Capítulo 3.- Guerra sin cuartel.
Debido a que el Almirante Hayes nomás no daba signos de despertar, Rick y Lisa se fueron a instalarse definitivamente en el cuarto de Lisa, ya que era más grande.
El Capitán Gloval los reprendió severamente, no por el hecho que hayan logrado desmayar al Almirante Hayes, que de hecho le daba tranquilidad al puente no contar con su presencia, sino por el hecho de no haberle informado previamente a él que estaban casados.
Rick y Lisa estaban en la cama perdidos en sus pensamientos, estaban abrazados y así lograron quedarse dormidos.
Lisa Hayes por ahí de las cuatro de la mañana sintió ganas de ir al baño, así que para no despertar a su, bueno, todavía no sabía que expresión usar para su esposo, no sabía si era, adorable, cariñoso, amado, no sabía de momento, porque presentía que la guerra de los zentraedi, no era nada en comparación con lo que se venía en la guerra Hayes vs Hunter.
Sin prender el foco lentamente se bajó sus calzones y se subió su bata y se sentó para hacer sus necesidades, sin embargo de pronto sintió algo como medio chicloso que se le adhirió a su trasero y sus muslos.
Un suspiro de frustración salió de su boca, en cuanto prendió la luz se encontró con una tasa del baño toda "miada", los colores rojo empezaron a rodear su cara mientras emitió un sonido que se escucho en todo el pasillo y que todos por temor a la Comandante Hayes prefirieron hacer como que no escucharon, ese sonido fue el despertar amargo del responsable de aquella acción, simplemente Lisa Hayes lanzó el grito más fuerte que alguna vez se haya escuchado en el SDF-1… ¡RICK HUNTER!
A la mañana siguiente…
De nuevo los zentraedi volvieron a lanzar otro ataque, nuevamente las reprimendas y quejas, entre los recién casados, volvieron a ser escuchadas por todo mundo, ahora estaban peor que el día anterior…
− SI, que me puedo esperar, pedirle responsabilidad a alguien que ni siquiera es capaz de subir la tasa del baño cuando va a hacer sus necesidades, es pedirle agua al desierto.− Comentó una Lisa Hayes que estaba con una mirada desafiante hacía su esposo y hablando con un sarcasmo digno de una obra de teatro.
− Y tú vendes piñas, mira que no te quedas atrás, bonito espectáculo cuando te encuentras para bañarte con las bragas de tu esposa colgadas del tubo de la regadera. − Se la regresó Rick ante el asombro de todos los que estaban escuchando la conversación y que no dejaban de reírse, previamente todos se pusieron de acuerdo en no decir nada, esas peleas eran un relax muy bueno.
− Y tú crees que es padre tener que quitarle los pelos al jabón cada vez que te vas a bañar.− Resolvió con dignidad la Comandante Hayes, no se iba a dejar amedrentar por su esposo.
− ¿Y cómo sabes que son mis pelos y no los tuyos, porque del negro al castaño no hay mucha diferencia?− Soltó sin decir agua va Rick.
− ¡POR SUPUESTO QUE SON TUYOS!, yo no se que tanto se limpian el cuerpo que dejan el jabón todo lleno de pelos.− Le dijo Lisa a Rick y se hizo la ofendida.
− Yo no se que más da, pelos más, pelos menos, finalmente en ricos y pobres, es el mismo sexo y los mismos olores.− Fue lo que dijo Rick y fue cuando una carcajada general se escuchó en el puente y entre los pilotos.
Aquello fue la pauta para que el Capitán Gloval diera por terminada la sesión de terapia de ese día.
Después de bañarse Rick y Lisa, todavía sin hablarse se dirigieron hacía el hospital, para ver como seguía el Almirante Hayes o como iba pensando Hunter, "En como deshacerme de el".
Cuando ambos entraron al cuarto lo que presenciaron los dejó helados, el Almirante Hayes estaba dormido de lado acurrucado a su almohada, y entre sus sueños solo se escuchaba "Rick Hunter va a conocer lo que es amar a Dios en tierra de indios" y seguido de eso lanzó una carcajada diabólica, aquello sería el inicio de la guerra.
Rick y Lisa se fueron a su dormitorio, el Almirante Hayes fue dado de alta y fue instalado en la antigua habitación de Rick, lo que siguió fue algo que no se recomienda para nadie…
− Rick, para que quieres ese cable de acero que tienes en aquella esquina detrás de la mesita.− Preguntó Lisa al ver tan singular objeto en su habitación.
