Hola a todos... siento mucho la tardanza pero estuve un poco deprimida... pero he vuelto no pienso dejar de hacer lo que mas me gusta, en fin espero les guste como ha quedado este capitulo y nos vemos en el siguiente. No se olviden de dejar reviews, son estimulantes.
La boda del Kazekage
Por Amy Black
Capitulo 5 "Un instante..."
... Cierro los ojos para imaginar que estas conmigo en la distancia, que tus manos me acarician suave, que me regalas tu dulzura en un segundo de amor..que me amas...
Escondida entre las montañas cerca de la frontera con el país de la lluvia, se encuentra la aldea de la uva, rodeada de viñedos. La época favorita de la aldea, es la segunda semana de abril... cuando las uvas son cosechadas y se prepara la gran fiesta anual de vino; gente de otros aldeas visitan el pequeño poblado.
La plaza principal, estaba concurrida cuando dos hermanos llegaron a la aldea. El ambiente de festividad se sentía y se veía reflejado en los rostros sonrientes de las personas.
- Esto es fabuloso, no te parece Gaara... – comentó Kankuro mirando en todas direcciones.
- Esto esta muy concurrido, será mejor buscar un posada antes de que no quede ninguna. – dijo Gaara seriamente.
Ambos hermanos caminaron durante mas de una hora en búsqueda de alguna posada disponible, pues la todas estaban a su máxima capacidad. Finalmente encontraron una, era pequeña pero idea para quien buscaba tranquilidad luego de un día de fiesta; una sonrisa se dibujo en sus rostros al escuchar del dependiente que aun quedaban disponibles habitaciones.
- Esto es un caos, aun no creo que me hayas convencido de venir. - replico Gaara entrando en una pequeña habitación.
- Vamos Gaara, estoy seguro de que vas a divertirte. Además serán unos días de solo hermanos... - añadió Kankuro pícaramente. "Y de muchas chicas lindas" pensó. - Antes de tu boda.
- Si es la única manera de tenerte tranquilo acepto, pero presiento que esto es mas que solo diversión entre hermanos...
- Vamos Gaara, esto es simplemente diversión ya veras que lo disfrutaras...
Sin creer mucho en las palabras de su hermano mayor, Gaara se sentó sobre la cama y su mente se alejo de ahí, y se preguntó ¿que estaría haciendo ella?
No tan lejos de ahí, siete ninjas de la hoja continuaban con su misión de proteger a la prometida del Kazekage y eran acompañados por un ninja de la lluvia. Sin embargo la actitud del ninja hizo que Shikamaru se pusiera en alerta.
- Lee, podría hablar contigo. - pidió Shikamaru.
- Claro, tu dirás. - respondió Lee en voz baja al ver el rostro de su compañero.
- He observado a nuestro acompañante Kiran, y he notado un comportamiento extraño, esto podría significar malas noticias.
- ¿Crees que pudiera traicionar a su aldea?
- Podría ser o bien creo que pudiera ser un plan del señor feudal - señalo Shikamaru con preocupación. - Y si fuera así, tal vez la aldea de la lluvia busca una guerra entre la hoja y la arena... debemos estar en alerta, por el momento solo tu y yo sabremos de esto.
- De acuerdo, me mantendré en alerta.
Mientras tanto Naruto, como era su costumbre se acerco al carruaje donde estaba Hitomi. Sabía que no debía incomodarla, pero pensó que estando ahí sola, sin hablar con nadie era demasiado. Hitomi por su parte se encontraba pensativa, aun le aterraba no saber sobre su novio que no se percato que un chico sonreía a su lado.
- ¡Hola!...
- ¡N-N-Naruto kun! – dijo Hitomi con sorpresa. - ¿Qué haces aquí?... no es que me moleste, solo que me has sorprendido.
- Estas muy sola y pensé en hacerte compañía. La soledad nunca ha sido buena compañera. – dijo Naruto sonriendo.
- Gracias, aprecio mucho esto pero, ¿no te meterás en problemas por esto? – preguntó Hitomi preocupada, ese chico realmente comenzaba a caerle bien y no deseaba provocarle problemas.
