¡Tragababosas!

Ron iba deambulando por el pasillo del primer piso del castillo, iba tan frustrado que cuando un primerizo pasó por su lado con un objeto que chillaba, utilizó su puesto de prefecto y se lo recogió, además de darle una sanción al pobre niño. Siguió caminando hasta llegar a la puerta que daba a los terrenos, salió por ella y vio a su amigo Harry y a su pequeña hermana cerca del lago jugando como niños y aventándose agua, bufó con molestia y siguió su camino hasta llegar a una orilla apartada del lago, se sentó bajo la sombra de un árbol y sacó de su bolsillo su varita con la cual comenzó a hechizar piedras y a aventarlas hacia el lago haciendo chapoteos, se sentía frustrado, triste, enfadado y apesadumbrado, pues se había enterado de la peor forma que Hermione tenía novio, y lo peor era que no podía haberse fijado en otro más que en Gary Oxford, un compañero de casa de séptimo grado. Recordó en ese mismo instante cómo se había enterado hacia apenas tres días.

Flash Back

Ron se hallaba de camino hacia las cocinas para pedir a los elfos algo decente qué comer y que no fuera una de los múltiples intentos de Dean Thomas y Seamus Finnigan de crear comida de la nada y terminar con un emparedado de piedra, lodo o excremento de hipogrifo. Sonreía de oreja a oreja y caminaba dando pequeños saltitos como una colegiala de doce años, algunos alumnos de su edad que lo veían con tal agrado comenzaban a reírse o a cuchichear entre ellos sobre la extraña forma de comportarse de Ron Weasley.

-Hola, Neville-Saludó Ron a su compañero de casa y a Neville casi se le cae la mandíbula al ver a Ron en esa actitud.

Ron dejó de dar brinquitos y saltitos al escuchar que había ruidos en un armario de escobas a su derecha, negó con la cabeza y, en un ataque de responsabilidad, abrió el armario y se encontró con una escena que nunca se hubiera imaginado, las orejas se le pusieron coloradas y la cara estaba tan roja como un tomate, instintivamente sacó su varita mágica y apuntó al chico.

-¡¡Harry!! ¡¿Qué se supone que haces con mi hermanita?!-Gritó Ron

Harry sonrió un tanto temeroso, pues se estaba besando pasionalmente con Ginny y él ya no tenía la camisa, el pantalón lo tenía desabrochado y su hermosa novia estaba toda despeinada, una parte del sujetador se veía y tenía las piernas enroscadas en la cintura de Harry.

-Eh… besándonos-Dijo Harry y Ron estuvo a punto de lanzarle un hechizo, pero Ginny lo hizo detenerse

-¡Basta, Ron! Mira, sé que eres mi hermano mayor y todo eso, pero yo ya estoy lo suficientemente grande para que alguien me esté protegiendo… ¡Y más de mi novio! Así que no te entrometas más en lo que no te importa y déjanos a Harry y a mi vivir nuestra vida… ¿Captas?-

-Pero Ginny, yo…-Decía Ron aun con las orejas coloradas pero fue interrumpido por el portazo que le dio su hermana al cerrar la puerta de golpe

-¡¡Ya verás cuando le diga a mamá!!-Gritó Ron, sólo para que se abriera la puerta del armario y fuera sorprendido por un Batboogies y terminara con la cara cubierta de mocos con alas.

-¡A la próxima no será sólo un mocomurcielagos!-Gritó Ginny entrecortadamente

Ron deshizo el hechizo y se fue enojado del lugar, ya ni recordaba a dónde iba por lo que pasó de largo el retrato que daba a las cocinas y se siguió derecho, dobló en una puerta café que había a su derecha y entró en ella para encontrarse con unas escaleras que iban en forma circular hacia abajo, todo era iluminado únicamente por antorchas, pues no había ni una sola ventana en el lugar, Ron siguió bajando y llegó a un salón que contenía ocho puertas, se rascó la cabeza y fue hacia la primera puerta, en la cual sólo encontró un pasillo recto que terminaba en una pared de piedra y contenía decenas de retratos y armaduras a los lados, cerró la puerta y abrió la que seguía encontrándose ahora con un gran jardín con plantas muy extrañas, vio que a lo lejos había un claro y se veía lo que parecían ser llamas de fuego, a su lado vio un bulbo de color morado que palpitaba y se dio cuenta que en el lado del jardín, la puerta estaba camuflada con el aspecto de ser una piedra con enredaderas, cerró la puerta y probó la tercera, en esta se encontró con un pasillo que contenía varias puertas y hacía una curva más adelante, por lo que optó por entrar en él e investigar qué había dentro.