− Lo traje de recuerdo mi amor, lo que pasa es que la litera en donde dormía se cuarteo de en medio y como no había repuestos pues le puse ese cable para que aguantara mi peso, lo quité porque no creo que nadie se vaya a tirar un clavado sin revisar previamente esa parte de la cama, además solo un menso se aventaría sin decir agua va.− Decía un Rick despreocupado, finalmente sería problema del que ocupara su antigua habitación de arreglar ese desperfecto.
El Almirante Hayes después de una reunión con el Capitán Gloval y demás personal de alto rango regresó a su habitación temporal bastante cansado y lo único que quería era tirarse un clavado en la cama para descansar, ya que al día siguiente tendría que empezar a ver como deshacerse de Rick Hunter.
Efectivamente, Donald Hayes apenas y llegó a su cuarto se quitó el uniforme y se puso sus pijamas para dormir, vio la litera y se dispuso a subirla y aventarse su "clavado", nunca nadie le dijo que ese cuarto perteneció a su "yerno incomodo".
Acto seguido solo se dejó caer de espaldas en la litera y esta se venció, el Almirante cayó con todo su peso en el escritorio de abajo y aquel escándalo despertó a Max que era su vecino, rápidamente llegaron los paramédicos y ahí va de regreso el Almirante al hospital.
Rick y Lisa fueron avisados de inmediato y fueron a visitar al Almirante Hayes.
El Almirante los recibió con la cabeza vendada y el tórax vendado también.
− ¡Padre que te pasó!− Decía Lisa un tanto preocupada por la forma en que estaba su Padre.
− Nada hija, no se que ocurrió pero la litera se vino abajo cuando me aventé a recostarme.− Comentaba un fastidiado Donald Hayes.
Rick Hunter solo sonreía, no pensaba que hubiera alguien tan bruto como para no revisar el lugar antes de irse a dormir, sin embargo la sonrisa de Rick rápidamente se borró al ver la mirada que le lanzó su esposa.
Donald Hayes y Rick Hunter no se dirigían la palabra, un saludo militar fue a lo más que llegaron, Lisa hayes estaba incomoda con todo aquello, por un lado estaba su Padre y por el otro el amor de su vida, no sabía que hacer ante lo que pudiera pasar.
Al día siguiente fue día libre para todos, Donald Hayes en su reconstruido mueble para dormir y usando la computadora de la misma, empezó a teclear el "PLAN ESTRATEGICO PARA DESAPARECER A RICK HUNTER", que después de mucho pensar y las mil y un formas de torturar a Rick sólo terminó en dos simples reglas: Regla número uno: Desaparecer a Rick Hunter a como de lugar y Regla número dos: Nunca olvidar la regla número uno.
Por su parte Rick no sabía que hacer, afortunadamente Roy, Max y Ben estaban con el en una cafetería del centro de la ciudad, aprovechando que fue tarde de "chicas".
− No te preocupes hermano, el Almirante no te puede hacer nada, no hay motivo para que tengas miedo.− Le decía Roy tratando de tranquilizar a Rick que era un manojo de nervios.
− Además deberías de estar contento, mañana por la noche los vamos a festejar a ti y a Lisa todos los que los queremos.− Le dijo Max.
En la pizarra del hangar fue puesto un anuncio que decía así…
"GRAN FIESTA EN EL BAR LA PANTERA, USTEDES SABEN CUAL PANTERA, PARA CONMEMORAR LA UNION EN MATRIMONIO DE RICHARD HUNTER Y ELIZABETH HAYES, ENTRADA LIBRE".
El teniente Zander, obediente siempre a las órdenes del Almirante Hayes, rápidamente le informó a Donald Hayes de los planes de la fiesta, al día siguiente sabrían esos pilotos lo que era la furia del Almirante Donald Hayes.
Al día siguiente…
No hubo actividad por parte de los zentraedi, al menos eso era lo que todos suponían, los zentraedi introdujeron a la nave una mosca en la cual traía un radiotransmisor de video, sabían que el Almirante de la RDF estaba abordo y querían saber paso a paso las estrategias para estar prevenidos y poder capturar definitivamente el SDF-1, sin embargo al llegar la noche cosas extrañas sucedieron y más de uno se preguntó que si eso era algo normal, esto fue lo que sucedió aquella fatídica noche en que los zentraedi decidieron retirarse de momento.
