Capitulo veinte : una nueva vida

Esa noche ambos durmieron juntos, el cantante abrazado del escritor, así como la ultima vez que lo habían hecho. Por la mañana cuando el pelirosa abrió los ojos no vio a Yuki a su lado, creyó que había soñado, sin embrago cuando miro a su alrededor comprobó que no era así, se levanto y camino a la cocina donde encontró al escritor preparando el desayuno para ambos. El chico se acerco y le dio un suave beso en los labios, a modo de saludo, después se sentó en la mesa, notando que la televisión estaba encendida.

- desde cuando ves la tv?

- desde que no estabas conmigo

- haa – no dijo mas, la respuesta le había tomado por sorpresa, guardo silencio hasta que el novelista le dio su plato con su desayuno- gracias

- a que hora vendrá Hiro por ti? –pregunto con un dejo de tristeza

- no lo se, pero tiene que ser temprano, tenemos que volver a California

- cuando termina la gira?

- dentro de tres meses, creo

Riiiiiin

El timbre sonó, el novelista supuso que era el amigo del chico, miro la hora, 11:35, se levanto y fue a abrirle, le hizo pasar para que esperara a que terminaran de desayunar y que el chico se cambiara, una vez que Shuichi se fue a cambiar el guitarrista saco de su bolsillo un par de cartas y se las entrego, entre ellas venia parte de la cuenta del hospital.

- creo que deberías decírselo- opino

- de que estas hablando? –el guitarrista señalo la carta del hospital - eso es algo que yo debo decir – dijo algo molesto

- bien, como quieras, a fin de cuentas, no es lo único que le ocultas

- a que te refieres?

- lo se Yuki-san, de tu enfermedad, por eso te digo que seria mejor que tu se lo digas antes de que se entere por alguien mas

-…- el escritor no respondió, sin embargo sabia que las palabras del pelirrojo eran ciertas, además, si el había logrado averiguarlo y Touma lo sabia, era solo cuestión de tiempo para que el cantante se enterara.

- ya estoy listo – dijo el pelirosa que había cambiado la playera del novelista por su pantalón y playera.

- bien es hora de irnos – dijo su amigo que se levanto de la mesa y camino a donde se encontraba Shuichi.

Yuki también se levanto y escolto a los dos chicos a la puerta, el guitarrista salio primero, dejándolos que se despidieran, Shuichi abrazo al rubio quien correspondió al gesto, para después besar los labios del pelirosa, un beso corto, pero bastante apasionado, el sonido de la campana del elevador lo hizo separase del escritor.

- regresaras a Japón, verdad? – el rubio asintió - bien, llámame, tengo un lugar que te gustara

-bien – dijo recargándose en el marco de la puerta, mientras veía como el chico entraba en el ascensor – Hiroshi – llamo al otro – gracias – el chico hizo un gesto de despida con la mano y se metió al aparato, presiono el primer botón y las puertas se cerraron.

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Yuki entro en el departamento, ahora estaba completamente seguro de que quería quedarse con el lugar, busco el teléfono y la tarjeta de la actual dueña del lugar, definitivamente quería comprarlo.

Tiempo después de la sorpresa que le habían dado Hiro y Shuichi, volvió a ir con el doctor Cadlay, el especialista que se encargo de su enfermedad, una vez en su consultorio, le entrego una vez más los resultados de los últimos análisis, nuevamente el hombre leyó y finalmente dijo

- me alegra poder decir, que esta curado señor Uesugi

- completamente curado? – pregunto incrédulo

- bueno por el momento logramos eliminar el cáncer, a partir de ahora vendrá cada tres meses a verme y se hará unos análisis similares, solo para asegurarnos que el cáncer se ha eliminado por completo

- …- el novelista asintió

- ahora, puede regresar a Japón, donde uno de mis colegas lo mantendrá vigilado, solo para cerciorarnos que no recaiga y le ruego Eiri, no vuelva a fumar si de verdad aprecia su vida.

- no lo haré y muchas gracias doctor – ambos se levantaron y estrecharon sus manos, el rubio salio del consultorio y se dirigió a su departamento, ya tenia casi todas sus cosas listas, había vaciado el refrigerador, la alacena estaba limpia, la vajilla y demás cosas, todo guardado perfectamente, los electrodomésticos estaban desconectados, tomo el teléfono y marco al aeropuerto, quería regresar a Japón cuanto antes, compro un lugar en el primer vuelo, tomo sus cosas y bajo, pidió un taxi y partió.

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- Touma, has hablado con Eiri?

