Capitulo dieciocho : una linda equivocación
El segundo día paso casi desapercibido por todos, ya que se encontraban haciendo sus maletas, ya que partirían esa misma tarde a su último concierto en los Estados Unidos, para después regresar a Japón, algunos meses más y la gira terminaría.
Esa noche llegaron al hotel, se acomodaron en las habitaciones, era extraño pero Sakuma, estaba bastante distante del vocalista de Bad Luck y el chico parecía no importarle, Hiro noto el cambio, además de que Shuichi parecía haber vuelto a deprimirse, primero lo atribuyo al cansancio de la gira, pensó que dejándolo dormir se animaría un poco, así que sin mas, se retiro a su habitación y dejo a su amigo descansar.
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- Uesugi, Eiri – dijo la enfermera – pase, por favor – el escritor entro en el consultorio, con los resultados de los análisis en sus manos, se sentó enfrente del doctor y quien le saludo y le pidió el sobre; lo abrió y leyó en silencio
- y bien? – pregunto Yuki
- bien, le tengo excelentes noticias, según el análisis, usted se ha recuperado bastante, de hecho ya no tendrá que venir a quimioterapias, las radiaciones solo las llevara un mes mas y después de eso se hará otros análisis iguales a este y una vez que los tengamos, podré decirle si puede o no volver a Japón – dijo alegre el doctor.
- muchas gracias, doctor
- no, a usted y felicidades – dijo estrechándole la mano - de hecho el tiempo que tardo en recuperarse es sorprendente, bastante rápido si me pregunta
-…- Yuki solo sonrió y recogió sus cosas, salio del consultorio y casi corrió a su departamento
Una vez dentro, marco el número en el teléfono y espero a que le contestaran
-bueno? – dijo una voz algo adormilada
- pronto podré volver a Japón, Touma
- Yuki? – dijo la voz del cantante
- Shui...chi – estaba sorprendido, no se fijo que el numero que marco no era el de su cuñado, sino el de el pelirosa - lo siento, me equivoqué de numero
- no, espera, Yuki, no cuelgues
-……- no escucho nada
- Yuki, espero que vuelvas pronto, te he estado esperando…yo… yo te amo….
- pip-pip-pip – el escritor colgó después de escucharlo, como era posible que se hubiera equivocado así, no lograba recuperarse de la impresión, cuando marco de nuevo, esa vez, con mas cuidado, el teléfono dio línea y espero a que le contestara
- bueno?
- Seguchi?
- si, Eiri, eres tu?
- si
- que pasa?, te escucho alterado
- no es nada, solo quería que supieras que dentro de poco volveré a Japón
- por que?, que paso?
- es que ya casi termino el tratamiento
- eso es una gran noticia
- bien, tengo que colgar
- claro, adiós.
Ambos terminaron la llamada.
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El cantante aun no se reponía de la sorpresa, era increíble, que Yuki hubiera marcado su numero aunque fuera por error, pero por que demonios, por que había dicho "Touma", era mas que obvio que se había equivocado de numero, sin embargo, por que el, cualquiera menos el, o es que acaso aun seguían viéndose, tal vez su "loca idea" de que Yuki y Seguchi tenían algo, no estaba del todo errada, sus lagrimas recorrían su rostro sin darse cuenta. La mañana lo encontró sentado en el mismo lugar, aun con el celular en la mano, como si tuviera la esperanza de que el novelista volviera llamar.
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- bien, eso es todo – dijo para si mismo en voz alta –casi termino
Miro a su alrededor, el lugar era bastante lindo, de hecho le gustaba mucho, mucho mas de lo que le gustaba el ultimo que tuvo en Japón, así que porque no quedárselo, no estaba muy alto su precio, además el pequeño y ruidoso cantante ya tenia bastante fama en ese país, si querían podían usarlo cada vez que vinieran de gira y así el también podría acompañarlo si así lo deseaba.
Pensó en el reciente incidente, miro su celular, aun tenia la pequeña fotografía que se habían tomado aquel día en el parque de Odiaba, paso su dedo enfrente de ella, como si con ese gesto lograra tocar de nuevo al chico de cabellos rosas de la imagen, sonrió sin darse cuenta, ya no podía negar que el era la persona mas importante en su vida ahora, tanto que por el, se encontraba ahora mismo a miles de kilómetros, recuperándose de una terrible enfermedad, que de no ser por el, podía haberlo matado.
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Esa mañana Hiro fue a la habitación del cantante, entro después de haber llamado más de cuatro veces, la puerta estaba abierta, camino por el pasillo, encontró a Shuichi con el celular en la mano y los ojos inchados por haber llorado.
- que paso Shuichi? – pregunto notablemente preocupado, mientras se acercaba a el.
- Hi-hiro…Yu-yuki…el – sin poder retener mas sus lagrimas, abrazo a su amigo y lloro.
- Shuichi, que sucede?
- Yuki llamo anoche – el guitarrista se sorprendió – pero fue un error – sollozo - el creyó que yo…que yo era Seguchi-san
- que?- el chico seguía llorando en sus brazos – Yuki aun te ama – dijo tratando de consololarlo
- como sabes eso?
- el me lo dijo – confeso, el chico escuchaba atento las palabras de su amigo
- cuando?
- al día siguiente del concierto en que creíste verlo
- Hiro…tu sabes donde esta, verdad? –el pelirrojo negó con la cabeza – Hiro, por favor, se que lo sabes
- por que crees eso?
- por que nunca has sido bueno para mentir – miro sus ojos, implorándole una vez mas – dímelo, por favor
- aaah…-suspiro- en caso de que lo supiera, que harías?
- iría a buscarlo –respondió firme
- eso es justo lo que el teme – aseguro – te llevare a donde esta, solo si prometes que cuando diga que nos regresamos, regresaremos, terminaremos la gira, después de eso tendremos vacaciones, y hasta entonces podrás hacer lo que quieras
- lo prometo, pero por favor dime
- bien – dijo mas tranquilo – mañana después del concierto iremos al aeropuerto y volveremos a New York…
- sii!!
-pero hasta mañana – puntualizo, el chico asintió y abrazo a su amigo