- Descuida, ya había pensado en eso... observaba. – señalo Naruto hacia fuera del carruaje, donde un joven idéntico a él caminaba justo donde hace unos minutos había estado él. – Es uno de mis clones, así que nadie se dará cuenta de que estoy aquí.
- Muy ingenioso, ser ninja debe ser algo genial. Me hubiese gustado serlo pero ese no era mi camino supongo. – comentó Hitomi con un deje de tristeza en sus palabras. – Dime Naruto, ¿por qué elegiste el camino ninja?
- Siempre desee serlo y posteriormente convertirme en el Hokage de mi aldea, y ganar el respeto de todos; todos solían mirarme gélidamente y detestaba que lo hicieran, ahora he conseguido que dejen de mirarme así...
- Entiendo, mis hermanos me veían de esa manera. Naruto, ¿por qué has decido hablarme? Cuando sé que mi hermano les pidió que no lo hicieran.
- Me pareció absurda la petición, nadie merece ser sentenciado al aislamiento... además de que pienso que estarás nerviosa, bueno al menos yo sí lo estaría. Casarse no es algo que uno haga todos los días. – dijo Naruto sonriendo ante su ultimo comentario.
- Tienes razón, estoy nerviosa pues no conozco a mi prometido, ni siquiera lo he visto... solo sé su nombre. Gaara, es un nombre que un inicio me hizo temblar pero que ahora me hace sentir tranquila... ¿Lo conoces? ¿Conoces a mi futuro esposo, Naruto?
- No solo lo conozco, puedo considerar a Gaara uno de mis más apreciados amigos. El ha vivido cosas similares a las mías y me da gusto decir que, Gaara se ha convertido en un gran hombre. Hitomi, él es hombre en toda la extensión veras que cuando lo conozcas estarás de acuerdo conmigo. – añadió Naruto.
- Gracias Naruto kun, el que tú me digas eso sobre mi prometido calma mi corazón intranquilo. – dijo Hitomi más tranquila.
- Por cierto, tengo una duda... ¿por qué llevas ese velo sobre el rostro?, ¿es una costumbre? – preguntó Naruto sin poder evitar más su curiosidad.
- ¿Costumbre? Más bien imposición de mi hermano, no le gustaba que mostrará mi rostro a nadie... tal vez sea la falta de belleza o ... – y sin embargo no pudo terminar debido a la interrupción del rubio.
- No creo que sea por eso, eres una chica linda... cuando te vi sin ese velo pude comprobarlo... ¿cuándo dejaras de usarlo? – preguntó Naruto realmente curioso.
- Hasta que mi prometido decida lo contrario, mientras tanto deberé usarlo. – respondió Hitomi con pesar y un silencio se formo entre los jóvenes. – Naruto, se que no nos conocemos de mucho tiempo pero puedo ver que eres un chico de noble corazón y yo... me preguntaba si tu...
Y esas palabras hicieron volar la imaginación del rubio... "¿Quisieras ser mi primer beso?" fue lo primero en llegar a su mente, sin duda haber estado dos años con Jiraiya, lo habían influenciado y hecho pensar un poco más allá de lo inocente.
- E-Este bueno pues... – trato de decir Naruto mientras sonreía mientras que con su brazo izquierdo rascaba su cabeza. Hitomi, lo observaba con curiosidad.
Todo paso en un instante, el carruaje se detuvo con violencia. Sakura se acerco para asegurarse que la chica se encontrara bien pero su rostro cambio de la preocupación a la sorpresa, sus ojos daban crédito a que veía. Hitomi había caído al piso del vehículo y sobre ella estaba Naruto, pero... ¿qué hacía Naruto ahí?
- ¡¿Na-Naruto?! – dijo Sakura casi en un susurro.
Pero tanto Naruto como Hitomi permanecían en silencio, mientras que el rostro de la chica se tornaba colorado.
- Naruto kun, tu... ah, tú podrías retirar tu mano de...
Solo aquellas palabras rompieron el breve silencio. Casi de inmediato Naruto comprendió donde había aterrizado su mano tras aquel accidente, y poco a poco comenzó a comprender... no estaban sobre el piso en el que minutos antes reposaran sus pies si no que estaban en el techo.
