6. Consagración
"Cambios"
Realmente, Luna Lunática Lovegood no siempre fue llamada así. En un principio, ella era simplemente Luna, o Lovegood. Nunca Lunática. Es cierto que su padre dirigía el estrambótico diario El Quisquilloso, pero ella no tenía porque seguir sus ideales. Además, parecía muy simpática y cierto es también que era una chica bastante guapa, como habían apreciado la gran mayoría de sus compañeros. Por eso no había razón para llamarla por otro nombre que no fuese el suyo, ninguna razón.
Hasta que sucedió.
Un día, de pronto, -o eso pensaron todos-, Luna apareció en la Sala Común con un collar de corchos y un periódico, concretamente ese periódico, leyéndolo del revés.
Y ahí fue cuando la dulce Luna pasó a ser rara, cuando sus tiernas sonrisas se convirtieron en las de una loca, y cuando dejó de ser Luna Lovegood y se añadió un "Lunática" en el medio. Y todos creyeron que Lunática, la rara, la apestada, la engañosa, dejaría de reír y saltar, y dejaría de abrir esos enormes ojos azules cuando algo la sorprendiera, porque simplemente creyeron que nada podría haberla sorprendido más que el notar su rechazo, el rechazo de aquellos que días antes se ofrecían a ayudarla con los deberes, o la invitaban a dar una vuelta por el lago.
Pero se equivocaban. Por supuesto que lo hacían.
A Luna le sorprendió el hecho, sí, pero no más que el testimonio de una maga rumana que afirmaba que una enorme manada de spukfies de diversos colores estaba asentada en el patio de su casa. Y sí, también le sorprendió el nuevo mote que le habían adjudicado, pero aún lo hizo más el saber que el farsante Lockhart sería su profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras.
Porque Luna había aprendido a sonreír, a brincar y a abrir desmesuradamente los ojos cuando algo la asombraba.
Y aunque la sorprendían los nuevos hechos que sucedían en su vida, también le sorprendían la cantidad de tonalidades que adquiría el cielo con cada atardecer, o las suaves ondas que dejaba el calamar gigante cada vez que salía a la superficie para volver a sumergirse segundos después y también las dulces melodías recitadas por el viento con cada ulular.
Pero esto los compañeros de Luna no lo sabían, ni lo imaginaban siquiera, pues ellos no apreciaban la extensa gama de colores que adornaba el cielo cada tarde, ni los suaves bailoteos de las hojas de los árboles mecidas por el viento, ni los distintos cantos de los pájaros que alegraban las mañanas. Y al igual que no distinguían nada de esto, que no se paraban a apreciarlo, tampoco podían comprender cómo podía afectarle tan poco lo que se dijese de ella.
Y es que, lo que ellos no sabían era que, a pesar de las burlas, las bromas pesadas y los momentos duros de su vida, Luna Lovegood, más conocida como Lunática Lovegood, era feliz.
Siento mucho la tardanza, pero Harry Potter ya no me atrae tanto como antes, lo tengo bastante abandonadillo.
Este drabble ya lo tenía escrito, pero lo olvidé y por eso tardé tanto. No obstante, estoy decidida a terminar la tabla, así que aún tendréis que aguantarme dos capítulos más ;)
Muchas gracias a Anndreh por el review y como ya dije, siento haber tardado tanto, aunque mentiría si dijese que el próximo capi tardará menos. La verdad esque no sé para cuando estará, porque me estoy centrando en escribir otras cosas, pero intentaré que no sea dentro de mucho tiempo ;)
Gracias por leer y sed felices!
(Y Feliz día de Hallowen/ Todos los Santos)