- claro –respondió tranquilo el productor a su esposa– por que?

- es solo que no he sabido nada de el, además de que me preocupa el chico

- te refieres a Shindo-kun? – la mujer asintió – el esta bien, además Eiri dijo que ya iba a volver

- pero porque preguntas?

- mi padre quiere verlo, desde hace un mes que trate de localizar a mi hermano, pero en su casa no vive nadie, marque a su celular y lo tiene apagado, por eso me preocupe

- Mika, tranquila teluro que pronto volverá, en cuanto sepa de el, te avisare

-gracias – dijo la mujer del otro lado del teléfono – hasta luego

- adiós – se despidió el presidente

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Tatsuha se encontraba afuera templo, esperaba la visita de Ayaka, quien quería saludar a la familia de su anterior prometido, antes de ir a Tokio a ver a Hiro en el ultimo concierto de la gira, cuando vio el auto extranjero que solía usar su hermano, era extraño verlo por ahí, el no acostumbraba a ir a casa a menos que fuera por algo realmente delicado, el auto paro frente a la mirada del menor de los Uesugi

- Tatsuha, que haces aquí afuera? – pregunto el escritor cuando bajo de su auto

- esperando a la señorita Uzami – respondió – y tu, acaso no sabes que nuestro padre ha estado esperando tu visita desde hace mas de tres meses

- lo siento, no pude venir antes

- pero que te sucedió - dijo sorprendido al notar lo corto del cabello de su hermano y su clara delgadez

- solo lo corte- dijo encaminándose a la casa -donde esta?

- en el jardín

El novelista camino por los pasillos de la casa, entro en su habitación y cambio sus ropas, por su habitual katana, después se dirigió al jardín de la casa, en busca de su padre, que se encontraba sentado en medio del lugar

- querías verme padre?

- Eiri – dijo el monje sorprendido al ver el estado de su hijo – donde has estado?

- en New York

- pero, por que?, nadie sabia nada de ti, ni siquiera tu hermana Mika

- lo se, es por que quería tener un tiempo solo para mi, pero dime, de que querías hablarme

- bueno, realmente no es nada especial, solo quería verte, sabes que ya estoy viejo y el único que esta aquí conmigo es tu hermano…

- sabes, no tengo tiempo para esto, tengo que ir a Tokio a buscar una nueva casa…

- Eiri – le llamo la atención su padre – solo quiero que sepas, que siempre serás parte de esta familia y que aunque no te guste, siempre serás mi hijo, por lo que tengo derecho a saber que es lo que te pasa, se que nunca hemos tendio confianza entre nosotros y que no tienes intenciones de ser el nuevo jefe del templo de la familia, incluso acepto no me agrado saber que sales con un chico, pero por eso quiero que sepas aunque nunca te lo redicho, me siento muy orgulloso de ti.

- gracias - fue lo único que atino a decir

- puedes irte Eiri, pero recuerda que siempre serás bienvenido en este lugar, incluso puedes traerlo

El rubio se levanto en silencio de donde estaba y camino de regreso a la casa, volvió a cambiarse y subió a su auto, no quería encontrarse con Ayaka, arranco y manejo tan rápido como pudo de regreso a Tokio.

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Dos meses después de su llegada a Japón, esa noche, seria el último concierto de la gira, por fin en Tokio, con todas las entradas vendidas, el lugar estaba lleno, era el concierto de despedida y la noche avanzaba lentamente conforme las canciones del disco se terminaban, una recopilación de éxitos de ambos grupos, serían el bonus de la noche.

- estamos realmente felices de volver a casa – dijo Shuichi - y con este ultimo concierto, damos por terminado el viaje.

- después de esto nos tomaremos unas merecidas vacaciones, mientras preparamos nuestro siguiente disco – dijo Ryuichi con su personalidad seria

- gracias por venir esta noche – el pelirosa hizo una seña y la música de la canción empezó…

La última melodía lleno el lugar, los fans gritaban y cantaban cada estrofa de la canción, un ultimo destello de luz cerro la noche, los integrantes de ambos grupos salieron del lugar, Hiro llevo a Shuichi a su departamento, parecía feliz, lo dejo y fue a recoger a su novia, ya que le había prometido salir a cenar.

El cantante entro en el oscuro departamento, pasaba de media noche, se acerco a la cocina y se sirvió un poco de jugo, se sentó en el sofá, encendió la tv., no tenia sueño, mas bien, no quería ir a dormir, de hecho lo único que ocupaba su mente era Yuki, deseaba saber cuando regresaría, deseba verlo otra vez