Capitulo cuatro : sospechas

Shuichi aun pensaba en las últimas palabras que le había escrito a Yuki, "búscame. Te amo, nunca lo olvides", sabia que debía haber una forma de saber que era lo que estaba pasando con el escritor, pensó en que el único que podía saberlo era, nada mas y nada menos que el mismo presidente de NG, Touma Seguchi, se levanto de donde se encontraba y salio al corredor, camino hasta el elevador, al que una vez que subió marco el ultimo piso, el penthouse.

-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-

- hasta cuando se lo ocultaras Eiri, exijo que se lo digas, acaso no tienes idea en que eso puede afectarlo demasiado…

- entiende que no se lo diré, si se lo digo puede alterarse tanto que podría, incluso, arruinar su carrera, estará mejor sin mi

- estas muy equivocado Eiri

- basta Seguchi, el es MI amante, yo decido que le digo y que no- dijo molesto ante la insistencia del productor, dispuesto a marcharse – ya me tengo que ir

-cuando te iras? – pregunto al darse cuenta de la irritación del escritor

- esta noche

- quieres que te….

- no – dijo fríamente – gracias – agrego para suavizar su negativa

- bien entonces, buen viaje

- gracias – repitió abriendo la puerta

- llámame en cuanto llegues – el escritor solo asintió

Se disponía a salir del despacho, cuando el chico de cabello rosado, apareció frente a el, lo miraba bastante sorprendido, nunca espero encontrárselo ahí, justo el día que había decidido hacer las cosas como debía, pero no pudo evitar que una pregunta se formulara en su mente…que estaba haciendo Yuki en la oficina de Touma Seguchi y que había querido decir este con "llámame cuando llegues"?... No encontró respuesta

- Yu-Yuki…- dijo aun impresionado

- adiós –dijo el escritor refiriéndose a su cuñado y dejando la puerta abierta, pasando de largo ante la atónita morada del chico

Shuichi no sabia si correr detrás de Yuki, dejarlo marcharse o entrar a preguntar que era lo que sucedía con el, imagino que la relación entre el productor y el escritor ya había pasado otro nivel, que tal vez esa era la razón pero la que le había pedido un tiempo, que tal si solo era la excusa para dejarlo para siempre, para no decirle "ya no te amo" o "nunca te ame", agito su cabeza tratando de borrar dichos pensamientos de su cabeza, pero no lo consiguió, sintió como sus piernas le fallaban, haciéndole caer, sintió las lagrimas correr por sus mejillas

-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-

Llego al ascensor y marco el primer piso, para después esperar a llegar, recostándose en la pared, mientras la imagen de la mirada de Shuichi aparecía en su mente, el sonido de su voz, resonaba una y otra vez en su cabeza...

El jalon del elevador le hizo volver en si, las puertas se abrieron delante de el, salio del ascensor y camino hasta donde se encontraba su auto, para después dirigirse a donde había acordado con su editora.

-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-

Hiro llego a donde se encontraba Shuichi que se negaba a escuchar a Seguchi, mucho menos se dejaba tocar por el.

- ha, Nakano-kun, que bueno que llega, Shindo-kun esta ahí – dijo señalando el pasillo

- si, gracias – dijo, para correr a donde se encontraba el chico – Shuichi, Shu, mírame, que pasa?

- Hi-hiro… Yuki…el – no pudo terminar, el nudo en su garganta no lo dejo

- que pasa con el? – pregunto, mientras le pasaba un brazo por detrás de la espalda – ven vamos – dijo intentando hacerlo que se levantara

Ambos se levantaron del piso, pero el chico de cabello rosado, no parecía no saber como hacer para caminar, así que Hiro, le cargo hasta el ascensor, mientras el otro lloraba inconsolablemente, una vez dentro del elevador, el guitarrista le bajo

- Shuichi, dime que pasa? –dijo una vez mientras hacia que su amigo lo mirara

-Yuki, el me dejo – dijo secando sus lagrimas que eran incontenibles

- de que hablas?

- el quiso tomarse un tiempo, pero…- ya casi no lloraba – creo que me cambio por Seguchi…

- Seguchi-san? – el elevador se detuvo y ambos salieron, en vez de dirigirse a sala del grupo, fueron a la cafetería – como crees eso?

- no lo se, además de que – suspiro – ahí algo extraño en todo esto

- ya veras, yo te ayudare

- Hiro – dijo feliz al ver que su amigo lo apoyaba como siempre