Fue caminando por el pasillo por un rato y de vez en cuando abría una puerta las cuales le llevaban a lugares que nunca había visto en el castillo, como a un segundo baño de prefectos el cual era custodiado por el fantasma de un chico miembro del club de "Cazadores de Cabezas" al que Sir Nicolás tanto quería entrar o un cuarto que parecía ser otra biblioteca pero que tenía miles de telarañas en su interior y por consiguiente… arañas.

Siguió su camino hasta llegar a una puerta de roble con grabados muy extraños, giró el picaporte y entró en ella. Todo estaba a oscuras y no podía ver nada, podía escuchar movimientos en la lejanía pero no le dio importancia, sacó su varita y pronunció el hechizo para iluminar y descubrió que el lugar estaba lleno de estanterías con cachivaches de todo tipo, desde recordadoras hasta escobas viejas y rotas.

-¡Vaya! Nunca había visto este lugar-Dijo Ron y volvió a escuchar ruidos

Ron se encaminó por el lugar explorando los callejones que formaban las estanterías, vio múltiples objetos raros que nunca había visto, le sorprendió ver también una generosa cantidad de productos Weasley como caramelos de la fiebre y filtros de amor, por lo que llegó a la conclusión de que ese lugar tenía que ser donde Filch debía de guardar los objetos confiscados, ron sonrió y tomó algunas de las cosas que veía, tales como discos voladores con colmillos, caramelos de la fiebre, petardos te todos los tamaños, varitas de fantasía y muchas otras cosas que reducía y las metía en el bolsillo, ¡Hasta una escoba se llevo! La cual era de la marca Cometa e igualmente se la metió en el bolsillo.

-¡Vaya! ¡Una bola de cristal para adivinación!-Dijo Ron al ver una esfera hecha completamente de cristal y la tomó pensando en alguna travesura que podría hacer con ella.

De pronto, se escuchó nuevamente un ruido pero esta vez venía del pasillo de al lado, Ron se tensó un poco al pensar que sería Filch llevando nuevos artefactos, sólo hasta que escucho voces hablando las cuales no le agradaron para nada en la forma en que se expresaban y pudo haber jurado que una de esas la reconocía.

-Vamos, Gary, podrían descubrirnos-Decía la voz de mujer entrecortadamente

-No te preocupes, preciosa, el cuarto lleva abandonado por años-Decía la voz del chico y se callaron nuevamente

Ron se aventuró a ver quiénes eran los que estaban en el lugar, caminó diez pasos hacia el frente y doblo hacia su derecha, sólo para encontrarse con una escena que lo dejó perplejo. Un chico de séptimo grado, Gary Oxford, tenía apresada a una chica en la estantería y ambos se besaban efusivamente, Ron no sabía qué hacer, pues la chica era Hermione… su Hermione. No pensaba en otra cosa más que en las miles de formas de matar al chico que la besaba en ese momento y en el intenso dolor que sentía en el estomago, sentía como si un chorro de sangre muy caliente le subía al cerebro, le borrara los pensamientos y los reemplazara por la necesidad de lanzarle la maldición asesina o algún embrujo doloroso a Gary y convertirlo en jalea. Cuando recobró el sentido común no pudo moverse para nada y optó por hablar.

-Eh, eh-Dijo y los dos chicos se separaron

-¿Qué pasa?-preguntó Gary

-¿Qué les sucede a ustedes dos? ¡No pueden besarse así en público!-

-El lugar estaba perfectamente vacío hasta que viniste tú y metiste tu narizota en donde no te llamaban-Dijo Gary desdeñosamente

Hermione lanzó una mirada de culpabilidad a Ron acompañada de una tímida sonrisa, pero él no la devolvió pues estaba muy ocupado mirando con odio a Gary a la vez que acariciaba su varita por cualquier cosa que pudiera ocurrir.

