Cuando llega al gimnasio, Undertaker recupera fuerzas tomando un batido de frutas. Luego, realiza una tanda de tres flexiones y dos abdominales, tras lo cual se toma un breve descanso de una hora. Tiempo que aprovecha para revisar su correo, mientras tiene puesta las noticias en la televisión. Le interesan especialmente los deportes y las crónicas de sucesos (uno de los muchos negocios de Undertaker, es una cadena de funerarias repartidas por todos los Estados Unidos, así que siempre espera y desea que haya muchos fallecidos y victimas mortales. Lo que significa beneficios para su negocio).

Ataviado con una bandana en la frente (un pañuelo rojo dedicado por uno de sus fans famosos: Axl Rose) Undertaker vuelve al entrenamiento con unos levantamientos de fresas. Antes levantaba sandías, nos dice, pero no quiere correr el riesgo de una lesión.

Tras el entrenamiento matutino, ya le espera el almuerzo. La dieta de un campeón de los pesos pesados se basa en la fibra y la pasta. Undertaker toma una ensalada y luego brócoli hervido. Si queda con hambre a veces se zampa una manzana, o un cochinillo al horno con doble ración de patatas fritas y hamburguesas.

Luego ve un poco la televisión. Le atraen especialmente esos programas de testimonio, donde la gente va a contar sus miserias. Undertaker nos explica que no tiene mucho tiempo para seguir las series de televisión (los espectáculos itinerantes de la WWE se lo impiden) pero le gusta el cine. En su videoteca destacan los clásicos de terror protagonizados por Bela Lugosi y Boris Karloff. El terror para adolescentes actual, le da pena y risa.

Su película favorita es Mujercitas, con la que llora a moco tendido. Y considera que los actores de acción y lucha (Stallone, Van Damme, Steven Seagal, Chuck Norris, Vin Diesel,…) son unos afeminados y "unos moñas. Actores mediocres en películas penosas, en las que se ve que los golpes y patadas que dan, no son de verdad y que todo es un montaje."

Nos sirven té y unas pastas que Undertaker, amablemente, nos invita a probar (tras abonarle quince dólares por adelantado). Es un momento de relax que aprovechamos para preguntarle cuál diría que ha sido su más terrible y difícil rival en la WWE (recordemos a los más jóvenes, que Undertaker luchó con estrellas, hoy retiradas, como Hulk Hogan, The Rock o los hermanos Hart). Tras pensarlo un instante, Undertaker nos contesta: "Mi mayor rival ha sido y sigue siendo la silla plegable. Nunca he logrado hacerle un finisher…".

Le preguntamos entonces, sobre el futuro del wrestling y cómo ve él a los nuevos luchadores. "¿Cómo los veo? Pues con los ojos." Luego aclara que cree que los jóvenes son muy buenos técnicamente, pero que les falta fuerza bruta. Nos cuenta, removiendo el te con la cucharilla, que una vez le pidió a un joven luchador (del que calla el nombre) que le cargase la jaula de acero en el coche (Undertaker, soplando el te caliente, nos subraya que la jaula de acero es suya y que sólo la presta a la WWE por un módico alquiler) y que la joven promesa se lesionó y no ha vuelto a verlo más. Luego añade, como para si, que cuando dio marcha atrás con el coche, notó que pasaba por encima de algo, pero no cree que fuera el luchador…

Continuará

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Este fanfic tiene 1 capítulo más (ya escrito y que se publicará en breve), si no quieres perdértelos, subscríbete a ¡Alertas!

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