El Almirante Hayes en compañía del Capitán Gloval, del Teniente Zander y del Coronel Maistroff, se dirigía al bar "La Pantera", sin embargo resulta que había dos bares uno enfrente del otro, uno era "La Pantera Negra" y el otro "La Pantera Dorada", lógicamente por la mente del Almirante seleccionó la "Pantera Dorada", en su mente pasaban las siguientes palabras…
"Si es una pantera dorada, significa que es un lugar decente y que es propio para organizar fiestas, la pantera negra ha de ser algún bar de mala muerte, no creo que Lisa fuera a aceptar ir a un lugar como ese".
Mientras tanto en el bar de mala muerte según el Almirante Hayes, esto es lo que sucedía…
− Miren lo felices que se ven Rick y Lisa, la verdad el matrimonio les esta sentando bien.− Comentaba en la mesa Roy Fokker quien abrazaba a Claudia y se dirigía a los demás.
− Es cierto, además se ven muy bien uno al lado del otro, y no podemos olvidar que desde que están juntos todos hemos disfrutado más nuestro trabajo.− Comentó una Vanessa muy sonrojada por el alcohol que traía encima.
Todos explotaron en risas al escuchar el último comentario, no había nadie de los pilotos que no disfrutara ver pelear a "Los Hunter".
La fiesta seguía y la gente se divertía de lo lindo, todo eran risas y así transcurrieron las cuatro horas que traían planeadas estar ahí, Rick y Lisa más enamorados que nunca y prometiéndose el uno al otro estar en la buenas, en las malas y en las peores, se fueron rumbo a su habitación e hicieron el amor como locos durante buena parte de la noche, sin embargo al salir varias ambulancias estaban en el lugar y lo que alguna vez fue el bar "La Pantera Dorada" estaba reducida a solo escombros, Rick y Lisa no le dieron importancia y continuaron con su camino.
Solo le quedaba una duda a Lisa, y ese era el motivo por el que la fiesta no fue perfecta…¿Por qué no fue mi Padre?...
Unas horas antes, en el bar "La Pantera Dorada"…
− Capitán Gloval y Coronel Maistroff, ustedes van a ser testigos de lo que hacen sus supuestos pilotos y la gente del puente en cuanto ustedes se descuidan, pero no se preocupen, si hay un culpable aquí es Richard Hunter.− Decía un Almirante Hayes bastante seguro sin saber que el destino le iba a cobrar caro su intento de "Asesinar a Rick Hunter".
Apenas llegaron a la puerta y fueron recibidos por un extraño personaje vestido de motociclista, con chamarra de cuero, pantalón de cuero y sin camisa, con unos lentes obscuros y una gorra de cuero, todos en color negro con un bigote de dimensiones considerables, en ese momento nuestro amigo tenía un palillo de dientes en su boca y les indicó que pasarán no sin antes darse un agarrón a sus bigotes y sonreír.
Apenas entraron y fueron directamente a la barra, no conocían a nadie, aquello era demasiado raro, unos vestidos de vaqueros, otros de policías, otros de militares pero no reconocían a nadie, otros iban vestidos de trabajadores de la construcción, etc.
En ese momento comenzó a bajar una esfera encima de ellos, se acercaron cuatro sujetos con ellos y los tomaron de la mano sin pedir permiso, en ese momento comenzó a tocarse "El Bimbo" y los hicieron bailar, así siguieron varias piezas más.
El Almirante, El Capitán, El Coronel y el Teniente definitivamente no sabían a donde se habían metido, en la nave de Bretai no daban crédito a lo que veían, como los zentraedis eran muy dados a ser afectados por lo que veían en los micronianos, empezaron a bailar y a imitarlos, en la nave de Azonia ese espectáculo estaba siendo grabado, la expresión de Bretai, Exedore y Khayron definitivamente estaba de fotografía, de pronto en "La Pantera Dorada" empezaron a tocar "YMCA" y todos se empezaron a revolver los unos con los otros, comenzaron a pasar estolas rosas y color violeta, a todos los que conformaban el alto mando del SDF-1 les dieron sus buenos "agarrones" y uno que otro les lanzaba piropos de que si "papacito" o "a que hora sales por el pan y la leche", es más al Capitán Gloval uno le dijo que "me gustaría ser basura para que me recogieras todos los días".