-Yo esperaba más de ti Hermione, nunca creí que estarías besuqueándote con un tipo como él como si fueras una…-

-¡No te atrevas a insultarla, Weasley!-Dijo Gary y Ron por fin reparó en la ahora mirada de enojo de Hermione

-¿Una qué, Ron? ¿Cómo si fuera una qué?-Dijo

-No iba a decir nada ¿Cierto Weasley?-Dijo Gary y le mandó una mirada de advertencia a Ron

-¡Claro que iba a decir algo! ¡El que tú nunca te hayas besado con alguien no quiere decir que los demás no tengamos que hacerlo!-Le espetó Hermione ya fuera de sí

-Claro que me he besado con…-

-¡Cierra el pico! ¡Harry se ha besado con Ginny! ¡Con Cho! ¡Ginny con Harry y con Michael Corner! ¡Neville con Susan Bones ¡… ¡Tú eres el único que se comporta como si fuera algo malo y es porque tienes menos experiencia que un niño de doce años!-Dijo Hermione y se fue hecha una furia con Gary agarrado de su mano. Ron se quedó parado ahí apretando fuertemente su varita.

Fin del Flash Back

Ron siguió aventando piedras con su varita hacia el lago, miró nuevamente hacia su hermana y Harry y los vio besándose ahora, iba a ir y ponerlos en su lugar por dar semejante escena y luego vio que Ginny tomaba por la nuca a Harry y lo hacía caer junto con ella al agua, después reían como locos y se volvían a besar, Ron bufó y decidió dejarlo así.

-Como si me fueran a hacer caso-Dijo molesto y se tiró en el suelo viendo hacia el cielo

Tomó nuevamente su varita y apuntó hacia arriba, cortando algunas hojas del árbol que le daba sombra y haciéndolas arremolinarse encima suyo para después convertirlas en nieve que caía en su cara. Lanzó un bufido de exasperación y se volvió a sentar recargado en el tronco del árbol, vio a lo lejos al calamar gigante y se quedó contemplándolo un tiempo, después se quedo pensativo mirando al vacío.

-Miren a quién tenemos aquí, al pobretón de Ronald Weasley-Dijo una desdeñosa voz frente a Ron

-Y yo veo a un maldito mortifago con sus dos orangutanes-Dijo Ron mirando con Odio a Draco Malfoy, Crabbe y Goyle

-Deberías temer, Weasley, un traidor a la sangre como tú nunca podría vencer a un mago con clase como yo-Crabbe y Goyle rieron estúpidamente, sin embargo Ron sonrió.

-¿Lo dices por tu padre el mortifago? Y dime, ¿Cómo le va en Azkaban?-Draco lo miró con odio y sacó su varita

-Oh, mira nada más, Draco ha sacado su varita, que miedo-Dijo cínicamente y lanzó una carcajada

-No me tientes, Weasley, más ahora que no está ese Potter y la sabelotodo de Granger-Dijo Malfoy

-No los necesito para poder defenderme-Dijo Ron levantándose y sacando también su varita

-Bien, si es lo que tú crees ¡Everte Statum!-Ron esquivó el hechizo y pronunció el suyo

-¡Trantarega!-Malfoy igualmente lo esquivó y Crabbe y Goyle también sacaron sus varitas

Expelliarmus!-

-¡Rictusempra!-

-¡Everte Statum!-

Ron esquivó los tres hechizos pero un nuevo Expelliarmus de Draco lo hizo caer y golpearse en el árbol, lo miró con odio y le lanzó un hechizo no verbal al que Draco esquivó. Malfoy y los dos orangutanes comenzaron a reír como locos y justo cuando Malfoy estaba a punto de mandarle otro hechizo a Ron, alguien lo desarmó.

-Que valientes, tres contra uno-Dijo la voz de Harry, el cual estaba con la varita apuntando a Malfoy, a su lado estaba Ginny, la cual también había sacado la varita.

-Potter, hasta que al fin apareces para defender al traidor a la sangre de Weasley-Dijo Malfoy desdeñosamente y recibió su varita, la cual había recogido Crabbe

-Bueno, no tengo que defenderlo de una basura de mortifago como tú, pero debo de hacer que el duelo sea justo y quitarle a esos dos gorilas que tienes como guardaespaldas-Dijo Harry-¿O es que acaso tienes miedo de enfrentarte a alguien tú solo?-

-No, yo no le temo a nada… vámonos, Crabbe, Goyle-Dijo Malfoy y se marcharon

-¿Estás bien, Ron?-Preguntó Harry y lo ayudó a levantarse.

-Sí, eh… yo… gracias, Harry-Le sonrió a su amigo y vio a lo lejos que Malfoy se alejaba y apuntaba a alguien, pero cuando vio a quién se dirigían, perdió todo el color de su piel.

-¡Harry! Malfoy va hacia Hermione-Dijo Ron y emprendió una carrera hacia ellos seguido muy de cerca por Harry y Ginny.

