y solo un par de horas tenía para dormir.
- Se duermen, ahora... existe gente en este castillo que si quiere dormir... -dijo Helene con un tono frío y común en ella.
- Tú no te salvas querida vecina... escuche que sales con Sirius... -dijo una chica mordazmente desde el umbral de la puerta.
Helene rodó los ojos y la miro de tal forma que la chica se fue, pero de no de la interrogación de sus compañeras de cuarto.
- ¿Como que sales con Sirius...?
- ...Sirius -dijo ella extrañada.
- Sí, Sirius Black... el Si... -pero la chica fue interrumpida.
- No salgo con el... ni siquiera me gusta -el pronunciar esta frase todas se asombraron, percatando la verdad en los ojos de la chica se acostaron y comenzaron los intentos para dormir.
Las horas pasaban y Helene no conciliaba el sueño, hasta que el despertador sonó y sus ojos se abrieron rápidamente, justo cuando conciliaba el sueño. Decidió levantarse y no despertar a su amiga, tomo un baño y se largo al comedor. En el estaban todos como si la noche anterior nada hubiese pasado, se sentó en un extremo de la mesa de su casa y comenzó a comer, tiempo después una manga de chicas se agolpo cerca de ella con una infinidad de pregunta fundas de los rumores que corrían acerca de ella y el grupo que se quedo en aquel bar, básicamente la conversación se inclino en el rumor de que ella y Sirius Black estaría saliendo, cosa que desmintió sin mayores preocupaciones, y que al parecer dejo conforme a las chicas de todas las casa, incluyendo chicas de Slytherin. Cuando termino su desayuno se dirigió a Historia de la Magia con Hufflepluffe, para mas tarde tener Herbologia con Slytherin, excepcionalmente no presto atención a la clase, para poder responder una serie de preguntas de Regulus, acerca de su hermano y los rumores, una extraña advertencia de su amigo quedo en la mente de la chica "cuidado con Sirius, la verdad es que nunca se sabe con él", en realidad no sabia a que se refería con aquella advertencia
Despertó de la nada y ya eran las 3 de las tarde, nunca había dormido hasta tan tarde. Se ducho y se vistió, mas no con el uniforme, aquel día solo una clase restaba y era pociones con Hufflepluffe. Camino por los pasillos, muy pocos alumnos estaban en los pasillos. Pensaba en tantas cosas y en nada a la vez, miraba el piso, luego al piso y luego nuevamente al suelo. Se sentó en un banquito que daba a un patio mirando hacia uno de los pasillos y dando la espalda al otro lado del pasillo. Serró los ojos y sintió que el sueño la invadió nuevamente, cuando sintió que tomaba una mano con la propia, la retiro sin prestar atención, cuando un aroma demasiado conocido y demasiado deseado llego a su nariz, y sintió un escalofríos que recorría su cuerpo, pero no atino a moverse, solo se quedo quieta, no quería dejar de sentir ese olor, mas se levanto y salio corriendo, cuando llego a la biblioteca, el gran salón desbordante de libros estaba vacío de alma alguna. Se sentó en el suelo junto a una pila de libros que se acomodaban constantemente, cuando sintió pasos que se acercaban.
- Lo siento. –dijo y los volvió a sentir pasos, esta vez, se alejaban.
- ¿Por qué demonios me pides perdón? –vocifero con tanta fuerza que el eco recorrió todo el salón.
El chico tomo aire, y se preparaba para responder pero agacho la cabeza.
- Mírate… eres un adolescente, casi un hombre y aun pides perdón por cosas sin sentido… no ves mas allá de tus narices y no quieres ver… -dijo en voz alta perdiendo sus estribos, bajo la cabeza y su tono de voz se endulzo y entristeció.- o simplemente temes levantar la cabeza y encontrar que lo que buscas no esta hay, pero… pero –se sonrío.- no se que es lo que busca, pero si levantas el rostro…
- Quizás me equivoque, soy algo impulsivo –dijo y se fue sin dejarle terminar.
- ¿Perdón…?
- No soy como Sirius o James… no beso también… -frunció el seño, siempre con un rostro triste y mirando a la nada- …supongo, bueno no soy como ellos.
- Exacto, cuando llegue hoy a mi habitación un grupo de chicas llego desconsoladas porque les llego el rumor de… tu sabes… -tomo aire ¿por qué no lo decía? Si había sido excelente.- porque les llego el rumor de que tú me besaste
Dijo sin remordimiento y mirando con orgullo, erguida y directa. Remus la miro y no entendió, suspiro y comenzó a pensar que debió dejarla terminar.
- Bueno, adiós… -se encamino a la salida en un paso débil y ligero.
- Claro, adiós –dijo fuerte y claro, y con un paso firme y decidido lo sobrepaso, sin mirar atrás llego a la puerta y susurro con la cabeza gacha.-… hay estaría yo -pero el orgullo de la chica era muy grande para retroceder y decírselo a la cara.
