Capitulo II: Ella te cuidara

-Joven no debió haber hecho eso, ¿acaso quiere morir?-le pregunto el medico.

-Matt, ¿Por qué me haces esto?-le pregunto su madre, al verlo tendido en la cama de hospital.

Matt no respondía, ellos dos se miraron y salieron de allí.

-Su hijo tiene depresión, debe estar en constante cuidado o si no volverá a tratar de matarse-le dijo el medico.

-Pero que quiere que haga, trabajo todo el día, y no le puedo pedir a su hermano que este pendiente de el- le respondió la mujer, mientras se sentaba en una silla del hospital.

-Bueno, yo tengo una chica que viene voluntariamente aquí, tal vez ella quiera ver el caso de su hijo.

-Yo no se como reaccionaria con alguien que este todo el día junto a el.

-No se preocupe, ella se encargara de todo, no creo que le resulte incomodo, mire allí viene- le hablo a la señora, mientras llamaba a una joven de cabello castaño y largo. Tenía algunas marcas de habérselo teñido, pero tras el paso del tiempo había vuelto a ser natural.

-¿Para que me necesita doctor?-le pregunto la muchacha.

-Tenemos un caso muy especial de un joven, el trato de suicidarse, pero su madre no se puede ocupar de el, ¿Te gustaría cuidarlo?

-Claro doctor, para eso estoy-le respondió ella, mientras veía a la madre-: Mi nombre es Mimi, y creo que usted la madre del paciente.

-Si, el se llama Yamato Ishida, pero todos le decimos Matt, adentro de ese cuarto esta.

-Entonces voy a entrar.

-Le puedes dar el remedio que esta en la mesa, el no quiso tomárselo-le dijo el medico antes que se fuera.

-Descuide lo haré.

La chica entro y lo vio. Se encontraba de pie y se había sacado el suero. Estaba viendo el cielo.

-Es hermoso ¿no lo crees?-le dijo ella junto a el.

El se asusto al verla, tal vez por aparecerle de repente o simplemente por que la bata que tenia no lo cubría todo y temía que lo viera desnudo.

-¿Quién eres tu?-le pregunto el.

-Tu enfermera particular, ahora acuéstate en la cama antes que te desmayes, has perdido mucha sangre-le dijo ella tomándolo de la mano y obligándolo a costarse en la cama.

Le volvió a colocar el suero. Este la miraba y no entendía mucho de lo que ocurría.

-¿Cómo que enfermera particular? Nosotros no tenemos dinero para pagarte-le hablo el.

-Soy voluntaria, joven, me llamo Mimi y no te muevas tanto que te puede hacer mal-. Mientras lo tapaba con la sabana y tomaba algunos medicamentos.

-Pero…-musito el, pero ella no lo dejo hablar.

-Te dije que no te movieras tanto, tomate esta pastilla, y ahora tranquilízate que voy a buscarte algo para que comas-. Mientras le pasaba un vaso de agua y una pastilla, luego de eso salía, pero antes se devolvió y le advirtió-: Si te encuentro de pie, no vas a tener postre ¿entendiste? Y ahora se buen niño y ve algo de televisión.

Ella salio, dejándolo acostado. Matt tenía la pastilla y se la tomo con el agua. Tomo el control remoto y prendió la televisión. Se impresiono que le hubiera hecho caso a esa chica, pero parecía una buena persona.

Ella salio y se dirigió al medico.

-Le di el medicamento que tenia en la mesa y lo deje acostado viendo televisión. Iré a buscarle algo de comer, ¿Algún alimento que le provoque alergia o algo por el estilo?-le pregunto ella a la madre.

-No ninguno-le respondió ella impresionada por la rapidez que logro convencer a Matt a hacer algo que el no quería hacer.

-Bien, necesito sus horarios y ver en que escuela va, tal vez deba ir con el a la misma y cuidarlo personalmente. Ahora mejor me apresuro y voy a buscarle su almuerzo-. Mientras se iba rápidamente de allí dejando al medico y a la madre del paciente impresionados.

-Que buena es, parece alguien capaz de lidiar con el carácter de mi hijo-hablo la mujer luego de un rato.

-Es muy buena, confié en ella, a pesar de su corta edad es una buena doctora-le dijo el doctor. Mientras la dirigía a la salida-. Mañana se dará de alta a su hijo, descuide esta en buenas manos.

-Entiendo doctor, mañana vendré con mi otro hijo-. Ella salio del hospital, volvería al otro día.