Aquel espectáculo comenzó a afectar de más las huestes de Bretai, de un momento a otro Exedore lo sacó de su "asombro" y le dijo…
− Lord Bretai, los soldados le exigen que para seguir a su mando, les permitamos pintar sus naves de color rosa y violeta, porque si se niega abrirán fuego contra nosotros.− Le comentó un Exedore bastante angustiado.
Como era de esperarse Bretai se negó y buena parte de su ejército desertó y se fueron con rumbo desconocido, Exedore le comentó que lo mejor era irse y volar la maldita mosca y pedir refuerzos, Bretai aceptó y todos se alejaron varias galaxias de ahí, en su pensamiento los zentraedis que no fueron afectados por el "efecto mariposa" como lo describió Exedore, y no porque haya estudiado mucho, sino por que escuchó con la cámara espía que alguien mencionó ese nombre.
Lo que no sabía Exedore es que no escuchó bien, el que dijo ese comentario dijo "Ese es un mariposón".
Los zentraedis se fueron para no volver en un rato, sin embargo la mentada mosca estaba en el techo en la viga principal y como dice la canción "Todo se derrumbó".
El Alto mando del SDF-1 afortunadamente pudo escabullirse unos segundos antes de la destrucción de "La Pantera Dorada", sin embargo se fueron corriendo de ahí, no querían ser vistos por nadie y fueron y se encerraron en sus habitaciones hasta el día siguiente.
Al día siguiente…
Harto ya de tanta mala suerte, y culpando a Rick Hunter por ello, el Almirante Hayes decidió de una vez por todas ponerle fin a la vida matrimonial de su hija y su "yerno incomodo".
Decidió vengarse de Rick Hunter de una vez por todas, lo primero que hizo fue ponerle pegamento al asiento de su varitech y terminado el patrullaje, ya que extrañamente los zentraedis se habían ido, Rick Hunter se levantó con todas sus fuerzas y se rompió el pantalón y lo peor es que no se dio cuenta, así se estuvo paseando por todos los hangares con destino a su habitación, todos se reían de el al pasar y no entendía porque.
Al darse cuenta de la situación cuando pasó por un conducto de aire subterraneo, Rick sabía de quien venía esa broma, sin embargo no tenía pruebas con que comprobarlo, se lo contó a Lisa que estaba en el piso llorando de la risa, le dijo que era un exhibicionista, y que "eso" era propiedad exclusiva de ella.
Rick Hunter no se iba a quedar con los brazos cruzados, inmediatamente fue y se cambió, tenía que hacer sufrir a su "suegro" y el destino le dio lo que necesitaba, en una mesa en la cafetería estaba el Almirante Hayes con el Capitán Gloval hablando de muchas cosas, fue "secreto militar" lo ocurrido en "La Pantera Dorada", se dirigió Rick a la cocina y preguntó al chef que cual era el platillo que había pedido el Almirante Hayes, ya que tenía ordenes expresas del Almirantazgo "velar por su seguridad".
El Chef le dijo cual era el platillo, y sin que nadie lo viera "vació" entre la comida, una pastilla laxante que previamente había molido.
El efecto de esa pastilla causó estragos en el Almirante Hayes, se la pasó toda la noche yendo al baño, no pudo conciliar el sueño, algo raro había pasado con la comida que le había caído mal, al día siguiente el chef le contó lo que le dijo Hunter y el Almirante simplemente asintió, una maquiavélica idea pasó por su mente, desgraciadamente la pobre Lisa iba a padecer también.
Al día siguiente en la comida que Los "Hunters" iban a tener después de sus actividades del día en la cafetería de la milicia, el Almirante Hayes le sugirió al Chef que pusiera muchas calabazas, cebollas y frijoles a la comida de Rick Hunter.
Como todos sabemos la combinación que le dieron a Rick causa estragos hasta en el más sano del estomago, efectivamente esa noche alguien no iba a poder dormir…
Rick Hunter y Lisa Hayes estaban de lo más cómodos, habían tenido su "sesión de amor", ambos estaban muy juntos y Lisa se quedó rápidamente dormida y después Rick, sin embargo la "combinación mortal" como después la llamaría Lisa comenzó a surtir efectos.
Lisa Hayes era una mujer muy friolenta, por lo que acostumbraba dormirse tapada completamente, sin embargo un extraño olor comenzó a llegar a su nariz y se levantó de inmediato.
