Capitulo VI: "El almuerzo"
Había llegado la hora de comer, algunos iban a la cafetería y otros comían en el salón. Mimi había traído almuerzo para Matt.
-Toma lo hice-. Mientras le pasaba una bolsa con sándwiches.
-No te molestes, no quiero tu comida-le dijo el molesto, devolviéndole la bolsa y empezando a salir de su banco.
-No señor, señor Yamato es mi deber cuidarlo así que te comerás mis sándwiches.
-Auch Matt, tu novia tiene mal carácter-le dijo Tai, mientras salía de su puesto y se acercaba a ella. Sacando una flor de origami de la nada y pasándosela le dijo-: una flor para otra flor, mi nombre es Taichi Kamiya, pero todos me dicen Tai.
-Un gusto-le respondió ella, mientras tomaba la flor ruborizada.
-Tai, deja de decir que es mi novia, solo somos amigos-hablo Matt, molesto, mientras tomaba del brazo a Mimi-, acompáñame, vamos a comer a otro sitio.
-¿Acaso la pareja quiere privacidad? Yo me voy, no molesto-dijo sarcásticamente Tai, mientras se iba a la cafetería.
-¡QUE NO SOMOS NOVIOS ESTUPIDO!-le grito Matt.
-Señor Ishida, no se altere le hace mal para la salud-le dijo dulce Mimi, mientras lo sentaba en su banco.
Tomo un sándwich y lo partió en pedazos. Luego tomando los pedazos se los empezó a dar en la boca. Matt estaba rojo de la vergüenza, no le molestaba hacer eso en su casa, pero en la escuela…eso era extraño.
El murmullo de todos se hacia cada vez mayor. Matt no lo soporto ni un segundo más. Se paro de golpe.
-¿Adonde vas?- le pregunto ella.
-Voy al baño.
-Quieras que te acompañe.
-Puedo ir solo, me desagrada que me sigas todos lados.
-Pero debo cuidarte.
-Pero esta es mi escuela no la tuya.
Se fue y ella salio tras el. Matt se dio cuenta y empezó a correr. Logro perderla cuando salto la reja que separaba el gimnasio con un pequeño jardín. Se quedo allí un rato, pensando.
-"Me oculto de una chica, que mierda esta ocurriendo en mi vida".
Luego de un rato salio y empezó a vagar por la escuela. Se había saltado la clase de matemáticas y si llegaba ahora lo regañarían. Tampoco quería ir allí, ya que Mimi lo acusaría a su madre.
Camino hasta el tejado de su escuela, pensó que debería romper el candado, pero este ya estaba roto.
-"Hay alguien allí"-pensó.
Abrió la puerta y encontró a Joe sentado. Escuchaba 30 Seconds to Mars a todo lo que daba su mp4. Era uno de los grupos preferidos de Matt. Ambos se miraron.
-¿No vas a la clase?-pregunto Matt.
-¿Qué?-dijo el sacándose los audífonos.
-Que si no vas a la clase-repitió Matt.
-No… ¿te llamas Yamato Ishida?
-Si y tu ¿eres Joe Kido?
-Si.
Se sentó Matt al lado. Ambos miraron el cielo. Joe no pudo evitar hacer esta pregunta, ya que todo el mundo había notado lo extraño que estaba Matt.
-¿Te estas drogando?
-No, pero las pastillas que tomo me tienen así, son tranquilizantes-le dijo mostrándole el frasco, este las vio un momento y luego le pregunto:
-¿Tienes depresión?
-Si.
-Ya veo…
Paso un rato. Joe saco de su bolso unas cervezas que tenia ocultas.
-¿Quieres?
-No bebo, aparte con las pastillas voy a quedar hecho mierda.
-Dale, sabes nunca pensé encontrar a alguien mas patético que yo.
-Puta vale por el comentario… oye pensé que a ti te iba bien en la escuela ¿Por qué reprobaste?
El se quedo callado un momento.
-Recuerdas la chica del año pasado que se mato, creo que tenía depresión.
-Si.
-Era mi novia, creo, no se bien, pero la pasábamos bien los dos. Tuvimos ese día un problema y ella se mato por mi culpa-luego de decir esto tomo un gran sorbo de cerveza.
-Wow, ¿y estay bien?
-Supongo, la extraño, pero bueno ella decidió partir antes y espero volverla a ver alguna vez.
Paso otro rato de silencio. Joe se había acabado las cervezas y sin remordimiento saco unos cigarrillos.
-Dame uno-le dijo Matt cuando los saco.
-Pensé que tampoco te gustaban-. Saco el encendedor y prendió su cigarro y el de Matt.
-Na, es mi único vicio.
-Dale… oye ¿de donde conoces a la nueva?
-A Mimi, bueno me creerías que me tiene que cuidar por la lesera de la depresión, para que no me mate.
-Ya, te tienen cortito parece.
-Si igual, por eso estoy aquí, me estoy escondiendo de ella.
-Yo aquí necesitando una chica y tú huyendo de ellas… es la segunda chica que tiene a tus pies.
-¿Segunda?
-Sora y Mimi, que suerte…
Joe se fumo el último pedazo de nicotina del cigarro. Lo apago y tomo sus cosas.
-¿Te vas?-le pregunto Matt.
-Si, igual no quiero perder tanta clase.
-Te acompaño.
Matt también lo apago. Ambos caminaron al salón. Estaban relajados. Luego de un rato Matt se empezó a preguntar que iban a decir al llegar a la sala.
-No te preocupes, yo tengo todo listo-le contesto Joe.
