Capitulo III: "Tienes que comértelo todo"

Mimi llego al cuarto al poco rato. Matt no estaba en la cama.

-Mierda, le dije que no se parara-hablo ella algo molesta, mientras dejaba la bandeja en la mesita y lo buscaba. Entro al baño y lo encontró tirado en el piso. Había perdido el equilibrio, y estaba tirado en el piso algo mareado.

Ella lo ayudo a pararse y lo acostó en la cama.

-Te dije que no te pararas, vez lo que paso, ahora no comerás postre y justo te había traído un chocolate-le hablo seria, mientras acercaba una silla y se ponía junto a el. Tomo la bandeja de comida, que tenía carne, arroz, algo de lechuga y un poco de espinaca, y empezó a darle de comer.

-Espera, yo puedo solo-se quejo Matt, quitándole el tenedor de las manos.

-Estas muy débil aun, vez como te caíste en el baño, debes hacer las cosas que haces siempre con ayuda-le dijo ella quitándole el cubierto, mientras sacaba un poco de espinaca.

-Yo no soy débil, y no me gusta la espinaca -se quejo el, mientras le rechazaba la comida.

-Vamos comete todo, o si no tendré que castigarte-le hablo la chica dejando la bandeja en sus piernas.

-Y tu ¿Quién eres para amenazarme?-le pregunto Matt, con muy mal carácter-. No tengo hambre, no quiero comer.

Mimi se enfado mucho con su carácter, se acerco a el y le empezó a jalar la oreja izquierda.

-Yo, muchachito tonto, estoy a cargo de ti, así que te comportas o si no-. Miro el plato de comida-, comerás solo espinacas.

-Malditasea- refunfuño Matt-: Esta bien, comeré la comida.

Matt tomo los cubiertos y poco a poco comió todo. Al terminar le paso la bandeja a ella. Estaba algo mareado y tenia sueño. No quería parecer débil, pero se sentía un poco mal. Se recostó en la cama y sin hablarle a ella, cerró los ojos y se durmió.