− ¡RICK HUNTER!, eres un atascado.− Le gritó Lisa a su esposo quien se levantó de inmediato.
− ¿ Y ahora que tienes?− Trató de mantenerse calmado Rick, ya se empezaba a acostumbrar al genio que tenía Lisa.
− ¿Qué tengo?, y todavía lo preguntas, que "pedorro" eres. − Decía una Lisa completamente enojada, el cuarto empezaba a apestar bastante feo.
− ¿Por qué me dices "pedorro"? − Decía un Rick indignado, sin embargo un gas más poderoso que el anterior emergió de su ser y para acabarla olía peor que el anterior, si hasta el mismo le hacía con la mano para tratar de "ahuyentar" aquel fétido olor.
Lisa y Rick se mantuvieron en "vela" toda la noche, definitivamente la "combinación mortal" fue demasiado, no pasaban ni dos minutos cuando de nuevo otro gas más potente que el anterior surgía de Rick.
Al día siguiente…
Un sonriente Almirante Donald Hayes había invitado a Rick y a Lisa a desayunar, claro que la cara de ambos daba terror, unas ojeras terribles y un bostezo continuo fue el marco de aquella plática.
El Almitante estaba logrando su objetivo, en un momento que Rick se fue al baño, comenzó a "meter cizaña" en la mente de su hija, Donald Hayes sabía que ella amaba a Rick Hunter y que ya no era una niña como para alejarlo de el, empezó a chantajearla con lo siguiente…
− Realmente estoy muy decepcionado de ti, pensé que serías más inteligente y que por lo menos te hubieras casado con Gloval, el Capitán de la nave.− Le dijo Donald hayes en su pose de decepción mejor actuada que jamás había utilizado.
− ¡ESTAS LOCO! , como me iba yo a casar con el Capitán Gloval, es un hombre al que aprecio y respeto, y el me trata como si fuera su hija, y ya deja de estar molestando a Rick, ya me hartaron los dos.− Decía una molesta Lisa.
− Solo quiero lo mejor para ti, no vas a ser feliz con ese hombre y yo no acepto tu matrimonio ni lo acepto a el, tienes veinticuatro horas para abandonarlo o yo no te vuelvo a dirigir la palabra.− Le dijo en firme Donald Hayes a su hija.
− ¿Por qué me pides eso?, ¿Por qué no me dejas ser feliz al lado de quien amo? − Decía Lisa con lágrimas en sus ojos.
− Porque es lo mejor, en veinticuatro horas nos marchamos a la tierra y quiero que me acompañes, dejarás de ser la Primer Oficial del SDF-1, este es un ambiente muy insano para la hija del Almirante Hayes.− Le dio la orden Donald Hayes a su hija sin percatarse que Rick Hunter estaba llegando detrás de el y escuchó todo.
− ¡SOBRE MI CADAVER!, Lisa se queda conmigo y con su puesto, y si usted se quiere regresar a la tierra, HAGALO SOLO, no permitiré que nadie me robe al amor de mi vida, y no me interesa que usted SEA EL ALMIRANTE, quedó claro, VIEJO LOCO.− ladró Rick con todas sus fuerzas, la cafetería se llenó de un silencio absoluto.
Donald Hayes se puso de pie y ambos se miraron frente a frente, Lisa derramaba lágrimas en sus ojos, los dos hombres más importantes de su vida ahora estaban en un duelo que no dejaría nada bueno a nadie.
− ¿Se atreve acaso a retar mi autoridad Hunter? − Le dijo el Almirante Hayes en una mirada de odio hacía Rick.
− ¡Claro que si!, Lisa es mi presente y mi futuro, y quien está demás aquí es usted, por eso somos "casados" o sea, casa de dos, quedó claro "suegro".− Le dijo en un tono que empezó con molestia y terminó en sarcasmo.
− Muy bien Hunter, usted lo pidió, mañana a las 0900 horas nos vemos en el hangar, nos vamos a enfrentar en un vuelo simulado, si usted gana haré las pases con usted y los dejaré de molestar, pero si yo gano, Lisa se viene conmigo al día siguiente y usted le va a firmar el divorcio, es un juego simple, son cuatro contra cuatro, usted y tres pilotos más contra cuatro pilotos que yo escoja, es más como se que voy a ganar puede usted escoger a quien guste Hunter, no creo que haya suficientes pilotos que quieran ayudarlo en contra del Almirante Hayes.− Le dijo un Donald Hayes con una sonrisa cínica en su rostro.