Corrieron lo más rápido que pudieron, en una de esas Ron tumbó a un niño de primero que comenzó a llorar por un pequeño raspón que tuvo en la rodilla, le restaron importancia a eso y siguieron corriendo. Cuando vieron bien a Hermione notaron que estaba sola, esta vez Gary no la acompañaba, Ron aceleró más el paso pero le quedó obstruido por una multitud de niños de primer año que iban hacia el lago, por lo que Ron se detuvo y corrió hacia un costado para esquivarlos. Cuando estaba a sólo unos cuantos metros de Hermione notó que ya era tarde, pues Malfoy y sus compinches ya habían llegado a ella y junto a ellos se les habían reunido otros Slytherin, Ron se quedó quieto unos momentos y sintió la llegada de Harry y Ginny a sus espaldas.

-Harry, Ginny, son demasiados Slytherin, si tenemos que atacarlos nos vencerán en dos minutos si no es que menos-

-De eso no te preocupes, Ron, hemos venido al rescate-Dijo una voz conocida

Detrás de Harry y Ginny se había formado otro grupo de Gryffindor y conformado por Seamus Finnigan, Dean Thomas, Colin Creevey, su hermano Dennis, Katie Bell, Demelza Robins, David Bloom y su hermano Brian, todos ellos con las varitas en mano, Ron sonrió y se acercó a donde estaba Hermione, la cual discutía con Malfoy.

-¡No insultes a Gary, Malfoy! Él es mucho más de lo que podrías llegar a ser tú-Decía Hermione con la varita lista para atacar.

-Ja, no me hagas reír, ese idiota no podría ni atarse los codones con magia-Algunos Slytherin rieron

-Malfoy, vete de aquí ¿Qué no te bastó con lo sucedido allá atrás?-Dijo Harry

-¡No te metas, Potter! Y no me importa lo que pasó allá atrás, ya te dije que no le temo a nada-Dijo Malfoy con odio

-Pues si no le temes a nada, no deberías de tener a toda esa cuadrilla de Slytherin a tu espalda, listos para defenderte-Dijo Hermione y Malfoy la volteó a ver

-Por qué no te callas, sangre sucia-Dijo con desdén y varios Slytherin rieron si no es que todos.

Ron recordó una escena familiar en su segundo año en Hogwarts, sólo que en ese entonces su varita estaba dañada y se hechizo a sí mismo, pero ese año no estaba dañada y la tenía en condiciones óptimas, así que no lo dudó ni en un minuto, levantó el brazo, apuntó su varita a Malfoy y esperó unos instantes.

-Hace años cometí el estúpido error de hechizarme a mí mismo, pero ahora no lo cometeré ¡Tragababosas!-Gritó Ron y un rayo verde lima fue lanzado hacia Malfoy, el cual no atinó a esquivarlo y lo recibió de lleno en el pecho, siendo lanzado unos metros hacia atrás.

-¡Bien hecho, Ron!-Dijo Harry al ver que los Slytherin se retiraban a ver a Malfoy, el cual estaba haciendo arcadas.

-¡Wow! ¡Esto es genial! ¡Engorgio!-Dijo Colin sacando una cámara fotográfica digital del bolsillo y agrandándola al ver que Malfoy expulsaba una gran babosa de la boca.

-Bueno, por mi puesto de prefecto tendría que decirle a Colin que no tomara fotos, pero no puedo dejar escapar la oportunidad de tener una imagen de él en mi situación de hace años-Dijo Ron observando a Malfoy.

-¡Pagarás por esta, Weasley! Glup-Dijo Malfoy vomitando una vez más otra babosa

-Gracias, Ron-Dijo Hermione con una sonrisa

-No hay porque, ya sabes que para eso están los amigos-Dijo éste y que quedaron observando un rato más.

-Otra cosa, no vuelvas a interrumpirnos a Gary y a mí cuando nos estemos besando o no respondo-Dijo Hermione y Ron cambió su semblante.

-No empieces, Hermione-Le dijo algo cansado

-Estos dos un día van a terminar juntos-Le susurró Dennis a Harry y él sonrió, esperando que algún día así fuera.

Nota del Autor:

Bueno, aquí les dejo su regalo de año nuevo, el mero 31 y tal vez el 7 de enero les publique otro pero esta vez de El Regreso como regalo de reyes.

¡¡Feliz Año Nuevo!!

Que la pasen bien y escríbanme Reviews