Remus se sentó en el suelo y comenzó a pensar, hasta que las horas avanzaron y la noche callo, Remus levanto la cabeza y se levanto, cuando llego a la sala común de Griffindor, se encamino directamente a su habitación cuando un par de chicas se le acerco.
- Lupin, hola… puedo hablar contigo. –dijo Evans
- Si, podemos… -dijo otra enfatizando la voz en la ultima palabra.
- Ammn… la verdad es que estoy cansado y quiero dormir.
- Pero…
Mas el chico ya subía las escaleras a su habitación y se perdía en la torre. En su habitación se encontraba Sirius que miraba por la ventana demasiado melancólico para el prototipo de "Sirius" y al otro lado de la habitación estaba James, Peter dormía.
- Ustedes aun están peleados –ninguno respondió- supongo que eso es un sí.
Camino y si en realidad le bastaba con sus problemas sentiría más peso si no los ayudaba.
- Que esperas –ambos miraban, al percatarse de la mirada del otro corrieron la vista. Se acerco a Sirius y le dijo al oído – recuerdas lo que te dije.
El joven Black respiro profundamente y se decidió a hablar.
- James, yo… le siento, no debí decirte eso –lo dijo, parecía sentirlo de verdad.
- No te preocupes, de todos modos tienes razón.
Todos quedaron en silencio hasta que Remus lo rompió.
- Pero eso puede cambiar.
OoOoOoOoOoOoO
- ¿Podemos hablar? -una voz muy conocida lo interrumpió de su lectura.
- ¿Ah? claro... -dijo un extrañado Regulus, no acostumbraba hablar con su hermano, pero creía saber para que lo buscaba.
Caminaron durante varios minutos sin dirigirse palabra, Sirius parecía nervioso no sabia por donde empezar. Comenzó a pensar que era una mala idea, ¿realmente existía la confianza? definitivamente era su única opción verdadera para conocerla. Finalmente era ahora o nunca, y Regulus comenzaba a sospechar y dudaba que de verdad le digiera la verdad.
- Hermano, tú sabes tanto como yo que nos agradamos, pero... -fue abruptamente interrumpido.
-... Soy tu hermano y como hermanos debemos ayudarnos, conozco el discurro de fraternidad y hermanos hasta la muerte, ¿que quieres?
Realmente Regulus comenzaba a perder la paciencia y no toleraba esa rara intuición que tenia respecta a su hermano, las preguntas que le esperaban eran obvias y no sabia si responder o no, finalmente era "la salud mental" de su amiga y consideraba algo como traición dar información de la nada, mas a su hermano sabiendo como era el. En el fondo no desconfiaba de sus "sentimientos" si es que existían.
Noches atrás había hablado con Helene sobre esto, ella parecía despreocupada, era algo (más bien muy) fría y sabía como reaccionar con cada situación y eso lo tensaba más. El momento de la verdad se acercaba, y su hermano era cada vez mas extraño, pero después de mucho meditarlo había llegado a una decisión.
- Háblame de ella. -finalmente dijo Sirius
- ¿Que quieres saber? -pregunto despreocupado.- si quieres mi consejo, ella no es para ti, no es como todas, partiendo porque tiene algo en la cabeza además de cabello.
- ¿Flores?
- Narcisos.
- Música.
- Muggle
- Color...-la respuesta tarde más de lo esperado
- Merito
- ¿Merito? hasta donde entiendo "merito" no es un color -dijo extrañado.
- Si quieres mas información has merito -ante la expresión de duda de su hermano respondió.- no se como ni detalles, solo has merito si mas información es lo que quieres.
Aquella negativa lo dejo perplejo, las preguntas fluían pero de la nada, como si se hubiese iluminado, Regulus se negó a cualquier tipo de información, explicita o implícita, durante días Sirius no supo que hacer y por mas que lo intentaba su hermano de dio ninguna información, comenzó a dudar en los cosas que Regulus dijo, estaban grabada en su mente, como quien mata a un unicornio, acercarse a Helene, era mas difícil que antes, su hermano la alejaba cada vez que el se acercaba a la chica.
No fue esta que termine este capitulo cando note que se alargaba mucho... eso quizás (no... definitivamente sí) aburre... pero pronto esto tomara un curso más claro... alejándome de lo abstracto que e escrito hasta ahora...
- Pati... lo se es extraño... pero quizás me reflejo un poco en este fic (con Helene)... no acostumbro encontrarle chiste a los chicos por los que mis compañeras suspiran... pero bueno... (A veces me aburro de que todas se mueran por Sirius... incluyéndome) pronto le daré una forma a este intento de fic (a mi en lo particular me agrada Regulus... es... es... tengo un hermano que es como Sirius -todas están tras de él- y me imagino lo triste de su adolescencia tras el chico mas guapo de Howgarts...)
CHAO... )