- ¡Naruto! Quieres levante de una buena vez... – grito Sakura.
Algo suave y blando bajo su mano y el rostro encendido de la joven Hitomi, lo hicieron salir del trance y de inmediato se quito de encima de ella.
- Lo siento, lo siento... – repitió continuamente mientras ayudaba a la chica a levantarse.
- ¿Se encuentra bien señorita Hitomi? – preguntó Sakura con preocupación.
- Si, gracias pero ¿qué ha pasado?
- No hay tiempo para explicar. – mencionó Sakura antes de dirigirse a su compañero. – Naruto, debes cuidar a Hitomi al parecer todo esto es una... – pero no pudo proseguir debido a un explosión.
- Sakura, la señorita Hitomi... ¿está bien? – preguntó Shikamaru asomándose.
- Si, Naruto la estuvo cuidando. – dijo Sakura con cierta duda en sus palabras.
Naruto salió del carruaje para encontrarse con su compañero y lo que vio no pintaba muy bien. Estaban rodeados, aquello sin duda era un emboscada; Naruto apretó fuertemente los puños mientras una sonrisa traviesa se dibujada en sus labios.
- ¡Excelente! Este viaje por fin se pone entretenido. – musitó el chico antes de ser detenido por Shikamaru. - ¿Qué sucede Shikamaru? Debemos ir a patearles el trasero...
- Aguarda, tengo un plan...
Lejos de ahí dos hermanos entraban en un pequeño local, la música y el ambiente de fiesta los envolvió casi de inmediato. Gaara, se sintió fuera de lugar mientras que su hermano, Kankuro parecía estar en mas acostumbrado.
- Vamos Gaara, relájate y disfruta... – dijo Kankuro dando un trago a la fría cerveza que unos minutos antes les trajera una atractiva camarera. -
- Es la tercera que te tomas, no crees que has tomado demasiado. – comentó Gaara la seriedad que lo caracterizaba.
- Es poco para mi, además te ayuda a estar en ambiente pero por lo que veo tu apenas has tomado a la tuya. Bueno hermanito me voy, me llaman en la pista. – añadió Kankuro antes de reunirse con tres jóvenes que lo llamaban desde el centro de la pista.
- No sé como me deje convencer de venir... – musitó Gaara con desgano antes de que un voz lo interrumpiera.
- Hola chico guapo... - susurró una mujer en su oído produciéndole un leve escalofrió. - ¿Por qué tan solito? - preguntó acercándose a un más.
- No estoy solo, vengo con mi hermano - señalo Gaara viéndola de reojo pero pudo notar el pronunciado escote de la mujer.
- Tu hermano? - pregunto la mujer sentándose a un lado del joven. - Como sea, estas solo ahora... te molesta si te hago compañía?
- No, adelante... - respondió Gaara con cortesía.
- Mi nombre es Tetsuyo, y el tuyo chico lindo... - dijo la chica de manera coqueta mientras acariciaba la mano del joven.
- G-A-A-R-A - dijo con dificultad y tras aclarar su garganta repitió tratando de sonar sereno. - Mi nombre es Gaara.
- Es un lindo nombre, y dime ¿te gustaría bailar?
Y sin esperar alguna respuesta de parte de Gaara, Tetsuyo literalmente arrastro al chico a la pista de baile. La música fue pretexto perfecto para que Tetsuyo juntara su cuerpo al de Gaara, que permanecía petrificado. No tenía experiencia en esos lugares, ni a beber, ni bailar y mucho menos sabia que hacer con mujeres como la que ahora se embarraba a su cuerpo como la mantequilla al pan.
La chica se mordía los labios seductoramente, pegándose mas, a veces le daba la espalda sin despegarse, haciendo que Gaara oliera el aroma de su cabello
- Disculpe señorita, me halaga que haya querido incluirme en la diversión... pero debo retirarme... estoy por casarme y no creo que esto sea correcto. – dijo Gaara a una sorprendida Tetsuyo, que lo veía con leve molestia y sin esperar nada camino a la salida. – Creo que Kankuro no se dará cuenta de mi partida... – pensó.
Medía hora más tarde, Kankuro se percato de que su hermano menor no se encontraba y una sonrisa maliciosa se dibujo en su rostro.