− Trato hecho, "Suegro".− Le dijo Rick al momento en que se estrechaban la mano y "mentalmente" ambos se mentaban la madre y se deseaban lo peor.
Como era de esperarse, antes de que el Almirante Hayes fuera a pedir recomendaciones de pilotos al capitán Gloval y a Maistroff, Max, Roy y Ben se apuntaron, Lisa Hayes iba a coordinar la estrategia y Claudia estaba en apoyo de ella, no había piloto que Lisa ni Roy no hubiera visto volar, así que les entregó un listado con las debilidades y fortalezas de cada uno de los pilotos, así se preparó el equipo de Rick.
Al día siguiente…
La batalla fue transmitida a todos los habitantes dentro del SDF-1, el equipo del Almirante Hayes no vio ni que tren les pasó por encima, fue una humillación terrible, en un acto de furia el Almirante Hayes estrelló su mano derecha contra un muro y se quebró la muñeca.
El Almirante Hayes tuvo que reconocer que había perdido, Rick Hunter había ganado limpiamente la batalla y la guerra.
Ese día el Almirante y Rick estuvieron caminando por largo rato a través de la ciudad, estuvieron diciéndose hasta de que se iban a morir, el Almirante la frustración que tenía era que Rick lo hubiera derrotado, había subestimado al muchacho.
Decidieron entrar a un bar normal, obviamente el Almirante no iba a comentar lo sucedido unos días atrás, sin embargo estaban tomándose una cerveza cada uno cuando de pronto uno que estaba borracho, los empezó a insultar y se liaron todos a golpes, todos terminaron en la cárcel y le tocó a Lisa ir a sacarlos, claro que a ambos los sentó en la cama de su habitación mientras ella se paseaba de un lado a otro con una mirada que podía matar a millones en segundos…
− No puedo creer que se comporten como niños chiquitos, de todo hacen pleito, no pueden hacer las pases y definitivamente ustedes se odian, ya me hartaron, lo OYERON.− Gritó con mucho sentimiento Lisa hacía su Padre y Rick.
− No me dejan otra opción, o se contentan o se van mucho a la fregada los dos, para que se contenten no hay mejor castigo que estén "JUNTOS", por lo tanto durante una semana dormirán en la antigua habitación de Rick y para ambos soy la "COMANDANTE HAYES", nada de que hija, amor, no va a haber sexo Rick, nada, o aprenden a respetarse ambos y veo un cambio positivo, o, primero Rick, me divorcio de ti y en cuanto a ti Padre, solicitaré al GTU que te nombren persona non grata en el SDF-1, estamos de acuerdo, UNA SEMANA, y si para entonces no veo cambios me veré obligada a hacer lo que les dije, retírense de mi vista y los ESTARE OBSERVANDO.− Rugió con todas sus Lisa Hayes.
Donald Hayes y Rick Hunter se fueron con la cabeza hacía abajo todo el mini-trayecto, por dentro ambos se maldecían y le deseaban lo peor al otro, ni el mismo infierno se comparaba con aquello.
Esa noche tres personajes del SDF-1 no pudieron conciliar el sueño, Rick Hunter y Donald Hayes deseándose la peor de las muertes y en su recamara llorando una Lisa Hayes, no podía creer que cuando pensaba ser más feliz y que sus tragedias y días de soledad habían quedado en el pasado, su Padre y su esposo se empeñaban en hacerla infeliz, era muy dolorosa esa separación, ya que una semana alejada de Rick sabía le iba a doler mucho, pero era necesario hacerlo.
Así daba comienzo "LA SEMANA DEL TERROR", una semana en que las estrategias de guerra más antiguas y más sofisticadas serían reducidas a polvo, una serie de aventuras, diabluras y desastres se avecinaban en la vida de Rick Hunter y Donald Hayes.
Continuará…
Nota Autorial: Muchas gracias a todos por sus reviews, eso alientan a forzar la mente para tratar de hacer un trabajo que agrade a la mayoría, esta historia esta hecha con mucho cariño, como persona que trabajo llego estresado en las noches y esta historia al escribirla me ayuda a relajarme, espero y que a algunos de ustedes les haga pasar un buen rato, reírse 5 minutos no cuesta nada, para estar enojados tenemos el resto del día.
