Cuando Alice y yo, fuimos a tirarnos de nuevo, se nos acercó un chico rubio de ojos azules.
- Hola nenas, soy Newton, Mike Newton.
- Emmm... Yo soy Alice Cullen, y mi amiga Bella Swan - ¿Alice a dicho amiga?
- Encantado Bella – dijo Mike.
- Veo que sobro – Alice me guiño un ojo mientras hablaba – Adiós Mike, un placer.
- Si, igualmente... Bueno Bella, ¿Eres de por aquí?
- Si... En realidad nací en Forks, pero vivo aquí desde los cuatro años.
- ¿Y cuántos años tienes ahora? – no me gusta este tipo, habla mucho.
- 17, tu también, ¿me equivoco?
- ¡No! Eres buena Arizona... ¿Me darías tu móvil? – dijo, poniendo una voz repulsiva en un intento de que sonara sexy.
- ¡Bella, cariño! ¿Dónde te habías metido? – dijo... ¿Edward?
- ¿¡Edward!?
- ¿Qué cielo? – me dio un codazo, y entendí de pronto.
- Mike, este es Edward, un ami...
- Su novio – me interrumpió el propio Edward.
- Oh, bueno, este es mi número, como amiga claro...
Me le apunté en el móvil y me giré para agradecer a Edward que me hubiese salvado.
- Te estaré eternamente agradecida
- Naah, ha sido un placer.
- ¿Hay algo que pueda hacer por ti? – graaaaaaaaaan error.
- Mmmm...-dijo él, pensativo.
- ¡Bella! ¿Tienes su móvil? – nos sobresaltó la efusiva voz de Alice.
- Si, por cierto, eres una amiga genial. Gracias por dejarme sola ante el peligro.
- Porque yo la he salvado que si no...
- Claro, Edward, claro...- dijo Alice, con sarcasmo.
- Por cierto Bella, si hay algo que puedes hacer por mi.
- ¿A si? ¿El qué?
- Esta noche hay una fiesta en mi casa, me gustaría, bueno agradecería, es decir, que vinieses...
- Alice, ¿tú vas a estar?
- No, voy a cenar con Jasper.
- Ah, vaya... – dije yo, apenada.
- ¡Pero da igual que no esté Alice! Puedes venir de todas formas.
- Bueno, esta bien. Iré – añadí al ver que favorecía a mis planes.
Pasamos el resto de la tarde –hasta las ocho- en la piscina, bañándonos y riéndonos. Dudé de poder hacerle esto a Alice, pero después vi a Edward irse al vestuario con la socorrista. Todas las dudas desaparecieron y dejaron paso al odio. Fui a mi casa a prepararme (arreglarme) para la fiesta. Pedí consejo a Alice sobre como debería ir vestida, nadie sabe mas de moda que ella. En cuanto llegué vacié mi armario y escogí unos vaqueros negros de pitillo, una camiseta de manga corta azul y una chaqueta negra. Maxi-bolso y uñas negras, tacones azules oscuro, un collar negro con un aro y pendientes de bola negros. Sencilla para ir a una fiesta, pero elegante. Me dejé el pelo suelto y me pinté un poco los ojos. Cuando me miré en el espejo, me sorprendí un poco, pero después sonreí satisfecha. Cogí las llaves de mi coche y puse rumbo a la fiesta.
Hacía diez minutos máximo que había empezado la fiesta, pero la casa ya estaba abarrotada. Busqué a Alice, pero entonces recordé que no estaba allí. Seguí pensando y descartando nombres de personas con las que podía estar. Ya desesperada, pensé en Edward. Cuando llegué al salón había un grancirculo de chicas alrededor suyo, vale que le idolatrasen, pero esto tampoco era habitual. Logré pasar entre ellas, todas se veían eufóricas y gritaban emocionadas. Me quedé con la boca abierta al verle, sin camisa y comenzando a desatarse el cinturón, era... hermoso. Sacudí la cabeza y agarré su brazo. Sabía que Edward no estaba bien de la cabeza, pero no pensé que llegase a tanto. Cuando logré alejarnos un tanto de la multitud de chicas, me giré para verle la cara.
- Vacia Besca, no te... conziweraba tan agua fieztas...- dijo él.
(traducción: Vaya Bella, no te consideraba tan aguafiestas...)
- ¡Estás borracho! – dije yo, asqueada.
- ¿Túc...? Aah...
- Abróchate el cinturón – me obedeció - ¿Cuál es tu cuarto?
- Joder Bella, vas mas lanzada que yo, pero bueno... como quieras – sonrió y un aliento a alcohol, menta y el olor natural de Edward me dio en la cara, dejándome momentáneamente aturdida.
Edward comenzó a subir las escaleras -con el equilibrio un poco tocado- y llegamos a una habitación repleta de CD's. Se dejó caer en la cama. Suspiré poniendo en juego todo mi autocontrol, y comencé a buscar entre sus cajones una camisa para Edward. Abrí sin querer -¿Sin querer?- bueno, todos sabemos que no ¬¬... Le vi mirándome con unos calzoncillos suyos en la mano, me sonrojé como solo yo sabía hacerlo y una carcajada (o música celestial) llenó la habitación. Encontré una camisa un poco fea, verde clarito y cuando me giré para dársela a Edward, lo vi dormido. Entonces no me pareció Mister-Edward-me-tiro-a-todo-lo-que-se-mueve si no un perfecto ángel, único, hermoso, tierno... Simplemente no había palabras para describirlo. Le cubrí con la colcha y no pude evitar acariciar su mejilla.
- Muy conmovedor... Ahora, si me disculpas ¡Quita las manos de MI Edward zorra!
- ¡Tanya! – mierda.
- ¿No me digas? – dijo ella, con sarcasmo.
Me alejé apresuradamente de Edward, durante un momento miré a Tanya y tomé nota mental de su estilismo. Edward se despertó y dejó de ser mi ángel... Verlo en su cama, sin camisa, yo estando ahí con él... me recordó el motivo por el cual yo quería hundirle.
- Edward, ¿estás bien? – dijo Tanya.
- ¿Eh? – Edward parecía bastante tonto ahora.
- Está muy borracho Tanya, no procesa la información – intenté arreglar las cosas.
- Lárgate ahora mismo...¡Ya!
Salí escopetada a mi coche y cuando el motor rugió dirigí una mirada a la ventana del cuarto de Edward, que estaba abierta. Le vi levantarse de la cama, tambalearse, y por último caer al suelo.
Genial, sencillamente genial: control policial, mi padre, yo, fiesta, alcohol...
- ¡Papi! – sonreí falsa y ampliamente.
Buenass! Nada, aquí estoy yo, subiendo capítulo... Aunque nadie lo lea T.T
Bueno, no tengo tiempo! este capítulo Se le dedico a y a mi beta reader y hermana Yolanda =)
Ya que son las únicas que lo leen xD
Yo seguiré actualizando, igual dentro de unos meses triunfa y todo! Bueno, os dejo
Si leen esto, dejen reviews please! BesiitOs:
Babuú Cullen...~