- Ese es mi hermanito, de seguro se fue con ese bombón con quien lo vi bailando. Sabía que lo que el pequeño Gaara necesitaba era conocer más chicas.
Caminando por el bosque, justo antes de que el sol se ocultara. Gaara pudo sentir la fresca brisa del atardecer, acariciar su rostro; justo detrás de él se podía escuchar la música, la gente cantando y las luces que comenzaban a encenderse pero aquello no pareció importarle a Gaara, pues el espectáculo frente a él lo cautivaba aún más.
Pudiera ser que careciera de experiencia en todo aquello, pero realmente sabía lo que quería y no era nada de aquello. De entre su ropa, saco una fotografía, un poco dañada pues la llevaba con él a todos lados desde que se la habían entregado. Desde aquel trozo de papel, podía ver aquellos ojos verdes que tanta paz le daba a su alma.
"¿Por qué siento esto?... ¿Por qué esos ojos me dan tranquilidad?" – se cuestionó sin saber de antemano la respuesta. Entonces extrañamente deseo que llegará el día de su encuentro cuando pudiera ver esos ojos frente a él y de pronto tuvo miedo de que ella pudiese rechazarlo.
No muy lejos de ahí varios ninjas se colocaban en posición ofensiva, con el propósito de proteger a la prometida de Kazekage. Frente a ellos se encontraban 12 hombres que su aspecto, parecían ninjas renegados; sin duda los superaban en número y la cosa no pintaba favorable.
- Esto se pone interesante. – dijo Naruto sonriendo. – Ya tenía ganas de patear traseros.
- Tranquilo Naruto, no te precipites... antes quiero investigar algo. – murmuró Shikamaru acercándose al ninja de la lluvia que los acompañaba. - ¿Así que este era tu trabajo? – preguntó.
- De que demonios estas hablando – respondió Kiran.
- De lo que has estado planeando, tus continuas miradas a los árboles y esos extraños mensajes que ibas dejando... no pensabas en que nos pudiéramos dar cuenta. – dijo Shikamaru sonriendo con supremacía.
Y ante aquella revelación todos se sorprendieron, excepto Lee que se apresuro a añadir.
- Vamos Kiran, si tienes un poco de honor ninja aceptaras que te hemos descubierto.
- Debo confesar mi admiración... – dijo Kiran sonriendo. – Aunque es demasiado tarde.
- ¿Por qué Kiran? – preguntó de pronto Hitomi decepcionada.
- Es simple señorita, la guerra... no es así... – respondió Lee.
- Vaya muy astuto pero estas en lo correcto. Si la prometida del Kazekage muere antes de llegar, Konoha estaría en serios problemas y la Lluvia podría pedir a la Arena deshacer su alianza y eso seria favorable para otras aldeas.
Esa confesión hizo que Hitomi temblara, Kiran había sido su amigo de infancia y ahora hablaba de matarla y de pronto recordó aquella platica entre su hermano y Kiran, no había entendido pero todo encajaba.
"Llegado el momento, te revelaras y tomaras la vida de ella... se desatará una pelea pero descuida, ellos te ayudaran..."
- Era de mí de quien hablan... – pensó Hitomi temblando, no quería morir y no deseaba que por su causa hubiera conflictos. Sus piernas comenzaron a temblar y su respiración a acelerarse, debía calmarse pero no podía evitarlo.
- Tranquila Hitomi, no permitiremos que eso pase... y hemos prometido cuidarte hasta la Arena. Confía en nosotros. – dijo de pronto Naruto, como si se hubiera percatado de lo que le pasaba a la joven.
- BASTA DE PALABRERIAS... – se escucho una voz a lo lejos y de entre las sombras surgió un hombre, alto y musculoso. – Esto será el fin de todos... – movió su cuello de derecha a izquierda y un leve crack se escucho, rápidamente sus manos se movieron formando los sellos de un antiguo y mortal jutsu.
Un grito de dolor se escucho, un cuerpo caía al suelo sin vida y la tierra era ensuciada por la sangre. Una herida fatal acabo con una joven existencia, sus sueños y esperanzas fueron destruidos en un instante.
Continuara...
